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viernes, 18 de marzo de 2022

¿Qué es el pensamiento?

Daniel Eduardo Gómez Montanelli


«…los fluidos son el vehículo del pensamiento, este actúa sobre los fluidos como el sonido sobre el aire. Estos transmiten el pensamiento como el aire nos trae el sonido. Por consiguiente, se puede decir sin temor a equivocarse que en esos fluidos hay ondas y rayos de pensamientos, que se entrecruzan sin confundirse, del mismo modo que hay en el aire ondas y vibraciones sonoras.» (Kardec, A., La Génesis, Cap. XIV - Ítem 15) 


Desde el punto de vista físico, la onda es una perturbación que se propaga a través del espacio y transporta energía. Se puede apreciar un ejemplo de ello cuando dejamos caer una piedra sobre la superficie de un lago, y observamos que se forma una serie de ondas circulares, que viajan hacia fuera. Esa perturbación que vemos en el agua es energía.


De manera análoga, cuando una persona piensa, también emite ondas que transportan energía. Este es uno de los fundamentos de los grupos de oración. El grupo de oración es una fuente productora de ondas que además transportan ectoplasma que tiene efectos terapéuticos para aquel que las recibe.


Las ondas se clasifican según su naturaleza en:


  • Ondas mecánicas: Necesitan un medio elástico para propagarse, como el agua.  

  • Ondas electromagnéticas: Se propagan por el espacio sin necesidad de un medio elástico, como las ondas de radio o de TV.

  • Ondas gravitacionales: Alteran la geometría misma del espacio-tiempo. 


Los autores espirituales consideran al pensamiento como un tipo de onda electromagnética.


André Luiz se refiere al pensamiento como «flujo energético (…) corriente de partículas mentales»


¿Qué quiere decir esto? Que el pensamiento está constituido por un tipo de materia muy sutil, a la que Luiz da el nombre de materia mental, y cuyas partículas tienen «una estructura atómica análoga a la que nosotros conocemos, pero en diferentes condiciones vibratorias» (Luiz, A., Mecanismos de la Mediumnidad, Cap. IV: Materia mental e materia física).


Kardec ya se había anticipado, en su tiempo, a las cuestiones que estamos tratando:


«22. Por lo general, se define a la materia como lo que tiene extensión, lo que puede causar una impresión en nuestros sentidos, lo impenetrable. ¿Son exactas estas definiciones?

Desde vuestro punto de vista son exactas, porque sólo habláis de acuerdo con lo que conocéis. Sin embargo, la materia existe en estados que para vosotros son desconocidos. Puede ser, por ejemplo, tan etérea y sutil que no cause ninguna impresión en vuestros sentidos. Con todo, es siempre materia, aunque para vosotros no lo sea(Kardec, A., El Libro de los Espíritus, Pregunta 22).


En La Génesis, los Espíritus Superiores nos enseñan que la materia mental sería una transformación del fluido cósmico universal:

 

«… el fluido cósmico universal es la materia elemental primitiva, cuyas modificaciones y transformaciones constituyen la amplia variedad de los cuerpos de la Naturaleza» (Kardec, A., La Génesis, Cap. XIV: Ítem 2). 


El físico francés Louis de Broglie nos enuncia que onda y partícula son dos formas de expresión de una misma realidad, mediante el célebre Principio de Complementariedad (1924).


Ahora bien, André Luiz dice que «estas partículas de materia mental producen irradiaciones electromagnéticas cuya frecuencia dependerá del estado mental del emisor». (Luiz, A., Mecanismos de la Mediumnidad, Cap. X: Partícula mental). 


Esto quiere decir que la partícula de materia mental genera un campo electromagnético, por lo que este autor se refiere al pensamiento como: «fuerza o energía mento-electromagnética» (Luiz, A., Mecanismos de la Mediumnidad, Cap. V), donde “mento” sería la idea, el sentimiento, el mensaje que el Espíritu quiere transmitir, y el electromagnetismo funcionaría como una onda portadora.


Según el Dr. Sergio Felipe de Oliveira, los cristales de hidroxiapatita que están en la glándula pineal captarían el pensamiento del Espíritu comunicante, la onda mento-electromagnética de la que habla André Luiz. De esta manera, el campo magnético quedaría secuestrado por la glándula, mientras que la información que la acompaña sería enviada al tálamo, donde se hará consciente o no, según el grado de conocimiento y de ejercicio mediúmnico que tenga la persona. El espíritu, al producir estas corrientes mentales, queda envuelto en una túnica o tejido de fuerzas electromagnéticas, en una fotosfera psíquica que recibe el nombre de aura. (Luiz, A., Mecanismos de la Mediumnidad, Cap. X: Campo del aura).


Por el aura circulan las imágenes que corresponden a las propias creaciones mentales, presentando una policromía variada según la onda mental emitida. (Luiz, A., Evolución en dos Mundos, Cap. XVII: Aura humana). El aura será entonces un espejo que retratará nuestros estados mentales y emocionales, ante la visión de los Espíritus desencarnados; espejo que, a su vez, reflejará los pensamientos de los Espíritus encarnados y desencarnados con los que entramos en sintonía.


«A un Espíritu le basta con pensar en alguna cosa para que esa cosa se produzca» (Kardec, A., La Génesis, Cap. XIV: Ítem 14).

«Cuando el pensamiento crea imágenes fluídicas, éstas se reflejan en la envoltura periespiritual como un espejo; allí toman cuerpo y se podría decir que son fotografiadas.»

«Vemos que los movimientos más secretos del alma repercuten en la envoltura fluídica, y es así como un alma puede leer en otra al igual que en un libro y ver lo que no es perceptible por medio de los ojos corporale(Kardec, A., La Génesis, Cap. XIV: Ítem 15).


Ernesto Bozzano, Gustavo Geley, el Cnel de Rochas y Julien Ochorowicz, entre otros, fueron algunos de los investigadores que se dedicaron a estudiar las “formas del pensamiento” es decir, las formaciones fluídicas buenas o malas que hacemos inconscientemente y que permanecen durante más o menos tiempo, de acuerdo con la intensidad y la sustentación que les demos a través de nuestros pensamientos y sentimientos.


Dice Emmanuel: 


«Pensar es crear. La realidad de esa creación puede no exteriorizarse de súbito, en el campo de los efectos transitorios, pero el objeto formado por el poder mental vive en el mundo íntimo, exigiendo cuidados especiales para su continuidad o su extinción» (Xavier, F. C., Emmanuel, Pan Nuestro, Cap. XV: Pensamientos).


Efectivamente, pensar es crear: es darles existencia a formas y realidades concebidas en nuestro mundo íntimo. Para extinguir esas creaciones, también se precisa de un trabajo.


Por eso, cuando Jesús nos enseñaba de Amar a nuestros enemigos, a bendecir a los que nos maldicen, a hacer el bien a quienes nos aborrecen… entre otras cosas, nos estaba diciendo acerca de la necesidad de limpiar nuestra casa mental. Pues si estas “formas del pensamiento” no se desintegran a través de una actividad mental en sentido contrario o, a veces, con la ayuda de pases o con la intervención de los Espíritus, acaban por precipitar su energía en el cuerpo físico, produciendo efectos nocivos, de acuerdo con su naturaleza. Más aún, si estas creaciones son muy intensas puede suceder que, aunque el Espíritu haya modificado sus patrones de pensamiento, se sigan descargando sobre el cuerpo físico, como forma de aprendizaje


Sigue diciendo Emmanuel:


«Cuando nos detenemos a pensar en las faltas de los otros, el espejo de nuestra mente los refleja de inmediato, absorbiendo imágenes deprimentes que nuestra imaginación digiere y más tarde incorpora a los tejidos sutiles del alma. Razón por la cual, no es extraño que con el transcurso del tiempo ésta empiece a expresar lo que ha asimilado a través de su vehículo de manifestación, ya sea por medio del cuerpo carnal, mientras permanece entre los hombres, o del cuerpo espiritual del que nos servimos después de la muerte.» (Xavier, F. C., Emmanuel, Pensamiento y Vida, Cap. VIII: Asociación).


Pero no sólo nos retroalimentamos, con la misma naturaleza de lo que estamos pensando; sino que a eso se suma la sintonía que se establece automáticamente con las otras mentes encarnadas y desencarnadas. Como menciona André Luiz:


«Donde hay pensamiento hay corrientes mentales, y donde hay corrientes mentales existe asociación. Y toda asociación es interdependencia e influencia recíproca». (Xavier, F. C., Luiz, A., En los dominios de la mediumnidad, Cap. XV: Fuerzas viciosas).


Esta retroalimentación energética que se produce cada vez que pensamos, también influye sobre la intimidad de la vida celular. Según Allan Kardec:


«Bajo la influencia del principio vital material del embrión, el periespíritu, que posee ciertas propiedades de la materia, se une molécula a molécula al cuerpo que se forma.» (Kardec, A., La Génesis, Cap. XI: Ítem 18).

 

Por ello, las partículas de materia mental y de materia física también interactúan en el espacio subatómico, que es la zona de transición entre el periespíritu y el cuerpo.


Dice el Espíritu de Emmanuel al respecto:


«El pensamiento es generador de infracorpúsculos o líneas de fuerza en el mundo subatómico, creador de corrientes de bien o mal, grandeza o decadencia, vida o muerte, según la voluntad que lo exterioriza y dirige» (Xavier, F. C., Emmanuel, Derrotero, Cap. XXX: Renovación).


sábado, 18 de diciembre de 2021

La práctica de la caridad como medio para superar patrones mentales malsanos

Maria Carolina Porto





Muchas almas se pierden en investigaciones para percibir las causas que nos hacen sentir a través de la piel, cuando a menudo nos olvidamos de sentir a través del sentimiento. Percepciones... sensaciones del Espíritu, que sin duda están asociadas a la capacidad del Espíritu que las siente. El dolor, la angustia, el sufrimiento, maceran a ciertos Espíritus, dejándolos frágiles, vulnerables, inseguros, cuando no perturbados, mientras que otros se sienten cada vez más agarrotados por el dolor; algunos se sienten perplejos, perturbados, locos. Estudiar todas estas cuestiones supone ampliar nuestra comprensión sobre la realidad espiritual (Balthazar, 2016).




Para iniciar nuestras reflexiones sobre el tema, busquemos comprender mejor cuáles y cómo son los patrones mentales malsanos a los que todavía estamos presos en esta encarnación, a pesar de sufrir por ellos y con ellos. La gula, los celos, la ira, la tristeza, la calumnia, el miedo, la ironía, el sarcasmo, entre muchos otros, son tan comunes a nuestra personalidad que muchas veces no los reconocemos en nosotros mismos y no nos reconoceríamos sin ellos porque forman parte de nuestras actitudes cotidianas.


Estos patrones están presentes en la sociedad moderna de forma oculta, instigados por mensajes subliminales de normalidad y modernidad, disfrazados de exceso de amor, de deseo de lo bueno y lo bello o incluso simulados por la necesidad de probar lo nuevo.


Nuevas relaciones, nuevas noticias, nuevos alimentos que "hay que vivir" a costa de un exceso de chismes, de la gula encubierta, de la condescendencia con uno mismo en la perpetuación de errores milenarios, sin que le importe vivir con la inconstancia de los sentimientos nobles que necesariamente deben poblar el corazón del Espíritu inmortal que busca la paz y el encuentro con Jesús a través de la convivencia armónica con uno mismo y con el prójimo.


Todavía estamos en el proceso inicial de nuestra evolución espiritual, por lo que nuestra mente es frágil e inestable. Nuestros pensamientos y sentimientos, que fluctúan constantemente, nos dejan agitados o ansiosos a veces y embotados y deprimidos otras.


Esta inestabilidad mental provoca importantes reacciones fisiológicas y bioquímicas, desencadenando una desarmonía en el equilibrio orgánico y favoreciendo la aparición o el empeoramiento de patrones mentales poco saludables. 


Joanna de Angelis (1990), en su libro La mente en acción, explica: "como agente de la vida organizada, la mente sana favorece el desarrollo de micropartículas que sostienen con equilibrio la organización somática, así como, mediante descargas vigorosas, bombardea sus centros de actividad, dando lugar a desarmonías innumerables”.


En este pequeño párrafo, la querida veneranda nos muestra la importancia de mantener nuestros pensamientos organizados y en equilibrio, como condición necesaria a la salud del cuerpo físico. 


La científica Dra. Candace Pert (1997), PhD en farmacología, en su libro Moléculas de la emoción, nos enseña que a cada cambio de humor le sigue una cascada de "moléculas de emoción" - hormonas y neurotransmisores- que fluyen por todo el cuerpo, afectando a todas las células. Cada célula humana contiene cerca de un millón de receptores para recibir estas sustancias bioquímicas. De este modo, cuando estamos tristes, nuestro hígado está triste, nuestra piel está triste. Como prácticamente todo en nuestro cuerpo está regulado por hormonas y neuropéptidos y estando entre los más poderosos agentes biológicos, influyendo, por ejemplo, en nuestra respuesta al estrés; los cambios en la regulación de estas moléculas pueden hacernos capaces, en mayor o menor medida, para vencer los desafíos del día a día. 


Los neuropéptidos son sustancias químicas producidas y liberadas por las células de dos regiones del cerebro, son los ladrillos esenciales de los que consta el ADN, que es el responsable del almacenamiento de la información genética directriz en la formación de nuestro cerebro y nuestro cuerpo. Flotan en prácticamente todos los fluidos corporales y sólo son atraídos por receptores específicos. Forman una red de neurotransmisores dentro del cuerpo y regulan, por ejemplo, el hambre, el dolor, el placer, la memoria y la capacidad de aprendizaje. Sin embargo, para que estas moléculas sean reconocidas por nuestro organismo, es necesaria la presencia de receptores específicos, que sirven como mecanismos para seleccionar el intercambio de información dentro del cuerpo. Son la clave de la química de las emociones.


Pert (1997) explica que, mediante el uso de neuropéptidos, nuestro cuerpo/mente retrocede o reprime las emociones y los comportamientos, mientras que su acción se verá influenciada por el estado de ánimo. Los estados emocionales o de ánimo son producidos por las distintas conexiones de neuropéptidos y lo que experimentamos como una emoción o un sentimiento, es también un mecanismo de activación de un determinado circuito neuronal simultáneamente en todo el cerebro y el cuerpo, generando un comportamiento. Podemos influir conscientemente en lo que ocurre en el cuerpo, como por ejemplo visualizar un mayor flujo sanguíneo hacia una parte del cuerpo para aumentar el oxígeno y los nutrientes que nutren las células. Podemos decir, por tanto, que las emociones "son la conexión entre la materia y el Espíritu, yendo y viniendo entre los dos e influyendo en ambos".


El Espíritu es el generador del pensamiento que, a través del impulso de la voluntad, pasa al periespíritu reaccionando sobre el fluido del encarnado y estimulando glándulas y neurotransmisores para que actúen en las células y promuevan estados de salud o armonía. Los pensamientos negativos activan la producción de algunas proteínas proinflamatorias, liberan neuropéptidos que estimulan el sistema inmunitario con la liberación irregular de citoquinas, provocando la enfermedad o el desequilibrio. Por el contrario, las actividades que aportan felicidad, como trabajar en el bien, promueven un aumento de las proteínas antiinflamatorias, liberan neuropéptidos que actúan para que nuestro sistema inmunitario funcione mejor, aportando salud y equilibrio.


El científico Dr. Kazuo Murakami (2008) afirma en su brillante obra El código divino de la vida, que los patrones mentales positivos pueden activar/desactivar los genes alterando la salud del individuo. A partir de ahí, ya no nos vemos como meros espectadores de nuestra felicidad, sino como promotores y cocreadores activos junto a Dios.



André Luiz (1945), en Misioneros de la Luz, nos orienta al escribir que la voluntad desequilibrada desregula el foco de nuestras posibilidades creativas. Por lo tanto, es necesario tener reglas morales para quienes, de hecho, están interesados en las adquisiciones eternas en los reinos del espíritu. La renuncia, la abnegación, la continencia sexual y la disciplina emocional no representan meros preceptos religiosos, sino que son medidas científicas para el enriquecimiento efectivo de la personalidad.


Cuando buscamos en la casa espírita el trabajo de la caridad, aprendemos a convivir con el dolor del otro, que cambia nuestras emociones, viviremos la vida por medio de otros paradigmas, aprenderemos a contener emociones menos felices y accederemos, al final, a una nueva forma de vivir. 



Referencias


ÂNGELIS, J. de (Espírito). Momentos de felicidade. Psicografado por Divaldo Franco. Salvador: LEAL, 1990. 

BALTHAZAR (Espírito). Pela graça infinita de Deus. Psicografado por Altivo C. Pamphiro. Rio de Janeiro: CELD, 2016. 

LUIZ, A. (Espírito). Os missionários da luz. Psicografado por Francisco Cândido Xavier. Rio de Janeiro: FEB, 1945. 

MURAKAMI, K. O código divino da vida: ative seus genes e descubra quem você quer ser. São Paulo: Barany Editora, 2008. 

PERT, C. B. Molecules of Emotion: The science behind mind-body medicine. [S.l.]: Scribner, 1997. 





Texto originalmente publicado en portugués en: Saúde & Espiritualidade #24, 2020, pp. 9-10. 

Traducción libre. 

domingo, 27 de junio de 2021

Salud Física, Mental, Social y Espiritual durante la Pandemia

  | Dr. Marcelo Saad


Salud física, mental, social y espiritual durante la Pandemia

“La salud no es únicamente la ausencia de dolor o enfermedad, sino un estado de completo bienestar físico, mental y social”. OMS, 1948


El modelo BIO-PSICO-SOCIAL-ESPIRITUAL en Medicina

Bajo esta definición, adoptada en 1948 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) al poco de su fundación, la dimensión espiritual quedaba ausente. Por tanto, en 1999, en la 52ª asamblea de dicha institución, ésta propuso algunas enmiendas a su Constitución. Una de las modificaciones propuestas fue la inserción del bienestar espiritual en el concepto de salud de la OMS. El nuevo texto sería “La salud es un estado dinámico de completo bienestar físico, mental, espiritual y social y no únicamente la ausencia de dolor o enfermedad”. Sin embargo, a pesar de la aprobación durante la asamblea, la nueva versión fue posteriormente vetada. Incluso así, en muchas ocasiones durante las últimas décadas, la OMS destacó la importancia de la dimensión espiritual con fines clínicos.

El modelo bio-psico-social es una visión humanística y holística del ser humano, en el cual los tres niveles (biológico, psicológico y social) deben ser tenidos en consideración en la asistencia a la salud. Debido a este modelo, los médicos deben atender simultáneamente a estas tres dimensiones de la enfermedad, con el fin de entender y responder mejor al sufrimiento de los pacientes. Se trata de una filosofía de atención clínica y una guía clínico-práctica. Filosóficamente es una manera de entender cómo el sufrimiento, el desequilibrio y la enfermedad son afectados por múltiples niveles de organización, de la social a la molecular. A un nivel práctico, es una manera de entender la experiencia subjetiva del paciente como un colaborador esencial para el diagnóstico preciso, resultando en la salud y la asistencia humanizada.

Actualmente muchos investigadores piensan que el modelo biopsicosocial debe ser ampliado para incluir también la dimensión espiritual, por la relevancia del patrón espiritual sobre los resultados en la salud. Esta nueva interpretación genuinamente holística aborda la totalidad de la existencia relacional del paciente, lo que contribuye a una asistencia más amplia. Indiscutiblemente las cuestiones trascendentes y sagradas en la dimensión espiritual no pueden ser agotadas en las bases mentales y sociales, a pesar de las interacciones entre estos conceptos.


Espiritualidad y religiosidad y su relación con la salud

Espiritualidad y religiosidad son constructos diferentes, aunque tengan muchas intersecciones y correlaciones. La espiritualidad tiene muchas definiciones en la literatura médica, pero generalmente se refieren al aspecto humano ligado al modo en cómo los individuos buscan y expresan significado y propósito y la forma en como viven su conexión con el presente, consigo mismos, con los demás, con la naturaleza y con lo sagrado. En la propensión humana en el interés, trasciende por los otros y por sí mismo. Religiosidad se refiere a los comportamientos y actitudes que una persona tiene en relación con una religión en particular. La religiosidad tiene expresiones internas y externas. Las internas incluyen creencias, actividad no organizacional (oración privada), relación subjetiva (importancia de la religión en la vida), experiencia religiosa y conocimiento doctrinario. Las dimensiones externas incluyen filiación o denominación, actividad organizacional (participación en una comunidad de fe) y adhesión a comportamientos.

Muchas veces, la religión es la vía para manifestar la espiritualidad. Aunque esto no siempre es una regla. Así, podemos encontrar una persona espiritualizada, pero que no esté formalmente ligada a una religión. Igualmente, una persona puede ser religiosa, pero carecer de bien espiritual. Por tanto, la espiritualidad puede abarcar tanto la perspectiva secular como la religiosa. Las expresiones no religiosas de la espiritualidad incluyen creer en una fuerza superior, contemplar la naturaleza en su intensidad, acciones sociales con un contexto ético, una intuición inesperada, solidaridad y compasión, estado de harmonía y equilibrio. Por ello, los investigadores usan con frecuencia el término espiritualidad-religiosidad (E-R) para referirse a este binomio.

Los investigadores consiguen medir el bienestar E-R a través de encuestas y analizar correlaciones de ese estado con varios parámetros de salud. Los primeros estudios empezaron en la década de 1950 y aumentaron de modo sustancial durante la década de 1980, generando un volumen cada vez mayor de estudios, muchos de ellos siguiendo una metodología rigurosa. La mayoría de estos estudios sugiere evidencias de un efecto protector de los factores del bienestar E-R sobre la salud física y mental, a la calidad de vida y la longevidad.


Esta correlación fue descubierta en diversos resultados relacionados con la salud, especialmente en enfermedades cardiovasculares, tales como enfermedades cardíacas (como el infarto de miocardio), disfunciones circulatorias (como la hipertensión arterial o infarto cerebral) e incluso reducción de la necesidad y la duración de la hospitalización. Así, varios estudios sugieren que las personas con buenos índices de E-R son más saludables y requieren menor acceso a los servicios de salud.

Los mecanismos de acción de E-R sobre la salud no están totalmente descritos. Los efectos deben ser motivados por una combinación de factores que pueden ser divididos en tres grupos (figura1): 1. efectos sobre vías de la psico-fisiología (o estado mental-emocional equilibrado influenciando positivamente varias funciones fisiológicas); 2. efectos sociales y congregacionales (las instituciones de fe como un lugar para la interacción, intercambio  y apoyo, formando una red de apoyo y una sensación de pertenencia al grupo); 3. efectos comportamentales (individuos más propensos a adoptar actitudes benéficas para la salud, incluso cuando no son dictados por su doctrina religiosa).


Aplicación práctica durante la Pandemia

El campo de los estudios psicosomáticos abrió un camino fundamental para la comprensión de lo que es la salud, enfermedad y cura, una vez que las relaciones mente-cuerpo desempeñan papeles importantes en esos estados. A medida que la investigación psicosomática continúa, la comprensión de la amplitud de las interacciones mente-cuerpo mejora progresivamente. Una vieja interpretación situaba la mente y el cuerpo como dos entidades diferentes, con pocas relaciones de menor importancia, con énfasis en la biología. Actualmente el concepto evolucionó para considerar la mente y el cuerpo como dos componentes de la misma entidad, con muchas relaciones de gran importancia, desempeñando un papel importante en la salud y en la enfermedad. En este sentido, la mente y el cuerpo pueden tener conexiones más profundas, como aquella apoyada por antiguas prácticas, tradiciones religiosas y abordajes contemplativos.

Las cuatro dimensiones de la salud (física, mental, social y espiritual) están igualmente divididas con una finalidad didáctica. En realidad, éstas se interconectan y son interdependientes. Esta visión integral puede ayudarnos a afrontar este tiempo de vulnerabilidad por la pandemia de COVID-19. En un círculo vicioso, el sufrimiento emocional aumenta la susceptibilidad a la infección, por perjudicar la función inmunológica. Las creencias y prácticas religiosas ayudan al control del estrés, al inducir menor ansiedad y mayor esperanza.

Estar en casa nos da tiempo para fortalecer nuestra salud espiritual. Muchas personas no son conscientes de que tales actividades pueden servir también para mejorar la salud mental, al aumentar la capacidad de afrontar la ansiedad y mejorar la salud física, debido a la reducción de la tensión. Y el resultado de este conjunto es una mayor resistencia a la infección.

La fe es un importante recurso para la salud y el bienestar. Estar aislado es una oportunidad para profundizar en nuestra relación personal con Dios a través de la oración, la meditación, el estudio de las escrituras, escuchar programas inspiradores, o mediante literatura edificante. Muchas comunidades religiosas ofrecen ahora la transmisión de cultos que proveen orientación y mensajes que promueven esperanza.

Las mayores religiones enseñan a amar y cuidar al prójimo; éste es cualquier persona con necesidad. Con la pandemia tenemos la oportunidad de propagar esperanza a familiares, vecinos, miembros de nuestra comunidad de fe o incluso a desconocidos. Para muchas personas, estar forzado a permanecer en casa afecta negativamente a su función inmunológica, aumentando el riesgo de infección.

El distanciamiento significa estar separado físicamente, no socialmente. Aunque las personas no puedan darse abrazos o apretones de mano, hay sustitutivos remotos (como internet o el teléfono). Si una persona fuese capaz, una manera de situar la fe en acción sería ayudar a alguien necesitado a acceder a alimentos o medicinas, dejando los víveres en su propia puerta.

También es importante mantenerse físicamente saludable. En muchas tradiciones religiosas, el cuerpo es el “templo del espíritu” y su cuidado es una forma de honrar a Dios. Busque alguna forma de hacer ejercicio y mantenga el peso, entre otras acciones. Todo ello mejora la función inmunológica y potencialmente, reduce el riesgo y gravedad de la infección respiratoria.

En resumen, mantengamos puesto el foco en nuestra salud espiritual, cultivando también la buena salud física y ayudando como podamos a familiares, amigos, vecinos o desconocidos. Esto va a ayudar a aumentar la inmunidad, desarrollar resistencia física y emocional y estimular una diferencia en las vidas de todos. 💞


Fuente: Articulo publicado en la Revista Doutrina, Brasil.
Traducción y publicación autorizados por el autor y editora.



lunes, 13 de abril de 2020

Reuniones mediúmnicas espíritas: explorando significados y efectos para sus participantes

Traducción libre por Susana Clavero



Silvia Regina Vergílio1; Adriano Furtado Holanda
Universidade Federal do Paraná, Curitiba, Brasil – (Universidad Federal de Paraná)




RESUMEN
Mediumnidad es comunicación con espíritus tiene un papel relevante en la cultura brasileña y están presentes en diversas religiones. Trabajos en el área de la Psiquiatría relacionan mediumnidad con salud mental e investigan el tratamiento espírita de psicopatologías. Estudios en el campo de la Psicología de la Religión apuntan que prácticas religiosas provocan diferentes repercusiones en los individuos y resaltan la importancia de investigarlas. Sin embargo, en la literatura psicológica, se observa que el efecto de las prácticas mediúmnicas aún no han sido suficientemente explorado. El objetivo de este trabajo es investigar los efectos de la participación de los médiums en reuniones mediúmnicas dentro del Espiritismo. Utilizando el método fenomenológico cualitativo, los significados de la experiencia mediúmnica y de la participación en estas reuniones fueron explorados por medio de los relatos de tres médiums en entrevistas abiertas. Se intentó investigar si los efectos auxilian o no a los individuos a adaptarse y funcionar dentro de sus contextos sociales, buscando contribuir para una mejor comprensión de este fenómeno religioso.
Palabras-clave: Psicología de la Religión, Espiritismo, Fenomenología



ABSTRACT

Mediumnic phenomena and communication with spirits play a relevant role in the Brazilian culture, and are present in several religions. Some works in the field of Psychiatry relate mediumnic phenomena with mental health and investigate the spiritist treatment of psychopathologies. Studies in Psychology of Religion point out that religious practices result in different effects in the individuals, and highlight the importance of studies to investigate such effects. However, in the psychological literature, the effects of mediumnic practices have not been sufficiently explored. Given this context, the goal of the present work is to investigate the effects of the participation of gifted people in mediumnic meetings within Spiritism. By adopting a qualitative phenomenological method, the meanings associated to the mediumnic experience and to the participation in such meetings were explored by means of interviews conducted with three mediums, participants in mediumnic practices within Spiritism. The work investigates whether these effects help the individuals to adapt and work out in their social context. It contributes to better understand this religious phenomenon.
Keywords: Psychology of Religion, Spiritism, Phenomenology




La religión es un fenómeno de tal complejidad que no encuentra, en la Psicología, una definición o delimitación consensual para el término, siendo esta considerada una invención esencialmente humana y un objeto de investigación que envuelve diferentes dimensiones: experiencial, psicológica, sociológica, antropológica, histórica, política, teológica y filosófica (Farris, 2002). La religión es una construcción multidimensional que contiene diferentes aspectos que pueden recibir énfasis distintos, dependiendo de la perspectiva teórica y de la investigación que se desea hacer (Dalgalarrondo, 2008).

Según Farris (2002), hay dos opiniones extremas a la hora de relacionar psicología y religión. La primera opinión considera Psicología y Religión categorías totalmente separadas de estudio y conocimiento. La segunda opinión extrema es considerar el comportamiento religioso un tipo específico de experiencia, sea esta psicológica, bioquímica o social. Se percibe que esas dos posiciones son limitadas en sus dimensiones, dado que ambas comparten estructuras y relaciones sociales, políticas y económicas complejas, que precisan ser consideradas, y eso vuelve sus relaciones bastantes controvertidas.

La Psicología de la Religión envuelve el estudio de como el individuo se posiciona en relación al objeto religioso, que le es propuesto en la cultura y en la sociedad, sea para aceptarlo o rechazarlo. Por lo tanto, el objeto de la Psicología de la Religión sería estudiar lo que es psicológico de la religión (Paiva, 1999). Hay dos grandes perspectivas a respecto del estudio psicológico de la religión: a) una perspectiva puramente descriptiva de lo que es comportamiento humano y como ellos se expresan dentro de contextos sociales y culturales; y b) una segunda perspectiva, que combina a descripción del comportamiento religioso con el análisis de como él funciona, para ayudar a los individuos y grupos a adaptarse a entender el mundo (Paiva, 1999).

El presente trabajo encaja con de la segunda perspectiva, en la cual, según Farris (2002), la cuestión más importante es investigar qué tipos de comportamientos religiosos o de creencias religiosas contribuyen para el comportamiento positivo de individuos o grupos y cuales pueden contribuir para el comportamiento destructivo, es decir, se trata de investigar cuales son los efectos de la religión para el individuo o un grupo. También según Farris (2002), un comportamiento es positivo si ayuda a los individuos o grupos a adaptarse y funcionar dentro de contextos sociales como una habilidad de funcionar y crecer, es como las diversas religiones lidian con fenómenos llamados psicopatológicos, siendo muchos de los cuales culturalmente constituidos y sancionados, y presentan diferentes repercusiones en los individuos (Dalgalarrondo, 2008).

En Brasil, muchos de esos fenómenos están relacionados desde hace mucho tiempo como la influencia de espíritus y mediumnidad. Eso puede ser debido a la herencia cultural y religiosa de los pueblos indígenas y africanos, y a las características del catolicismo brasileño que, siendo bastante flexible, incorporó diversos elementos de otras prácticas religiosas (Dalgalarrondo, 2008).

El fenómeno mediúmnico está asociado a la práctica religiosa denominada reunión mediúmnica, encontrada en diversas religiones, especialmente en el Espiritismo Kardecista (Kardec, 1988), que tienen como grandes exponentes las figuras de Bezerra de Meneses y Chico Xavier. Las reuniones mediúmnicas espíritas tienen como objetivo auxiliar espíritus que sufren y se comunican por medio de médiums. Muchos de esos espíritus están angustiados y confusos, pues no saben qué rumbo tomar en su nueva situación pues la desencarnación. Otros experimentan sentimientos de odio y venganza que los hacen infelices. Algunos sienten aún los mismos dolores de dolencias de las cuales eran portadores en el periodo de su existencia corporal.

Más allá de relacionar esos fenómenos a la mediumnidad, es bastante común asociarlos con salud mental o con psicopatologías. Con ese objetivo, se destacan diversos trabajos, principalmente del área de la Psiquiatría, que muestran la influencia de la mediumnidad en la construcción de las ideas de la Psiquiatría y de la Psicología (Jackson & Fulford, 2003; Alvarado, Machado, Zangari, & Zingrone, 2007; Araújo, 2007; Almeida, 2007; Almeida, Oda, & Dalgalarrondo, 2007; Jabert, 2008). Las relaciones entre Psiquiatría y Espiritismo en Brasil fueron temas de estudio de diversos trabajos (Almeida, 2007; Almeida, 2004; Jabert, 2008; Isaia, 2006, 2008, 2009; Almeida, Almeida, & Lotufo Neto, 2004), que apuntan para la existencia, en el pasado, de opiniones divergentes entre psiquiatras: algunos asociaban la práctica mediúmnica a la causa de psicopatologías y otros que la consideran sólo manifestaciones étnicas o culturales. Muchos de esos trabajos apuntan historias de conflicto entre Psiquiatría y Espiritismo que, en los días actuales, habría una tendencia a la remisión de ese conflicto y a la posibilidad de diálogo como la fundación de sociedades médico-espíritas (Araújo, 2007).

Puttini (2004) estudia las instituciones hospitalarias administradas por espíritas, en el esfuerzo de comprender las relaciones entre los diferentes agentes terapéuticos. Muchos trabajos actuales versan sobre el tratamiento espiritual dado a las dolencias mentales. En un estudio experimental, Leão e Lotufo Neto (2007) confirman la hipótesis de que prácticas espirituales contribuyen con resultados positivos en la evolución clínica y comportamental de pacientes portadores de deficiencia mental. Actualmente, se considera que no hay elementos que puedan relacionar las experiencias relativas a la mediumnidad, a la causa o desencadenamiento de trastornos mentales, sobre todo cuando están anclados en grupos religiosos y practicas culturalmente sancionadas.
Una nueva posición de la Psiquiatría delante de los fenómenos mediúmnicos también es defendida por Almeida (2004). Él investigó el perfil sociodemográfico y la salud mental en 115 médiums en actividad, que trabajan con su mediumnidad en centros espíritas de San Paulo y la historia de sus actividades mediúmnicas. Como resultado de ese estudio, se verificó que los médiums presentaban una baja prevalencia de trastornos mentales y alto nivel socioeducacional con buena adecuación social, concluyendo que la mediumnidad, muy probablemente, constituyéndose en una vivencia diferente del trastorno de identidad disociativa y también no puede ser asociada a dificultades de adaptación social. El trabajo evidencia la necesidad de verse el fenómeno mediúmnico de otra forma dentro de la Psiquiatría, considerando que la participación en reuniones mediúmnicas no conduce a psicopatologías.

En resumen, los trabajos existentes necesitan investigar las relaciones entre Espiritismo (o mediumnidad) y el tratamiento de psicopatologías, sin embargo, sin investigar cuales son los efectos para los médiums que participan activamente en reuniones mediúmnicas, no respondiendo a las cuestiones relevantes para la Psicología de la Religión apuntadas por Farris (2002) y mencionadas anteriormente.

En la intención de contribuir para la respuesta a esas y a otras cuestiones, el presente trabajo tiene como objetivo la investigación de los posibles efectos de las reuniones mediúmnicas en sus participantes, procurando comprenderse esa participación auxilia o dificulta los médiums en sus vidas cotidianas y si esa práctica religiosa posibilita o no comportamientos saludables, tales como los definidos por Farris (2002). Utilizando el método cualitativo de base fenomenológica, fueron realizadas entrevistas individuales como tres médiums que trabajan activamente en reuniones espíritas kardecistas, para explorar como ellos vivencian la experiencia y práctica de la mediumnidad y los efectos de esa vivencia en sus vidas.


Metodología utilizada

Participantes

La muestra de esta investigación es constituida por tres sujetos (médiums), los cuales trabajan activamente en reuniones mediúmnicas. En primer lugar, se buscó un Centro Espírita filiado a la Federación Espírita de Paraná y fue obtenida la autorización como el coordinador de los grupos mediúmnicos de la casa, el cual nos indicó un grupo mediúmnico y el contacto de algunos miembros que podrían participar. El criterio de selección de los individuos fue aceptación y disponibilidad en el momento de la realización de las entrevistas. Todos firmaron el término de consentimiento libre aclarado de acuerdo con las recomendaciones del Comité de Ética que aprobó la investigación2.
Los participantes son identificados en el texto por P1, P2 e P3 y sus características están en la Tabla 1. Son dos mujeres y un hombre, con edad y grados de escolaridad variados. Sólo P1 no tienen hijos. El tiempo en la doctrina espírita también varía entre ellos. P1 es espírita hace tiempo. Sin embargo, el tiempo de participación en lo mediúmnico de los tres participantes es igual: en torno de tres años.


Instrumento

Las entrevistas fueron realizadas en el centro espírita, y una de ellas (la entrevista con P3), en la casa de la entrevistada, según lo sugerido por ella misma. Se realizaron entrevistas abiertas, semiestructuradas, individuales y grabadas en audio, teniendo como guía un guion que sirvió – con excepción del primer ítem (identificación) – como temas de acuerdo como los objetivos que se exploraron en la investigación, a fin de dejar el individuo libre para exponer su experiencia. El guion (temas) es el siguiente:
1. Identificación del entrevistado (nombre, dirección, edad, formación – enseñanza –, profesión, estado civil, hijos, cuánto tiempo hace que participa, tipo de mediumnidad, etc.).
2. Sobre la trayectoria del participante en la doctrina espírita: eventos, relatos de experiencia dentro y fuera, anteriores o no a su entrada en la doctrina espírita.
3. Sobre la trayectoria del participante en el grupo mediúmnico: eventos, relatos de experiencia dentro y fuera, anteriores o no a su entrada en el grupo mediúmnico.
4. sobre los sentimientos con relación a la mediumnidad y a las reuniones mediúmnicas.


Método

El método usado es el cualitativo de base fenomenológica, dirigido para los significados de la experiencia vivida por el propio sujeto. Eso indica que, a pesar de tenerse en mente un determinado tema, la investigación no debe ser dirigida para cuestiones específicas o para testar hipótesis previas (Bogdan & Biklen, 2003). La base fenomenológica es diferente de la de otros métodos cualitativos, pues tiene como objetivo explorar, lo más exhaustivamente posible, los significados psicológicos de la experiencia estudiada. El referido método sigue estas tres etapas: a) Descripción fenomenológica, b) Reducción fenomenológica y c) Interpretación fenomenológica (Gomes, 1998). En la etapa de la Descripción fenomenológica, los significados de la experiencia mediúmnica fueron explorados por medio de los relatos de los propios médiums en entrevistas abiertas. En la etapa de la Reducción fenomenológica, fueron constituidas, como todos los componentes vivenciados y verbalizados en cada unidad temática, las llamadas estructuras significativas, distinguiendo en ellas sus elementos invariantes, o sea, vivenciados por todos los participantes de la investigación y sus elementos variantes, vivenciados sólo por un o algunos de ellos. Y en la etapa de la Interpretación fenomenológica, fue explorado el sentido práctico de cómo el participante vivencia en su vida cotidiana, los significados invariantes verbalizados.


Principales resultados

En una primera etapa, se realizó el análisis de los relatos de los médiums en las entrevistas, a partir de los cuales algunos asuntos comunes fueron identificados, dentro de los temas abordados por el guion de la entrevista. La Tabla 2 presenta un cuadro resumen de los principales asuntos que aparecerán en los relatos referentes a la temática sobre la trayectoria en la doctrina espírita. La Tabla 3 presenta los asuntos relativos a los temas trayectoria en los grupos mediúmnico y significado de la mediumnidad. En estas tablas, los componentes o estructuras invariables (o que aparece en el relato de los tres componentes) son presentados en negrita. Los comunes a solamente dos de los relatos también están resaltados subrayados.

Trayectoria en la doctrina espírita
Se observa en la Tabla 2, que ninguno de los entrevistados proviene de una familia  espírita. Dos de ellos dicen que eran de familia católica. Antes de entrar en el Espiritismo, todos los entrevistados presenciaron algún tipo de fenómeno. Aunque no haya un fenómeno en particular en común mencionado por los tres, se destacan los siguientes fenómenos mencionados por lo menos por dos de ellos: efectos físicos, visión de espíritus y previsión de acontecimientos.

Otro punto observado es que, antes de que esos fenómenos ocurriesen, todos ellos tuvieron un primer contacto con el Espiritismo por medio de la lectura de la obra El Libro de los Espíritus. Sólo en el caso de P1, algunos fenómenos relatados sucedieron casi inmediatamente después de la lectura, pero ella relata diferencias en sus percepciones desde la infancia. En el caso de los demás participantes, la lectura fue mucho anterior al surgimiento de los fenómenos. No fue posible hacer una correlación entre lectura y fenómenos que pueda mostrar que los fenómenos serían fruto de una exacerbación de la imaginación influenciada por la lectura. Pero ese puede ser un punto de futura investigación.

En los relatos de los participantes con relación a los sentimientos asociados a la vivencia de los fenómenos observados, se destaca un sentimiento común, que es el miedo; miedo a lo desconocido y de haber alguna cosa fuera de su control; miedo a la locura. A continuación, el relato de P2, que caracteriza bien esa cuestión que es común a todos.
 [...] y yo pasé todo ese día, así con aquel miedo – Debo haberme vuelto loco – y yo no quería que las personas lo supieran, me quedé observando a las personas para ver si ellas notaban algo, que yo me había pasado de los límites, verdad. [...] y pasé a creer que de hecho mi percepción era cierta y que de hecho no estaba loco.

Vale la pena resaltar que ese miedo no se refiere solo a sí mismo. En los casos de los dos entrevistados (P2 y P3) con familia (marido o hijos), existe un punto común, que es el deseo de ayudar y proteger sus seres queridos también. Vea el relato de P3:
Además, cuando yo entré en la doctrina, así como la gente procura, cuando tiene un problema en la familia. Un problema que uno no entiende, no [...] Entonces, llegó un punto en el que dije así, vaya, es esquizofrénico [...] Ah, Yo sufría mucho con eso, pensaba si ese hombre se estaba volviendo loco. Todo el mundo sufría, pero yo pensaba también que tenía que ayudar, y quería ayudar.

Sólo uno de los entrevistados (P3) buscó auxilio médico psiquiátrico para el marido. Los otros dos (P1 e P2) descartaron una enfermedad ("locura") y enseguida contactaron con el Espiritismo. En el caso P3, la ida al centro fue mediante consejos de vecinos espíritas y llevó más tiempo. Se percebe que, en ese caso, hay un mayor sufrimiento también, lo que observa en el de P1, sobre la cuestión de tratamiento médico, y en el de P3, diciendo lo que ocurrió con el marido después de su ida al centro espírita.
Yo tenía la certeza de que no estaba enfermo. Si fuera a ver a un médico, incluso hoy lo pienso, estaría drogado hasta el día de hoy [...] tal vez la medicación más efectiva que he encontrado fue este, tratando de conocernos, sabiendo cómo funciona este proceso, entre ambos mundos, lo diremos así (P1).

A partir de hoy, dejarás de tomarte todo. Y ahí me quedé desesperada, pensé si ese hombre deja de tomar el medicamento, él se va a desbordar. Se volverá loco, porque era malo, cierto [...] dejó de tomar cinco medicamentos y no ocurrió nada, nada hasta hoy. ¿No es impresionante? (P3)

Los efectos del Espiritismo en la vida de los entrevistados son particulares a la historia de la vida de cada uno y son presentados de forma resumida a continuación. P1 creía desde niño que era una niña diferente a las demás, con intereses diferentes; era tímida y no hablaba con extraños. Los fenómenos que ocurrían con ella la perturbaban y la desequilibraban emocionalmente, dejándola aún más insegura e irritada. Dijo que, con la entrada en la doctrina, consiguió una mejor comprensión de lo que estaba sucediendo con ella, comenzó a sentirse más segura, consiguió vencer en muchos sentidos la timidez, ahora tiene conversaciones con cualquier persona, se siente “normal”, sintiéndose más calmada y tranquila.

P2, cuando era niño, fue prometido por la familia al seminario para ser sacerdote. Como esa no era su intención, necesitó romper con la familia y con la religión también para evitar la concretización de la promesa, que le trajo un largo periodo de incredulidad, incertidumbres y sufrimiento (angustia). El punto decisivo para frecuentar el Espiritismo (llamado línea divisoria por P2) fue la depresión del hijo, causada por una influencia espiritual. O sea, para P2, un espirito estaba influenciando a su hijo, causándole tristeza y depresión. P2 comprobó esa influencia mediante un fenómeno en el cual puede, él mismo, comunicarse con el espíritu. En esa comunicación, se enteró que el espíritu que influenciaba a su hijo era su padre fallecido hacía un año. Esa comunicación posibilitó ayuda tanto al espíritu como al hijo. La comunicación de un segundo espíritu llevó a P2 al centro espírita, para prestarle ayuda, pero también por tener interés en el fenómeno, ya que la elucidación del mismo podría darle respuestas para sus dudas. Y fue eso que aconteció. P2 relata que en el día en que fue la primera vez a la casa espírita se sintió bien, vio que había posibilidad de una religión sin exploración, pues allí nadie le cobraba nada. Consiguió resolver sus dudas y, como consecuencia, disminuir el sufrimiento y la angustia, que le llevó a repensar toda su vida.
P3 relata que, antes de frecuentar la doctrina espírita, sufría de dificultades para relacionarse, principalmente con la familia y la suegra, eso porque siempre quería cambiar el comportamiento del otro. El orgullo le hacía pensar que siempre estaba en lo cierto. Lo que le hizo buscar el Espiritismo fue los fenómenos extraños que ella pudo presenciar. El marido cambiaba frecuentemente de comportamiento, tenía manía persecutoria, con posible diagnóstico de esquizofrenia, y estaba realizando tratamiento psiquiátrico. La hija estaba triste y nerviosa, tenía ideas suicidas, siendo capaz de provocar diferentes fenómenos de efectos físicos. Después de comenzar a frecuentar el centro espírita, P3 dijo que los cambios ocurrieron de inmediato. El marido dejó de tomar los medicamentos y nunca más tuvo problemas. Ella aprendió a lidiar con los fenómenos que ocurrían con la hija y a enseñar a su hija a lidiar con ellos. Aprendió a lidiar con la suegra y a no importarle tanto su punto de vista. Los problemas de relacionamiento mejoraron y se siente feliz.
Claramente, en los tres relatos, un motivo común que llevó a los tres participantes a buscar la doctrina: existía un sufrimiento (originado por diferentes motivos relacionados a la historia de la vida de cada uno), algo extraño que estaba ocurriendo acompañado de inseguridad y ellos necesitaban entender más sobre ese algo. Se constata la disminución de ese sufrimiento, analizándose los sentimientos y comportamientos de los participantes antes y después de ser espíritas. Otro punto común es que los tres entrevistados tenían problemas de relacionamiento que ellos consiguieron superar.


Trayectoria en el grupo mediúmnico

El análisis en relación con este tema se realiza a continuación en base a la Tabla 3. Se percibe que los relatos de los participantes con relación a la trayectoria en el
Grupo mediúmnico, sentimientos y comportamientos anteriores y actuales, se confunden con aquellos mismos relatados con relación a la trayectoria en la doctrina espírita. Todos ellos retomaron puntos descritos anteriormente como respuesta a la pregunta relacionada a ese tema, pero también agregaron nuevos, más específicos con relación a la mediumnidad y a su trabajo en el grupo, los cuales serán analizados. Por ejemplo, considerando los sentimientos con relación a lo mediúmnico, P1 dice que siempre quiso evitar, visto que quería ser lo más normal posible y que trabajar como médium podría llamar la atención, pero que acabó yendo porque tenía necesidad de ayudar. Necesidad de ayudar también fue mencionado por P3. A pesar de no mencionado anteriormente (Tabla 2, ítem sobre el porqué de convertirse en un espiritista), también pudiendo considerarse un elemento invariante. A continuación, los comentarios de P1 e P3, que reflejan bien ese aspecto:

Creo que es por eso que decidí participar de lo mediúmnico, porque sé que aquello que yo hago allí no tiene, entonces, materialmente nada a esperar (P1).
Pero también tenía aquel deseo de ayudar, de hacer alguna cosa, por los otros, encarnados y desencarnados (P3).
Un elemento común solamente P2 y P3 es la curiosidad sobre las reuniones mediúmnicas. Ellos comentan que comenzaron a frecuentar lo mediúmnico para conocer, para ver cómo era. Pero, actualmente, la visión de ambos sobre eso cambió.
Y era más una distracción [...]. Iba allí curioso, porque quería ver, no. [...] hoy no me importa dar ninguna comunicación, ninguna. Entonces, realmente conseguí llegar a un punto como este, que basta estar presente, porque esta curiosidad que tenía se extinguió. Porque yo era así, yo quería anotar todas las comunicaciones de lo mediúmnico, salir y divulgar para probar la mediumnidad para todo el mundo, porque para mí era una cosa tan importante en la vida, que creía que todos tenían que pasar por eso. Y hoy veo que no [...] y claramente siento que de una u otra forma yo cedo energía allí, que yo estoy participando, que estoy siendo útil, y eso me da la satisfacción y hoy me satisfago con eso (P2).

Con relación a cómo ellos experimentan (sentimientos, comportamientos) su participación en la reunión mediúmnica actualmente, es unánime que todos se sientan bien, se sienten ayudando y dando energía de alguna forma para el espíritu comunicante.
Un asunto fundamental en ese tema es aquel relacionado al modo como los entrevistados ven los efectos de las participaciones en los grupos mediúmnicos en sus vidas. Dando un ejemplo, el efecto común a todos ellos es la mejora de las relaciones. P2 y P3 resaltan también que trabajan mejor su orgullo y aceptan más a los otros. Otra mejoría notada por P1 y también mencionada por P3 es la facilidad material. P2 dice que todo fue más fácil y P3 dice que ya no le importa tanto el dinero. Un efecto común a P1 y P3 es que ambas aprenden con los diálogos de los espíritus. P1 y P3 vivencian sus sentimientos. P3 se emociona. Aunque los relatos de P1 y P3 presentan ejemplos más concretos de los efectos, es unánime entre los entrevistados que sus vidas cambiaron en todos los sentidos, tanto material como espiritual.


Estos son los relatos:

Es luchar contra, para aceptar que aquello era parte de mi vida. Y mira, mi vida ha cambiado mucho, pero no sólo en el sentido espiritual de yo tener más tranquilidad, más paz interior, sino parece que el mundo material ha cambiado también, mis cosas, las preocupaciones con el mundo material cambiaron mucho, está siendo más fácil, cuando no nos preocupamos por las cosas materiales, van ocurriendo naturalmente. Entonces, en todo, en las relaciones en el trabajo, en la familia. Después de tantos años, incluso ahora tengo un novio. En este sentido, crecí bastante. He madurado. Creo que ya soy normal (P1).

Nuestra familia ha cambiado [...] Debo haber cambiado con mis actitudes [...] Entonces, cambié mucho en ese punto, verdad, trabajando mi orgullo[...] No peleamos más [...]. Pensamos mucho en ganar dinero, en juntar. Hoy no. Vivimos muy bien, ya no nos preocupamos tanto por el futuro. Entonces vivimos de otra manera (P3).
Un hecho para ser investigado y mencionado solo por P1 es que ella siente que el intercambio de energías que tiene lugar en la reunión mediúmnica contribuye a fortalecer su cuerpo físico:
Esto hace bien no sólo para nuestra mente, sino también para nuestro cuerpo [...] Donas energía que no es tan buena y luego recibes una mejor, que es como hacer un intercambio. Doy mi energía que no es tan buena, pero que es mejor que la del espíritu que se está comunicando, y recibo la energía de los mentores del grupo y siento paz. Entonces, físicamente, termino mejorando con eso [...] para la parte psicológica, recibimos ayuda cuando el diálogo habla con el espíritu.

Significado de la mediumnidad

Con respecto al significado de la mediumnidad, se puede decir que la experiencia de participar en un grupo mediúmnico dentro de una casa espiritista produce muchos efectos en la vida de cada uno, contribuyendo a disminuir el sufrimiento en un momento dado de sus vidas. P1 ve en la mediumnidad como una oportunidad para ayudar y la posibilidad de que los médiums cambien para mejor. Este significado también es compartido por P3, que menciona la palabra “evolución”. Tanto P3 como P2 mencionaba también la palabra cambio, con un sentido de volver a empezar y reconducción. P2 se refiere a su reconducción hacia Dios y a la religión, y P3 para un camino correcto. Es interesante notar que, para ambos, la mediumnidad también significa certeza, una respuesta a las dudas, mostrando a P3 qué dirección seguir y demostrando, para P2, que Dios y los espíritus existen. Esto tiene un significado común para todos los entrevistados, que es el cambio, según ellos, para mejor.

Parece que ellos comparten la idea de que nunca estarán libres de sufrimiento y que participar en grupos mediúmnicos les permite aprender y usar las aclaraciones que los espíritus reciben para enfrentar con sus problemas de una manera mejor (positiva), haciéndolos, de cierta manera, feliz.

Al menos encontré la solución a la mayoría de mis problemas psicológicos, a través del estudio de la mediumnidad, que logré aprender que todo eso era real y que necesitaba aprender a convivir con todo aquello de manera positiva. Ahí, fui cambiando. [...] La única cosa, por lo tanto, es que la mediumnidad hace que la persona sea un poco mejor de lo que ella es, porque ves los sentimientos de los demás, participas en ellos, y entonces no puedes decir que no lo conoces, porque la gente sólo puede decir que yo conozco cuando las personas lo viven, cierto. Y en las comunicaciones mediúmnicas hacen vivir en el trabajo de las personas aquellas experiencias que ni siquiera tendríamos si viviéramos 100, 150 años, porque no tendríamos tiempo para vivir todo eso (P1).
Aquello para mí fue el cambio, ya sabes, realmente la línea divisoria, pues a partir de ahí, yo tenía certeza. Para mí, fue un gran cambio, o estaba loco. Pero como pensaba que no estaba loco, entonces tuve que reformar muchas cosas. Esto cambia mucho. [...] La mediumnidad me llevó a la espiritualidad, no tengo dudas. [...] Entonces, esta percepción de que la mediumnidad, de que existe, me recondujo a un lado espiritual mejor que el anterior, cierto (P2).

Sin contar que la gente se superemociona [...] la gente aprende con los testimonios que oye, de los espíritus. Ven el sufrimiento, ven cuanto ellos sufren porque hicieron de manera equivocada. Eso hace que procuremos hacer las cosas correctas [...] Creo que es este es el comienzo. Parece que todo lo que sabíamos, hicimos, estaba mal, parece que ahora estamos en el camino correcto [...] me dijo [...] eres una persona que sabe manejar sus problemas. Creo que es por eso que digo que no tengo problemas, que soy feliz (P3).


Discusión

En esta sección, se exploran algunas cuestiones. En primer lugar, con relación a la llegada de los tres participantes al Espiritismo. Todos llegaron debido a fenómenos extraños que ellos no consiguieron explicar, generadores de miedo, angustia y sufrimiento. Se percibe en P1, el primero que buscó tratamiento psiquiátrico, que ese sufrimiento fue mayor y, en todos los relatos, el Espiritismo parece haber sido una salida para muchos de los problemas de los entrevistados. Esos resultados están de acuerdo con Dalgalarrondo (2008), que presenta la religión como una explicación para los fenómenos cotidianos de difícil comprensión y aceptación, y como donante de significado a la experiencia humana, una instancia de significado y orden de la vida, de sus reveses y sufrimientos.
Una pregunta que se puede hacer es: ¿Si los entrevistados fueran de familia espírita ese sufrimiento habría sido menor para ellos? Esa pregunta puede ser investigada en trabajos futuros. Otro tema está relacionado al rumbo que los entrevistados tomaron: ¿Si ellos hubieran asistido a otra religión, habrían encontrado el mismo significado? P1 asistía a la iglesia católica, que no le proporcionó las "explicaciones" (significados) que buscaba. ¿Qué rumbo habrían tomado si no hubieran tenido el contacto inicial con la obra kardeciana o el Espiritismo? P1 relata la certeza de no necesitar el tratamiento médico y de haber alcanzado la adaptación social que parecía distante dado su desequilibrio. P2 relata la certeza de no estar loco.

Esos relatos parecen muy contradictorios con los de Drury (1973). En sus estudios, él observó que el tratamiento de los problemas físicos de sus pacientes hacía desaparecer los problemas espirituales. Un hecho a ser investigado y mencionados sólo por P1, que ella siente que el cambio de energías que ocurre en la reunión mediúmnica contribuye para fortalecer su organismo físico. ¿Será que también los médiums estarán menos sujetos a dolencias físicas? Este es una cuestión a ser explorada, o sea, al contrario del trabajo de Drury (1973). ¿El tratamiento espiritual auxiliaría en el tratamiento o evitaría la aparición de problemas físicos?

Hay que considerarse que todos los individuos entrevistados, a pesar de relatar experiencias espirituales que pueden ser consideradas síntomas psicopatológicos y de haber relatado en el pasado cierto grado de desequilibrio emocional, poseen actualmente alto grado de adaptación social. Una explicación para eso camina en la dirección de la relevancia de la religión, tal como señala el trabajo de Jackson e Fulford (2003), que señalan el campo religioso como un contexto cultural en el cual el individuo se consigue aceptar como normal y, sí, no desarrollar patologías. A distinción entre experiencia religiosa y psicopatología depende de la manera por la cual los propios fenómenos se insertan en los valores y creencias de cada paciente.

Jackson e Fulford (2003) consideran la naturaleza ordinaria de estas experiencias espirituales, 30% a 60% de la población relata haber sentido una presencia espiritual y sus significados para los individuos muestran que se debe prestar mayor atención a estos hechos.

Dalgalarrondo (2008) proporciona un cuadro con 14 características que deben considerarse para diferenciar las experiencias espirituales y psicopatológicas, tales como las relatadas por los entrevistados: contenido de las vivencias, experiencias sensoriales, grado de certeza y perspicacia, duración, orientación con relación a otras personas, posibilidad e implicación del sujeto, etc. De esas experiencias, se destaca el diagnóstico de esquizofrenia recibido por el marido de P3. Se percibe que, en los casos de los entrevistados, algunas de esas características se presentaban de manera patológica antes del Espiritismo. Por ejemplo, había una falta de control y perspicacia, los entrevistados se sentían pasivos ante los fenómenos a los que no conseguían atribuir significado y vivían orientados para sí. Después de entrar en la doctrina y trabajar con la mediumnidad, las experiencias comenzaron a tener un significado positivo para ellos, sentido de autorrealización, de orientación para el otro, de ayuda a los demás a través de su mediumnidad. Es lo que Dalgalarrondo (2008) llama la producción de frutos espirituales y el sujeto se percibe actuando y produciendo su vida.

Esto está estrechamente relacionado con el significado que la mediumnidad tiene para los entrevistados. El significado común es el de cambio en una dirección positiva, para mejor. Para ellos, participar en los grupos mediúmnicos les posibilita aprender y utilizar las aclaraciones que los espíritus reciben para lidiar con sus problemas del día a día. Parece que la práctica de la mediumnidad permite una interlocución que promueve la salud en las personas, para permitir su capacidad de crecimiento y de adaptación a su contexto social, tal como indicó Farris (2002).


Consideraciones finales

El objetivo del trabajo fue estudiar los posibles efectos de la práctica de reuniones mediúmnicas, investigando cómo los médiums participantes experimentan esta experiencia. Para todos los entrevistados, la práctica de la mediumnidad dentro del Espiritismo es la clave para resolver sus problemas: problemas para relacionarse y familiares, problemas de falta de significado para grandes cuestiones existenciales, tales como: ¿Existe o no el alma? ¿Qué ocurre después de la muerte? ¿Por qué esto me está pasando a mí? La mediumnidad es la prueba que necesitaban; la certeza para sus dudas. En ella, encontrarán el significado para el sufrimiento, que pasarán a comprender y a enfrentar para alcanzar cambios positivos en sus vidas. Se puede decir que, para todos ellos, la mediumnidad vino acompañada de sufrimiento, pero que consiguieron de comprenderlo e integrar esa comprensión en su totalidad psicológica, transformando sus experiencias, que a primera vista parecían patológicas, en episodios significativos y de autosatisfacción. Estos resultados son corroborados por los de Magalhães (1997), que dice que la religión es un acto fundamental de la constitución humana y destaca su capacidad de trascender las relaciones sociales y buscar la autosatisfacción en la subjetividad del encuentro con lo sagrado.

Las experiencias de los entrevistados podrían haber sido identificadas como patológicas, pero pasaron a considerarse normales después de entrar en el Espiritismo, no solo dado el contexto religioso, sino también, y principalmente, por el control ejercido sobre las mismas que los entrevistados lograron alcanzar. Esto muestra que, para los entrevistados, la participación en reuniones espiritistas es de alguna forma terapéutica.
Otras posibles investigaciones derivadas del presente trabajo implican explorar la trayectoria y el significado asociado con la mediumnidad para participantes originarios de familias espiritistas, a fin de verificar las posibles diferencias con relación a los entrevistados. Dado el relato de P1, también parece interesante realizar un trabajo opuesto al de Drury (1973), para investigar si el tratamiento espiritual y la participación en el grupo mediúmnico ayuda o previene la aparición de problemas físicos. ¿Estarían los médiums menos propensos a la enfermedad?

Existen, por lo tanto, todavía cuestiones a ser investigadas. Este trabajo representa sólo un primer paso para ayudar a comprender mejor esa práctica religiosa y los valores envueltos que no pueden pasar desapercibidos a los profesionales de la Psicología.



Participante
Sexo
Edad
Estudios
Estado civil
Hijos
Profesión
Tiempo en la doctrina
P1
F
38
2º Grado incompleto
soltera
0
Empleada doméstica
10-12 años
P2
M
53
2º Grado técnico
Divorciado
2
Técnico petroquímico
6-7 años
P3
F
55
Tercer Grado
Casada
3
comerciante
4-5 años


  
Tabla 2. Asuntos relacionados a la trayectoria en la Doctrina Espírita.

Temas
P1
P2
P3
Religión anterior
No mencionada, pero no espírita
Católica
Católica
Fenómenos presenciados
Efectos físicos, visión de espíritus y objetos, previsión de acontecimientos
Visión con el padre fallecido y con un segundo espíritu, desprendimiento del cuerpo, previsión de acontecimientos
Efectos físicos
Primer contacto antes de los fenómenos
Lectura del Libro de los Espíritus
Lectura del Libro de los Espíritus y demás obras de Kardec
Lectura del Libro de los Espíritus
Sentimientos delante de los fenómenos
Miedo, inseguridad, perturbación, nerviosisimo, irritación, desequilibrio, creía que se volvía loca
Angustía y miedo, impresionado, deseo de proteger al hijo, cuestionarse sobre la slud mental
Sufrimientom miedo, preocupación con la hija y el marido, deseo de ayudar a la familia y cuestionarse sobre posible locura del marido
Por qué buscó el centro
Sucesos que no entendía con ella misma
Deseo de ayudar al hijo y al espíritu que con él se comunicaba e su interés por el fenómeno, se sintió bien, nadie cobró nada
Deseo de ayudar al marido con la depresión y síntomas de esquizofrenia, e hija con ideas suicidas, depresión y tristeza
Sentimientos comportamientos anteriores
Timidez, dificultad para hablar con desconocidos, se sentía diferente a los demás
Revelde con la religión, sufrimiento con la separación de la familia, dudas sobre la existencia de Dios
Egoismo, orgullo, dificultades para relacionarse, quería cambiar al otro
Cambios iniciales
Consigue ahora conversar con las personas, entendimiento, equilibrio, seguridad
Dejó de dudar, comenzó a repensar todo
El marido paró de tomar la medicación, se sentía feliz, ve las cosas de una manera diferente, cambio en la familia, fenómenos que ocurren con la hija



Temas
P1
P2
P3
Sentimientos y comportamientos anteriores con relación a la actividad mediúmnica
Veía lo mediúmnico como forma de llamar la atención, nunca quiso, quería ser normal, resistencia al cambio
Interés por el fenómeno, curiosidad, quería probar a todos, quería parecer ser un médium poderoso
Curiosidad
Por qué comenzó a frecuentar lo mediúmnico
Comenzó a sentirse más segura, creyó que era hora de ayudar a las personas sin recibir nada a cambio
Fue por distracción, para ver, para resolver sus dudas encontrando pruebas
Fue para conocer y ganas de ayudar
Cómo se siente actualmente en la reunión mediúmnica
Bien, tranquiliza participar, dejó de luchar en contra, hoy ve el mundo que le rodea y entiende, es tal como estudió, se siente ayudando, cambio de energías físicas, cede una no tan buena y gana una mejor
Extinción de la curiosidad, aunque tiene inseguridad, siente que cede energía y que está siendo útil, se siente bien
Descubrió que es diferente de lo que imaginaba, feliz, se siente bien, se siente donando energía, se concentra bien
Efectos mencionados
Bien para el cuerpo físico, facilidad material, no necesita preocuparse, cambios en las relaciones, familia y trabajo para mejor, aprende como el diálogo con el espíritu y participando de sus sentimientos, permite vivenciar esos sentimientos que traerán aprenedizaja
Aprendió que lo importante es servir, educación, respetar el camino de cada uno, trabajar el ego, satisfación por ser útil, aumentó percepción, calma, cautela, la vida cambió en todos los sentidos, mejoró sus relaciones, comenzó a cuidarse más, se controlaba sobre actos y pensamientos
Se emociona y aprende como los testimonios de los espíritus, pasó a no importarle tanto con cuestiones materiales, tales como el dinero, consigue administrar sus problemas hoy, es feliz por eso. Trabajó el orgullo y el egoísmo, y en las relaciones, acepta más a las personas
Significado de la mediumnidad
Auxiliar sin mirar a quien, auxilio no a una persona, sino a otras que ni imaginaba, la mediumnidad hace que las personas se vuelvan mejores
Extinción de las dudas, cambio, reconducción a la espiritualidad y religión, cambio de valores, evolución
Recomienzo, certeza de estar en el camino correcto


Referencias
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1 Contacto: srvergilio@gmail.com 
2 La presente investigación fue aprobada por el Comité de Ética en Investigación en Seres Humanos del Hospital Espírita de Psiquiatría Bom Retiro (HEPBR), Curitiba, PR. Folha de rosto: 291514, CAAE: 00007.0.087.000-09.