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Moral, filosofía y física


Hola familia,

Ayer en CEADS una vez más nos reunimos para realizar el Estudio Sistematizado de la Doctrina Espírita. Empezamos, como de costumbre, leyendo el texto de estudio. Éste una vez más nos presenta a filósofos, astrónomos, científicos e intelectuales de todos los tiempos como espíritus que nos acercan al conocimiento de las leyes naturales o divinas. Cuando pensamos en “profetas” de Dios solemos pensar únicamente en hombres como Gandhi, Lutero o Teresa de Calcuta. Si bien es verdad que estos espíritus nos han ayudado a profundizar en el conocimiento de las leyes morales, no debemos olvidar que espíritus como Giordano Bruno, Galileo, da Vinci y Einstein son igualmente profetas de Dios, una vez que a través de su actividad intelectual revelan a los hombres aspectos de las leyes físicas, de orden natural y, por tanto, divina.

El ser más evolucionado que ha encarnado en nuestro planeta, que como nos dicen los espíritus en nuestra amada Doctrina, es el ejemplo de perfección al que puede aspirar la humanidad terrestre, es Jesús. Jesús es el profeta de todos los profetas y en sus enseñanzas podemos encontrar las mayores revelaciones de las leyes divinas, de orden física y moral. Para que pudiéramos profundizar en el sentido de estas afirmaciones, nuestros monitores Rafa y Marcello escogieron pasajes evangélicos, cuyo sentido profundo era avanzadísimo para el nivel de conocimiento científico del periodo en el que vivió Jesús. Repasemos algunos de ellos:
Juan 3 – 1 a 12. Y había un hombre de los fariseos, llamado Nicodemo, príncipe de los judíos. - Este vió a Jesús de noche, y le dijo: Rabbi, sabemos que eres maestro venido de Dios porque ninguno puede hacer estos milagros, que tú haces, si Dios no estuviera con él. Jesús le respondió, y le dijo: En verdad, en verdad te digo, "que no puede ver el reino de Dios si no aquel que renaciere de nuevo". Nicodemo le dijo: ¿Cómo un hombre puede nacer siendo viejo? ¿por ventura puede volver al vientre de su madre y nacer otra vez? Jesús respondió́: En verdad, en verdad te digo, que no puede entrar en el reino de Dios, si no aquel que fuere renacido de agua y de Espíritu Santo. Lo que es nacido de carne, carne es: y lo que es nacido de espíritu, espíritu es. - No te maravilles, porque te dije: os es necesario nacer otra vez. - El espíritu donde quiere, sopla; y oyes su voz: mas no sabes de donde viene, ni adónde va; así es todo aquel que es nacido de espíritu. Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto? - Respondió Jesús y le dijo: ¿Tú eres maestro de Israel y esto ignoras? - En verdad, en verdad te digo: que lo que sabemos, eso hablamos, y lo que hemos visto, atestiguamos, y no recibís nuestro testimonio. - Si os he dicho cosas terrenas, y no las creéis, ¿cómo creeréis, si os dijese las celestiales?
 Jesús revela claramente a los hombres la sobrevivencia del espíritu a la existencia corporal, la pluralidad de existencias y la reencarnación.
Juan 14 – 1 a 3. No se turbe vuestro corazón. - Creéis en Dios, creed también en mi. - "En la casa de mi padre hay muchas moradas". Si así no fuera, yo os lo hubiera dicho: Pues voy a aparejaros el lugar. - Y si me fuere, y os aparejare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que en donde yo estoy estéis también vosotros.

Como Giordano Bruno y Galileo lo anunciarían 15 siglos más tarde, Jesús informaba a los hombres de su tiempo, con estas palabras tan sencillas y esclarecedoras, que el universo estaba lejos de reducirse a los que la humanidad terrestre conocía; nos habla Jesús en este pasaje de la existencia de la vida en diferentes planos o frecuencias vibratorias. Para hombres que no sabían ni siquiera que más allá del océano había continentes desconocidos, y que más tarde creerían que la Tierra era el centro del universo, las enseñanzas de Jesús eran absolutamente incomprensibles.
Mateo 17 – 2 a 3. Allí se transfiguró en presencia de ellos; su rostro resplandeció como el sol, y su ropa se volvió blanca como la luz. En esto, se les aparecieron Moisés y Elías conversando con Jesús.
En este pasaje, nos expone el apóstol un fenómeno de orden mediúmnica. La materialización de Moisés y Elías es un hecho perfectamente comprensible a la luz de la Doctrina de los Espíritus.
Mateo 5 – 25 a 26. Acomódate luego con tu contrario mientras que estás con él en el camino: no sea que tu contrario te entregue al juez y el juez te entregue al ministro, y seas echado en la cárcel. En verdad te digo, que no saldrás de allí basta que pagues el último cuadrante.

Las enseñanzas de Jesús nos convocan aquí al conocimiento de la ley de causa y efecto. Todas nuestras acciones tienen un resultado directo en nuestra vida y cada encarnación está repleta de oportunidades para la reconciliación con los hermanos de caminada evolutiva con quiénes nos hemos desarmonizado en algún momento. El Evangelio según el espiritismo nos lo explica de forma todavía más esclarecedora:

Evangelio según el espiritismo. Cap. X.5. En la práctica del perdón y en la del bien en general, más que un efecto moral hay también un efecto material. Se sabe que la muerte no nos libra de nuestros enemigos; los espíritus vengativos persiguen muchas veces con un odio más allá de la tumba, a aquellos a quienes han conservado rencor; por esto el proverbio que dice: "Muerto el perro acabada la rabia", es falso en cuanto se aplica al hombre.

La profunda verdad que encierran estas palabras, que son comprobadas empíricamente por grupos mediúmnicos repartidos por todo el mundo de forma cotidiana, no es ajena a científicos que investigan las fronteras cuánticas. Sólo hay que ver lo que afirma Jean-Pierre Garnier Malet en entrevista en a la Contra de la Van Guardia:
"No pienses en hacer a los demás lo que no quisieras que los demás pensaran en hacerte a ti". No es una ley moral ni filosófica, es una ley física.
Hombres como este científico, indagando en la frontera del conocimiento, día tras día describen en sus postulados intelectuales la realidad que  cristianos y espíritas conocemos de forma práctica. Esperamos con ilusión el día en que el materialismo no será recordado más que como marca de ignorancia, una fase transitoria y superada de la infancia de la humanidad. Cuando finalmente la verdad se imponga, el hombre comprenderá que el amor es el lenguaje matemático del que está hecho el universo y el olvido de uno mismo serán la música que emanarán todas las conciencias que habiten la psicosfera de la Tierra.

Cariños de la hermana menor 

Comentarios

  1. Al referirse Jesús al hecho de haber muchas moradas podría estarse refiriendo, tal vez, a los diferentes lugares en el mundo espiritual hacia donde somos atraídos a causa de el estado vibratorio de nuestras almas. No hay nada que indique que se refirió a la multiplicidad de mundos habitados.

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  2. Hola Memo, Gracias por animar el debate =)

    En el espiritismo, cuando hacemos referencia a "mundos habitados" siempre consideramos, como bien dices, que son "lugares en el mundo espiritual hacia donde somos atraídos a causa de el estado vibratorio de nuestras almas". Sólo que los libros psicografiados nos han permitido especificar qué son estos "lugares". Pueden ser efectivamente planetas (y por esto hablamos de mundos), franjas vibratorias (un mismo mundo contiene diferentes franjas vibratorias habitadas y que se interpenetran) o bien estados de conciencia (la propia mente humana crea mundos que habitamos según nuestros intereses y elevación moral e intelectual). Interpretamos las palabras de Jesús a la luz de la Doctrina de los Espíritus como haciendo referencia genérica a todos estos tipos de "lugares", que serían las "diferentes moradas en la casa del Padre". Pero como tu mismo dices, esta es nuestra interpretación. Lo que el Maestro quiso decir, sólo Él mismo sabrá =)

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