domingo, 15 de octubre de 2017

Dime quien eres y te diré con quien andas

¡Buenas tardes!!

Hay quien crea que hemos escrito mal el famoso refrán, pero... ¡lo explicaremos!

Ayer estuvimos estudiando las influencias de los espíritus en nuestros pensamientos, tema desarrollado por el Estudio Sistematizado de la Doctrina Espírita que llevamos al cabo los segundos y cuartos Sábados de mes.

Os dejamos el material utilizado por los monitores de la clase de ayer:

https://issuu.com/ceads/docs/esde_14_octubre




Y, en resumen del estudio en grupo, hemos concluido:

- Los espíritus influencian nuestros pensamientos según nuestra sintonía; de esa manera cabe recordar que también somos espíritu e influenciamos los pensamientos de los demás también.

- Todo lo que pensamos viaje por el Fluido Cósmico Universal, como ondas criadas por tirar una piedra en un lago, pero sin las limitaciones del lago. El FCU es infinito, y de allí nuestra responsabilidad en los pensamientos de emitimos a todos los demás.

- Debemos cuidar nuestra casa mental para que no sintonicemos con espíritus que podamos vincularnos a través de alguna simbiosis energética-física;

- No existe víctimas ni verdugos en las sintonias por vicios, sean físicos o morales, todos pierden con las malas decisiones;

- Aunque la sintonía pueda ser limitada, no siendo una obsesión en si misma, puede estimular a una verdadera o iniciarse con la mala tendencia;

- Nos es mucho más fácil sintonizar con los espíritus igual a nosotros, podo desarrollados moralmente, que mantener la sintoniza constante con nuestros espíritus protectores;

- Nos es muy valido recordar el poder de la oración para los momentos de dolor y no olvidar de los buenos momentos para agradecer;

- Tenemos varias maneras de neutralizar los malos pensamientos, la primera es mantener nuestra mente en el bien, también podemos practicar el bien con los demás, con nosotros mismos, etc.

- No hay que dar mucha importancia si son nuestros pensamientos o si son de otros. Lo más importante es pasar por el cribo de la razón y de la moral enseñada por Jesús. Si es para el bien, tomémosla y aprovechamos esos buenos consejos para evolucionar; si están contra el bien, rechacémolas definitivamente. Ya las personas con mediumnidades más desarrolladas, podrán detectar con algo más de clareza, si están educados, si son pensamientos propios o si son de ajenos.

Por eso, atraemos, según la Ley de Afinidad, a las personas que comparten con nosotros los mismos gustos y las mismas tendencias; el refrán "Dime con quién andas, y te diré quién eres" no es del todo incorrecto, pero saber quien somos, podremos saber quien atraemos para nuestro convivo diario.

"Vigilad y orad, pedid y se os dará."

Mantengamos nuestros pensamientos en vigilia constante, oremos para solicitar el amparo necesario para no caer en nuestros propios vicios, perjudicando a si mismo y a los demás; pidamos paz, seamos paz, y se nos dará paz.


¡Feliz semana!