Ir al contenido principal

La perspectiva lo es todo

Hola familia,

Ayer en CEADS hicimos clase de estudio Sistematizado del Espiritismo. El tema, "la puerta estrecha", nos es novedad para muchos, pero sin lugar a dudas siempre se pueden aprender cosas nuevas y nuevas maneras de ver la vida.

¿Qué es una puerta estrecha? Pues una por la que pasa uno a la vez; una por la que es más difícil pasar, que requiere más esfuerzo. La imagen que Jesús usó para decirnos que nos esforzáramos por pasar por la puerta estrecha era una invitación a que saliéramos de nuestra zona de confort. ¿Cuántas cosas sabemos que deberíamos hacer y no las hacemos porque requieren esfuerzo? ¿Cuántas deberíamos dejar de hacer y persistimos en la equivocación porque es difícil cambiar? ¡Pues muchas! Lo que nos dice qué debemos o no debemos hacer es nuestra conciencia. Ahí esta escrita, según nos han dicho los espíritus, la ley de Dios. Lo que pasa es que el orgullo y la mala educación falsea la razón. De no ser así, la razón fluiria como una guía perfecta.

Lo importante es comprender que siempre tenemos más de una opción en cualquier situación. El sufrimiento algunas veces nos ofusca, el miedo, el orgullo... Y creemos que no hay salida o que no podemos actuar de otra forma. Pero no es verdad. Examinando nuestras conciencias siempre podremos encontrar alternativas para las situaciones. Lo que pasa es que a menudo nos costará "hacer lo que corresponde" porque hierre nuestro orgullo, porque va en contra de nuestra manera egoísta de vivir la vida o porque nos hemos alejado de valores transcendentales.



Podemos estar seguros que tan cierto como nadie está condenado a sufrir eternamente las consecuencias de una elección equivocada, también es cierto que cada uno vivirá la cosecha de sus propias elecciones. ¿Entonces podríamos decir que evitar la puerta estrecha es como repetir curso? Ojalá fuera así. Evitar la puerta estrecha es como no pagar la tarjeta de crédito, es decir, acumular deudas con intereses. ¿Por qué? Si vivimos una situación difícil, debemos comprender que ésta es una oportunidad de rescate de deudas pasadas. En el pasado no supimos tomar la decisión que nos ponía en armonía con la ley cósmica de amor y volvemos a tener la oportunidad de corregir el rumbo de nuestras existencias. Si una vez más rechazamos la oportunidad correctora, no apenas no recatamos la deuda pasada, como acumulamos más para el futuro. ¿Una mala elección es condenable? ¡De ninguna manera! Nadie debe juzgar a nadie. Pero es necesario comprender, por el bien de los espíritus inmortales que progresan el la psicosfera terrestre que lo que mucha veces parece una "solución" para sus problemas desde un punto de vista material, es en realidad una fuente de mayores y más penosos padecimientos en el futuro. En esta orden de falsas "soluciones" entran el suicidio, el aborto, la eutanasia, toda clase de crímenes, la corrupción, etc. Cada uno vive según vivió en encarnaciones pasadas y vivirá según viva en la encarnación presente. El juicio no es exterior,  si no de la propia conciencia.


Cada uno sabe lo estrecha que es su propia puerta. La perspectiva lo es todo. Lo que hoy parece estrecha, seguramente en el futuro, cuando seamos conciencias más amadurecidas y experimentadas, no lo será. Lo que hoy es la puerta ancha, es decir, la opción más "fácil", en un futuro será tan impensable que nos plantearemos como es posible que algún día la hayamos tomado. Todo es una cuestión de madurez espiritual: para los espíritus superiores también existen situaciones que ponen a prueba su compromiso con la ley cósmica de amor. Lo que pasa es que la dificultad de estas pruebas es proporcional a su elevación moral. Si pensamos en los momentos decisivos en el monte Olivo, dónde el Maestro hizo sus últimas oraciones esperando por los soldados que le llevarían al sacrificio, podemos ver cómo un espíritu de enorme elevación se enfrenta a las situaciones difíciles: en oración, Jesús se entregó al servicio del Padre, y pidió que se cumpliera Su voluntad.

Que el Maestro, luz y guía de la humanidad, pueda fortalecer nuestros esfuerzos de renovación. Que podamos asumir un compromiso perenne con el bien, el amor y la paz, cultivando pensamientos y emociones que nos pongan en armonía con la ley cósmica. Que podamos hacer cada vez más elecciones más acertadas, pese a lo difícil que resultan muchas veces.

Os dejo a continuación la presentación que nos preparó Andrea para su clase y cariños de la hermana menor.


 


Comentarios

Entradas populares de este blog

El camino del convencimiento

David Santamaría ¿Cuál podríamos pensar que es el mejor procedimiento para convencer a alguien de que los postulados espiritistas son ciertos y correctos? ¿Sería por el contacto con la fenomenología mediúmnica? O, tal vez, ¿sería más efectivo hacerlo a través del razonamiento? De entrada nos encontramos con una condición inherente al espiritismo y es la de ser totalmente contrario al proselitismo. Allan Kardec tenía perfectamente claro que hay que dar explicaciones detalladas a quien manifiesta un interés sincero en tener información; pero, que no tiene ningún sentido intentar convencer a los que tienen animadversión por todo lo que tenga que ver con el espiritismo, ni a aquellas personas que tienen suficiente con sus profundas convicciones religiosas. O sea, que únicamente dedicaríamos atención a aquellos que muestren un interés real, por mínimo que este sea y que, en más de una ocasión, pueden estar en el campo del ateísmo o del materialismo. En El Libro de los Médiums, primera parte

El dormir y los sueños

Jordi Santandreu Lorite Allan Kardec interrogó a los Espíritus acerca del dormir y de los sueños, como no podía ser de otra manera, ya que desde tiempos inmemoriales el Ser Humano ha asociado el dormir con traspasar una puerta velada por el oscuro manto de la materia. Lo que se supone que hay detrás de ese umbral se ha interpretado de maneras diferentes según la época y el lugar. Los sueños han estado asociados, en general, a la dimensión espiritual de la vida, al más allá . En todas las tradiciones antiguas, desde la Grecia de Platón y Sócrates, a la India de los Upanishads, pasando por el Egipto de los faraones, el mundo de los sueños era aquél en el que dioses y humanos podían reencontrarse. En el Antiguo Testamento hay numerosas referencias a sueños proféticos, como el de Abraham o el de Jacob, que soñó con “una escalera apoyada en tierra, que en su extremo llegaba al cielo. Ángeles subían y bajaban por ella. Jehová, que estaba en lo alto, dijo: Yo soy Jehová, el Dios de Abraham y

COVID-19: ¿Una oportunidad perdida?

Humberto Werdine  Estoy escribiendo este texto en los primeros días de septiembre de 2020, en el auge del inicio de la segunda ola del virus COVID 19, aquí en Europa. Mi familia fue alcanzada, mi esposa y una de mis hijas. Mi hija está prácticamente recuperada y mi esposa se recupera poco a poco. Ninguna de ellas necesitó ingreso hospitalario. Agradezco a Dios todos los días por su recuperación. Tengo amigos que han sufrido mucho con este virus. Unos tuvieron que ser entubados y se recuperaron después de muchas semanas de angustia y dolor. Otros, no tuvieron la misma suerte y fallecieron. Todos los que partieron eran de una edad parecida a la mía, entrados ya los 60 años. Esta misma semana, una querida amiga me envió un mensaje a mi whatsapp privado, calificando a esta enfermedad de maldita. He recibido varios comentarios parecidos de muchas y diversas personas que usan un adjetivo similar para esta enfermedad y, algunos, cuestionando por qué Dios habría mandado una enfermedad tan pern