domingo, 30 de julio de 2017

Nosotros, ¡espíritus!

¡Hola!!

Ayer en nuestro querido centro espírita hemos estudiado las pruebas de la existencia y de la superviviencia de los espíritus después de la "muerte", ya que la muerte física, del cuerpo de carne no borra la existencia de un ser inteligente que en el habita, aprende y evoluciona en las existencias de en la carne.

Os dejamos el texto utilizado en la clase para lectura y reflexión.

Aparentemente somos tan solo el cuerpo con el que vivimos en este mundo. Ahora bien, todo indica, y el análisis químico lo demuestra, que nuestro cuerpo está formado exclusivamente de materia, como los demás cuerpos de la naturaleza. Es verdad que esa materia recibe además el flujo energético de una sustancia organizadora sutilísima - el principio vital -, absorbida naturalmente por el organismo, que le comunica el dinamismo en virtud del cual se realizan todas las funciones vitales; principio que existe, además, también en los otros seres vivos, vegetales y animales.

Pero el análisis consciente y una observación más profunda, muestran que en el hombre existe algo más que materia y principio vital. El hombre piensa, tiene conciencia plena de su existencia; relaciona ideas, establece conceptos, elabora juicios, construye razonamiento, saca conclusiones, ama, desea y siente y, sirviéndose de un instrumento maravilloso que es el lenguaje, comunica eso a sus semejantes.

«Cogito, ergo sum» – escribió Descartes; «Pienso, luego existo» (si se traduce de manera rigurosamente literal). Sin embargo lo que debía estar en el razonamiento del gran filósofo no puede ser otra cosa que la siguiente idea: pienso. Ahora bien, la materia por sí misma no piensa; luego existe en mí, además del cuerpo material algo más que es el agente de mi pensamiento en virtud de lo cual existe como ser inteligente y tengo plena conciencia de mi existencia. Es un razonamiento perfectamente lógico y conforme con la más pura razón humana. Debería ser suficiente para que en el hombre no existiese ninguna duda al respecto de que en él vive esencialmente un espíritu; es decir, un ser inmaterial y sin embargo real, independiente del cuerpo y que lo sobrevive; y solamente a él son inherentes las facultades superiores de la inteligencia y la razón. Además existen otras facultades en el hombre que nada tienen que ver con la materia, que son funciones de una conciencia individual superior, resultando en todas el sentido moral.



Dios en su infinita bondad y amor, como Divina Providencia, concedió al hombre, con las manifestaciones espiritas, las pruebas cabales de que en él vive un espíritu y de que ese espíritu sobrevive a la muerte.

Manifestaciones de espíritus han ocurrido en todos los tiempos, desde la más remota antigüedad, pero con carácter excepcional o consideradas de origen sobrenatural.

Sus verdaderas causas sólo eran conocidas por los iniciados, en los llamados misterios de los templos, de las antiguas civilizaciones. Las escrituras sagradas están llenas de esos hechos. Individuos excepcionales – los profetas – servían de intermediarios entre los espíritus y los hombres y anunciaban muchas cosas como expresiones de la voluntad de Dios; y una de las cosas anunciadas entonces fue que vendría el tiempo en que esa facultad de intermediación se generalizaría, dando lugar a manifestaciones que ocurrirían, irrefrenables, por todas partes para sacudir las conciencias y los corazones de los hombres, despertándolos a la gran realidad de un mundo espiritual.


¿Qué hechos son esos?

Antes son fenómenos que consisten en efectos físicos diversos: ruidos, que dan la sensación de rasguños, estallidos, golpes o pasos, producidos en puertas, paredes, pisos, sin causa física conocida; proyección o desplazamiento (transportes) de objeto de diversas formas y naturalezas- piedras, ropas, utensilios domésticos,  joyas, monedas, alimentos y hasta flores- a través de paredes, puertas y ventanas cerradas; movimientos de objetos sin contacto visible, ya sean livianos o pesados, incluyendo muebles, mesas, sillas, armarios, mostradores, etc.

La simple producción de esos efectos físicos nada probaría, por sí misma, en cuanto a la existencia de los espíritus; debido a que los efectos podrían ser producidos por otras fuerzas naturales y desconocidas; pero el hecho singular de que la causa productora de los mismos se revela asociada a una inteligencia que dirige la acción, y que esa inteligencia es capaz de mostrar que el alma de un muerto, dando evidentes señales de identificación, prueba que su verdadera causa son los Espíritus. Existe la supervivencia del alma humana, que no es otra cosa que un espíritu encarnado y está ampliamente demostrada por los hechos espíritas, investigados con todo rigor científico por numerosos y eminentes sabios e investigadores del siglo pasado y de este siglo. Luego de serias investigaciones, los sabios, escépticos al principio, se rindieron a la evidencia de que la vida continua más allá de la tumba y de que las almas de aquellos que murieron en este mundo, pueden venir a comunicarse con los hombres, con los seres queridos que dejaron en la tierra.

A tal punto quedó eso demostrado en las experimentaciones de los sabios, que uno de ellos, ubicado entre los más eminentes del siglo pasado, Alfred Russell Wallace- hizo esta categórica afirmación: «Los fenómenos espíritas están tan bien demostrados como la ley de gravedad».

Fue exactamente ese carácter de inteligente que asumiera el fenómeno, lo que lleva al profesor Hippolyte León Denizard a interesarse en él e inmediatamente después a dedicarse profundamente a su estudio, así como a los demás fenómenos espíritas, deduciendo de ellos todas las consecuencias filosóficas, morales y religiosas que llevan implícitas, con el auxilio de los propios espíritus, cuyas enseñanzas ordenadas y codificadas por él, llegaron a constituir el admirable cuerpo de la Doctrina Espírita, concretada en «El Libro de los Espíritus», que publicara en primera edición el 18 de Abril de 1857. Como se sabe, el profesor Rivail adoptó entonces el seudónimo de Allan Kardec.

Allan Kardec escribió otro libro complementario del primero – «El Libro de los Médiums» _ cuya segunda parte – De Las Manifestaciones Espíritas – está totalmente dedicada al estudio minucioso de esas manifestaciones, es decir, de toda fenomenología Espírita. «El Libro de los Médiums» es la primera de sus obras que debe consultarse sobre ese importante asunto y, como obra general, no existe ninguna otra que la supere. La sigue inmediatamente el Libro de León Denis «En lo Invisible». 

Suceden a éstas numerosas obras, ya sean generales, tratando de toda la fenomenología o particulares, es decir, tratando de determinados fenómenos. Bajo este último aspecto vale citar, solamente como ejemplos, los libros siguientes: 
  • William Crookes, «Hechos Espíritas», en el que son estudiados fenómenos de efectos físicos y especialmente el fenómeno de materialización del espíritu Katie King; 
  • Fiedrick Zollner, «Pruebas Científicas sobre la Supervivencia», en el que ese sabio físico y astrónomo alemán relata sus experiencias con la médium Henni Slade, inclusive el extraordinario fenómeno de desmaterialización, haciendo posible la penetración de cuerpos materiales por otros y la escritura directa sobre una superficie, sin ningún intermediario material; 
  • Arthur Findlay, «Al Borde de lo Etéreo», donde son relatados admirables fenómenos de voz directa por intermedio de Johan C. Sloan; 
  • Oliver Lodge, «Raymond», en el que ese sabio físico inglés describe experiencias con diversos Médiums, a través de los cuales pudo constatar, con todas la evidencias, la manifestación de su hijo Raymond Lodge, joven Ingeniero muerto en 1915, a los 26 años, habiendo proporcionado claras señales de identificación de su personalidad individual.
Vaga y confusamente al principio, en los fenómenos de las casas encantadas, la personalidad oculta comienza a afirmarse en la Tiptología y después en la escritura; adquiere caracteres precisos en la incorporación mediúmnica y se hace tangible en las materializaciones .En ese orden es que se han desarrollado los hechos, multiplicándose, a fin de atraer la atención de los indiferentes, a forzar la opinión de los escépticos y a demostrar a todos la supervivencia del alma humana.

¡Feliz semana, espíritus inmortales!

viernes, 28 de julio de 2017

Pruebas de la existencia y de la supervivencia de los espíritus

¡Buenos días!

Mañana tenemos la última clase de ESDE de este semestre. En agosto tomamos vacaciones del estudio sistematizado pero no dejamos de tener actividades, los sábados, en nuestro centro.

Estudiaremos las pruebas de la existencia y de la supervivencia de los espíritus, del Programa II, Unidad 2, Guía 4.



En el item 83, del capítulo V, Manifiestaciones físicas espontáneas, de El Libros de los Médiumns, los Espiritus Superiores nos clarifican lo siguiente:

83. De todas las manifestaciones espiritistas, las más sencillas y las más trecuentes son los ruidos y los golpes; aquí es, sobre todo, donde es preciso temer a la ilusión, porque una porción de causas naturales pueden producirlos: el viento que silba o que agita un objeto, un cuerpo que se mueve por si mismo sin apercibirse, un efecto acústico, un animal oculto, un insecto, etc. y también las bromas de mal gusto de algunas personas. Los ruidos espiritistas tienen, por otra parte, un carácter particular, afectando una intensidad y un timbre muy variados que les distinguen fácilmente, y que no permiten confundirlos con el crujido de la madera, el chisporroteo del fuego o el monótono tic-tac de un péndulo; esto son golpes secos, tan pronto sordos, débiles y ligeros, como claros distintos, algunas veces estrepitosos, que cambian de sitio y se repiten sin tener una regularidad mecánica. De todos los medios de comprobación, el más eficaz, el que no puede dejar duda sobre su origen, es la obediencia a la voluntad. Si los golpes se oyen en el paraje designado, si responden al pensamiento por su número y su intensidad, no se puede desconocer en ellos una causa inteligente; pero la falta de obediencia no es siempre una prueba contraria.

Os invitamos que leáis, como base del estudio de este sábado, todo el capítulo V de El Libro de los Médiums.



¡Hasta pronto!

lunes, 24 de julio de 2017

La expresión del amor Divino

¡Buenos días!!

Ayer no hemos podido subir el breve resumen de la clase del pasado Sábado pero nunca es tarde... :)

Aunque sea un tema bastante común en nuestras vidas no nos damos cuenta de su importancia, no sabemos como se expresa tampoco entendemos todos sus matices.

Como siempre, hemos intentando entre todos los asistentes, entender las explicaciones de los Espíritus Superiores a respecto de la Providencia Divina, ese espíritu superior que consuela, auxilia, ampara, socorre, orienta, ama a todos los seres del Creador, según las Leyes Naturales de equilibrio que organizan toda la vida existente.

Sabemos que Dios imprimió en nuestras conciencias todas esas Leyes Naturales para que, según la necesidad de su propio desarrollo, esas leyes fueran despertadas cuando le plazca, de acuerdo con el atributo más importante que poseemos: el libre albedrío.

A lo largo del estudio de esos años que vendrán, repasaremos cada una de las Leyes Naturales que equilibran el Universo, y entenderemos cómo utilizarlas a nuestro favor para nuestra propia evolución. El uso incorrecto de ellas, nos aparta de nuestro camino hacía la felicidad y el esfuerzo que hacemos para mantenerse en el camino correcto nos llevará más rápido a la perfección inevitable.

La Providencia Divina nos auxilia a todo momento, sea cuando, en el camino correcto necesitamos amparo, sea educando cuando estamos por sendas de la ignorancia. Nos auxilia siempre, de manera directa o indirectamente, basta que observemos sus acciones en los pequeños momentos de la vida.



"Por lo tanto, la libertad del ser se ejerce dentro de un círculo que está limitado: de un lado por las exigencias de la ley natural, que no puede sufrir ninguna alteración ni perturbación en el orden del mundo; del otro por su propio pasado, cuyas consecuencias van retrocediendo a través de los tiempos, hasta la completa reparación."


Por lo que concluimos que la libertad humana no puede entorpecer los planes divinos para todos sus criaturas, seremos felices sea antes o más tarde, ya que la Providencia Divina mantiene que todo funcione correctamente, premiando con buenos fluidos y educando cuando sea necesario volver al camino del bien.

Es la fuerza activa de la Ley de Acción y Reacción, es el Amor incondicional del Creador por ver a todos sus hijos felices.


Aunque damos muchas vueltas con ejemplos y experiencias sobre su expresión en nuestro mundo, no podemos negar que es simple y bella, no se complica y ama a todos por igual.

¿Estaremos nosotr@s atentos a sus enseñanzas y el amor que nos da?!


¡Una feliz semana a tod@s!

miércoles, 19 de julio de 2017

domingo, 16 de julio de 2017

El dinero como herramienta de evolución

Buenas tardes,

Ayer nuestro compañero Marcello Pagnotta nos ha presentado sus reflexiones y estudio sobre el Dinero y la visión espírita de su uso. El tema surgió por una necesidad de nuestro propia centro espírita, pues afrontábamos un dilema filosófico en las cuestiones financieras del propio centro y de los trabajadores que o mantienen abierto.

Es un tema tabú entre todos aquellos que tratamos de poner en práctica las enseñanzas de Jesús y del Espiritismo, que nos orientan a la verdadera felicidad, esa desapegada de la materia y absolutamente espiritual.

Pero, ¿cómo conciliar nuestros momentos encarnados en este cuerpo material, en un mundo aún evolución, donde el dinero tiene poder, con esa verdadera vida en el otro plano de la vida?

Marcello nos invita a una reflexión sobre el dinero y la caridad, el dinero y la felicidad y el dinero y el buen espírita.

Os dejamos un breve resumen de su charla, el material utilizado y, en breve subiremos la conferencia en nuestro canal YOUTUBE.

Haz clic aquí para ver el Power point Dinero


Como muchos sabemos, el lema del Espiritismo es "Fuera de la caridad no hay salvación".

La observancia de esta bandera nos mueve a realizar acciones de bien para con uno mismo y los próximos que se acercan en busca de ayuda. Tarea difícil pues se requiere mucha atención y desapego de nuestros propios dolores, y empeora cuando esa caridad requiere el desapego de la materia y uso del dinero.

ID de ilustración en stock: 222838495


La verdadera caridad no dona solamente el dinero por donar, mueve la energía sentimental de esa donación, poniendo de parte el amor y la solidaridad hacia el otro. Podemos decir que es uno de los usos inteligentes del dinero: dar al otro lo que le falta para poder desarrollarse en la materia, tal como, comida, ropa, morada, etc.

Y buscamos en el bien la verdadera motivación para encontrar la felicidad, motivación esa que impulsa del ser humano, como un motor o la fuente de energía  que hace que mantengamos una consistencia en realizar nuestras acciones para lograr un objetivo o para satisfacer una necesidad.

De allí la reflexión: ¿Dinero trae o no la felicidad?!

La felicidad no se limita en tener cosas y si en practicar la caridad en todos los momentos y en todos los círculos de convivencia, como condición absoluta para la felicidad futura, según Jesus.

Pero nuestro momento evolutivo nos limita solamente a ver una parte de esa condición, nuestra falta de madurez espiritual nos ciega delante de las herramientas que tenemos para evolucionar, ya que el dinero, como cualquier otra herramienta de evolución, es neutra y, su uso está condicionado por el ser humano que hace buen o mal uso de ella.

Emmanuel, en el libro Dinero, nos deja claro que el dinero no es factor absoluto de alegría o felicidad, no es generador de luz ni base de la armonía pero puede ser todo para otra alma que sufre hambre, miseria, frío, saciar la sed, frenar guerras, curar enfermedades, devolver tranquilidad a los corazones desalentados.

Y la ciencia también busca respuestas sobre el mismo tema. En un estudio de la Universidad de Columbia y Harvard se ha detectado que las personas más felices son las que gastan su dinero con los demás y no con uno mismo.




Tener conciencia de la verdadera felicidad aun no es fácil ya que nuestros sentimiento y actitudes todavía están relacionados a nuestra ignorancia, orgullo, arrogancia, envidia, ambición egoísta y olvido de la fe. Esa herramienta neutral que deberíamos usar para nuestra evolución se pone contra nosotros, recordando nuestra niñez espiritual, muchas veces bloqueando el paso para entender la verdadera felicidad.

No es necesario despojar de todo y salir por el mundo sin nada. Tener abundancia de la herramienta es una de las pruebas más difíciles que podemos afrontar en nuestra condición de espíritus imperfectos pero, es a la vez, condición primordial de responsabilidad y de encontrar la verdadera felicidad.

El precioso vídeo "En tus zapatos", ejemplifica las buenas acciones son inherentes a la condición material del ser humano y puede reaccionar con el bien material en premio. 




A igual que la vida, el centro espírita también experimenta la inmadurez de nuestra niñez para hablar de dinero, hay una mezcla de sentimientos y actitudes ya que hablamos y vivimos para valorar la vida espiritual y hacer lo mejor en la vida material. 

¿Cómo abordar ese tema tabú en la casa espírita? 

Primeramente podemos tomar consciencia que necesitamos el dinero para mantener la casa espírita abierta, pagar el alquiler, impuestos, agua, luz, material, mantenimiento,... dejando claro que no es nuestra principal preocupación pero necesario de ser abordado de manera clara y sin prejuicios.

A cada asamblea de socios intentamos hacer nuestro mejor, dejando claro las cuentas y el uso del dinero recaudado de manera voluntario EXCLUSIVAMENTE para el mantenimiento del centro espírita. No es utilizado para pagar sueldos de los trabajadores o para pagar los servicios de asistencia social y espiritual que ofrece nuestra casa.

Para finalizar, Marcello nos ha presentado la "Oración del dinero", del Espíritu Meimei, psicografíada por Chico Xavier, donde el propio Dinero hace una oración al Creador, en busca de su propio camino y verdad.

Os dejamos la versión en portugués de la preciosa oración y una versión al castellano para mejor entendimiento:




"¡Señor! En el concierto de las fuerzas que te desean honrar, yo también soy tu servidor

Por atribuirme el deber de premiar el sudor y sustentar el bien, como recurso neutro de adquisición, camino entre criaturas, frecuentemente, en régimen de cautiverio,

Muchas de ellas me esclavizan para que yo les compre ilusiones y mentiras, placeres y conciencias.

Noto con más nitidez mi propia tarea, cada vez que escucho a alguien llorar en el camino, sin embargo, casi siempre, estoy atado...

Que he hecho, Señor, para vivir preso en el sombrío recinto del cofre, ¿como si yo fuera un cadáver importante encerrado en la inercia?

Enseña a los que me guardan sin provecho que soy la sangre del trabajo y del progreso, de la caridad y de la cultura y ayúdales para que me liberten.

Casi todos buscan estar contigo a través de la oración, en los templos que abrazan.

Diles que soy la esperanza del hogar sin luz

Diles que puedo ser el confort de las madres olvidadas, el arrimo de los compañeros caídos en probación, la leche debida a los pequeños de estómago atormentado, el medicamento del enfermo y la sábana generosa y limpia de los que se acercan a la tumba.

Un día alguien te presentó moneda humilde, empeñada al impuesto público para que algo dijeras y recomendaste que fuera dado a Cesar lo que es de Cesar.

Muchos, sin embargo, no percibieron que te reportabas al tributo y no a mí y, juzgando que tu palabra me condenara, me lanzaron al menosprecio...

No ignoras, aún así, que he nacido para hacer lo mejor y, esté yo vestido de oro o de papel, Señor, que también yo soy de Dios."


¡Feliz semana a tod@s!

jueves, 13 de julio de 2017

Dinero, oportunidades y retos

¡Muy buenas noches!!

Este Sábado, tenemos conferencia gratuita en CEADS, a cargo de Marcello Pagnotta, y el tema es de gran interese para nuestra actual condición material: Dinero.

¡Estamos todos invitados!


domingo, 9 de julio de 2017

Para entender a Dios...

¡Buenos días!

¡Ayer la casa estaba llena! Podíamos contar los encarnados, que llenaban todo el espacio de nuestro querido centro espírita y, no podemos imaginar la cantidad de desencarnados que también recibían orientación y atendimiento por parte de los verdaderos Espíritus maestros, sanitarios, psicólogos, ...

Nosotros desde nuestra pequeñez de alumnos, intentamos que el mensaje de la Doctrina Espírita pueda ser entendido, intentamos que ese mensaje no sufra distorsiones de nuestros egos, para que el mensaje puro de Jesús y de los Espíritus Superiores de la Codificación Espírita sea comprendido en su máxima pureza.

Lejos de saber o detener la Verdad absoluta, nos centramos en las enseñanzas del pasado, con la propia codificación y de los pioneros espiritistas, con manos dados a las nuevas enseñanzas que los Espíritus más sabios nos siguen enviando a través de las psicografias modernas.

Entre esta mezcla de pasado, como base, y presente como continuidad de la constante evolución de nuestro entendimiento, poco a poco, nos desvelan los "misterios" de la vida, de la creación, para que, un día, despojados de todo nuestro apego material podamos entender Dios.

De eso hemos hablado en la clase de ayer.

La idea de Dios nos persigue desde de los tiempos más remotos, cuando simplemente la creencia se basaba en el miedo al desconocido, a lo todo lo que no entendíamos o no podíamos controlar. Se ha desarrollado por los tiempos, hasta los días actuales, que nos hace pensar que toda obra tiene un autor, y nos escapa entender el funcionamiento perfecto de todo lo que conocemos, de todo que posee vida, en nuestro planeta y fuera de el.

Desde esa perspectiva racional, los Espíritus Superiores nos han informado, de siete atributos necesarios para que ese Autor Universal pueda existir y mantener esa perfección cósmica, donde todo tiene vida, donde todo funciona sin nuestra intervención.

Eterno, no tuvo principio y no tendrá fin. A diferencia de nosotros, seres inmortales que hemos tenido un inicio pero no tenemos fin, pues somos creaciones del amor Divino, con nuestras propia individualidades. Nos hace entender que somos Espíritus que caminan hacía al entendimiento del todo, con nuestras propias individualidades y que jamás seremos el todo en su propia concepción.

Inmutable, Dios no está sujeto a transformaciones si así fuera, las leyes que rigen el Universo no tendrían estabilidad alguna. Dejaría ser ser perfectas y se mutarían según nuestra pequeñez humana, cultural o social de cada ámbito donde nos movamos en la existencia futura. Seria un verdadero caos.


Inmaterial, a igual que no sabemos exactamente el origen de los principios inteligentes, llamados espíritus, Dios no es materia y no está sujeto a sus transformaciones. Es Inteligencia Suprema, causa primera de todas las cosas. Es amor incondicional sin intervenciones del ego o vanidad.

Omnipotente, su superioridad es moral, de amor puro, por eso el poder atribuido no tiene ninguna relación con las imperfecciones del hombre. Decir que Dios es todo-poderoso no quiere decir que su poder es autoritario, mandatario, vengador o explotador, significa que su amor es el poder más perfecto y completo, algo que nos escapa al entendimiento. Aunque Jesús haya llegado a estado de Espíritu Puro, acercándose muy de cerca del entendimiento de sus atributos, jamás el hijo será Dios pero de Él ha aprendido la verdadera esencia del amor y de la justicia del Creador.

Soberanamente Justo y Bueno, su justicia está reflejada en las leyes universales que mantienen equilibrado todo el Universo y sus creaciones, que se aplican de manera correcta a todas las acciones tomadas según el libre albedrío que nos fue concedido.

Esa justicia perfecta no tiene nada que ver con castigos o venganzas, son aplicaciones de las leyes para nuestra evolución y entendimiento del bien. Podríamos vincular esa justicia directamente a su bondad, esa vinculada a nuestras acciones, como reacciones para el bien o para la corrección de actos incorrectos. Podemos pensar que Dios no es justo cuando no hay bondad o justicia en los ejemplos de la vida material, como asesinatos, muertes prematuras, malos tratos, etc.

De ninguna manera, nosotros estamos predestinados a hacer el mal, tampoco venimos con el plan re-encarnatorio de matar o maltratar a otros seres, ni nacemos con genes del mal; todo lo mal que hacemos es consecuencia de nuestra ignorancia y mal uso del libre arbitrio. La justicia y la bondad del Creador se refleja hasta en estos momentos de error y sufrimiento: los que se han equivocado tendrán que re-equilibrarse según las leyes de acción y reacción y destrucción; los que han sufrido del error son amparados por la Espiritualidad Superior para que puedan seguir su senda evolutiva.

La bondad de Dios no está vinculada a acciones siempre buenas, pero si a acciones de corrección aunque muchas veces la vemos como castigos o maldad de la vida, la achacamos a la mala suerte, etc.

Tenemos total libertad de acción en la vida, no estamos condicionados a pensar o actuar según otros pensamientos o influencias, pero somos muy susceptibles a las influencias todavía, nos dejamos llevar por nuestra insensatez espiritual, creyendo muchas veces que estamos haciendo el correcto. Algo bastante natural y aceptable en nuestra condición actual pero inexcusable una vez nos desvela las enseñanzas del Espiritismo sobre el origen y destino de nuestra verdadera vida espiritual.

Dios es Infinitamente Perfecto. No nos cabe ninguna duda de su perfección, pues sus leyes son perfectas, todo en el Universo funciona bajo armonía y equilibrio, mismo cuando intentamos destruir o modificar, todo vuelve a su estado anterior, volviendo a re-equilibrarse nuevamente.



Para algunos puede ser muy difícil aceptar que exista un Ser Superior, mejor que nosotros, de amor, justicia y bondad. Nos cabe esa reflexión diaria, sin obsesionarse con la respuesta pues todavía no estamos aptos a entender y comprender a Dios. Nos falta desarrollar el sentido del amor, despojarnos del velo de la ignorancia y de la materia, cuando tengamos alcanzado el estado de espíritus puros nos acercaremos a Él y al entendimiento de sus leyes; en ese momento seremos co-creadores conscientes, auxiliando y amando incondicionalmente. Esa es la ley, ese es nuestro verdadero destino: Amar a Dios, al próximo y a si mismo, de amor puro y cristalino, tan perfectamente ejemplificado por Jesús.

Dios es Espíritu y nos ha creado en su imagen y semejanza, como Espíritus inteligentes, tenemos como misión amar, ser perfectos y participar de su creación bajo las leyes cósmicas que equilibran el todo. Como verdaderos encargados de su justicia y bondad.

A falta de tiempo no hemos empezado el estudio de la última parte del módulo sobre Dios sobre la Providencia Divina, que seguiremos en los dos últimos sábados de este mes en nuestro estudio del ESDE.


Agradecidos por una tarde tan magnifica de estudio y por la orientación de los verdaderos maestros del más allá, finalizamos nuestra semana comprometidos en poner en práctica todo el estudiado con ese maravilloso grupo de los sábados :)


¡Feliz semana!


miércoles, 5 de julio de 2017

La Providencia Divina

¡Muy buenas noches!

Este sábado nos toca el Estudio Sistematizado de la Doctrina Espírita sobre "La Providencia Divina", del Programa II,  Unidad 1 - Guía 3.




Bibliografía para estudio:

KARDEC, Allan. Dios. En:__ . La Génesis. Trad. de Nora V. Casadella de Girard . Buenos Aires, Editora Argentina «18 de Abril» , 1981 . Item 20. 02. - ___. Item 24 .

DENIS, Léon. Después de la Muerte. Trad. de Cesar A. Comet. 3 . ed. Buenos
Aires, Editorial Kier. 1967.

domingo, 2 de julio de 2017

Resurrección y reencarnación

¡Buenas tardes!

Ayer hemos estudiado el Capítulo IV - Nadie puede ver el reino de Dios sino aquel que renaciere de nuevo, Resurrección y reencarnación, de El Evangelio según el Espiritismo.

Os dejamos el texto, las preguntas y respuestas que los monitores han preparado para seguir estudiando.

Un saludo fraternal.



Capítulo IV - Nadie puede ver el reino de Dios sino aquel que renaciere de nuevo
Resurrección y reencarnación


10. “Desde el tiempo de Juan el Bautista hasta el presente, el reino de los Cielos se toma por la violencia, y los violentos lo arrebatan. Porque, hasta Juan, todos los profetas, lo mismo que la Ley, profetizaron. Si queréis comprender lo que os digo, él mismo es Elías, el que iba a venir. El que tenga oídos para oír, que oiga.” (San Mateo, 11:12 a 15.)
11. Si bien el principio de la reencarnación expresado en San Juan podría, en rigor, ser interpretado en un sentido puramente místico, no sucede lo mismo con este pasaje de San Mateo, en el que no hay posibilidad de equivocarse: ÉL MISMO ES ELÍAS, EL QUE IBA A VENIR. Aquí no hay figura ni alegoría: es una afirmación positiva. “Desde el tiempo de Juan el Bautista hasta el presente, el reino de los Cielos se toma por la violencia.” ¿Qué significan esas palabras, puesto que Juan el Bautista vivía aún en ese momento? Jesús las explica al decir: “Si queréis comprender lo que os digo, él mismo es Elías, el que iba a venir”. Ahora bien, dado que Juan no era otro más que Elías, Jesús hacía alusión a la época en que Juan vivía con el nombre de Elías. “Hasta el presente el reino de los Cielos se toma por la violencia” es otra alusión a la violencia de la ley mosaica, que ordenaba el exterminio de los infieles para ganar la Tierra Prometida, el Paraíso de los hebreos; mientras que, según la nueva ley, el Cielo se gana mediante la caridad y la dulzura. Después añade: El que tenga oídos para oír, que oiga. Esas palabras, que Jesús repite con tanta frecuencia, expresan claramente que no todos se hallaban en condiciones de comprender ciertas verdades.

1 Si cuando Jesús hablaba, Juan Bautista aún vivía, ¿cómo interpretar la frase: “desde el tiempo de Juan Bautista hasta el presente?”

Siendo Juan el propio Elías reencarnado, Jesús alude a la época en que Juan Bautista era Elías, dejando claro que ambos son el mismo espíritu en dos reencarnaciones distintas.

2 ¿A qué violencia se refiere Jesús, en este pasaje?

A la violencia de la ley mosaica que, considerando el Reino de Dios como un espacio físico reservado exclusivamente a los hebreos – la Tierra Prometida, ordenaba el exterminio de los demás pueblos, pues, siendo infieles, no podrían entrar en el paraíso que les pertenecía.

3 ¿Qué nuevo entendimiento nos trae Jesús con respecto al reino de los cielos?

Él nos enseña que este Reino no es propiedad de un único pueblo y sí la herencia de todos cuantos amen a Dios y al prójimo; él establece una nueva ley, según la cual se obtiene el cielo por la caridad y humildad, no por la violencia.

4 ¿Cuál es el sentido de la expresión: “Oiga aquél que tenga oídos para oír?”

Jesús reconoce que no todos los que le oían hablar de Juan Bautista y Elías como siendo la misma persona, podrían entenderlo, ya que su nivel de progreso espiritual no les permitía aún comprender ciertas verdades.

12. Aquellos de vuestro pueblo a quienes hicieron morir, vivirán de nuevo. Los que eran muertos en medio de mí, resucitarán. Despertad de vuestro sueño y cantad alabanzas a Dios, vosotros que habitáis en el polvo. Porque el rocío que cae sobre vosotros es un rocío de luz, y porque arrasaréis la Tierra y el reino de los gigantes. (Isaías, 26:19.)
13. Este pasaje de Isaías también es muy explícito: Aquellos de vuestro pueblo a quienes hicieron morir, vivirán de nuevo. Si el profeta hubiese pretendido hablar de la vida espiritual, si hubiese querido decir que aquellos que habían sido ejecutados no estaban muertos en Espíritu, habría dicho: aún viven, y no: vivirán de nuevo. En el sentido espiritual, esas palabras serían absurdas, puesto que implicarían una interrupción en la vida del alma. En el sentido de regeneración moral, serían la negación de las penas eternas, puesto que establecen, en principio, que todos los que están muertos revivirán. 


5 ¿De qué modo sugiere el profeta Isaías, en este texto, el principio de la reencarnación?

Al decir: “Aquellos de vuestro pueblo a quien la muerte fue dada vivirán de nuevo”. Con esta frase explícita, el profeta aparta la hipótesis de que estaría hablando sólo en el sentido espiritual, pues si así fuese hubiese dicho “aún viven” y no “vivirán de nuevo”.


14. “Pero cuando el hombre ha muerto una vez, cuando su cuerpo, separado de su espíritu, es consumido, ¿en qué se convierte?” - “Si el hombre ha muerto una vez, ¿podría revivir de nuevo? En esta guerra en que me encuentro todos los días de mi vida, espero que llegue mi cambio.” (Job, 14:10 y 14. Traducción de Le Maistre de Sacy.)
“Cuando el hombre muere, pierde toda su fuerza, expira. Después, ¿dónde está él? - Si el hombre muere, ¿revivirá? ¿Esperaré todos los días de mi combate, hasta que me llegue algún cambio?” (Ibíd. Traducción protestante de Ostervald.)

15. El principio de la pluralidad de existencias se encuentra claramente expresado en esas tres versiones. No se puede suponer que Job pretendía aludir a la regeneración por medio del agua del bautismo, que por cierto no conocía. “Si el hombre ha muerto una vez, ¿podría revivir de nuevo?” La idea de morir una vez y de revivir, implica la de morir y revivir muchas veces. La versión de la Iglesia griega es aún más explícita, si es eso posible: “Al concluir los días de mi existencia terrenal, esperaré, porque volveré de nuevo aquí”, es decir, volveré a la existencia terrenal. Está tan claro como si alguien dijera: “Salgo de mi casa, pero a ella regresaré”. “En esta guerra en que me encuentro todos los días de mi vida, espero que llegue mi cambio.” Job pretende, evidentemente, referirse a la lucha que sostenía contra las miserias de la vida. Espera su cambio, es decir, se resigna. En la versión griega, esperaré parece aplicarse más bien a una nueva existencia: “Cuando mi existencia terrenal haya concluido, esperaré, porque volveré de nuevo aquí”. Job parece colocarse, después de la muerte, en el intervalo que separa una existencia de otra, y dice que allí aguardará el momento de volver.

6 ¿Cuál es el sentido de estas tres versiones del libro de Job?

Ellas aluden de forma inequívoca a la reencarnación del espíritu, refiriéndose tanto al término de la vida material, con el despojamiento del cuerpo, como a la condición de espera en que permanece el espíritu, mientras aguarda otra oportunidad de volver a la vida con nuevo cuerpo.


7 Con base a la lección de hoy, ¿podemos concluir que la reencarnación es un principio reciente defendido por el Espiritismo?

No. Este principio está presente en la cultura de pueblos antiguos y en libros sagrados del Antiguo Testamento; fue enseñado hace casi dos mil años por Jesús. El Espiritismo sólo profundiza su entendimiento y lo torna accesible a muchos.