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Sábado de luz

Hola familia,

en los sábados de agosto “hacemos el evangelio” en el centro. Los más nuevos en el conocimiento de la doctrina tal vez se pregunten, “¿Qué es esto de “hacer el evangelio”? Pues es una práctica que realizamos, siguiendo la tradición del cristianismo primitivo. Cada hogar puede convertirse en un lugar de aprendizaje del mensaje de amor de nuestro amado Maestro. “Hacer el evangelio” para los espiritistas quiere decir que cada semana, a la misma hora, reservamos entre 15 y 30 minutos para la lectura y comentario de El Evangelio Según el Espiritismo. Empezamos la sesión con una oración espontánea, abrimos el libro al azar, leemos un cachito del texto y comentamos en voz alta lo que hemos entendido de su contenido. Para finalizar, bebemos un poco de agua que ha estado allí recibiendo los buenos fluidos del ambiente y encerramos este momento de reflexión con una oración.

¿Por qué hacer el evangelio? Porque atraes hacia tu hogar espíritus interesados en valores espirituales elevados. Además de aprender sobre la doctrina y encontrar instrucciones útiles para la vida cotidiana, esclareces a encarnados y desencarnados de tu convívio más cercano.

¿Por qué hacerlo siempre a la misma hora y el mismo día? Si quedas con amigos, les tienes que avisar con antelación cuándo deben venir a tu casa, ¿verdad? Con los espíritus pasa igual. Si deseas atraer la espiritualidad amiga, pero cambias constantemente la hora y/o el día del evangelio, es probable que no puedan acudir a tu hogar. Los espíritus, principalmente los que han despertado para la necesidad de evolucionar a través del servicio al prójimo, tienen muchas ocupaciones. No pensemos que están a nuestra disposición para venir cerca nuestro al más mínimo llamamiento.

Si algún día no lo puedo hacer, ¿que problema hay? Ninguno. Si sabes que es algo que sucederá, avisas al final de tu evangelio a los espíritus allí presentes. Si es una situación imprevista, mentalizas en el momento del evangelio, por un momento que sea, tu hogar, enviando allí buenos pensamientos. Podemos estar muy tranquilos que en un hogar donde se realiza el evangelio de forma habitual, la espiritualidad siempre encuentra recursos para realizar todos los trabajos que sean necesarios.

¿Qué hora y qué día son mejores para la práctica del evangelio? La que te venga mejor a ti. El día y la hora que sepas que menos ocasión hay de que ocurran imprevistos.

¿Lo puedo hacer sólo/sóla? Si eres el único encarnado, habla como si explicaras a un pequeño grupo lo que has entendido de la lectura. Seguramente estarás acompañado de espíritus desencarnados. No te esfuerces por forzar a familiares y amigos que te acompañen. Cada uno tiene su momento y todos los que viven en el ambiente doméstico reciben los buenos fluidos de esta práctica.

¿Qué beneficio produce hacer el evangelio en el hogar? A todos nos gusta vivir en ambientes limpios, luminosos y aireados, pero poco frecuentemente nos preocupamos de la atmósfera psíquica de nuestro hogar. La práctica del evangelio mejora la vibración de nuestro ambiente doméstico y pacifica los corazones de encarnados y desencarnados.

A esto nos dedicamos ayer en CEADS, a hacer el evangelio. Nos salió un texto que hablaba de que “fuera de la caridad no hay salvación”. Se comentó que la verdadera caridad se practica con benevolencia y que existe la caridad material y la caridad moral. Ésta última, mucho más difícil de hacer, nos convoca a tener más paciencia y tolerancia con las personas de nuestra convivencia diaria. Todos sabemos quién es esta persona que nos ofrece la oportunidad de aprender a ser más tolerantes y pacientes. Pues habrá que pasar de la teoría a la práctica y no ser “espíritas de fin de semana”, sino ser conscientes de esta realidad todo el tiempo.

Os animo a todos los que todavía no hacéis el evangelio en el hogar a que lo empecéis a hacer. El evangelio tiene mucho que enseñar y nosotros mucho que aprender. ¡Qué el mensaje dejado por el Maestro y explicado por los espíritus a través de nuestra amada doctrina nos sirva como un timón fuerte y seguro, con el que dibujemos rutas de más felicidad para nuestras existencias!



Cariños de la hermana menor

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