domingo, 24 de julio de 2016

Rumbo a la evolución = materia + espíritu

¡Buenos días!

Ayer fue un día de muchas enseñanzas.

Por la mañana hemos celebrado el Seminario de Promoción Humana con Renata Moutinho, y nos invito a una reflexión respecto el valor del dinero y el empoderamiento de nuestras vidas, utilizando esta herramienta neutra para nuestra evolución, libertad y felicidad.

Puede que nos sea dificil hablar de dinero en un blog espírita ya que podría no cuadrar el tema materia (dinero) con el espiritual (espíritu). ¡Nos equivocamos!

Estamos viviendo, ahora mismo, una experiencia en la materia y debemos saber utilizarla de manera correcta para nuestra evolución, utilizando los recursos que nos da el Creador para ser co-creadores de nuestras vidas.

Renata nos recuerda que el dinero no es malo. Es una herramienta neutra, y el uso que damos a el es que puede ser "bueno" o "malo", para el bien o para el mal.

En modo de resumen, nos invita a:

  • Marcarnos un objetivo de vida: ¿qué queremos? ¿cómo lograremos?
  • Ahorrar siempre: programar ahorro mensuales, de cualquier especie, para llevar a cabo lo que queremos o tener ...
  • Hacer un presupuesto: tener controlado lo que ganamos y gastamos, llevar el control de la propia vida y de las decisiones dinerarias, evitando gastos "tontos" y programando gastos que realmente nos haga feliz.
  • Crear hábitos de consumo sostenibles: para nosotros mismo y para el todo
  • No tomar decisiones precipitadas (tiempo muerto): para cualquier tipo de decisión financiera.
  • Romper el tabú de hablar de dinero: yo y el dinero, pareja y el dinero, hijos y el dinero. 
  • Pagar deudas: pagar en efectivo para comprar un bien, si financiamos pagar primero las deudas antes de programar otra compra. Controlar muy bien la tarjeta de crédito y sus intereses.
  • Prever el futuro: que nuestro fondo de ahorro pueda soportar los años de nuestra jubilación sin tener que recortar demasiado el estilo de vida que queremos o hemos logrado. Todo requiere sacrificios pero sin generar ansiedad.


Ya por la tarde, hemos estudiado el sonambulismo y el éxtasis. A modo de resumen, os dejamos los siguientes apuntes:

  • El sonambulismo es (...) un estado de independencia del Espíritu más completo que en el sueño, estado en el que sus facultades adquieren mayor capacidad. El alma tiene entonces percepciones que no posee durante el sueño, que es un estado de sonambulismo imperfecto. 
  • En el sonambulismo, el Espíritu se encuentra en plena posesión de sí mismo.Como los órganos materiales están, en cierta forma, en estado de catalepsia, no reciben las impresiones exteriores. Ese estado se presenta, principalmente, durante el sueño (...). 
  • Los fenómenos  sonambúlicos se producen cuando el Espíritu, preocupado por una u otra cosa, se entrega a una determinada acción para cuya ejecución necesita valerse del cuerpo.  Lo utiliza entonces como utilizaría una mesa o cualquier otro objeto material en el fenómeno de las manifestaciones físicas (...). Allan Kardec. El Libro de los Espíritus. Pregunta 425.
  • ¿Qué diferencia hay entre el éxtasis y el sonambulismo? El éxtasis es un sonambulismo más depurado. El alma del extático es mucho más independiente. Allan Kardec. El Libro de los Espíritus. Pregunta 439.
  • En el estado de éxtasis, el aniquilamiento del cuerpo es casi total. Solamente le queda la vida orgánica. Siente que su alma pende sólo de un hilo, que un pequeñísimo esfuerzo más lo cortaría irremediablemente. En ese estado desaparecen todos los pensamientos terrestres, y surge el sentimiento purificado que constituye la esencia misma de nuestro ser inmaterial. Allan Kardec. El Libro de los Espíritus. Pregunta 455.


El próximo sábado, estudiaremos la Doble Vista y casos de estudio que nos proporciona el Espiritismo.


¡Os deseamos una feliz semana!

Equipo Divulgación CEADS

martes, 19 de julio de 2016

¡Un sábado lleno de actividades para evolucionar!

Muy buenas noches,

Este Sábado, 23 de julio, tenemos dos actividades en CEADS.


Por la mañana, de 10 a 13 horas, el Departamento Social de CEADS, a través del Proyecto "Promoción Humana",  promueve gratuitamente, el Seminario "Empoderamiento financiero para el éxito personal", que se desarrollará en tres temas principales:
1. La importancia de la educación financiera.
2. Cómo entener su propia situación personal y qué hacer con ella.
3. Herramienta para empezar a tener el control.

con Renata Moutinho
www.renatamoitinho.com

Las inscripciones abiertas y gratuitas a todas las personas interesadas en promover su éxido personal.

Para participar en el seminario, envía tu nombre y teléfono de contacto al email socialceads@gmail.com





Ya por la tarde, a las 17:30 horas, tenemos el Estudio Sistematizado de la Doctrina Espírita, con el tema "Sonambulismo, Éxtasis y Doble Vista", del capítulo "Fenómenos de la Emancipación del alma". A continuación, os dejo el texto para previo estudio.

¡Nos vemos en CEADS!

Equipo Divulgación.



Sonambulismo, éxtasis y doble vista


1. Sonambulismo

En consonancia con el Espiritismo, el sonambulismo natural es un estado de independencia del Espíritu más completo que en el sueño, estado en el que sus facultades adquieren mayor capacidad. El alma tiene entonces percepciones que no posee durante el sueño, que es un estado imperfecto de sonambulismo. En el sonambulismo, el Espíritu se encuentra en plena posesión de sí mismo. Como los órganos materiales están, en cierta forma, en estado de catalepsia, no reciben las impresiones exteriores. Ese estado se presenta, principalmente, durante el sueño, que es cuando el Espíritu puede abandonar provisoriamente el cuerpo porque éste se encuentra gozando del reposo indispensable para la materia. Los fenómenos sonambúlicos se producen cuando el Espíritu, preocupado por una u otra cosa, se entrega a una determinada acción para cuya ejecución necesita valerse del cuerpo. Lo utiliza entonces como utilizaría una mesa u otro objeto material en el fenómeno de las manifestaciones físicas, o como se vale de la mano del médium en las comunicaciones escritas. Los fenómenos del sonambulismo natural se producen espontáneamente y no dependen de ninguna causa exterior conocida. Pero, en ciertas personas dotadas de una organización especial, pueden ser provocados artificialmente mediante la acción de un agente magnético. El estado al que se denomina sonambulismo magnético sólo difiere del natural en que uno es provocado mientras que el otro es espontáneo. El sonambulismo natural es un hecho notorio al que ya nadie pone en duda, a pesar del aspecto maravilloso de los fenómenos que produce. ¿Por qué habría de ser entonces más extraordinario o irracional el sonambulismo magnético? ¿Sólo porque se produce artificialmente como tantas otras cosas? (...) En realidad, para (...) el Espiritismo, el sonambulismo es más que un fenómeno psicológico: es una luz que se proyecta sobre la psicología. En este fenómeno se puede estudiar el alma, porque es donde ésta se muestra al desnudo. Ahora bien, uno de los fenómenos que la caracterizan es el de la clarividencia, independiente de los órganos visuales comunes. Los que refutan este hecho, se basan en que el sonámbulo no siempre ve y a voluntad del experimentador, como ve con los ojos. ¿Podrá causar asombro que los efectos sean diferentes cuando los medios son diferentes? ¿Será razonable que se pretenda obtener los mismos efectos cuando está el instrumento y cuando no lo está? El alma tiene sus propiedades como los ojos tienen las suyas. Es conveniente considerarlas en sí mismas y no por analogía. La clarividencia del sonámbulo magnético y la del sonámbulo natural se originan en una misma causa. Es un atributo del alma, una facultad inherente a todas las partes del ser incorpóreo que existe en nosotros y cuyos límites no son sino aquellos que tenga la misma alma. El sonámbulo ve en todos los lugares donde su alma pueda transportarse, cualquiera sea la distancia. En el caso de la visión a distancia, el sonámbulo no ve las cosas desde donde está su cuerpo como si lo hiciera por intermedio de un telescopio. Las ve presentes, como si se encontrara en el lugar donde ellas existen, porque en realidad, su alma está allá. Por eso es que su cuerpo queda como aniquilado e insensible hasta que el alma regresa a habitarlo nuevamente. Esa separación parcial del alma del cuerpo es un estado anormal que puede tener una duración más o menos prolongada, pero no en forma indefinida. Esa es la causa de la fatiga que siente el cuerpo después de cierto tiempo, sobre todo, cuando el alma se entrega a un trabajo activo. Nótese con todo, que el (...) poder de la lucidez sonambúlica no es ilimitado. Aunque esté completamente libre, el Espíritu tiene sus facultades y conocimientos restringidos al grado de perfeccionamiento que haya logrado. Cuando está unido a la materia, tiene aún más limitados esos conocimientos y facultades, porque está sujeto a la influencia de ésta. Eso es lo que motiva que la clarividencia sonambúlica no sea universal ni infalible. Tanto menos se puede contar con su infalibilidad cuanto más se la desvíe de la finalidad que la naturaleza le atribuye y sea transformada en objeto de curiosidad o de experimentación. En el estado de desprendimiento en que queda, el Espíritu del sonámbulo se pone más fácilmente en comunicación con los otros Espíritus, encarnados o no, comunicación que se establece a través del contacto de los fluidos que componen los periespíritus y que sirven de transmisión al pensamiento, como el hilo eléctrico. Por lo tanto, el sonámbulo no necesita que los pensamientos se manifiesten a través de la palabra articulada, lo siente y adivina. Es lo que lo torna eminentemente impresionable y sometido a las influencias de la atmósfera moral que lo envuelva. Como se sabe, en (...) cada una de sus existencias corporales el Espíritu incrementa sus conocimientos y experiencias. Los olvida parcialmente cuando está encarnado en materia bastante grosera, pero los recuerda como Espíritu. Es así que algunos sonámbulos revelan conocimientos superiores al grado de instrucción que poseen, y superiores también a sus aparentes capacidades intelectuales. Por lo tanto, de la inferioridad intelectual y científica del sonámbulo cuando está despierto, no se puede deducir una conclusión sobre los conocimientos que pueda revelar en estado de lucidez. Según las circunstancias y la finalidad que se persiga, los puede extraer de su propia experiencia, de su clarividencia de las cosas presentes o de los consejos que reciba de otros Espíritus. Pero, como su Espíritu es más o menos adelantado, le es posible decir cosas más o menos ciertas. A través de los fenómenos del sonambulismo, ya sea el natural o el magnético, la Providencia nos da la prueba irrefutable de la existencia y de la independencia del alma, y nos hace presenciar el sublime espectáculo de su emancipación. La literatura espírita está plagada de fenómenos de sonambulismo. Como ejemplo de esto, he aquí el relato de uno de ellos realizado por Allan Kardec, según consta en la Revista Espírita. Son sus palabras: Cuando vivía en Bercy, en la calle Chareton, 43, el Sr. Marillon había desaparecido desde el día 13 de enero último. Todas las investigaciones para descubrir su paradero fueron infructuosas; ninguna de las personas de las casas donde iba habitualmente lo habían visto; no había ningún motivo que justificara su prolongada ausencia. Por otra parte, su carácter, su posición y su estado mental lo apartaban de toda idea de suicidio. Quedaba la posibilidad de que hubiera sido víctima de un crimen o de un accidente, pero, de haber sido así, hubiera sido fácilmente reconocido y llevado a su casa o, por lo menos, enviado al cementerio. De ese modo, todas las posibilidades apuntaban a un crimen y en él se concentraban los pensamientos, acrecentados por el hecho de que el Sr. Marillon había salido para efectuar un pago. Pero, ¿dónde y cómo se había producido el crimen? Nadie lo sabía. Entonces, su hija recurrió a una sonámbula, la Sra. Roger, que en muchas otras circunstancias parecidas a esta había dado pruebas de una notable lucidez, que nosotros mismos constatamos. La Sra. Roger siguió al Sr. Marillon desde la salida de su casa a las tres de la tarde, hasta cerca de las siete de la noche, cuando se disponía a regresar. Lo vio descender las márgenes del Sena para satisfacer una urgente necesidad fisiológica, y allí lo acometió un ataque de apoplejía. Ella describió que lo vio caer sobre una piedra que le abrió una herida en la frente, y después, rodar dentro del agua. No se trataba pues de un suicidio, ni de un crimen. Aún tenía el dinero y una llave en el bolsillo de su paletó. La sonámbula indicó el lugar del accidente, pero agregó que el cuerpo ya no se encontraba en ese sitio debido a que había sido fácilmente arrastrado por la corriente. En efecto, lo encontraron en el lugar que ella informara. Tenía la herida en la frente; la llave y el dinero estaban en el bolsillo; sus ropas indicaban claramente que la sonámbula no se había equivocado en cuanto al motivo que lo había llevado a orillas del río. Ante tantos detalles preguntamos dónde podría haberse producido la transmisión de algún pensamiento.



2. Éxtasis

El éxtasis es, a su vez, y según la enseñanza espírita, (...) un sonambulismo más depurado. El alma del extático es más independiente. De hecho, en el (...) sueño y en el sonambulismo el Espíritu deambula por los mundos terrenales. En el éxtasis penetra en un mundo desconocido: el de los Espíritus etéreos, con los cuales se pone en comunicación sin poder exceder ciertos límites porque, al transponerlos, se romperían totalmente los lazos que lo unen al cuerpo. Lo rodea entonces un resplandeciente e inusitado fulgor, queda extasiado ante armonías que se desconocen en la Tierra, un indefinible bienestar lo invade; goza anticipadamente de la beatitud celeste, y bien se puede decir que posa un pie en el umbral de la eternidad. En el estado de éxtasis, el aniquilamiento del cuerpo es casi total. Solamente le queda la vida orgánica. Siente que su alma pende sólo de un hilo, que un pequeñísimo esfuerzo más lo cortaría irremediablemente. En ese estado desaparecen todos los pensamientos terrestres y surge el sentimiento purificado que constituye la esencia misma de nuestro ser inmaterial. Totalmente entregado a tan sublime contemplación, el extático encara la vida como una estadía momentánea. Considera los bienes y los males, las alegrías groseras y las miserias de este mundo como fútiles incidentes de un viaje cuyo término tiene la dicha de vislumbrar. Con los extáticos sucede lo mismo que con los sonámbulos: pueden tener una lucidez más o menos perfecta, o ser Espíritus con mayor o menor grado de aptitud para conocer y comprender las cosas, según sean más o menos elevados. Pero muchas veces, hay en ellos más exaltación que verdadera lucidez, o, mejor dicho, muchas veces la exaltación perjudica su lucidez. Por eso es que frecuentemente, sus revelaciones son una mezcla de verdades y de errores, de cosas grandiosas y absurdas, y hasta ridículas. De esa exaltación, que siempre es una causa de debilidad cuando el individuo no sabe refrenarla, es de la que los Espíritus inferiores suelen valerse para dominar al extático, y con esa intención toman ante sus ojos apariencias que lo aferran aún más a las ideas que nutre cuando está en estado de vigilia, éste es un escollo, pero no todos los casos son así. Nos cabe juzgar fríamente y pesar esas revelaciones en la balanza de la razón. Además, hay una particularidad especial en lo referente al éxtasis, y es que si el extático queda entregado a sí mismo, corre el riesgo de que se produzca su desencarnación. 3 Por eso (dicen los Espíritus Superiores) es que se torna necesario llamarlos para que regresen, recurriendo a todo aquello que los retengan en este mundo, y, sobre todo, que comprendan que si se rompe la cadena que los mantiene presos al planeta terreno, esa será la manera más segura de no quedar allá, donde ven que serían felices. De esta forma, como dice Denis, la (...) felicidad de los extáticos, el júbilo que sienten al contemplar las magnificencias del Más Allá, serían más que suficientes para demostrarnos la magnitud de los gozos que nos reservan las esferas espirituales si nuestras groseras concepciones no nos impidieran muchísimas veces comprenderlas y presentirlas. 8 A modo de ilustración, hemos extraído de la Revista Espírita de Allan Kardec el siguiente caso de éxtasis, que según la tradición tuvo el famoso compositor italiano de música religiosa Giovanni Battista Pergolesi, quien vivió en el siglo XVIII. El fenómeno fue relatado por el Sr. Ernest Le Nordez:  Sabéis con qué piedad celebramos aquí aún en nuestros días, a despecho del debilitamiento de la fe, el aniversario de la muerte de Cristo. La semana en la que la Iglesia recuerda este hecho a sus hijos, es realmente para nosotros, una semana santa. Así, transportándoos a la época de fe en la que vivía Pergolesi, podéis imaginar con qué fervor acudía el pueblo en masa a las iglesias para meditar sobre las enternecedoras escenas del sangriento drama del Calvario. El viernes santo, Pergolesi acompañó a la multitud. Cuando se aproximaba al templo, una calma desconocida para él desde hacía mucho tiempo se produjo en su alma, y cuando transpuso el portal, se sintió como envuelto por una nube espesa y luminosa al mismo tiempo. Después, no vio nada más; un profundo silencio se produjo en su entorno. Luego, ante sus ojos asombrados y en medio de la nube en la cual le parecía que había sido transportado hasta ese momento, vio que se delineaban los rasgos puros y divinos de una virgen totalmente vestida de blanco. Vio que ella posaba sus dedos sobre las teclas de un órgano, y escuchó como un concierto lejano de voces melodiosas que se iban aproximando a él. El canto que esas voces repetían lo henchían de encanto, pero no le resultaba desconocido; le parecía que ese canto era aquel del cual sólo había podido percibir vagos ecos. Esas voces eran aquellas que durante largos meses habían perturbado su alma y ahora le producían una felicidad sin límite. Sí, ese canto y esas voces eran realmente el sueño que había perseguido, el pensamiento, la inspiración que inútilmente había buscado durante tanto tiempo. Pero, mientras su alma arrebatada por el éxtasis bebía a grandes sorbos las sencillas y celestes armonías de ese concierto angelical, su mano, movida por una fuerza misteriosa, se agitaba en el espacio y trazaba, sin la intervención su voluntad, notas que traducían los sonidos que escuchaba. Poco a poco las voces se alejaron, la visión desapareció, la nube se desvaneció, y al abrir los ojos, Pergolesi vio escrito por su mano en el mármol del templo, ese canto de sublime sencillez que lo inmortalizaría: el Stab Mater, que desde ese día todo el mundo cristiano repite y admira. El artista se levantó, salió del templo sereno, feliz, y no se sintió más inquieto ni agitado. Pero, desde ese día, una nueva aspiración se apoderó de esa alma de artista: oía el canto de los ángeles, el concierto de los cielos. Ya no le bastaban las voces humanas y los conciertos terrestres. Esa sed ardiente, impulso de un gran genio, terminó por agotar el soplo de vida que le quedaba, y fue así que a los treinta y tres años, en la exaltación, en la fiebre, o mejor dicho, en el amor sobrenatural de su arte, Pergolesi encontró la muerte.




3. Doble Vista

El fenómeno designado como doble vista tiene relación con el sueño y con el sonambulismo, ya que, según enseña la Codificación Espírita, todo eso (...) es una sola cosa. Lo que se llama doble vista, es también el resultado de la liberación del Espíritu, aunque el cuerpo no está adormecido. La doble vista o segunda vista, es la vista del alma. Efectivamente, el alma se emancipa también en estado de vigilia produciendo, en este caso, el fenómeno llamado doble vista, que (...) es la facultad mediante la cual quien la posee, ve, oye y siente más allá de los límites de los sentidos humanos.  Percibe lo que existe hasta donde el alma extiende su acción. Ve, por decirlo así, a través de la vista ordinaria y por una especie de espejismo. En el momento que se produce el fenómeno de la segunda vista, el estado físico del individuo se encuentra sensiblemente modificado. La mirada es vaga; mira sin ver. Toda su fisonomía refleja una exaltación. Se percibe perfectamente que los órganos visuales son ajenos al fenómeno porque la visión persiste a pesar de que los ojos estén cerrados. A aquellos dotados de esta facultad les parece algo tan natural como la que todos tenemos de ver. Para ellos es un atributo de sus seres, que no consideran excepcionales. Generalmente, el olvido se produce después de esa lucidez pasajera cuyo recuerdo se hace cada vez más vago, hasta que acaba por desaparecer, como el de un sueño. El poder de la doble vista varía: desde una sensación confusa hasta la percepción clara y nítida de las cosas presentes y ausentes. Cuando es rudimentaria, le otorga a las personas tacto, perspicacia, una cierta seguridad en sus actos que se podría calificar de precisión, de agudeza moral. Cuando está un poco más desarrollada, despierta los presentimientos, y si está más desarrollada aún, muestra los acontecimientos que se produjeron o que están por producirse. Son muchos los casos de doble vista que se encuentran en la literatura espírita. A título de ejemplo, citamos el siguiente que está inserto en el libro La Muerte y su Misterio de Camille Flammarion: Una noche, el profesor Boehm, que enseñaba matemáticas en Marburg, estaba reunido con amigos, y de repente, tuvo el convencimiento de que debía regresar a su casa. Pero, como estaba tomando tranquilamente su té, no atendió esta primera impresión a la cual volvió a sentir con tanta fuerza, que se vio obligado a obedecer. Cuando llegó a su morada, vio que allí todo estaba como lo había dejado, pero se sentía impulsado a cambiar de lugar su lecho. Aunque le pareció muy absurda esta imposición mental, entendió que debía hacer ese cambio, y llamó a la criada con cuya ayuda colocó la cama en el otro extremo del cuarto. Después que hizo esto quedó satisfecho y regresó donde estaban sus amigos hasta que terminó la reunión. A las diez se despidió de ellos, regresó a su casa, se acostó y se durmió. Durante la noche un gran estrépito lo despertó, y vio que una gruesa viga se había desmoronado arrastrando una parte del techo, y que habían caído en el lugar donde antes estaba su lecho.

Resumiendo, podemos decir que el (...) sonambulismo natural y el artificial, el éxtasis y la doble vista son varios efectos o diversas modalidades de una misma causa. Esos fenómenos, como los sueños, están dentro de los fenómenos naturales. Esa es la razón por la cual se han producido en todos los tiempos. La Historia demuestra que siempre fueron conocidos y hasta explotados desde la más remota antigüedad; en ellos tenemos la explicación de una inmensidad de hechos que los prejuicios hicieron que se tuvieran como sobrenaturales. 

domingo, 17 de julio de 2016

¿Quiénes son los niños?

Amigos de CEADS
Ayer en la actividad de sábados, Marcello Pagnotta, trabajador del Centro Espírita, nos ha dictado la conferencia titulada: ¿Quiénes son los niños? 

En esta interesante conferencia, Marcello ha iniciado analizando el desarrollo histórico que ha tenido la primera etapa de la vida: “la niñez”. En la edad antigua y media, según la cultura y fase, los niños eran sometidos a la voluntad de los padres y se observaba ausencia de una educación racional, la obediencia era en tal orden absoluta y de ninguna manera cuestionable por parte de los hijos. Algunas poblaciones, incluso, examinaban el estado de salud de los niños al nacer y según fuera el caso, eran sacrificados, tal como ocurría con los Espartanos. 
En el periodo consecuente, la edad moderna, inicia una fase en donde predomina la influencia de la religión sobre la educación, la cual se conserva hasta la edad contemporánea aunque de forma no tan generalizada. 
Jean Jacques Rousseau decía que los niños eran buenos por naturaleza; a lo que se puede interpretar que la educación es determinante en el aprendizaje y desarrollo moral de los niños.
Adentrando en la visión Espírita, Marcello nos recuerda que el Espiritismo de forma general, amplía el concepto de la vida y de nuestra naturaleza espiritual, y que en ese mismo sentido profundiza mucho sobre nuestra primera fase humana estando reencarnados. 

Fue Jesús quien dijo: dejad que los niños vengan a mí. Queriendo decir que la pureza del corazón es inseparable de la simplicidad y de la humildad, y toma a la infancia como ese emblema (El Evangelio según el Espiritismo, Cap. VIII BIENAVENTURADOS LOS LIMPIOS DE CORAZÓN, Dejad que los niños vengan a mí)
Es necesario entender que, el niño es un ser con muchas experiencias acumuladas. Pasó por reencarnaciones anteriores a ésta y pasará por muchas otras hasta llegar a su pureza; lo que quiere decir que somos Espíritus inmortales con un cumulo de experiencias vividas y aprendizajes que nos identifican y nos definen. En ese mismo orden de ideas, se debe tener en cuenta que el Espíritu de un niño puede estar aún más desarrollado que el de un adulto; siendo solo la imperfección de los órganos lo que le impide manifestarse, actuando en virtud del instrumento con cuya ayuda puede expresarse (El Libro de los Espíritus, pregunta 379). 
Pero, ¿Qué hace que amemos de forma incondicional a nuestros hijos, si no sabemos quiénes son, lo que han sido y lo que serán? Marcello nos recuerda una de las mayores explicaciones del Espiritismo: al venir del plano espiritual nos olvidamos de quienes somos, de nuestros enemigos, de los desaciertos que tuvimos, y es de esa forma que en el núcleo familiar, los padres experimentan la mejor sensación con los hijos, la de amar. Es a raíz de esto que, no sabiendo si en anteriores reencarnaciones cometimos grandes desaciertos con ellos, disponemos de nuestros mayores sentimientos filiales para con ellos y nos esforzamos por su adelanto espiritual, que de forma inherente representa nuestro propio adelanto; es la ley de reencarnación. 
Tan importante es la niñez, que nos permite encaminarnos en las leyes divinas. Nos preparamos para educar (Ley del Trabajo), nos empeñamos en construir un buen futuro para ellos (Ley de conservación), renovamos nuestros hábitos, esforzándonos por erradicar nuestros desequilibrios y los de ellos (Ley de destruición), entendemos el significado de la familia como núcleo de la sociedad (Ley de sociedad), progresamos y aprendemos del amor al prójimo y de amar a los enemigos. 
Nos concluye Marcello, que los niños son seres con bagaje espiritual adquirido en otras vidas y que es una etapa de la reencarnación con características propias; somos nosotros (adultos) los responsables por su educación.        
Que grato ha sido profundizar en este tema,
A nuestros lectores, 

Con cariño, Equipo de Divulgación CEADS.

lunes, 11 de julio de 2016

Los valores de CEADS

Querida familia CEADS,

el pasado sábado realizamos sesión de junta abierta a los socios. Como sabéis, estamos involucrados en un importante proceso de mejora de nuestro centro en el que formalizamos aspectos esenciales, fundamentales mismo de las actividades que realizamos.

Dando continuidad al trabajo iniciado en encuentros anteriores, inicialmente volvimos a la lista de  más de 60 valores  y eliminamos todos aquellos que consideramos que ya estaban contemplados en los tres valores escogidos a través de consenso: AMOR, RESPETO y DISCIPLINA. A continuación, hicimos repesca de aquellos valores que creíamos que son esenciales para que CEADS cumpla su misión y alcance su visión y que no estaban suficientemente representados en esta base.

Cuando acabamos esta primera fase, todavía teníamos una lista de 20 valores. No había un número máximo o mínimo de valores, pero pensábamos que teníamos que seguir en el ejercicio de escoger aquellos que eran más representativos de esta lista. Empezamos entonces en conjunto a razonar sobre cada ítem de la lista. Por ejemplo, eliminamos el valor “estudio” porque pensamos que queda contemplado en el valor “fe razonada”, cuya base es precisamente el estudio de la doctrina y del evangelio. El ejercicio no fue fácil y seguramente hubiésemos obtenido una lista de valores diferentes a ser otros los que estábamos presente. Pero lo importante es que ya tenemos una versión inicial de la misión, visión y valores de CEADS. Sobre esta propuesta, podremos seguir trabajando en nuestro siguiente encuentro.

Misión

Ser un espacio del aprendizaje del Amor y de las enseñanzas del Espiritismo para alcanzar la armonía y el equilibrio.

Visión

Crecer como Centro Espírita para colaborar en el progreso integral del ser humano.

Valores

Amor;
Respeto;
Diciplina;
Servicio;
Fe Razonada;
Humildad; 
Integridad;
Alegría;
Transparencia.

Con una oración finalizamos la sesión de trabajo, alegres y agradecidos por la oportunidad de participar en este bello proceso de elaboración y más profunda comprensión de quiénes somos como centro Espírita y qué queremos llegar a ser.  Seguiremos con el trabajo. El siguiente punto que se nos encarga a los socios será determinar los objetivos estratégicos de CEADS. Los objetivos estratégicos son las lineas de trabajo que se aspira a realizar para, cumpliendo con la Misión, alcanzar la Visión de CEADS. Paso a paso y todos juntos, podremos avanzar. Miles de gracias a todos los que vinieron a aportar su amor a nuestro centro o enviaron su reflexión, seleccionando los valores que eran esenciales para que se sintieran cómodos en decir SOY CEADS.


Si te sientes parte de nuestra familia, crees profundamente en lo que hacemos en CEADS, deseas participar más activamente en las decisiones de nuestro Centro y puedes aportar un mínimo de 15 euros al mes, plantéate hacerte socio. Puedes hablar con Janaina para cualquier duda que tengas.

Cariños

Janaina


sábado, 9 de julio de 2016

La letárgica y la catalepsia

Hola familia,

ayer en la clase del Estudio Sistematizado del Espiritismo nos dedicamos al estudio de dos nuevos tipos de emancipación del alma: la letárgica y la catalepsia. Tras el estudio del sueño y los sueños en la clase anterior, ayer el objetivo era explicar los fenómenos de la letargia y de la catalepsia desde el punto de vista espírita, estableciendo la diferencia entre ambas.

Nuestro monitor, como buen ingeniero, empezó la clase estableciendo una comparación que facilitaría la comprensión del tema. No dijo que, como ya sabemos por la doctrina espírita, entre el cuerpo y el espíritu existe el fluido periespiitual. Para comprender la forma de interacción que se establece aquí entre el cuerpo y el espíritu, podemos pensar en un sistema de alarma que tengamos en casa. ¿Qué partes esenciales tiene este sistema? Primero, un sensor, algo que capta del ambiente información; en segundo lugar, un transmisor, que envía la información captada por el sensor a una central; finalmente, ésta registra la información, la procesa y envía una orden cualquiera, como puede ser disparar un sonido particular. Este mecanismo básico nos sirve de analogía: el cuerpo físico del ser encarnado es el sensor; el fluido periespiritual es el transmisor; el espíritu es la central. Así es como podemos entender que sensaciones de placer o de dolor, por ejemplo, son procesadas por el espíritu, no por el cuerpo físico. Solemos dar tanta importancia a la materia que pensamos que es el cuerpo el que siente, pero no es así. El espíritu es el que siente. El cuerpo sencillamente recibe los estímulos, que se transmiten al espíritu a través del fluido periespiritual.  


En casos de emancipación del alma como la letárgica y la catalepsia, lo que sucede es la es la pérdida temporaria de la sensibilidad y del movimiento. El espíritu, en este caso, está a tal punto separado del cuerpo físico, concentrando el fluido espiritual en el espíritu, que este último no llega a trasmitir los impulsos de sensibilidad que el cuerpo físico reciba.
La letárgica se define como la suspensión general de las energías vitales y le da al cuerpo todas las apariencias de la muerte; en la catalepsia, la suspensión de las energías vitales está localizada y puede abarcar una parte más o menos extensa del cuerpo, pero permite que la inteligencia se manifieste libremente. Esta característica impide que se la confunda con la muerte. La letargia es siempre natural; la catalepsia, algunas veces, es magnética (es decir, que es provocada por un agente externo).


En letargia, el cuerpo no está muerto porque sus funciones siguen cumpliéndose. Su vitalidad se encuentra en estado latente, como en la crisálida, pero no aniquilada. Ahora bien, mientras el cuerpo vive, el Espíritu está unido a él. Por eso es que (...) los letárgicos
y los catalépticos en general, ven y oyen lo que sucede a su alrededor, pero no pueden manifestar que ven y oyen. A esa visión y a esa audición no la tienen por los sentidos físicos, sino por los espirituales. El Espíritu tiene conciencia de sí mismo, pero no puede comunicarse. Este hecho se produce porque (...) el estado del cuerpo se lo impide. Y ese estado especial de los órganos (...) prueba que en el hombre hay algo más que el cuerpo, puesto que éste ya no funciona, y sin embargo, el Espíritu actúa.

Es preciso entender, portanto, que la letárgia y la catalepcia son formas de emancipación del alma. ¿Qué es el alma? El espíritu encarnado. Esto quiere decir que la separación entre el cuerpo físico y el espíritu no es completa. Se podría decir que la vida “piende de un hilo”, pero el espíritu no está totalmente separado del cuerpo físico. Entre éste y el cuerpo espiritual, quedan todavía ligaciones entre los puntos de fuerza que pueden volver a activarse, como se ve en los casos de personas que despiertan después de haber sido dadas por muertas. En la literatura espírita, conocemos el caso de nuestra querida médium Yvone Pereira do Amaral, que desde la infancia, experimentó episodios de letargia. Gracias a la intuición de su madre, abnegación y fe del corazón materno, Yvone no abandonó completamente de su cuerpo físico, sino que volvió a él. En el evangelio, brilla el caso de Lázaro, el amigo querido del Maestro, que volvió a la vida después de días de haber sido dado por muerto. Jesús, como el más potente magnetizado que pasó por la Tierra, sabía que los lazos entre el cuerpo físico de Lázaro y el espíritu todavía no estaban rotos, y ordenó que se restablecieran. Lo que quedó conocido como un milagro del Cristo fue en realidad posible gracias a la elevación moral e intelectual de Jesús, que le permite saber y hacer cosas cuyos mecanismos los que todavía deambulamos en las sombras de nuestra ignorancia no podemos alcanzar.


Pues en esto estamos, familia. Disipando paso a paso las sombras de nuestra ignorancia. Que el Maestro nos guíe en este aprendizaje para que podamos seguir siempre adelante, creciendo moral e intelectualmente, amparándonos siempre en su ejemplo.

Cariños


Equipo de Divulgación CEADS

lunes, 4 de julio de 2016

¡Espiritismo en la tele!

Muy buenas tardes


El pasado jueves, nuestros compañeros Janaína y Alfredo participarán de una entrevista sobre Espiritismo en el programa "Religions" de El Punt Avui TV.

Os dejamos el link para que podáis ver y compartir la entrevista.

¡Que la filosofía del amor se esparza por todo la tierra fértil!


Pincha aquí para acceder a la entrevista.







domingo, 3 de julio de 2016

La mayor de las batallas, la que libramos en el foro intimo

Estimados amigos, 
Ayer, nuestro amigo y trabajador de la Federación Espírita Brasileña, Fernando Espelho, nos presentó la conferencia Lucha Interna. 
Tal como nos comentó Fernando, los seres humanos nos hemos debatido en conflictos de unos contra otros, sin embargo, hoy día, la lucha es con nosotros mismos. Razón por la que se hace importante apartar los pensamientos negativos si queremos avanzar, pues son ellos los que, al no ser controlados, pasan a dominarnos. 
Como Espíritas la gran herramienta para nuestro desarrollo moral es El Evangelio, que ha esclarecido a la humanidad desde hace 2000 años y sus enseñanzas siempre siguen vivas; y es que para tener una mejor vida en el mundo espiritual hay que trabajar fuerte en nuestra reforma íntima, en superar nuestros defectos y sobre todo en perdonar las agresiones que recibimos.

Pero, ¿qué es lo que nos impide hacernos en la labor de nuestra reforma íntima? ¿Por qué nos cuesta tanto superar nuestros defectos? Bueno, Fernando nos recuerda las palabras del Maestro Jesús, “… vemos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el nuestro”. Es mucho más fácil ver los defectos en los demás antes que los nuestros, aun cuando nuestro esfuerzo diario debe ser la búsqueda de nosotros mismos, de conocernos e identificar nuestros mayores apegos y falencias morales. 
En ese sentido, es pertinente recordar cuales son esos grandes vicios que obstaculizan nuestro progreso; uno de ellos es el egoísmo, causante de muchas guerras y grandes calamidades que han marcan la historia de la humanidad. Otro es el fanatismo, que abre paso al dogmatismo y a la irracionalidad llevando a cometer barbaries. 
Por tanto, siendo nosotros mismos los responsables en que estos defectos nos identifiquen, es entonces claro que somos nosotros mismos los que realmente nos hacemos daño. De esta forma, no es el mal que me hacen el que realmente me hace daño, el mal que realmente me hace daño es el que proviene de mí.
Ahora, pasando a analizar otro factor que tiene gran repercusión en nuestro comportamiento, la influencia que ejercen los Espíritus sobre nosotros. Cuando Kardec indaga sobre este punto (pregunta 456, El Libro de los Espíritus) obtiene como respuesta que, los Espíritus pueden ver nuestros pensamientos pero que sin embargo ven lo que les llama la atención, y es en este sentido que se establece la Ley de Afinidad; según nuestros pensamientos y apegos, así tendremos Espíritus que nos rodeen e influencien. 
Esto se debe a que los Espíritus al desencarnar van al Mundo Espiritual con las mismas virtudes, defectos y apegos que tuvieron estando encarnados. Algunos que parten con apegos materiales muy arraigados no logran superarlos y buscan satisfacerlos acercándose a quienes estando encarnado experimenten los mismos conflictos.
Tal es así, que Kardec al preguntar si los Espíritus influyen en nuestros pensamientos y acciones (pregunta 459, El Libro de los Espíritus) los Espíritus responden que, esta influencia es mayor de lo que imaginamos, ya que con frecuencia son ellos los que nos dirigen; de esa forma, muchos de los pensamientos que a diario nos surgen provienen del mundo espiritual. 

Es importante ver que somos influenciados por los Espíritus acorde a la calidad de nuestros pensamientos y acciones. Por tanto, estaremos acompañados de Espíritus frívolos o Espíritus buenos que nos inspiren pensamientos positivos.  
En esta parte, es muy interesante el gran ejemplo que trae a colación Fernando, el de Pablo de Tarso, quien pasó de perseguir a los cristianos a ser uno de ellos, logrando llevar la propuesta del Maestro Jesús a muchos rincones. Ni siquiera Pablo de Tarso pudo escapar al llamado de Dios y este llamado es para todos, que tarde o temprano tomaremos consciencia de ello y aunaremos esfuerzo para cumplirlo.   
En ese orden de ideas, ¿Cueles son las grandes barreras que nos impiden crecer moralmente? El orgullo y el egoísmo. Estos dos grandes defectos nos obnubilan, nos impiden ver nuestros defectos haciéndolos cada día más grandes y más imperceptibles a nosotros mismos. 
Otro de las grandes luchas humanas es aprender a perdonar, evitar dar paso al odio y la venganza nos ahorraría mucho sufrimiento. Esto solo se logra con la mayor herramienta que tenemos, la oración, ésta que es sincera y que viene del corazón.  
Para ser cada día mejores personas, debemos crear hábitos buenos, reflexionar y buscar mejorar siempre. El Espíritu San Agustín recomienda que al final del día tomemos un espacio para analizar que hemos hecho bien y que hemos hecho mal, para al día siguiente no comentar los mismos errores y así, día a día ser mejor. Si hacemos esto y oramos siempre con fervor contaremos siempre con la asistencia de Dios. 
No solo Pablo de Tarso es un gran ejemplo de reforma moral, también lo es María de Magdala, quien al conocer a Jesús, decidió aceptarlo y dejar atrás una vida llena de desaciertos y errores. Su ejemplo trasciende en la historia como el verdadero cambio y transformación moral con las enseñanzas de Jesús como base. 
Pero no debemos caer en errores frecuentes, Jesús no quiere idólatras, su verdadero legado es con el fin de que nos convirtamos en cooperadores de buena voluntad, vivir buscando la luz. Tenemos muchos ejemplos, ya mencionados (Pablo de Tarso y María de Magdala) y muchos otros que pueden ser de gran inspiración en nuestro trasegar. Debemos comenzar con cambiar los pensamientos negativos por pensamientos positivos, por cambiar los malos hábitos, los apegos, para que de esa forma contemos con buenas compañías espirituales y entendiendo nuestra función como Espíritus reencarnados, luchar por ser verdaderos servidores de Dios. 

Son nuestras propias tendencias las que nos dan una idea de lo que fuimos en el ayer, y en lo que debemos trabajar con mayor esfuerzo. 
Finalmente, Fernando nos recuerda aquel filtro de Sócrates cuando alguien fue a su encuentro para informar algún acontecimiento; Sócrates indagaba ¿estás seguro que aquello que vas a contar es cierto? ¿Es algo bueno? ¿Es algo útil?, si de aquello no se tiene certeza, no es bueno ni útil, ¿para que escucharlo? Eliminemos cualquier posibilidad de alimentar malas ideas, comentarios negativos y luchemos por ver las cosas positivas de la vida, de nuestro prójimo y de nosotros mismos. 
Un fraternal saludo a todos nuestros lectores, 

Nos vemos pronto 
Equipo de Divulgación CEADS