Ir al contenido principal

Fe, paciencia y esperanza

Ayer en CEADS, nuestro amigo y compañero, David Santamaría, del Centre Barcelonès de Cultura Espírita nos brindó la conferencia "Espiritsmo, filosofía optimista". En breve la grabación completa de la charla estará en nuestro canal de you tube, pero ya os puedo avanzar que fue una reflexión filosófica de la más alta calidad.


Nos explicó David que el aspecto optimista del espiritismo no se basa en esperanzas infundadas, supersticiones o aspiraciones ingenuas de un futuro mejor. Todo lo contrario. El conocimiento de nuestra Doctrina nos confronta al problema del dolor humano, de forma general, y propio en particular. Ser espírita es ser capaz de examinar las dificultades de la vida, del orden que sean, y, pese a todo, persistir en actitud de fe, paciencia y esperanza. La Doctrina, lógica y racional en esencia, nos permite aceptar el dolor como parte de la vida. Algo necesario para nuestra evolución. Como sabemos que la reencarnación es una ley, somos conscientes de que la adversidad tiene una función en nuestras vidas y que caminamos todos hacia el progreso. El porvenir no nos reserva dudas, sino que desvela nuevos escenarios evolutivos. También nos aporta paz a la caminada saber que los seres queridos que partieron antes nuestro siguen evolucionando estén donde estén, y que algún día, nos reencontraremos. Nadie está condenado, nada da marcha atrás en su proceso evolutivo. La ley cósmica universal es justa y perfecta. Somos todos parte de un gran y perfecto plan, cuya magnitud nos escapa de momento a la comprensión total.

También nos recordó David, para los momentos de inseguridad ante momentos políticos o económicos graves, que los verdaderos gobernantes del planeta están en el plano espiritual. Aun que a menudo no comprendamos el propósito de las situaciones, debemos estar tranquilos ante la certeza de que todas las situaciones tienen un fin útil para las criaturas que las experimentan.

¡Muchas gracias, David, por venir a CEADS y darnos tu tiempo y tus conocimientos! Que la dosis de optimismo  que nos has ofrecido nos siga iluminando los corazones durante mucho tiempo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El camino del convencimiento

David Santamaría ¿Cuál podríamos pensar que es el mejor procedimiento para convencer a alguien de que los postulados espiritistas son ciertos y correctos? ¿Sería por el contacto con la fenomenología mediúmnica? O, tal vez, ¿sería más efectivo hacerlo a través del razonamiento? De entrada nos encontramos con una condición inherente al espiritismo y es la de ser totalmente contrario al proselitismo. Allan Kardec tenía perfectamente claro que hay que dar explicaciones detalladas a quien manifiesta un interés sincero en tener información; pero, que no tiene ningún sentido intentar convencer a los que tienen animadversión por todo lo que tenga que ver con el espiritismo, ni a aquellas personas que tienen suficiente con sus profundas convicciones religiosas. O sea, que únicamente dedicaríamos atención a aquellos que muestren un interés real, por mínimo que este sea y que, en más de una ocasión, pueden estar en el campo del ateísmo o del materialismo. En El Libro de los Médiums, primera parte

El dormir y los sueños

Jordi Santandreu Lorite Allan Kardec interrogó a los Espíritus acerca del dormir y de los sueños, como no podía ser de otra manera, ya que desde tiempos inmemoriales el Ser Humano ha asociado el dormir con traspasar una puerta velada por el oscuro manto de la materia. Lo que se supone que hay detrás de ese umbral se ha interpretado de maneras diferentes según la época y el lugar. Los sueños han estado asociados, en general, a la dimensión espiritual de la vida, al más allá . En todas las tradiciones antiguas, desde la Grecia de Platón y Sócrates, a la India de los Upanishads, pasando por el Egipto de los faraones, el mundo de los sueños era aquél en el que dioses y humanos podían reencontrarse. En el Antiguo Testamento hay numerosas referencias a sueños proféticos, como el de Abraham o el de Jacob, que soñó con “una escalera apoyada en tierra, que en su extremo llegaba al cielo. Ángeles subían y bajaban por ella. Jehová, que estaba en lo alto, dijo: Yo soy Jehová, el Dios de Abraham y

COVID-19: ¿Una oportunidad perdida?

Humberto Werdine  Estoy escribiendo este texto en los primeros días de septiembre de 2020, en el auge del inicio de la segunda ola del virus COVID 19, aquí en Europa. Mi familia fue alcanzada, mi esposa y una de mis hijas. Mi hija está prácticamente recuperada y mi esposa se recupera poco a poco. Ninguna de ellas necesitó ingreso hospitalario. Agradezco a Dios todos los días por su recuperación. Tengo amigos que han sufrido mucho con este virus. Unos tuvieron que ser entubados y se recuperaron después de muchas semanas de angustia y dolor. Otros, no tuvieron la misma suerte y fallecieron. Todos los que partieron eran de una edad parecida a la mía, entrados ya los 60 años. Esta misma semana, una querida amiga me envió un mensaje a mi whatsapp privado, calificando a esta enfermedad de maldita. He recibido varios comentarios parecidos de muchas y diversas personas que usan un adjetivo similar para esta enfermedad y, algunos, cuestionando por qué Dios habría mandado una enfermedad tan pern