Ir al contenido principal

Cartas de Pablo


Cartas de Pablo
(Janaina Minelli)


De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. (2Co 5:17-20)

El apóstol de los gentiles no se cansa de convocarnos a una vida nueva al lado de Jesús. Los que conocemos el evangelio, nos decimos cristianos,  sentimos el llamamiento del amor y debemos de ser nuevas criaturas. ¿Qué significa esto? Pablo fue el ejemplo vivo de renovación interior y abandono de las cosas viejas. Su nombre era Saulo y era doctor de la ley judaica, tenía orgullo de la raza a la que pertenecía y de su posición social. Se dirigía a Damasco para perseguir a los cristianos, los mismos que le prestaron asistencia en nombre de Cristo después que la luz del Maestro le recubriera los ojos de escamas, cegándole completamente, como nos explica Emmanuel a través de las manos de Chico Xavier en Pablo y Esteban. A partir de este momento nace un nuevo hombre. Progresivamente deja el orgullo y la vanidad detrás, abraza el evangelio, el amor a Cristo y se pone al servicio del mensaje de amor que llevaría en peregrinación por occidente. Pablo se hizo nueva criatura y las cosas viejas pasaron para él.

imagen: freedigitalphotos por Nongkran_ch


El hombre nuevo en que se convirtió el apóstol de los gentiles se reconcilió con Dios a través de Jesús. Estaba alejado de la ley del amor, y de la verdad cósmica en la que todos estamos sumergidos, pero a la que somos permeables en diferentes medidas. La nueva criatura nace de una firme decisión de abandonar las cosas viejas y reconciliarse con la fuente de vida, paz, sabiduría y amor. Este no es un proceso fácil ni tampoco rápido. Paciencia y humildad son ejercicios diarios a los que los candidatos a nuevas criaturas debemos someternos para abandonar progresivamente, años quizá siglos, de orgullo, egoísmo y vanidad. Cada nueva experiencia cotidiana es una oportunidad de acercamiento a Dios. Cada oportunidad desaprovechada vuelve a repetirse tantas veces como lo necesitemos hasta que finalmente el corazón, cansado de sufrir, se rinde y pregunta como Saulo en el camino de Damasco: “¿Señor, qué quieres que haga?. El dolor es parte de la pedagogía cósmica, pero el sufrimiento es opcional. Optamos por sufrir cada vez que, ante las oportunidades de armonización con la ley de amor, optamos por ser orgullosos, vanidosos o egoístas.

Observando a Saulo, doctor de la ley judaica, y Pablo, apóstol de los gentiles, uno puede comprobar que es posible hacerse nueva criatura abrazando el evangelio. Pablo se hizo embajador de este mensaje de reconciliación con Dios. Reconciliado, invitaba a los cristianos de Corinto a reconciliarse a través de sus cartas. El contenido de estas epístolas sigue vigente, todavía necesitamos abrazar el evangelio verdaderamente, abandonar las cosas viejas y hacernos nuevas criaturas, reconciliándonos con Dios. En los tiempos que corren, apenas recibimos cartas de nadie. Los únicos que nos suelen escribir son los del banco o los partidos políticos cuando hay elecciones. No recibiremos una carta de Pablo en nuestro buzón, pero la invitación de esta nueva criatura reconciliada con la inteligencia cósmica universal nos llega a través de Visión Espírita. Así que somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros: reconciliémonos con Dios. Tengamos corazones más permeables al amor para que las experiencias de la vida puedan hacer de nosotros nuevas criaturas, armonizadas con la ley natural que está inscrita en nuestra propia conciencia.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¡Empujemos! Día Mundial de Prevención del Suicidio 2021

  ¡Empujemos! Día Mundial de Prevención del Suicidio Janaina Minelli de Oliveira Ramos El 10 de septiembre se celebra el Día Mundial de Prevención del Suicidio. La fecha, impulsada por la Organización Mundial de la Salud, sirve para que en todo el mundo se recuerde que el suicidio es una realidad ineludible, hablando abiertamente sobre el tema. Mucho se ha hecho en la descontrucción de los mitos alrededor del suicidio. ¿El último tabú tambalea? Es posible. Empieza a tener conciencia de la gravedad de la situación. Los datos son impactantes. Cada año, alrededor de 700.000 personas se suicidan en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud. En España, 3.671 personas se suicidaron el 2019, según los datos más recientes del INE. Entre ellos, 75 menores de 19 años. Estos datos no incluyen a los intentos de suicido o las personas que viven con ideación suicida. Si bien es verdad que todavía hay mucho desconcierto cuando se habla sobre el suicidio, también es cierto que hoy día, hay u

Higiene mental

David Santamaría “… la vida moral se impone como una obligación rigurosa para todos aquellos a quienes preocupe algo de su destino; de aquí la necesidad de una higiene del alma que se aplique a todos nuestros actos, ahora que nuestras fuerzas espirituales se hallan en estado de equilibrio y armonía. Si conviene someter el cuerpo, envoltura mortal, instrumento perecedero, a las prescripciones de la ley física que asegura su mantenimiento y su funcionamiento, importa mucho más aún velar por el perfeccionamiento del alma, que es nuestro imperecedero yo, y a la cual está unida nuestra suerte en el porvenir. El Espiritismo nos ha proporcionado los elementos de esta higiene del alma .”   Léon Denis, Después de la muerte, cap. 42   Se podría definir la mente como el conjunto de interacciones psíquicas del Espíritu con el medio en que se encuentre , ya sea en el mundo material a través del cerebro, ya sea en el mundo espiritual donde actúa directamente por sí mismo. Contenido psicológico o p

La Génesis, los milagros y las predicciones según el Espiritismo

Vera Lucia Dalessio La obra espírita "La Génesis, los milagros y las predicciones según el Espiritismo" ,  publicada por Allan Kardec en 1868 es uno de los cuatro pilares de la Doctrina Espírita. Ella nos lleva a conocer, entender y practicar aún mejor, todas las preciosas enseñanzas de Dios, traídas a través de los tiempos, por filósofos, matemáticos, astrólogos, físicos, químicos, formando las bases de luz y esclarecimiento para la llegada de Jesús Cristo y la perpetuación y seguimiento de sus enseñanzas. En el preludio del “Evangelio Según el Espiritismo” tenemos: “Los Espíritus del Señor, que son las virtudes de los cielos, como un ejército inmenso que se moviliza tan pronto haya recibido la orden de su comandante, se esparcen por toda la superficie de la Tierra; semejantes a las estrellas que caen del cielo, vienen a iluminar el camino y a abrir los ojos a los ciegos. En verdad os digo, que han llegado los tiempos en que todas las cosas deben ser restablecidas en su verd