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Mediumnidad: conceptos y tipos

¡Buenas noches!!

Este sábado toca estudiar los conceptos básicos y los tipos de Mediumnidad según la Doctrina Espírita. Os dejamos el texto para la previa lectura.

"Todo Aquel que siente, en algún grado, la influencia de los Espíritus es, por ese hecho, médium. Esa facultad es inherente al hombre; no constituye, por lo tanto, un privilegio exclusivo de determinados individuos. Por eso mismo, raras son las personas que no poseen al menos rudimentos de ella. (...) 

No obstante, habitualmente sólo se califica así a aquellos en quienes la facultad mediúmnica se muestra claramente caracterizada y se traduce en efectos ostensibles de cierta intensidad, lo que depende de una organización más o menos sensitiva.» (1) 

Es importante considerar que las percepciones de influencias espirituales son detectadas por el fenómeno mental de la sintonía. Nuestra mente, por ser un núcleo inteligente de fuerzas, genera pensamientos que tienen forma precia y que al exteriorizarse entran en comunión con las fajas de ideas del mismo tenor vibratorio, estableciéndose así la sintonía mediúmnica. «(...) 

Atraemos a los Espíritus que son afines con nosotros, tanto como somos atraídos por ellos, y si es verdad que solamente podemos dar conforme con lo que tenemos, es indiscutible que cada uno recibe de acuerdo con lo que da. Como la mente es la base de todas las manifestaciones mediúmnicas, (...) es imprescindible enriquecer el pensamiento, incorporando a él tesoros morales y culturales. (...)» (10) 




Por lo tanto, la mediumnidad no basta por sí misma. Por tratarse de una facultad propia de la especie humana, existe desde épocas pretéritas, pero no obstante, encuentra en la Doctrina un sentido más elevado y ordenado. Los «discípulos de Sócrates se refieren con admiración y respeto al amigo invisible que lo acompañaba constantemente. Plutarco alude al encuentro que cierta noche tuvo Bruto con uno de sus perseguidores, habitante del mundo espiritual, en pleno campo. En el templo de Minerva, en Roma, donde Pausanias había sido condenado a morir de hambre, se queda a vivir como Espíritu, (...) y durante largo tiempo aparece y desaparece ante los ojos de los asombrados concurrentes. Se sabe que Nerón, en los últimos días de su reinado, se vio a sí mismo fuera del envoltorio carnal, junto a Agripina y a Octavia, su progenitora y su esposa, respectivamente, ambas asesinadas por orden de él, que le vaticinan su caída en el abismo. (...)» (11)

Con el advenimiento del Cristianismo, la mediumnidad alcanza la sublimación, con las manifestaciones provocadas por Jesús y, más tarde, por los apóstoles. 

En la Edad Media la mediumnidad prosigue victoriosa en los hechos de Francisco de Asís, en las visiones de Lutero o en los desdoblamientos de Teresa de Ávila, para culminar en los tiempos modernos en las prodigiosas manifestaciones de Swedenborg. El don mediúmnico, por ser una conquista evolutiva de la forma humano no debe limitarse a la mera producción de los fenómenos. 

El médium debe buscar disciplina e ilustración para su espíritu, a fin de llegar a ser un instrumento de progreso para su propia felicidad y la de la colectividad. «Generalmente, los médiums tienen una aptitud especial para determinados fenómenos, de donde resulta que conforman tantas variedades cuantas son las clases de manifestaciones. Las principales son: la de los médiums de efectos físicos, la de los médiums sensitivos o impresionables; la de los oyentes, la de los videntes; la de los sonámbulos; la de los curadores; la de los neumatógrafos; la de los escribientes e psicógrafos. (1) 

Los médiums de efectos físicos son particularmente aptos para producir los fenómenos materiales, como los movimientos de cuerpos inertes o ruidos, etc. (...) (2) La mediumnidad de efectos físicos fue muy común en los primeros tiempos del Espiritismo y surgió con la principal finalidad de llamar la atención de los encarnados sobre las manifestaciones del Más Allá. En este tipo de mediumnidades están incluidos los fenómenos ocurridos en Hydesville (USA) y las mesas giratorias y parlantes, muy notorios en Francia en el siglo pasado.

Los Espíritus que se prestan a este tipo de manifestaciones, es decir, ruidos, golpes, movimiento de objetos, voces directas, materializaciones, transportes, generalmente son de poca evolución. 

En realidad, «(...) son Espíritus más livianos que malos, que se ríen del terror que causan y de las investigaciones inútiles que se emprenden para descubrir la causa del tumulto. Con frecuencia se afierran a un individuo y se complacen en atormentarlo y perseguirlo de casa en casa. Otras veces se apegan a un lugar por simple capricho. (...) En algunos casos ceden a una intención más loable: buscan llamar la atención y ponerse en comunicación con ciertas personas, ya sea para darles un aviso provechoso y con el fin de pedirles alguna cosa para sí mismos. (...)» (9)


Médiums sensitivos o impresionables. «Se llaman así a las personas que pueden sentir la presencia de los Espíritus por una impresión vaga, por una especie de leve rozamiento sobre todos sus miembros, sensación ésta que no pueden explicar. Esta variedad no presenta un carácter bien definido (...)». (4) 

La impresionabilidad es más un carácter general que especial, ya que todos los médiums son más o menos sensitivos». Es la facultad rudimentaria indispensable para el desarrollo de todas las otros (...). Esta facultad se desarrolla por el hábito y puede adquirir tal sutileza que aquel que la posee reconoce (...) no sólo la naturaleza, buena o mala, del Espíritu que está a su lado sino hasta su individualidad, así como el ciego reconoce (...) la aproximación de tal o cual persona. (...)» (3) 

Los médiums oyentes oyen la voz de los Espíritus. Y, (...) algunas veces es una voz interior, que se hace oír en el fuero íntimo, otras veces es una voz exterior, clara y diferenciada, como la de una persona viva. Los médiums oyentes pueden de esta manera, trabar conversación con los Espíritus. (...) 

Esta facultad es muy agradable cuando el médium sólo oye Espíritus buenos (...). Sin embargo, ya no lo es tanto cuando un Espíritu malo se afierra a él y le hace oír a cada instante las cosas más desagradables y no es raro que también las más inconvenientes». 

Los médiums parlantes transmiten el mensaje espírita a través del habla. «(...) 

En ellos, el Espíritu actúa sobre los órganos de la palabra, como actúa sobre la mano de los médiums y escribientes. (...)» (5) «Los médiums videntes están dotados de la facultad de ver a los Espíritus. 

Algunos gozan de esa facultad en estado normal, cuando están perfectamente despiertos y conservan el recuerdo preciso de lo que han visto. Otros sólo la poseen en estado sonambulito o próximo al sonambulismo. Es raro que esta facultad sea permanente; casi siempre es efecto de una crisis pasajera. (...) La posibilidad de ver a los espíritus durante el sueño resulta, indiscutiblemente, de una especie de mediumnidad, pero quienes pueden incluirse en esta clase no son, en rigor, médiums videntes. (...)» (6) 

Médium sonambulito es aquel «que, en los momentos de emancipación oye y percibe fuera de los límites de los sentidos... Muchos sonámbulos ven perfectamente a los Espíritus y los describen con tanta precisión como los médiums videntes. Pueden conversar con ellos y transmitirnos sus pensamientos. (...)» (8) 

Los médiums curadores son aquellos que tienen el don de curar por el simple hecho de tocar, por la mirada, o por la imposición de las manos, sin el uso de medicación. Es, sin dudas, la acción del magnetismo animal la que produce la cura, sin embargo, debe ser clasificada como mediumnidad porque las personas que tienen este don no actúan por sí solas, sino con la intervención de los Espíritus. 

Médiums neumatógrafos son los médiums que producen la escritura directa sin tocar el lápiz ni el papel. En tanto que los médiums escribientes o psicógrafos transmiten el mensaje espiritual utilizando lápiz y papel. «De todos los medios de comunicación, la escritura manual es el más simple, el más cómodo y, sobre todo, el más completo. A él deben tender todos los esfuerzos, porque permite establecer con los Espíritus relaciones tan continuadas y regulares, como las que existen entre nosotros. 

Con tanto más ahínco debe ser empleado dado que por él los Espíritus revelan mejor su naturaleza y el grado de su perfeccionamiento, o de su inferioridad. (...)» (8)"


Bibliografia

01. Kardec, Allan. De los Médiums. En:___. El Libro de los Médiums. Trad. de Alberto Giordano. 3. ed. Buenos Aires,
Editora Argentina «18 de Abril», 1983. Item 159.
02. ___. Item 160.
03. ___. Item 164.
04. ___. Item 165.
05. ___. Item 166.
06. ___. Item 167.
07. ___. Item 172.
08. ___. De los Médiums Escribientes o Psicógrafos. En:___. El Libro de los Médiums. Trad. de Alberto Giordano. 3. ed.
Buenos Aires, Editora Argentina «18 de Abril», 1983. Item 178.
09. ___. De la Manifestaciones Espiritas. En:___. El Libro de los Médiums. Trad. De Alberto Giordano. 3. ed. Buenos Aires,
Editora Argentina «18 de Abril», 1983. Item 90.
10. Xavier, Francisco Cándido. Estudando a Mediumnidade. In:___. Nos Domínios da
Mediunidade. Ditado pelo Espírito André Luiz. 11. ed. Rio de Janeiro, FEB, 1982. p. 18.
11. ___. Mediunidade. In:___. Mecanismos da Mediunidade. Pelo Espírito André Luiz.
6ed. Rio de Janeiro, FEB, 1982. p 13.


¡Hasta el sábado!


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