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El paisaje cósmico

Hola familia,

En la clase de ayer estudiamos el texto de estudio Sistematizado del Espiritismo sobre Mundos y Regiones Espirituales. Hay poquísima información sobre dichos mundos, tanto en el Libro de los Espíritus como en la literatura mediúmnica posterior. De lo poco que sabemos, se puede entender que son cuerpos celestes, planetas, satélites o algo similar, que no sirven a la encarnación de los seres porque son estériles. De hecho, pueden ser mundos en formación. Los espíritus dicen que la Tierra fue un mundo transitorio durante las fases iniciales de su constitución como planeta. La espiritualidad puede utilizar cuerpos celestes como mundos transitorios para montar campamentos o estaciones de reposo, donde los espíritus desencarnados pueden recuperar fuerzas. En definitiva, de lo que sí podemos estar seguros es que los mundos transitorios componen el paisaje cósmico, ofreciendo a las criaturas de Dios una estancia más donde seguir su marcha hacia la perfección.

Nuestra compañera Ale dijo algo que le pareció interesante y que a mí me resulta útil para comprender los mundos transitorios dentro de esta diversidad en el paisaje cósmico: si observamos la Tierra, hay diferentes hábitats como la selva, los desiertos, el mar… y en cada una de estas zonas, viven seres que están adaptados a sus condiciones. Pues igualmente podríamos pensar en el cosmos como presentando esta misma variedad. Algunas regiones son estériles, otras rebozan vida, cada una de ellas está habitada por las criaturas de Dios, y cada una de ellas está en constante progreso. Nada es inacción en la obra de la Inteligencia Cósmica Universal.

Cuando Jesús dijo “Hay muchas moradas en la casa de mi Padre”, en realidad resumía más información de la que somos todavía capaces de comprender, o así lo interpretamos lo espíritas. Las “moradas” de las que nos habla el Maestro, según nos instruye la Doctrina Espírita, dicen respecto simultáneamente tres tipos de “estancias” evolutivas:
  • Los diferentes mundos donde los espíritus encarnan para su progreso – Hay mundos primitivos, mundos de pruebas y expiaciones (como la Tierra), mundos dichosos, etc., cada uno de ellos ofreciendo a los espíritus que se le afinizan en nivel vibratorio, un entorno propicio al aprendizaje de las verdades cósmicas.
  • Las diferentes regiones espirituales circunscritas en la órbita de un mundo en particular – Cada mundo dispondrá de una variedad de regiones en su psicosfera, todas ellas creadas por la elevación moral e intelectual de las creaciones mentales de los seres que ahí habitan. La Tierra, por ejemplo, un mundo de pruebas y expiaciones, posee en su psicosfera regiones que van desde los abismos hasta las colonias y ciudades espirituales.
  • La mente misma del ser – La mente estructura su entorno. Según en qué departamentos de nuestra mente optemos habitar, la podemos enfocar de forma más o menos positiva. ¿Cuántas veces el sufrimiento que experimentamos ante una situación no es más que nuestra incapacidad de acercarnos a ella desde una perspectiva diferente? Nos aferramos a ideas, tenemos apego a personas y a cosas, y esto nos impide abrir la mente a otras posibles soluciones. Si pasa esto, es que estamos encerrados en un departamento en nuestra mente, pero debemos comprender que no es el único.
Damos las gracias a los encarnados que asisten a nuestras reuniones con espíritu de colaboración, a la espiritualidad amiga, que orienta todos los trabajos que realizamos en CEADS, y al Maestro que nos envió al Consolador, la Doctrina Espírita misma, que poco a poco va iluminando los departamentos de nuestra casa mental, todavía carente de luz para que podamos comprender la Verdad.

Cariños de la hermana menor

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