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¡Experimentando el Congreso Espírita Nacional con la família CEADS!

Por Silver Chiquero


Es la primera vez que asisto a un Congreso Espírita Nacional, del que ya me habían hablado muy bien diferentes compañeros de doctrina en varias ocasiones.

Al entrar me sorprendió lo inmensamente grande que es el salón del evento y lo llenísimo que estaba de asistentes, aunque es lógico sabiendo que la conferencia de apertura corría a cargo del muy apreciado Divaldo Pereira Franco. Pude darme cuenta del poder de convocatoria que atesora esta gran persona pues en el resto de conferencias la asistencia ya no fue la misma, cosa que me entristeció un poco porque fueron todas muy interesantes.



El hotel supo estar a la altura en todo momento por instalaciones, organización y profesionalidad del personal pues, por ejemplo, en el restaurante y a pesar de coincidir con todo un equipo de ciclismo que realizaba un “stage” de temporada, no se notó falta de mesas ni de género en un buffet muy variado, con buenos platos y muy bien cocinados.

Entre conferencias y restaurante siempre se encontraba un momento en cualquier lugar, aunque preferentemente en el café del Hall, para socializar, ampliar conocimientos o negociar colaboraciones con el propio u otros centros. Quizá ese es el segundo aspecto más destacable después de las conferencias, que arrojaron mucha luz a mis sombras existenciales y de ejecución.



Como ya dijeron mis compañeros antes del evento y he podido comprobar personalmente, he vuelto muy contento y con el ánimo reforzado para continuar andando pasito a pasito por la senda. Ha sido una grata y completa experiencia que habrá que intentar repetir.


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