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Libro: Obreros de la vida eterna

"DIALOGANDO CON CHICO": OBREROS DE LA VIDA ETERNA
(Regina Costa)


A partir de esta edición comentaremos algunas obras que el médium Francisco Cândido Xavier (Chico Xavier) ha psicografiado en diferentes momentos de su existencia carnal. Para empezar hemos escogido el libro “Obreros de la Vida Eterna”, por el Espíritu André Luiz, y lo hacemos como un diálogo ameno entre dos personas:


I: ¿Qué te ha parecido la introducción del libro (Rasgando velos) y el primer capítulo (Invitación al bien) ahora que acabamos de leerlos?

R: ¡Bien! Referente al capítulo uno, entendí que el Asistente Jerónimo invita a todos los que están presentes al Templo de la Paz a apreciar la naturaleza divina y sus manifestaciones; se desarrolla entonces una reunión en que participan entidades de todas las condiciones, así como un pequeño grupo de trabajo que coopera en una expedición de socorro junto a los círculos inferiores de la Corteza de la Tierra (el sacerdote Hipólito, la enfermera Luciana y André Luiz). En esta ocasión, el Instructor Albano Metelo charla con diferentes espíritus para preparar los contactos que se tendrán en las esferas de la erraticidad.


I: ¿Te acuerdas de algo más?

R: Sí… por ejemplo sobre el trabajo a realizar cuando desencarnados. Nos recuerda que más allá de la vida seguimos trabajando; el saber que no nos detenemos con la muerte. ¡Que la muerte es un tránsito!


I: ¿Qué fue lo que más te llamó la atención del segundo capítulo (En el santuario de la bendición)?

R: Representa que están en la víspera de la partida y realizan una oración prévia a la marcha. Además toca distintos temas de diálogo como, por ejemplo, la importancia de las palabras, de que una vez dicha crea imágenes que quedan impregnadas, y por ello la necesidad de la limpieza interna de pensamientos. Todo deriva del alma, nuestro equipaje se revela en nuestros actos.


I: Por ello la necesidad de reencarnar. ¿No?

R: También por ello... Igualmente habla sobre la importancia del inconsciente, que todo lo graba, lo registra.


I: Va unido al tema de las enfermedades mentales; habla también que André Luiz cuando encarnado estudió a Freud, pero que el Psicoanálisis nunca terminó de darle todas las respuestas que necesitaba. Ya desencarnado pudo seguir estudiando y vio que la ciencia carecía de los conocimientos necesarios para tener la visión completa del problema del alma.

R: Sí. Además lo liga con la importancia de la evolución moral de uno mismo, para así mejorar esos tipos de desequilibrios mentales y emocionales; ir así a la causa del problema.


I: ¡Ah! ¿Y qué me dices del tercer capítulo (El sublime visitante)?

R: ¡Interesante! En el, aclara los distintos niveles de evolución entre los espíritus. Una entidad de grado elevado está por venir a visitarlos y hace falta toda una preparación para crear el ambiente adecuado y así poder hacerse presente. Una vez ahí, la entidad responde a todas las cuestiones de los diversos temas que surgen, con gran sabiduría y paciencia: sobre los enemigos, las disputas, la tolerancia, etc. Y a ti, ¿qué te ha llamado la atención?


I: Pues que aunque los enemigos nos fastidian, si conseguimos ver la enseñanza que hay detrás, nos es más fácil aprender a verlos como aprendizajes.

R: Entiendo. Yo tomé nota de esta frase que me llamó la atención: “Los adversarios cuando se les comprende bien, constituyen valioso auxilio en nuestra jornada hacia la unión divina”.


I: Y del cuarto (La Casa Transitoria), ¿Quieres comentar algo?

R: Pues… nos habla sobre la Casa Transitoria de Fabiano, como está estructurada, su funcionamiento; sobre la importancia del trabajo en equipo y que todos tienen una importante función allí. A parte, explica que la Casa pasa por un intento de invasión de espíritus inferiores y que, gracias a la coordinación, preparación y sabiduría de su directora (la Sra. Zenobia), salen victoriosos.


I: Además muestra la importancia de la humildad para los trabajos, y que en cada actividad las necesidades mediúmnicas son diferentes.

R: Eso mismo. Pues nada. ¡Qué bueno poder compartir con alguien esta obra tan interesante e instructiva! Quedamos pronto y seguimos estudiando y dialogando sobre ella. ¿Vale?


I: ¡De acuerdo! ¡Hasta pronto, Regina!

R: ¡Hasta pronto Ian!

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