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Fructificará

Hola familia,

ayer en CEADS pusimos el broche final a una semana llena de eventos realizados por la prevención del suicidio.

David Santamaría, del Centre Barcelonés de Cultura Espírita nos presentó una charla sobre cómo anclarse a la vida, a la amistad y a la esperanza estableciendo puntos de apoyo en los dos lados de la vida. Todos debemos buscar anclarnos en el amor, en el servicio, en los afectos que encontramos en nuestras familias o entre nuestros amigos. Es importante no abandonarse jamás. David me hizo pensar que muchas veces la persona no piensa en el suicidio y cree que por esta razón sus puntos de anclaje están bien fijados - no se involucra en causas sociales o proyectos espirituales, tiene una vida que le satisface y trata con indiferencia los problemas ajenos. El punto de anclaje óptimo, sin embargo, el que nos lleva hacia el progreso, es el que se basa en la empatía y en el amor, que conlleva trabajo y servicio. Sin estas cosas, no estamos bien anclados, aun que nos lo pueda parecer. Por otra parte, una persona que sí piensa en el suicidio no quiere decir que no esté anclada de modo alguno. Le faltan puntos… Siempre es posible reorientar la trayectoria y trabajar en fijarse mejor a la vida. Supongo que nadie en nuestro actual nivel evolutivo está perfectamente anclado. Debemos ir anclándonos a medida que maduramos espiritualmente. Cada nuevo punto de anclaje que fijamos supone pasar a un nivel superior de madurez espiritual. Las personas que se suicidaron tenían sus puntos tan frágiles que ya no tenían a qué agarrase… pero gracias a que todos debemos surgir en la vía del trabajo y del servicio, el punto de anclaje de otros será precisamente el que permita el rescate y el re-erguimiento de los caídos. ¡Nadie quedará detrás!

Marcello presentó datos sobre el suicidio: los más recientes disponibles en el INE nos informan que en el 2012 más de 3500 personas interrumpieron sus existencias físicas. Se muere más por el tráfico y que por asesinatos en España. En los medios de comunicación, poco a poco se empieza a hacer eco de la problemática del suicidio, pero todavía es un tema tabú al que muchas veces no sabemos acercarnos. Entre los jóvenes el suicidio crece espantosamente. La OMS llama la atención sobre este aspecto en un informe lanzado este mismo mes e insta a que todos los países miembros de la Unión Europea establezcan protocolos para la prevención del Suicidio. España todavía no dispone de un plan unificado de prevención.

Janaina nos explicó el contenido de la carta abierta enviada por CEADS al Sr. Boi Ruiz, responsable del Departament de Salut de Catalunya. Nuestras reinvidicaciones son tan claras como urgentes en función de la grabe realidad que el suicidio representa. Este año CEADS creó también una petición en change.org que os invitamos a que firméis. Cada nueva firma envía al Departament de Salut un pequeño recordatorio de que es preciso actuar en la prevención del suicidio.

Alfredo Y María Jesús leyeron testimonios de espíritus que nos instruyen sobre la necesidad de afrontar cualquier dificultad que nos sobrevenga con resignación, fuerza y esperanza. Los niños, niñas y jóvenes de la Educación Espírita nos ayudaron a crear postales por la vida en una actividad artística que llenó el ambiente de una energía suave y alegre. Alexandra nos guió en una visualización creativa para finalizar la tarde: imaginamos que todos nuestros esfuerzos por la prevención del suicidio son en realidad una semilla; la plantamos, la vimos crescer… Un árbol que desprendía una luminosidad llena de paz quedó impregnada en las retinas espirituales de cuantos estábamos allí.


La semana de la prevención del suicidio organizada por CEADS tenía como objetivo principal crear conciencia social sobre la problemática del suicidio. No se puede pedir responsabilidad política sin que la sociedad reconozca que el suicidio es un grabe problema de salud pública. Un problema, sin embargo, que ¡se puede prevenir! Como centro espírita, no nos cansamos de repetir que la muerte es un fenómeno biológico. La conciencia no se destruye con el acto suicida, causando desarmonias en el cuerpo espiritual que son fuente de mucho más sufrimiento que los experimentados en la Tierra. Como activistas en la prevención del suicidio hemos intentado aunar fuerzas con quiénes quiera que se quisieran unir al ideal de la prevención. Por esto hicimos clases de yoga esta semana, actividades que llamamos “Estírate por una causa”; por esto fuimos al programa “A este lado de la tumba” a hablar sobre el suicidio; por esto marchamos desde Plaza Catalunya hasta Plaza Sant Jaume cargando con carteles que llamaban la atención para la urgencia sanitaria que el suicidio representa.


Finaliza la semana, pero no la lucha. Por solidaridad, por amor, por conciencia espiritual o social, por indignación: escoge tu razón para unirte a la lucha por la prevención del suicidio.

Gracias a todos los que trabajaron en esta semana. Gracias a todos los que asistieron a cada uno de los actos. Ojalá el año que viene tengamos más actividades, más apoyos, más manifestantes… Nosotros seguimos sembrando. Fructificará, porque el destino de toda semilla es germinar, pero no cuando nosotros queramos. Fructificará cuando la sociedad esté amadurecida social y espiritualmente. Mientras, nos hacemos más humanos invirtiendo nuestros mejores esfuerzos en causas que consideramos nobles y justas. Gracias a la vida que nos enseña a ser pacientes, sirviendo con amor y por amor.


Cariños de la hermana menor

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