Ir al contenido principal

Hombres y mujeres de talento

Hola familia,

En la tarde de estudio del Evangelio de ayer, dedicamos la sesión a la reflexión sobre la parábola de los talentos. Patricia nos dividió en tres grupos, cada uno de los cuales recibió un desafío. Recibiríamos unos talentos y deberíamos multiplicarlos, como el siervo bueno que, habiendo recibido cinco talentos, devolvió diez a su señor cuando éste le pidió cuentas.

Al primer grupo, Patricia confió los talentos de la salud, la riqueza, la habilidad y el discernimiento. En el momento de rendir cuentas, el grupo dijo que la salud, la había transformado en alegría, gratitud y afecto; la riqueza, en caridad, desarrollo y progreso; la habilidad, en diplomacia, creatividad y educación; el discernimiento se había transformado en buen uso del libre albedrío. A Patricia y a todos los demás nos pareció bien el trabajo de este grupo.



Al segundo grupo, se le confió los talentos del poder y de la autoridad. En el momento de la prestación de cuentas, el grupo dijo que había utilizado sus talentos para el bien. Sus talentos, dijeron, los habían empleado en la caridad, en la búsqueda de curas y soluciones para el bien común, para la ampliación y protección de los derechos humanos, para evitar guerras y para que más personas tuvieran condiciones mínimas de supervivencia. En nivel individual, se les recordó que la autoridad es un test a la humildad, un ejercicio para que el espíritu controle sus inclinaciones déspotas y ponga sus habilidades al servicio del prójimo. A Patricia y a todos los demás nos pareció bien el trabajo de este grupo.


Al tercer grupo, se nos confió un único talento: el dolor. En el momento de rendir cuentas, dijimos que pese a haber sufrido, no habíamos perdido la fe, sino que la habíamos visto robustecida por la prueba. Aprendimos a entender el dolor de los demás sintiéndolo en nosotros mismos; ayudamos a otras personas que también sufrían a sobrellevar su propio dolor con nuestro ejemplo. Por el dolor, despertamos para una conciencia más profunda de nuestro amor a Dios y aprendimos que todo lo que hacemos tiene consecuencias para nosotros mismos y para los que nos rodean. También aprendimos a poner en perspectiva nuestros problemas, dejando de quejarnos por tonterías, cuando la vida nos deparó con un dolor pungente. A Patricia y a los demás compañeros les pareció bien el trabajo de nuestro grupo.

Menos mal… porque todo seguido pasamos a la lectura de un texto en que tres siervos, habiendo recibido sus talentos, también tenían que rendir cuentas. Los dos primeros, habiendo recibido talentos como la alegría, la prosperidad, la inteligencia y el poder, se salían bastante bien. El tercer siervo, sin embargo, habiendo recibido como talento el dolor, le dice a su señor:

“Señor, recoge la indeseable herencia que me diste… experimentando enorme dificultad para aguantar la carga que me pusiste en los hombros y temiendo el juicio, la escondí en la tierra… esta dádiva es un fardo difícil de cargar… constituye un desagradable recuerdo por donde pasé, me estorbó los deseos y, de modo alguno, desearía poseerla otra vez. ¡Es imposible obtener lucros o ventajas con semejante obstáculo! ¡Retoma, pues, tu extraño e insoportable deposito!...”

Y su señor entonces lo contempló triste y dijo enérgico:

“Siervo malo e infiel, ¿cómo podrías multiplicar mi bendición si ni por lo menos hiciste el esfuerzo de examinarla? ¿Cómo iluminar el camino si mantuviste la lámpara apagada? Tu ociosidad transformó algunos gramos de servicio benéfico en varias toneladas de angustia que de ahora en adelante pesaran sobre ti. Creaste fantasmas que nunca existieron, multiplicaste preocupaciones y recelos que te llevaron a gritar y patalear como un simple tonto, en el avanzado círculo de mis obras… ¡Por fin, arrojaste el tesoro al pantano del desespero y de la rebeldía y vienes a comentar el temor y el celo que mi presencia te infunde, cuando fuiste tan solamente perezoso e insensato! El dolor era tu oportunidad sagrada y única de iluminar el propio camino, para que tu claridad amparase los compañeros de lucha regenerativa y saludable. Repeliste el don que te confié… ¡Conságrate, por tanto, a la sombra y a la desesperación que abrazaste!...

Y el siervo, que se perdiera por la imprevidencia y por la inconformidad, solamente entendió el sublime valor de la lámpara del sufrimiento cuando se vio sólo y desamparado, en las tinieblas exteriores.

(…)

Sean cuales sean los talentos que el Amigo Jesús nos ha confiado, la alegría, la riqueza, la pobreza, la salud, el dolor, la enfermedad, la inteligencia… no esperemos hasta el último momento para darnos cuenta de su valor. Seamos siervos previdentes, trabajados bien dispuestos y agradecidos por las oportunidades de reerguimiento que nos han sido confiadas. Dios no pone en nuestras manos tarea que no seamos capaces de realizar y, si nos enfrentamos a una situación sea la que sea, es que la necesitamos para nuestro aprendizaje. Seamos fieles en lo poco, para que brille la belleza de nuestras almas inmortales.

Ruego al Señor nos inspire a todos en la multiplicación de nuestros talentos y os deseo una semana de trabajo, crecimiento y alegría.

Cariños de la hermana menor,

Janaina

Comentarios

  1. Perfecto el resumen de la clase de ayer Janaína...!!! Ella consigue resumir nuestra responsabilidad en esta encarnación.... Cuanta responsabilidad tenemos en no malgastar nuestros talentos!

    Excelente semana a todos. Marcello

    ResponderEliminar
  2. Perdón, se me cortó una frase... "Ella" es la parábola!!!!!!

    ResponderEliminar
  3. Pues sí, Marcelo, mucha resposabilidad... solemos ver como talentos solo las cosas buenas, pero todo cuanto nos pasa es parte del plan de Dios para la educación de nuestro espíritu: tanto lo que pensamos que es bueno como lo que pensamos que es malo. ¡Qué inmaturos somos!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

¡Empujemos! Día Mundial de Prevención del Suicidio 2021

  ¡Empujemos! Día Mundial de Prevención del Suicidio Janaina Minelli de Oliveira Ramos El 10 de septiembre se celebra el Día Mundial de Prevención del Suicidio. La fecha, impulsada por la Organización Mundial de la Salud, sirve para que en todo el mundo se recuerde que el suicidio es una realidad ineludible, hablando abiertamente sobre el tema. Mucho se ha hecho en la descontrucción de los mitos alrededor del suicidio. ¿El último tabú tambalea? Es posible. Empieza a tener conciencia de la gravedad de la situación. Los datos son impactantes. Cada año, alrededor de 700.000 personas se suicidan en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud. En España, 3.671 personas se suicidaron el 2019, según los datos más recientes del INE. Entre ellos, 75 menores de 19 años. Estos datos no incluyen a los intentos de suicido o las personas que viven con ideación suicida. Si bien es verdad que todavía hay mucho desconcierto cuando se habla sobre el suicidio, también es cierto que hoy día, hay u

Higiene mental

David Santamaría “… la vida moral se impone como una obligación rigurosa para todos aquellos a quienes preocupe algo de su destino; de aquí la necesidad de una higiene del alma que se aplique a todos nuestros actos, ahora que nuestras fuerzas espirituales se hallan en estado de equilibrio y armonía. Si conviene someter el cuerpo, envoltura mortal, instrumento perecedero, a las prescripciones de la ley física que asegura su mantenimiento y su funcionamiento, importa mucho más aún velar por el perfeccionamiento del alma, que es nuestro imperecedero yo, y a la cual está unida nuestra suerte en el porvenir. El Espiritismo nos ha proporcionado los elementos de esta higiene del alma .”   Léon Denis, Después de la muerte, cap. 42   Se podría definir la mente como el conjunto de interacciones psíquicas del Espíritu con el medio en que se encuentre , ya sea en el mundo material a través del cerebro, ya sea en el mundo espiritual donde actúa directamente por sí mismo. Contenido psicológico o p

La Génesis, los milagros y las predicciones según el Espiritismo

Vera Lucia Dalessio La obra espírita "La Génesis, los milagros y las predicciones según el Espiritismo" ,  publicada por Allan Kardec en 1868 es uno de los cuatro pilares de la Doctrina Espírita. Ella nos lleva a conocer, entender y practicar aún mejor, todas las preciosas enseñanzas de Dios, traídas a través de los tiempos, por filósofos, matemáticos, astrólogos, físicos, químicos, formando las bases de luz y esclarecimiento para la llegada de Jesús Cristo y la perpetuación y seguimiento de sus enseñanzas. En el preludio del “Evangelio Según el Espiritismo” tenemos: “Los Espíritus del Señor, que son las virtudes de los cielos, como un ejército inmenso que se moviliza tan pronto haya recibido la orden de su comandante, se esparcen por toda la superficie de la Tierra; semejantes a las estrellas que caen del cielo, vienen a iluminar el camino y a abrir los ojos a los ciegos. En verdad os digo, que han llegado los tiempos en que todas las cosas deben ser restablecidas en su verd