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Moisés, Jesús y El Espiritismo

Hola Amigos CEADS,

Ayer continuamos con el Estudio Sistematizado del Evangelio, iniciamos el primer capítulo –No he venido a destruir la Ley- del Evangelio según el Espiritismo, en donde analizamos las tres grandes revelaciones –Moisés, Jesús y El Espiritismo- y finalmente la importancia de la Ciencia y la Religión.

Muchos debatimos sobre el verdadero significado del legado de Moisés y sobre todo, la concordancia con las enseñanzas de Jesús. Es por ello que es imperativo distinguir entre las leyes divinas –Los Diez Mandamientos- y las leyes Mosaicas; las primeras tienen un significado moral, una pauta para el buen actuar del ser humano y son concordantes con la enseñanza de Jesús y del Espiritismo, las segundas fueron establecidas por Moisés como instrumento para mantener el orden en un pueblo rebelde, que aunque no son coherentes con las leyes divinas, se entienden en el contexto histórico. Es así que, Jesús dice que no ha venido a derogar la ley, por el contrario, vino a ser el ejemplo para la humanidad, la vivificación de esas leyes, y la ampliación del código moral, establecidas por medio de muchas enseñanzas y parábolas, que a su vez, fueron dadas con el fin de que el progreso de la humanidad permitiera esclarecer la totalidad de sus significados.

En ese sentido, la Doctrina Espírita hace parte del tercer gran legado de la divinidad, explicando todas las enseñanzas de Jesús, y permitiendo entender la filosofía de la vida. Es pues la Doctrina, Ciencia y filosofía con fines morales, porque surge como resultado de la aplicación de un método científico y porque sus principios buscan educar al ser humano de forma racional –libre de dogmas- sobre la realidad que vivimos y sobre el sentido moral del obrar humano.



En tal sentido, ¿qué ha hecho que a lo largo de la historia se haya quebrantado la relación ciencia-religión? El ser humano no ha sabido distinguir el campo de actuación entre una y otra, la religión ha establecido sus principios de forma dogmática, mientras la ciencia excluye en su origen la aceptación irrefutable de principios sin derecho a ser cuestionados. Pero ambas herramientas humanas son complementarias; mientras la ciencia estudia las leyes materiales, la religión estudia las leyes morales, siendo ambas parte de las leyes divinas.

La Doctrina Espírita, libre de ritos y dogmas, soporta sus argumentos en las enseñanzas de Jesús y en concordancia con la ciencia. Distinguiendo claramente el campo de actuación de ambos estudios.

Finalmente, en la reunión hicimos dos grupos para analizar dos preguntas y compartirlas de forma colectiva; de esta actividad concluimos que la ciencia no está en contra de la ideología religiosa y más bien que ambas son complementarias; la ciencia y la religión convergen en que ambas buscan el desarrollo del ser, la primera trata los problemas de origen material, la segunda los de origen moral. 

Por último concluimos que la existencia de Dios se puede demostrar con argumentos científicos y basados en el desarrollo del pensamiento filosófico. Es así, porque al ser Dios inmaterial, y al ser el campo de estudio de la ciencia la materia, no es posible predecir y demostrar experimentalmente su existencia; más sabiendo el orden que hay en el universo, se puede concluir que el universo tiene una causa primera e inteligente –es así como se responde a Allan Kardec en la Primera pregunta del Libro de los Espíritus- y que de esa causa primera, solo podemos conocer sus atributos, mas no su naturaleza porque aún nos hace falta un grado mayor de discernimiento.


Siempre felices de compartir con ustedes, hasta el próximo estudio Amigos CEADS.      

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