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¡Conéctate a la vida!

Por Janaína de Oliveira

Hablar del suicidio no es fácil. Siempre habrá quién diga que es mejor no mencionarlo, como si el silencio lo curara todo. Pero no es así. El silencio oculta, pero no cura una realidad que sólo puede ser afrontada con mucha empatía, coraje y humildad. Sin empatía no podemos compartir el dolor de los demás, reconocer que su dolor es nuestro también y decidirnos a implicarnos en la lucha contra el suicidio. Sin coraje no hay acción, se cae en la inercia que sencillamente espera a ver si las cifras de muertes por suicidio bajan por sí mismas, como por arte de magia. Sin humildad no se reconoce el sentimiento de impotencia que experimentamos cuando un ser querido te confiesa que se quiere quitar la vida… ¿Cómo le ayudas sin caer en las frases hechas y las imágenes de lugar común que sabes que te va a rebatir ni bien has abierto la boca? ¿Cómo traer a alguien de vuelta de este lugar de destierro en que se encuentra, donde los puntos de conexión con la vida le parecen un sin sentido? La verdad es que no se puede. Aun que lo quieras, no puedes traer de vuelta a esta persona que desea marchar antes de tiempo por sus propios medios, interrumpiendo su existencia física. Sólo esta persona puede encontrar dentro suyo el camino de vuelta a este lado de la orilla, donde uno sí tiene fuerzas para seguir adelante, a menudo pese a reveses muy duros. Lo único que puedes hacer es estar ahí, escuchar, demostrarle que te importa, que su dolor también te hace daño a ti. Solo uno mismo puede decidirse a conectarse con la vida. Mientras no aprendemos más sobre cómo ayudar a las personas que no pueden con sus vidas, lo único que podemos es hacerles saber que permanecemos aquí.



CEADS sigue aquí. La tercera semana de prevención del suicidio es un grano de arena en la playa de las necesidades humanas. Volvemos a enviar carta certificada al conseler de salut de Catalunya, el señor Antoni Comín i Oliveires, pidiéndole, entre otras cosas, la creación de una secretaría para la prevención del suicidio. Saldremos a la calle el día 10 de septiembre para manifestarnos por que se asuman responsabilidades ante este grave problema de salud pública. Mientras, en nuestro centro hablamos de la inutilidad del suicidio ante la inmortalidad del espíritu. Solo la materia perece, el espíritu no muere nunca, pero sí sufre ante la transgresión de la ley que el suicidio representa. Observaremos con esperanzas renovadas la implementación del Plano de salud mental de Barcelona 2016 - 2022, que reconoce la necesidad de la prevención, la promoción y la atención de la salut mental. El plan menciona el suicidio de forma explicita, apuntando a la creación de programes de prevención del suicidio.

En 2014, 3.910 personas no pudieron con sus vidas. Por las razones que sean, que pueden ser económicas, emocionales, mentales o desconocidas, el hecho es que hay personas que no pueden con sus vidas. Son más de las que nos gustaría reconocer. Más de las que sabemos. Son muchas, pero aun que fuera una única persona, seguiríamos aquí. Puertas afuera, hacemos todo el ruido que podemos para romper el silencio que cubre el suicidio, para cobrar responsabilidad política y para crear conciencia social. Puertas adentro escuchamos a quién quiera compartir con nosotros su dolor y sus dudas. Sabemos que sólo uno mismo puede encontrar el camino de vuelta, sólo uno mismo puede decidir permanecer a este lado de la orilla. Por esto el lema de este año, Conéctate a la vida, es un imperativo. Hazlo. ¡Hazlo! Tu puedes. Hagamóslo todos, con empatía, coraje y humildad, cada día de nuestras vidas, hasta que la vida misma nos lleve a mejor puerto y ahí podamos contemplar felices aquellos días tan duros que vencimos gracias a la fuerza que encontramos dentro de nosotros mismos.

¡Únete a la 3ª Semana de Prevención del Suicidio! ¡CONÉCTATE A LA VIDA!


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