domingo, 23 de noviembre de 2014

¡Todos somos uno!

Hola familia,

ayer fue una reunión muy especial. Una vez más celebramos el Día Internacional de los Sobrevientes del Suicidio con mucho amor, respeto y solidaridad. El acto es el último de una largo programa planificado por un equipo de voluntarios que trabaja todo el año en CEADS.



Contamos ayer con dos mini-charlas. La primera, de nuestro
compañero Andrea Firense. Nuestro científico nos brindó una reflexión toda corazón. Nos habló de que en los diferentes planos de la vida, sólo hay más vida. La muerte es un fenómeno biológico. Perdemos el cuerpo físico con la muerte, pero, como espíritus inmortales que somos, todos estamos destinados a la perfección. Esto incluye, obviamente, a las personas que marcharon por la puerta falsa del suicidio. Los familiares y amigos que se quedan a este lado de la vida y deben aprender a vivir trás sus pérdida pueden confiar en que sus seres amados están vivos. Sabemos que la persona que decide interrumpir su existencia física puede sentirse decepcionada o perdida trás darse cuenta de que la muerte sólo destruye a su cuerpo físico. Por esto, especialmente en estos casos, es necesario enviarles mucho sentimientos de amor, aceptación, perdón y esperanza. Debemos confiar en la espiritualidad amiga, que no deja a nadie abandonado. Todos estamos interconectados.

Conexión fue la palabra de orden del día de ayer. Justo después de Andrea, tuvimos la oportunidad de escuchar a Clara Rubio, presidenta de la Associació Catalana per la Prevenció del Suicidi. El enfoque de la asociación no es espiritual, pero, como CEADS, persiguen evitar los suicidios. Por primera vez, somos capaces de trabajar juntos y conectar esfuerzos para luchar por la vida. Clara se presentó como una sobreviviente y explicó cómo, al tener que afrontar la muerte de su madre por suicidio, se dio cuenta de la gran soledad e incomprensión que las personas afectadas por esta problemática viven. Nos habló de los sentimientos tan encontrados que uno experimenta cuando un amigo o familiar intenta o logra suicidarse: rabia, resentimiento, culpa… Hay que ayudar a las personas que conviven con aquellos que tienen el deseo de interrumpir sus existencias físicas; hay que ayudar a los que piensan en el suicidio a aferrarse a la vida; hay que apoyar a los que pierden sus seres amados por el suicidio; hay que enseñar a la sociedad a tratar este tema de forma respetuosa y empática. La labor, como todos podemos comprobar, es inmensa. Y la verdad es que el suicidio es una realidad más cotidiana de lo que nos imaginamos o estamos dispuestos a confesar: simplemente con sacar el tema de forma lúcida y respetuosa, nos damos cuenta de que los sobrevientes conviven con nosotros. Son amigos, compañeros de trabajo, conocidos… Personas que viven su duelo lejos de los ojos críticos, muchos intentando esconder su dolor. Por esta razón el trabajo de asociaciones como la Associació Catalana per la Prevenció del Suicidi y la Associació Després del Suïcidi es tan importante. En CEADS, consideramos que mientras haya una única persona afectada por esta problemática, todos estaremos afectados. ¡Todos somos sobrevivientes mientras una única persona marche por la puerta falsa del suicidio!

Con este sentimiento de interconexión y solidaridad, pasamos a la segunda etapa del acto. Nos dispusimos a tejer un tapiz que tenemos la intención de regalar a la Associació Després del Sïcidi. El regalo es un símbolo: tejemos y entretejemos nuestras existencias. Todos somos parte de la gran alfombra creada por la Inteligencia Cósmica Universal. Entretejidos nos sentimos, nos solidarizamos, nos reconocemos… Entretejidos nos encontramos en los diferentes planos de la vida, en las diferentes asociaciones que luchan para que se pueda frenar el suicidio y para que las familias afectadas puedan transmutar el dolor en amor y seguir viviendo, pese a la marcha tan abrupta de sus seres amados. ¡Esperemos que nuestro tapiz, lleno de mensajes de esperanza y apoyo, les guste.


Terminamos el acto escuchando una canción. Nos convoca a todos a vivir, a ser felices, a vencernos a nosotros mismos. Con mucha energía, deseamos que así sea. ¡Que así sea!



Cariños de la hermana menor

jueves, 20 de noviembre de 2014

Día internacional de los sobrevivientes del suicidio 2014

Buenas noches

¡Este sábado en CEADS es un día muy especial, de mucho amor!




Recuerdad que si podéis ayudar la cesta básica está precisando de alimentos no-perecedores para el mes de diciembre.



domingo, 16 de noviembre de 2014

La muerte en la infancia

Hola familia, 

ayer en CEADS nuestros compañeros se dedicaron al estudio de un tema muy delicado. ¿Cómo comprender la muerte en la infancia? No es fácil aceptar que seres a quienes queremos tanto, que vemos apenas empezar su trayectoria en la carne, se nos puedan partir al otro lado tan pronto. Tampoco es sencillo ver a niños y niñas que inspiran tanto amor y aceptar que son espíritus que han vivido anteriormente. Pese a la fragilidad de sus cuerpos físicos, pese a que aparenten inocencia e inspiren tanto amor y protección, son seres que vuelven a empezar en la carne trayendo un patrimonio intelectual y moral elaborado en exigencias físicas anteriores.

En el material que os dejo a continuación y en la entrada anterior, encontraremos explicaciones para estas cuestiones y otras más.

  

Sosteniendo la mirada en el horizonte de la inmortalidad, tengamos siempre fé de que, incluso lo que no comprendemos, es obra de un Creador que sólo puede ser justo. Todo cuanto existe, todas las leyes naturales, son para nuestro bien: para que evolucionemos hacia la felicidad.

Cariños de la hermana menor

martes, 11 de noviembre de 2014

El destino de los niños después de la muerte


¡Buenas noches!

Este sábado estudiaremos el destino de los niños después de la muerte. Es un tema bastante delicado, que nos toca en el hondo del alma y nos prueba la fe razonada en las leyes perfectas del Creador.

Podemos escuchar decir que es el orden de las cosas que nos mayores vuelvan a la patria espiritual pero sabemos, a través de las enseñanzas espíritas, a través de los propios espíritus que han vivenciado y han podido explicar a nosotros por qué los más jóvenes mueren antes de sus padres, madres, abuelo/as, etc.

El Espiritismo nos da la esperanza en el porvenir, nos llena de paciencia y nos brinda la alegría de entender que estamos aquí para aprender y volver a nuestra verdadera vida espiritual.

Para que podamos reflexionar sobre lo que estudiaremos este sábado os dejamos algunos items de las obras básicas de la Doctrina Espírita.



El Libro de los Espíritus

199. ¿Por qué la vida suele interrumpirse en la infancia? “La duración de la vida del niño puede ser, para el Espíritu que está encarnado en él, el complemento de una existen- cia interrumpida antes del término debido, y su muerte suele ser una prueba o una expiación para los padres.” 

199a – ¿En qué se convierte el Espíritu de un niño que muere a temprana edad? “Recomienza una nueva existencia.” Si el hombre tuviese una sola existencia, y si después de ella su suerte futura estuviera fijada definitivamente, ¿cuál sería el mérito de la mitad de la especie humana que muere a temprana edad, para disfrutar sin esfuerzo de la dicha eterna? ¿Con qué derecho sería eximida de las condiciones, a menudo tan duras, impuestas a la otra mitad? Semejante orden de cosas no podría estar de acuerdo con la justicia de Dios. mediante la reencarnación, la igualdad es para todos. El porvenir pertenece a todos sin excepción y sin favorecer a nadie. Los que llegan últimos sólo pueden quejarse de sí mismos. El hombre debe tener el mérito de sus actos, así como tiene la responsabilidad de ellos. Por otra parte, no es racional considerar a la infancia como un estado normal de inocencia. ¿no vemos niños dotados de los peores instintos a una edad en que la educación aún no ha ejercido su influencia? ¿no vemos que al nacer parecen traer consigo la astucia, la falsedad, la perfidia y hasta el instinto del robo y del homicidio, pese a los buenos ejemplos que los rodean? La ley civil absuelve sus malas acciones porque, según establece, obraron sin discernimiento. Tiene razón, porque, en efecto, obran más por instinto que con un propósito deliberado. Sin embargo, ¿de dónde provienen esos instintos tan diferentes en niños de la misma edad, educados en las mismas condiciones y sometidos a las mismas influencias? ¿De dónde viene esa perversidad precoz, si no es de la inferioridad del Espíritu, puesto que la educación no influyó en eso para nada? Los viciosos, lo son porque sus Espíritus han progresado menos. Entonces sufren las consecuencias, no por sus actos de la infancia, sino por los de sus existencias anteriores. Así pues, la ley es la misma para todos y la justicia de Dios alcanza a todo el mundo.

381. Cuando el niño muere, ¿recobra de inmediato el Espíritu su vigor primitivo?
“Así debe ser, puesto que está liberado de su envoltura carnal. No obstante, sólo recobra
su lucidez primitiva cuando la separación es completa, es decir, cuando ya no existe ningún lazo entre el cuerpo y el Espíritu.”




El Evangelio según el Espiritismo
Capítulo V - Bienaventurados los afligidos

Causas anteriores de las aflicciones 

Item 6. Pero si bien en esta vida existen males cuya causa principal es el hombre, hay otros a los que es ajeno por completo, al menos en apariencia, y que parecen afectarlo como por obra de la fatalidad. Son ellos, por ejemplo, la pérdida de los seres queridos y la de los que constituyen el sostén de la familia. También son los accidentes que ninguna previsión hubiera podido evitar; los reveses de fortuna que frustran todas las medidas de prudencia; las plagas naturales, las enfermedades de nacimiento, particularmente aquellas que quitan a tantos desdichados los medios de ganarse la vida con su trabajo: las deformidades, la idiotez, el cretinismo, etc. Los que nacen en semejantes condiciones, seguramente no han hecho nada en esta vida para merecer, sin compensación alguna, una suerte tan triste, que no pudieron evitar, que están en la imposibilidad de cambiar por sí mismos y que los deja a merced de la conmiseración pública. ¿Por qué, pues, existen esos seres tan infortunados, mientras que a su lado, bajo un mismo techo y en la misma familia, hay otros favorecidos en todos los sentidos? ¿Qué diremos, por último, de esos niños que mueren en edad temprana, que no conocieron de la vida más que los padecimientos? Se trata de problemas que ninguna filosofía ha podido aún resolver, anomalías que ninguna religión ha podido justificar, y que serían la negación de la bondad, de la justicia y de la providencia de Dios, en la hipótesis de que el alma sea creada al mismo tiempo que el cuerpo, y que su suerte esté irremediablemente fijada después de una permanencia de algunos instantes en la Tierra. ¿Qué han hecho esas almas, que acaban de salir de las manos del Creador, para sufrir tantas miserias en este mundo, así como para merecer en el porvenir una recompensa o un castigo cualquiera, cuando no han podido hacer ni bien ni mal? Con todo, en virtud del axioma según el cual todo efecto tiene una causa, esas miserias son efectos que deben tener una causa; y desde el momento en que admitimos la existencia de un Dios justo, esa causa también debe ser justa. Ahora bien, como la causa precede siempre al efecto, si aquella no está en la vida actual, debe ser anterior a esta vida, es decir, debe pertenecer a una existencia precedente. Por otra parte, como no es posible que Dios castigue a alguien por el bien que ha hecho ni por el mal que no ha hecho, si somos castigados, es porque hemos obrado mal. Si no hemos hecho el mal en esta vida, lo hicimos en otra. Nadie puede evadir esta alternativa, en la que la lógica determina de qué lado está la justicia de Dios. Por consiguiente, el hombre no es castigado siempre, o completamente castigado, en su existencia presente, pero nunca escapa a las consecuencias de sus faltas. La prosperidad del malo sólo es momentánea, pues si no expía hoy, expiará mañana, mientras que el que sufre está expiando su pasado. La desgracia que en un principio parece inmerecida tiene, pues, su razón de ser, y el que sufre puede decir en todos los casos: “Perdóname, Señor, porque he pecado”.



Pérdida de las personas amadas. Muertes prematuras 

Item 21. Cuando la muerte acude a segar en vuestras familias, y se lleva sin contemplación a los jóvenes antes que a los viejos, soléis decir: “Dios no es justo, porque sacrifica al que es fuerte y tiene un gran futuro, para conservar a los que ya han vivido muchos años llenos de decepciones; porque arrebata a los que son útiles y deja a los que no sirven para nada más, y porque destroza el corazón de una madre, al privarla de la inocente criatura que era toda su alegría”. Humanos: en ese aspecto necesitáis elevaros por encima de las pequeñeces de la vida terrenal, a fin de que comprendáis que el bien está muchas veces allí donde vosotros creéis ver el mal, y que la sabia previsión está allí donde creéis ver la ciega fatalidad del destino. ¿Por qué medís la justicia divina con la medida de la vuestra? ¿Acaso podéis suponer que el Señor de los mundos quiera, por un simple capricho, imponeros penas crueles? Nada se hace sin un objetivo inteligente, y sea lo que fuere que suceda, todo tiene su razón de ser. Si indagarais mejor acerca de los dolores que os atormentan, en ellos encontraríais siempre la razón divina, la razón regeneradora, y vuestros miserables intereses merecerían una consideración de tal modo secundaria, que los relegaríais al último plano. Creedme, es preferible la muerte de una encarnación de veinte años a esos desarreglos vergonzosos que causan la desolación de familias respetables, que hieren el corazón de una madre y hacen encanecer antes de tiempo el cabello de los padres. La muerte prematura es, por lo general, un gran beneficio que Dios concede al que se va, que de ese modo queda preservado de las miserias de la vida, o de las seducciones que hubieran podido arrastrarlo a la perdición. Aquel que muere en la flor de la edad no es víctima de la fatalidad; su muerte se debe a que Dios juzga que no le conviene permanecer más tiempo en la Tierra. ¡Es una terrible desgracia –decís vosotros– que una vida tan llena de esperanza haya sido truncada tan pronto! ¿De qué esperanza habláis? ¿De la de la Tierra, donde el que se fue habría podido brillar, abrirse camino y hacer fortuna? ¡Siempre esa mirada estrecha, que no puede elevarse por encima de la materia! ¿Sabéis cuál habría sido la suerte de esa vida, tan llena de esperanza según vuestra opinión? ¿Quién os dice que no estaría saturada de amargura? ¿Acaso no tomáis en cuenta la esperanza de la vida futura, a tal punto que preferís la de la vida efímera que arrastráis en la Tierra? ¿Acaso suponéis que vale más ocupar una posición elevada entre los hombres, que entre los Espíritus bienaventurados?
Regocijaos, en vez de quejaros, cuando sea grato a Dios retirar a uno de sus hijos de este valle de miserias. ¿No sería egoísmo desear que él se quede para sufrir junto con vosotros? ¡Ah! Ese dolor se concibe en el que no tiene fe, que ve en la muerte una separación eterna. Pero vosotros, espíritas, sabéis que el alma vive mejor cuando se ha desembarazado de su envoltura corporal. Madres, sabed que vuestros amados hijos están cerca de vosotras. Así es, están muy cerca. Sus cuerpos fluídicos os envuelven, sus pensamientos os protegen, y el recuerdo que de ellos conserváis los embriaga de alegría. No obstante, vuestros dolores infundados también los afligen, porque denotan falta de fe y constituyen una rebelión contra la voluntad de Dios. Vosotros, que comprendéis la vida espiritual, escuchad los latidos de vuestro corazón, que llama a esos seres queridos, y si rogáis a Dios que lo bendiga, sentiréis tan intenso consuelo que se secarán vuestras lágrimas; sentiréis aspiraciones tan grandiosas que os mostrarán el porvenir prometido por el soberano Señor. (Sanson, ex miembro de la Sociedad Espírita de París, 1863)

domingo, 9 de noviembre de 2014

Se conoce al cristiano por sus obras

Hola familia, 

perdonad que esta semana se le ha ido el santo al cielo a la hermana menor y no hubo post de preparación de la clase. A continuación os pongo el texto de estudio, que los que han tenido la alegría de acercarse a CEADS ayer sábado pudieron debatir bajo la orientación de nuestro compañero Andrea Firense. También os pongo algunas preguntas y respuestas que ayudan a profundizar en el sentido del texto. Como bien nos aclara nuestra amada Doctrina, no basta con la teoría. Así que podamos encontrar en estas palabras inspiración y fuente de renovación de nuestras actitudes, sentimientos y palabras. ¡Sea!

Cariños de la hermana menor

Se conoce al cristiano por sus obras
16. "Los que me dicen: Señor, Señor, no entrarán todos en el reino de los cielos, mas sólo aquel que hace la voluntad de mi padre, que está en los cielos”. Escuchad estas palabras del maestro todos los que rechazáis la doctrina espiritista como una obra del demonio. Abrid vuestros oídos; el momento de escuchar ha llegado. ¿Basta llevar la librea del Señor para ser un fiel servidor? ¿Basta decir: “Soy cristiano", para seguir a Cristo? Buscad a los buenos cristianos y los encontraréis en sus obras. "Un buen árbol no puede dar mal fruto, ni un mal árbol puede dar buen fruto. Todo árbol que no da buenos frutos es cortado y echado al fuego". Estas son las palabras del Maestro; discípulos de Cristo, comprendedlas bien. ¿Cuáles son los frutos que debe dar el árbol del cristianismo, árbol poderoso cuyo ramaje copudo cubre con su sombra una parte del mundo, pero que no ha abrigado aún a todos los que deben agruparse a su alrededor? Los frutos del árbol de la vida son frutos de vida, de esperanza y de fe. El cristianismo, tal como lo ha hecho desde muchos siglos, predica siempre esas divinas virtudes, procura esparcir sus frutos, pero ¡cuán pocos lo cogen! El árbol es siempre bueno, pero los jardineros son malos. Han querido cultivarlo a su modo, han querido modelarlo según sus necesidades, y lo han achicado y mutilado; sus ramas estériles no darán malos frutos, pero no dan ninguno. El viajero que tiene sed y se para bajo su sombra para coger el fruto de la esperanza que debe darle la fuerza y el valor, sólo ve ramas áridas que hacen presentir la tempestad. En vano pide el fruto de vida al árbol de la vida; las hojas caen secas, ¡el hombre las ha manoseado tanto, que las ha quemado! ¡Abrid, pues, vuestros oídos y vuestros corazones, queridos míos! Cultivad este árbol de vida cuyos frutos dan la vida eterna. El que lo ha plantado os invita a cuidarlo con amor, y vosotros le veréis aún dar con abundancia sus frutos divinos. Dejadlo tal como Cristo os lo dió; no lo mutiléis; su sombra inmensa quiere extenderse por todo el universo; no recortéis sus ramas; sus frutos bienhechores caen en abundancia para sostener al viajero sediento que quiere llegar al fin; no recojáis estos frutos para encerrarles y dejarles podrir y que no sirvan para nadie. "Muchos son los llamados y pocos los escogidos"; es que hay acaparadores para el pan de la vida, como los hay muchas veces para el pan material. No seáis de este número; el árbol que da buenos frutos debe esparcirse por todas partes. Marchad, pues, a buscar a aquellos que están sedientos; conducidles bajo las ramas del árbol y com partid con ellos el abrigo que os ofrece. "No se cogen uvas", hermanos míos; alejaos, pues, de aquellos que os llaman para presentaros los abrojos del camino, y seguid a aquellos que os conducen a la sombra del árbol de la vida. El divino Salvador, el justo por excelencia, lo ha dicho y sus palabras no faltarán. "Aquellos que me dicen: ¡ Señor, Señor!, no entrarán todos en el reino de los cielos, sino sólo aquellos que hacen la voluntad de mi padre, que está en los cielos”. Que el Señor de bendición os bendiga; que el Dios de luz os ilumine; que el árbol de la vida derrame sobre vosotros sus frutos con abundancia. Creed y rogad. (Simeón. Bordeaux, 1863).
KARDEC, Allan. El Evangelio según el Espiritismo. Trad. Guillón Ribeiro. 89. ed. Río de Janeiro: FEB, 1984. Cap. XVIII, Ítem 16

"Principe de la Paz" Akiane Kramarik

 "Prince of Peace 

Delante de Dios sólo se obtienen méritos, a través de obras en el bien, y no a través de simple religiosidad, muchas veces falsa o de cuño exterior.

¿Por qué muchos de los que dicen “Señor” “Señor”, no entrarán en el reino de los cielos? Porque aquellos que sólo dicen palabras sueltas, sin reflexionar lo que tienen en lo íntimo, no son agradables a Dios. A Él le agrada más la devoción sincera, que parte del corazón y, por encima de todo, comprobada por actitudes en el bien.

¿Quiénes son los así considerados? Son aquellos que ostentan la religiosidad sólo en apariencia, manteniendo en lo íntimo, el corazón distanciado de su deber.

¿Y cuál es “la voluntad del Padre que está en los cielos”? Que nos comportemos como verdaderos cristianos y hagamos el bien en los términos enseñados por Jesús, sin importar a cuál religión pertenecemos.
¿Cómo se reconoce al verdadero cristiano? Por sus actitudes con relación al prójimo, por las obras que practica y por su vivencia real de las enseñanzas de Cristo. No siempre el balbucear de palabras reverenciando al Señor es acompañado de actos que identifican al verdadero cristiano. Los actos exteriores de devoción, las bonitas expresiones, sin el sacrificio de nuestro orgullo, egoísmo y avaricia, nada valen a los ojos del Padre. No es el título religioso de que somos detentores que nos llevará al Padre, sino nuestras obras. El verdadero cristiano se revela por la reforma íntima que hizo pasar a su espíritu, y por el esfuerzo que hace para vencer sus malas inclinaciones.

¿Cuál es el papel del Cristianismo? El Cristianismo, a través de su código de moral cristiana – el Evangelio – es la expresión de las leyes divinas y, por eso, ejerce el noble papel de conducir, por un único camino, a todas las criaturas al Padre.

¿Por qué el Cristianismo, siendo ese árbol pujante, no consiguió aún implantarse totalmente en la Tierra? Porque los hombres procuran moldearlo por sus ideales, deformándolo en sus finalidades, llevándolo a apartarse de su aspecto original.

¿Qué debemos hacer, entonces, para que el árbol del Cristianismo florezca? Educarnos dentro de las enseñanzas preconizadas por Jesús, a través de una reforma que comience dentro de nosotros, sin lo que no habrá reforma en el mundo que nos rodea.

“El Cristianismo, cual lo hicieron hace muchos siglos, continúa asegurando esas virtudes divinas; se esfuerza por esparcir sus frutos, pero cuan pocos los cogen”. “Cada espíritu se afirma bien o mal, aprovechando las creaciones del Excelso Padre para subir a la luz o abusando de ellas para descender a las tinieblas.”

“…solamente las obras que hiciéramos, en nombre del Padre, es que serán marcos indelebles de nuestro camino, testificando por nosotros.” 
Emmanuel / libro: El Espíritu de la Verdad

miércoles, 29 de octubre de 2014

Sábado 01/11 - festivo: Feliz castañada

Hola familia,

el sábado 01/11 es festivo y CEADS estará cerrado.

Cariños de la hermana menor

¡Feliz castañada!


lunes, 27 de octubre de 2014

¡Somos espíritus en evolución!

¡Buenos días!

El pasado sábado hemos estudiado sobre los espíritus errante en la vida en el mundo espiritual y las conclusiones principales de los grupos de trabajo fueron:
  • Los espíritus errantes son todos los espíritus que viven en la erraticidad y que necesitan volver a reencarnar para evolucionar.
  • La erraticidad es el plan espiritual donde viven los espíritus errantes.
  • Ser espíritu errante no tiene nada que ver con error o estar perdido, significa exactamente que son espíritus que viven fuera de la materia pero que necesitan de ella para seguir su camino evolutivo.
  • Todos del planeta Tierra somos espíritus errantes, a poquísimas excepciones de algunos espíritus ya evolucionados que solamente encarnan para ayudar pues ya no necesitan reencarnar.
  • Podemos progresar en la erraticidad, según nuestra voluntad y necesidad.
  • Los animales no son espíritus errantes puesto que no son espíritus, no poseen individualidad o libre albedrío. Su estado de “erraticidad” es muy diferente de la nuestra.


Para entender mejor este tema dejamos el resumen de la preciosa conferencia de Andrea Firenze sobre el tema de la evolución:

También recomendamos la lectura del Capítulo X – Génesis Orgánico de “La Genesis según el Espiritismo”

Para los más estudiosos dejamos las respuestas de “El Libro de los Espíritus” que contestan todas las preguntas que fueran planteadas en la clase.

223. ¿Reencarna el alma de inmediato, después de su separación del cuerpo?
A veces inmediatamente, pero casi siempre después de intervalos más o menos largos. En los mundos superiores la reencarnación es en casi todos los casos inmediata. Por ser menos grosera la materia corporal, el Espíritu encarnado goza en ella de casi todas sus facultades de Espíritu. Su estado normal es el de vuestros sonámbulos lúcidos.

224. ¿Qué es el alma en el intervalo de las encarnaciones?
Un Espíritu errante que aspira a un nuevo destino y lo espera.

224 a. ¿Cuánto pueden durar tales intervalos?
Desde unas pocas horas hasta unos cuantos millares de siglos. Por lo demás, no hay, en rigor, un límite extremo asignado al estado errante, que puede prolongarse muchísimo tiempo pero que, sin embargo, jamás es perpetuo. Tarde o temprano, siempre encuentra el Espíritu oportunidad de recomenzar una existencia que servirá para la purificación de sus vidas anteriores.

224 b. Esa duración ¿se halla subordinada a la voluntad del Espíritu o puede serle impuesta como expiación?
Es una consecuencia del libre arbitrio. Los Espíritus saben perfectamente lo que hacen, pero hay también algunos para quienes es una punición infligida por Dios. Otros piden que se prolongue con el objeto de continuar estudios que sólo pueden hacerse con provecho en el estado de Espíritu.

225. La erraticidad ¿es por sí misma un signo de inferioridad en los Espíritus?
No, por cuanto hay Espíritus errantes de todos los grados. La encarnación constituye un estado transitorio, ya lo hemos dicho: en su estado normal el Espíritu se halla despojado de la materia.

226. ¿Es posible afirmar que todos los Espíritus que no están encarnados son errantes?
Los que deben reencarnar, sí. Pero los Espíritus puros que han llegado a la perfección no son errantes: su estado es definitivo.
En lo que se refiere a sus cualidades íntimas, los Espíritus son de diferentes órdenes o grados, que van recorriendo sucesivamente, a medida que se purifican. Como estado, pueden tener los de: encarnados, esto es, unidos a un cuerpo; errantes, o sea, despojados del cuerpo material y esperando una nueva encarnación a fin de progresar, y Espíritus puros, vale decir, perfectos y que no tienen ya necesidad de encarnación.



227. ¿De qué manera se instruyen los Espíritus errantes? Sin duda no lo hacen del mismo modo que nosotros…
Estudian su pasado y buscan los medios de elevarse. Ven, observan lo que ocurre en los lugares que recorren. Escuchan los discursos de los hombres esclarecidos y los consejos de los Espíritus más elevados que ellos, y esto les da ideas que no tenían.

228. ¿Conservan los Espíritus algunas de las pasiones humanas?
Los Espíritus elevados, al perder su envoltura, sólo conservan las pasiones del bien. Pero los Espíritus inferiores continúan con las malas. De lo contrario pertenecerían a la primera jerarquía.

229. ¿Por qué los Espíritus, al dejar la Tierra, no se liberan de todas sus malas pasiones, puesto que ven sus inconvenientes?
Tienes en ese mundo a personas que son envidiosas en extremo: ¿crees acaso que tan pronto como lo abandonan pierden ese defecto? Les queda, luego que parten de la Tierra, sobre todo a aquellos que han alimentado pasiones muy intensas, una especie de atmósfera que los circunda y les comunica todas esas cosas nocivas, porque el Espíritu no está desprendido por completo. Sólo por momentos entrevé la verdad, como para señalarle el buen camino.

230. ¿Progresa el Espíritu en estado errante?
Puede mejorar mucho, pero siempre según sean su voluntad y su deseo. Mas es en la existencia corpórea donde pone en práctica las nuevas ideas que ha adquirido.

231. Los Espíritus errantes ¿son dichosos o desventurados?
Más o menos, conforme a su mérito. Sufren pasiones cuyo resabio han conservado, o son felices, según estén más o menos Allan Kardec http://www.espiritismo.es FEE 157
desmaterializados. En estado errante, el Espíritu entrevé lo que le falta para ser dichoso, y entonces busca los medios de alcanzarlo. Pero no siempre se le permite reencarnar a voluntad, y esto constituye un castigo.

232. En estado errante ¿pueden los Espíritus ir a todos los mundos?
Según: cuando el Espíritu ha dejado el cuerpo no se halla por eso enteramente desprendido de la materia y pertenece aún al mundo en que ha vivido, o a un mundo de igual grado, a menos que en el transcurso de su vida se haya elevado, y en esto reside el objetivo a que debe tender, sin lo cual no se perfeccionaría jamás. Sin embargo, puede trasladarse a ciertos mundos superiores, pero en tal caso estará allí como un extranjero. No hace más que entreverlos, si así vale decirlo, y eso es lo que le infunde el deseo de perfeccionarse para ser digno de la felicidad que allí se goza y poder habitarlos más tarde.

233. Los Espíritus ya depurados ¿vienen a los mundos inferiores?
Lo hacen con frecuencia, a fin de ayudarles a progresar. A no ser por ellos, esos mundos se encontrarían librados a sí mismos, sin guías que los dirigieran.

317. Comentario
La situación de los Espíritus y su modo de ver las cosas varían hasta lo infinito, en virtud de su grado de desarrollo moral e intelectivo. Los Espíritus de un orden elevado sólo permanecen en la Tierra, por lo general, durante cortos períodos. Todo lo que en ella se realiza es tan mezquino, si se le compara con las grandezas del infinito, las cosas a que los hombres otorgan más importancia son tan pueriles a los ojos de los Espíritus, que éstos encuentran pocos motivos de atracción aquí, a menos que hayan sido llamados a nuestro mundo para cooperar al progreso del género humano. Los Espíritus de un orden medio vienen con más frecuencia a la Tierra, aunque consideran las cosas desde un punto de vista más elevado que durante la encarnación. Los Espíritus vulgares, en cambio, son en cierto modo permanentes entre nosotros y constituyen la masa de la población circundante del Mundo Invisible. Han conser-vado más o menos las mismas ideas, gustos e inclinaciones que tenían bajo su envoltura corpórea. Se suman a nuestras reuniones y se mezclan en nuestros asuntos y diversiones, en los que desempeñan parte más o menos activa, según sea en cada caso su carácter. No pudiendo satisfacer sus pasiones, gozan con los que se entregan a ellas y los incitan a hacerlo. 53 Pero entre ellos los hay más serios, que miran y observan con el propósito de instruirse, de perfeccionarse.

318. ¿Se modifican las ideas de los Espíritus en el Mundo Espiritual?
Mucho. Experimentan grandísimas modificaciones, a medida que el Espíritu se va desmaterializando. Puede a veces permanecer largo tiempo con las mismas ideas, pero poco a poco disminuye la influencia de la materia y ve las cosas con más claridad. Entonces busca los medios para mejorarse.

600. Visto que el alma del animal sobrevive a su cuerpo ¿se halla después de la muerte en la erraticidad, como la del hombre?
Es una especie de erraticidad la suya, puesto que no está unida a un cuerpo, pero no es un Espíritu errante. El Espíritu errante es un Ser que piensa y obra por su libre voluntad. El de los animales no posee la misma facultad. El atributo del irracional es clasificado, después de su muerte, por los Espíritus a quienes esta tarea compete, y casi de inmediato se le utiliza. No tiene oportunidad de entrar en relaciones con otras criaturas.



¡Una semana maravillosa a tod@s! 
Y recordad que el próximo sábado no hay clase por motivo del festivo de 1 de noviembre.