Ir al contenido principal

19N: un día de amor, consuelo y esperanza

Buenas noches,


Este Sábado, 19 de noviembre de 2016, el Área de Asistencia Social de CEADS, promueve el evento "Su recuerdo vive en su corazón", en nombre de todos los sobrevivientes del suicidio.
Sobrevivientes que se ha quedado en este plano de la vida y también aquellos que siguen vivos en el plano espiritual. 



La muerte no existe, es un hecho que no podemos dudar, por lo que es necesario recordar con mucho amor aquellos que han marchado por el suicidio y dar todo el consuelo necesario para aquellos que aquí quedan, a la espera de poder reencontrase con esos seres amados.

Lejos de etiquetar las acciones que llevarán al ser amado partir por este camino, si recordamos lo que era de verdad en esta existencia: un/a hij@, un/a herman@, un padre o una madre, un ser lleno de ilusiones y en evolución como cada uno de nosotros y nosotras.

Os invitamos que asistan a este evento, que cada año nos llena el corazón de amor y que hagamos realidad la paz a cada uno de los que necesitan, sin juzgar, sin cobrar nada en cambio.

Este año contamos con la participación especial de la Asociación de voluntarios de enfermos sanables (AVES), una asociación sin ánimo de lucro, que se dedica principalmente a apoyo a duelos, acompañamiento a enfermos terminales entre otros grupos de ayuda. Nos impartirá una charla sobre el afrontar el duelo en los casos de suicidio.

Nosotros, añadimos nuestro pequeño granito con una dinámica artística, preparada con mucho amor por voluntarios de CEADS, para que podamos recordar a todos ellos con respeto y paz.

Si conoces a alguien que se haya marchado por el suicidio y quieres que este día le enviemos todo nuestro amor, envíanos su nombre al email socialceads@gmail.com


Un saludo fraterno

Equipo Comunicación CEADS

Comentarios

Entradas populares de este blog

El camino del convencimiento

David Santamaría ¿Cuál podríamos pensar que es el mejor procedimiento para convencer a alguien de que los postulados espiritistas son ciertos y correctos? ¿Sería por el contacto con la fenomenología mediúmnica? O, tal vez, ¿sería más efectivo hacerlo a través del razonamiento? De entrada nos encontramos con una condición inherente al espiritismo y es la de ser totalmente contrario al proselitismo. Allan Kardec tenía perfectamente claro que hay que dar explicaciones detalladas a quien manifiesta un interés sincero en tener información; pero, que no tiene ningún sentido intentar convencer a los que tienen animadversión por todo lo que tenga que ver con el espiritismo, ni a aquellas personas que tienen suficiente con sus profundas convicciones religiosas. O sea, que únicamente dedicaríamos atención a aquellos que muestren un interés real, por mínimo que este sea y que, en más de una ocasión, pueden estar en el campo del ateísmo o del materialismo. En El Libro de los Médiums, primera parte

El dormir y los sueños

Jordi Santandreu Lorite Allan Kardec interrogó a los Espíritus acerca del dormir y de los sueños, como no podía ser de otra manera, ya que desde tiempos inmemoriales el Ser Humano ha asociado el dormir con traspasar una puerta velada por el oscuro manto de la materia. Lo que se supone que hay detrás de ese umbral se ha interpretado de maneras diferentes según la época y el lugar. Los sueños han estado asociados, en general, a la dimensión espiritual de la vida, al más allá . En todas las tradiciones antiguas, desde la Grecia de Platón y Sócrates, a la India de los Upanishads, pasando por el Egipto de los faraones, el mundo de los sueños era aquél en el que dioses y humanos podían reencontrarse. En el Antiguo Testamento hay numerosas referencias a sueños proféticos, como el de Abraham o el de Jacob, que soñó con “una escalera apoyada en tierra, que en su extremo llegaba al cielo. Ángeles subían y bajaban por ella. Jehová, que estaba en lo alto, dijo: Yo soy Jehová, el Dios de Abraham y

COVID-19: ¿Una oportunidad perdida?

Humberto Werdine  Estoy escribiendo este texto en los primeros días de septiembre de 2020, en el auge del inicio de la segunda ola del virus COVID 19, aquí en Europa. Mi familia fue alcanzada, mi esposa y una de mis hijas. Mi hija está prácticamente recuperada y mi esposa se recupera poco a poco. Ninguna de ellas necesitó ingreso hospitalario. Agradezco a Dios todos los días por su recuperación. Tengo amigos que han sufrido mucho con este virus. Unos tuvieron que ser entubados y se recuperaron después de muchas semanas de angustia y dolor. Otros, no tuvieron la misma suerte y fallecieron. Todos los que partieron eran de una edad parecida a la mía, entrados ya los 60 años. Esta misma semana, una querida amiga me envió un mensaje a mi whatsapp privado, calificando a esta enfermedad de maldita. He recibido varios comentarios parecidos de muchas y diversas personas que usan un adjetivo similar para esta enfermedad y, algunos, cuestionando por qué Dios habría mandado una enfermedad tan pern