Ir al contenido principal

Una vida, muchas existencias

¡Buenas noches!

Ayer estudiamos algunos casos de reencarnación, comprobados por el Espiritismo y por la ciencia actual, casos de personas comunes, llenos de esperanzas, miedos, apegos, emociones sin fundamentos en esta existencia pero con gran significado.

El Espiritismo nos da la base necesaria y racional para entender que no somos frutos de la causalidad inmediata pero si de la suma de experiencias, vivencias, personas anteriores.

¿Por qué merecemos sufrir por algo que no sabemos? ¿Porque no basta una sola encarnación para cumplir con la tarea del movimiento de acción y reacción? ¿Qué tipo de poder tenemos en decidir lo que es mejor para nuestra evolución y no para nuestro ego? ¿Somos tan inferiores que no somos capaces si quier de poder opinar en nuestro plan reencarnatorio? ¿Por qué unos saben su pasado y otros por más que se esfuercen no lo consiguen?

https://pixabay.com/es/maleta-ni%C3%B1a-dejando-ni%C3%B1o-persona-1412996/
Gratis para usos comerciales - No es necesario reconocimiento

Son tantas preguntas aún sin responder aunque tengamos tantísimos libros sobre los temas. ¿Cuál es nuestra capacidad de entendimiento delante tanta información?

La respuesta es simples: aún no tenemos todo el desarrollo intelectual necesario para absorber todos conocimientos, tampoco la madurez emocional para poder usar esa información para nuestro bien y de los demás.

Las Leyes Naturales de Acción y Reacción, Atracción, Sintonía y Reencarnación funcionan enlazadas y armoniosamente unidas. La primera nos da las pruebas según nuestro libre albedrío, sea automáticas o algo seleccionados; la segunda nos atraerá al medio, familia, amigos y medios necesario para que podamos desarrollar la prueba de la primera ley; sintonizaremos según el momento que estamos, siendo posible mantenerse en la misma sintonía o realizar un cambio, rompiendo así los esquemas anteriores; y por último, la reencarnación, herramienta esencial para el desarrollo de todas las demás anteriores. Con el olvido o casi olvido del pasado nos damos la oportunidad de "resetear", modificar la energía y trazar un nuevo plan delante de lo que hay que mejorar.

No hace falta sufrir todo lo malo en una sola encarnación, podemos "financiar" en parcelas, en varias encarnaciones la misma prueba, no es señal de evolución o coraje pero si de conocer su propia capacidad, sus limites actuales, respectándose a si mismo. Cuantas más vivencias tenemos, mas nos adueñarnos de nuestro plan reencarnatorio, que no tiene nada que ver con un pergamino escrito con detalles de los que nos va ocurrir, simplemente son sugerencias de acciones y pruebas a fin de cumplir y polir lo que todavía tenemos de imperfecto.

Conocer más o menos nuestro pasado dependerá de este plan reencarnatorio, que nos dará las herramientas físicas para desarrollarlo. El eslabón con la espiritualidad está intrínsecamente ligada a nuestro organismo físico, que podemos desarrollar o no, según nuestra voluntad. Lo que nace ciego no podrá ver con los ojos materiales pero tendrá una experiencia divina con los ojos del alma; los que ven con los ojos del alma pero nada hace para ayudar seguirá sin ver su real historia...

Hay muchas maneras de conocer el pasado sin conocer exactamente la historia que hay por detrás de el. Basta que miremos profundamente dentro de nosotros mismos y busquemos que es lo que nos aflige, de que tenemos miedo, porque no amamos a tal persona, porque no me gusta a la otra, que es importante para mi, etc. Estudiando nuestras tendencias y pesando en la balanza del amor vs desamor, sabremos que es lo que nos falta curar, concertar.

Os dejamos los casos que hemos estudiado en grupo. No nos extenderemos aquí para hablar de cada uno de ellos, pero todos llegan a la misma conclusión: la maravillosa viaje de esta encarnación y nuestra necesidad de aprovechar el máximo para que sea productiva. Si conoces algo de nuestro pasado, sea a través de la mediumnidad, emancipación, sueños, visiones o terapia regresivas, que sean para la búsqueda de mejoras, que no se quede en curiosidad o miedo paralizante, que sea el motor impulsar del cambio y de la auto-reforma, transformando dolor en amor, miedo en acción, esperanza en evolución.

Pincha aquí para leer los casos de reencarnación

Una feliz semana a todos :)

Comentarios

Entradas populares de este blog

El camino del convencimiento

David Santamaría ¿Cuál podríamos pensar que es el mejor procedimiento para convencer a alguien de que los postulados espiritistas son ciertos y correctos? ¿Sería por el contacto con la fenomenología mediúmnica? O, tal vez, ¿sería más efectivo hacerlo a través del razonamiento? De entrada nos encontramos con una condición inherente al espiritismo y es la de ser totalmente contrario al proselitismo. Allan Kardec tenía perfectamente claro que hay que dar explicaciones detalladas a quien manifiesta un interés sincero en tener información; pero, que no tiene ningún sentido intentar convencer a los que tienen animadversión por todo lo que tenga que ver con el espiritismo, ni a aquellas personas que tienen suficiente con sus profundas convicciones religiosas. O sea, que únicamente dedicaríamos atención a aquellos que muestren un interés real, por mínimo que este sea y que, en más de una ocasión, pueden estar en el campo del ateísmo o del materialismo. En El Libro de los Médiums, primera parte

El dormir y los sueños

Jordi Santandreu Lorite Allan Kardec interrogó a los Espíritus acerca del dormir y de los sueños, como no podía ser de otra manera, ya que desde tiempos inmemoriales el Ser Humano ha asociado el dormir con traspasar una puerta velada por el oscuro manto de la materia. Lo que se supone que hay detrás de ese umbral se ha interpretado de maneras diferentes según la época y el lugar. Los sueños han estado asociados, en general, a la dimensión espiritual de la vida, al más allá . En todas las tradiciones antiguas, desde la Grecia de Platón y Sócrates, a la India de los Upanishads, pasando por el Egipto de los faraones, el mundo de los sueños era aquél en el que dioses y humanos podían reencontrarse. En el Antiguo Testamento hay numerosas referencias a sueños proféticos, como el de Abraham o el de Jacob, que soñó con “una escalera apoyada en tierra, que en su extremo llegaba al cielo. Ángeles subían y bajaban por ella. Jehová, que estaba en lo alto, dijo: Yo soy Jehová, el Dios de Abraham y

COVID-19: ¿Una oportunidad perdida?

Humberto Werdine  Estoy escribiendo este texto en los primeros días de septiembre de 2020, en el auge del inicio de la segunda ola del virus COVID 19, aquí en Europa. Mi familia fue alcanzada, mi esposa y una de mis hijas. Mi hija está prácticamente recuperada y mi esposa se recupera poco a poco. Ninguna de ellas necesitó ingreso hospitalario. Agradezco a Dios todos los días por su recuperación. Tengo amigos que han sufrido mucho con este virus. Unos tuvieron que ser entubados y se recuperaron después de muchas semanas de angustia y dolor. Otros, no tuvieron la misma suerte y fallecieron. Todos los que partieron eran de una edad parecida a la mía, entrados ya los 60 años. Esta misma semana, una querida amiga me envió un mensaje a mi whatsapp privado, calificando a esta enfermedad de maldita. He recibido varios comentarios parecidos de muchas y diversas personas que usan un adjetivo similar para esta enfermedad y, algunos, cuestionando por qué Dios habría mandado una enfermedad tan pern