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Acción magnética curativa

Por Fernando Lora


El Libro de los Médiums
Cap. VIII – Laboratorio del Mundo Invisible
Acción magnética curativa, Ítem 131.


Sobre el agua fluidificada Allan Kardec nos dice lo siguiente:

“- Esta teoría nos ofrece la explicación de un hecho muy conocido en magnetismo, pero que hasta ahora no se había aclarado: el del cambio de las propiedades del agua por acción de la voluntad”. Allan Kardec. (1)

El agua es una molécula simple, cuyas propiedades eléctricas y su capacidad de autoionizarse posibilitan que otras moléculas puedan hidrolizarse en ella, por esta razón es considerada como el disolvente universal, adquiriendo de esta forma nuevas propiedades que la hacen un elemento vital en la naturaleza.

El Espíritu André Luiz nos revela en el libro Nuestro Hogar: “El agua aquí tiene otra densidad. Es mucho más tenue, más pura, casi fluídica... es uno de los vehículos más poderosos para los fluidos de cualquier naturaleza. Aquí es empleada sobre todo como alimento y como remedio”. (2) Como consecuencia ella puede adquirir propiedades fluídicas y magnéticas que pueden sustentar nuestro periespíritu y, donde este esté alterado puede auxiliar para restablecer el equilibrio y la armonía de nuestros cuerpos espiritual y físico, donándonos salud. Por esta razón ha sido utilizada en la antigüedad, en el Magnetismo y ahora en el Espiritismo. Los primeros cristianos también la utilizaban como recurso terapéutico, así queda consignado en el libro Pablo y Esteban en el primer viaje apostólico de Pablo y Bernabé a Chipre. (3)

No debemos menospreciar este recurso terapéutico, pues los buenos Espíritus la utilizan para ayudarnos. Pero si no tenemos fe en ella, receptividad, y la tomamos con indiferencia, este medicamento “real” no hará su efecto. En el ámbito espírita tenemos el ejemplo de Pancho Sierra, el “Doctor del agua fría”, como popularmente se le conocía en Argentina, cuya mediumnidad curativa se plasmaba principalmente a través del agua fluidificada. (4)

El mundo espiritual puede magnetizar el agua de forma general, como ocurre al final de un estudio o sesión mediúmnica, o de forma particular. Estas entidades aprovecharán las energías sutiles creadas en la psicosfera del Centro Espírita, el ectoplasma de los médiums presentes y sus propios fluidos bajo la acción de la oración.

El agua fluidificada tiene propiedades nutritivas, calmantes, reguladoras, revitalizantes, etc. Y auxilia a los obsesados, a los médiums perturbados o en desarrollo, a las personas en general que buscan el alivio en el Centro Espírita.

André Luiz nos revela: “Que el agua como fluido creador, absorbe en cada hogar las características mentales de sus moradores… Absorberá las amarguras, odios y ansiedades de los hombres limpiando sus casas y purificando su atmósfera íntima”. (5) Este hecho ha sido confirmado por Masaru Emoto, investigador japonés, que confirma la influencia que tienen sobre el agua las vibraciones ambientales y nuestras emociones. (6)


Utilicemos pues, con fe, este recurso maravilloso que la Bondad Divina nos brinda, estemos seguros que ante el estrés, el insomnio, estados gripales, obsesivos, etc.; ella será un factor coadyuvante que nos beneficiará total o parcialmente, disminuyendo la carga en los medicamentos tradicionales o sustituyéndolos en algunos casos. Tengamos fe en ella porque la fe mueve las montañas que surgen en nuestros caminos evolutivos.

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