miércoles, 4 de marzo de 2015

Pensamiento, base de la vida

Hola familia,

el día 19 de febrero tuvimos en CEADS nueva oportunidad de disfrutar de una charla de nuestro amigo Andrei Moreira. La palabra esclarecedora del conferenciante deja siempre un dulce recuerdo. La charla de Andrei se titulaba "La acción del pensamiento en la salud y en la enfermedad" y, como de costumbre, inspiró a todos cuantos hemos tenido la oportunidad de escucharle.

Para introducir el tema de la charla, Andrei nos invitó a pensar en un símil propuesto por Emmanuel: así como la araña vive en el centro de la telaraña que ella misma ha creado, también el hombre habita la red de sus propios pensamientos. La imagen es reveladora. Somos creadores de la psicosfera en la que vivimos. Creamos con cada pensamiento y emoción experimentada, situaciones de armonía o desarmonía a nuestro alrededor. La responsabilidad, por tanto, nos explicó Andrei, por todo cuanto nos sucede, es nuestra.

Es común que alimentemos la fantasía del rol de víctimas. Cuando suceden situaciones dolorosas, como enfermedades, dificultades emocionales o económicas, todo cuanto no deseamos en fin, es posible que identifiquemos responsables exteriores por lo que vivimos. Decimos que la culpa es del gobierno; que alguien nos ha decepcionado, traicionado o herido; a veces nos revelamos contra Dios y cuestionamos su gestión de la vida. Sin embargo, la consciencia lúcida debe comprender que no somos resultado de lo que nos llega, si no del uso que hacemos el libre albedrío.


El sentimiento de víctima es siempre una interpretación equivocada. Incluso cuando existe un “claro” verdugo, alguien que nos hace daño deliberadamente, a la luz de la reencarnación comprendemos que víctimas y verdugos que alternamos en un juego de poder. Es necesario interrumpir el ciclo de sufrimiento, que produce psicosferas tan infectadas y enfermizas, a través del perdón. Éste sólo es posible cuando abandonamos los roles de víctima y verdugo para ver al otro como compañero de infortunio. Hay que aprender a contemplar al otro des de lo más profundo de nuestra humanidad, ver su propia humanidad y sencillamente decir “Lo lamento”. Andrei nos enseñó algo muy útil. Nos dijo que perdonar no implica permanecer junto a la persona que nos hace daño. Muchas veces es necesario separarse y otras sencillamente es el momento: si ya hemos aprendido de ésta relación lo que necesitábamos, des de la consciencia profunda y presente, podemos decir, “Hasta aquí caminé contigo; ahora sigo sólo” . Siempre es posible hacerlo des del perdón de las ofensas. Muchas veces nos sentimos tan heridos que no nos vemos capaces de “amar al enemigo”, como nos propuso el Maestro, pero en estos casos, nos recomienda Andrei, podemos orar al Maestro pidiéndole que le ame por nosotros. “Señor, yo no soy capaz de amar a esta persona; ámale tu en mi lugar, tu que eres capaz de amarnos a todos”.

¿Pero qué decir sobre las enfermedades? En realidad, la lógica es la misma. Mientras escuchaba a Andrei incluso llegué a pensar que algunas relaciones  sentimentales son como verdaderas enfermedades. Porque de hecho, lo que está mal sano es la forma de vivir la situación, sea una dolencia, sea una relación de pareja o una relación familiar. Cuando uno está gravemente enfermo puede pensar que es la víctima, que el cancer, por poner un ejemplo, es el verdugo. Uno puede incluso llegar a pensar que Dios es el verdugo. En realidad, la ley de causa y efecto nos aclara que todas las situaciones de nuestra vida han sido atraídas a ella por nosotros mismos: por los pensamientos y emociones que proyectamos en el fluido cósmico universal a cada momento. Si somos capaces de mirar a la enfermedad como una compañera, una maestra, tal vez encontremos el camino para aprender de ella lo que nos ha venido a enseñar. Y si conseguimos transformar nuestras emociones y pensamientos con base a este aprendizaje, podría incluso ser que, des de la conciencia profunda y presente, pudiéramos decir también a la enfermedad: “Hasta aquí caminé contigo; ahora sigo sólo”. La verdadera cura viene de una auténtica transformación de patrones de pensamiento y emociones. 


El pensamiento es la base de la vida. Actúa hacia fuera, produciendo sintonía, y hacia dentro, en nivel sub-atómico, produciendo salud o enfermedad. Las formas mentales no son como “nubes” alrededor nuestro. Tampoco son una manera de decir, una metáfora o una alegoría. Nuestros pensamientos producen formas mentales tan tangibles como intensa sea la emoción que las alimenta. Estas formas mentales están ligadas a nosotros en nivel energético. Así, vemos como la vida se crea en la naturaleza de las asociaciones elaboradas en nuestras mentes. Donde hay pensamiento hay corrientes mentales. Donde hay corrientes mentales hay asociaciones. Toda asociación es influencia y reciprocidad. Nuestros pensamientos transforman el fluido cósmico universal, conformando nuestro aliento mental.


Los científicos ya están descubriendo esta realidad. La epigenética está transformando la visión que los investigadores tenían de la célula. Antes los científicos pensaban que la célula era una especia de monarquía, donde el núcleo y los genes que ahí estaban controlaban unilateralmente todo cuanto sucedía. Actualmente se han dado cuenta de que no es así. La célula es en realidad una especie de democracia. El núcleo y los genes siguen emitiendo órdenes, pero éstas no son siempre obedecidas. Hoy en día se sabe que existen moléculas que activan y desactivan los genes. El ambiente celular es tan importante como la carga genética hereditaria. ¿Qué nos viene a decir todo esto? Pues que no estamos irremediablemente predestinados a enfermedades. Nuestro estilo de vida, incluyendo aquí des de la dieta hasta las emociones que experimentamos cada día, se traducen en nivel físico en respuestas y patrones neuro-endocrinos. No somos víctimas de nuestra genética: el cuerpo es un mensaje del alma.

Jesús curaba a las enfermedades pero, sobretodo, predicaba un cambio de patrones mentales. Su evangelio nos convoca a todos a una transformación hacia mejor de patrones de pensamientos y emociones. Cada actitud que tengamos, nos dice Andrei, es una oportunidad de bucear en la intimidad y preguntarse de forma sincera y humilde, “¿Hacia donde miraba mi amor cuando actué así?”. Es bello pensar que siempre actuamos con amor, porque incluso cuando hacemos daño, ¡cuántas veces tenemos la mejor de las intenciones! Pero es revelador observarse des de fuera, contemplar nuestro amor con perspectiva. Algunas veces puede que sea el egoísmo, la vanidad o el orgullo lo que dirige la mirada. El amor queda miope… y produce emociones que enferman. Si esto sucede, sin juicios, sin condenas, sin traumas paralizantes, habrá que volver a trabajar. Una vez más habrá que permitir que la pedagogía cósmica actúe sobre nuestra alma, hasta que la salud integral se manifieste a través de una mirada compasiva, afable, humilde, en fin, amorosa.

Todo esto y muchas otras cosas nos dijo Andrei. Que nuestro amor pueda contemplar la humanidad del otro sin desviarse ante el sufrimiento, la soledad o la tristeza ajena. Vida, paz y salud a todos.


Cariños de la hermana menor 

domingo, 1 de marzo de 2015

Libertad de elección

Hola familia,

ayer en CEADS nos dedicamos al Estudio Sistematizado de la Doctrina Espírita. El tema de la clase fue “la elección de las pruebas”.

En la pregunta 258 de El Libro de los Espíritus, Kardec quiere saber si antes de reencarnarse, el Espíritu tiene conciencia de lo que le sucederá durante la vida. La respuesta de los espíritus es reveladora:
– El mismo elige el género de pruebas que quiere soportar y en esto consiste su libre albedrío.
Los espíritius que ya se encuentran en condiciones de realizar tales elecciones son los que han alcanzado la lucidez moral e intelectual que les permite planificar sus encarnaciones, cosa que no sucede a todos. Muchos, todavía ignorantes de su propia naturaleza inmortal, sometidos como estamos todos a la ley de causa y efecto, son arrastrados por la ley de evolución hacia el encuentro de las pruebas que les son necesarias en función de cómo han vivido en experiencias encarnatorias anteriores. Otros, sin embargo, de conciencia ya despierta para la realidad espiritual, son capaces de escoger, como les dicen los espíriuts a Kardec, el género de pruebas que deberán experimentar en una próxima encarnación.


¿Qué nos puede decir esto? En primer lugar, hay que hacer un examen de consciencia. ¿Me puedo considerar una persona que ha despertado para valores espirituales superiores? No es necesario que vivamos santamente ni nada por el estilo, basta con interrogar la consciencia para saber si sabemos, aún que únicamente en nivel intelectual, que debemos hacer con los demás lo que esperamos que nos hagan a nosotros; si tenemos esperanza de que sobreviviremos a la muerte física manteniendo nuestra individualidad; si pensamos que todo cuanto uno hace tiene un efecto sobre su vida futura. Si las respuestas son “Sí”, incluso si todavía no somos capaces de pensar, sentir, hablar y vivir al 100% como nos convoca la doctrina espírita, es POSIBLE que hayamos escogido las pruebas que estamos experimentando en la presente encarnación.

Habría que añadir un nuevo matiz. Muchas de las pruebas a las que nos enfrentamos son consecuencia del mal uso del libre albedrío en la presente encarnación. Si llegamos a preguntarnos, “¿Qué habré hecho para tener que vivir esta situación?”, y la respuesta se encuentra en un pasado reciente, uno solamente debe comprender que la ley de causa y efecto es inexorable. Muchas veces nos creamos problemas a nosotros mismos o los hacemos mayores de lo que ya son con la forma como respondemos a las situaciones, con actitudes de la agresividad o de la pasividad. Sin embargo, hay situaciones dolorosas que nos corresponden vivir y que no parecen tener una causa en la vida presente. Si nos suceden a nosotros y sabemos que la ley es perfecta en su ejecución, será que es justo. Si es justo que nos suceda, y su causa no se encuentra en la presente encarnación, la encontraremos en una experiencia encarnatoria pasada. En estos casos, si hay nos sentimos despiertos para valores espirituales de orden superior, es posible que hayamos sido nosotros mismos los que hemos elegido el género de pruebas a experimentar en la presente encarnación. Más vale no revelarse, comprender que esta experiencia tiene una función pedagógica en nuestra trayectoria evolutiva y aprender la lección, para no tener que repetir curso...


Tal vez alguien se pregunte, en función del dolor que le pesa en el alma, qué le podría haber hecho escoger tal género de pruebas… Para reflexionar sobre esta cuestión, prefiero callar y dejar que hable el codificador. Sea su palabra lúcida y ponderada, instructiva, consoladora y firme a la vez, la voz que nos de ánimo para vivir y superar todas las pruebas a las que nos hayamos apuntado en la espiritualidad antes de la presente encarnación.
El hombre en la Tierra y bajo la influencia de las ideas carnales, no ve en sus pruebas sino el aspecto penoso; es por eso que le parece natural elegir las que desde su punto de vista pueden coexistir con los placeres materiales. Pero, en la vida espiritual, compara esos placeres fugitivos y groseros con la felicidad inalterable que entrevé, y entonces ¿qué le importan algunos sufrimientos pasajeros? El Espíritu puede, pues, elegir las pruebas más rudas, y por lo tanto, la existencia más penosa con la esperanza de alcanzar más pronto un mejor estado, como el enfermo escoge con frecuencia, el remedio más desagradable para curarse con mayor rapidez. El que desea unir su nombre al descubrimiento de un país desconocido, no escoge un camino sembrado de flores; sabe los peligros que corre; pero también la gloria que le espera, si tiene buen éxito.  
La doctrina de la libertad en la elección de nuestras existencias y de las pruebas que hemos de soportar deja de parecer extraordinaria si se considera que los Espíritus desprendidos de la materia aprecian las cosas de muy distinto modo que nosotros. Vislumbran el fin, fin mucho más grave para ellos que los placeres fugitivos del mundo. Después de cada existencia, evalúan el paso que dieron y comprenden lo que les falta purificarse aún para alcanzar tal finalidad. He ahí porque se someten voluntariamente a todas las vicisitudes de la vida corporal, pidiendo, ellos mismos, las pruebas que le permitan llegar más pronto. No hay, elección de una existencia más suave. Esta vida exenta de amarguras, no puede gozarla en su estado de imperfección; la entrevé y para conseguirla procura mejorarse.
¿Acaso no se ofrecen todos los días a nuestros ojos ejemplos de semejantes elecciones? ¿Qué hace el hombre que trabaja una parte de su vida, sin tregua ni descanso, para reunir haberes que le garanticen su bienestar, sino imponerse una tarea con la mira de buscar un mejor futuro? El militar que sufre por una misión peligrosa, el viajero que desafía peligros no menores, en interés de la Ciencia o de su fortuna, ¿no se someten a pruebas voluntarias que deben proporcionarles honra y provecho, si logran el éxito? ¿A qué no se somete y expone el hombre por interés o gloria? Todos los certámenes, ¿no son acaso pruebas voluntarias a las que se somete el hombre con tal de ascender en la carrera que eligió? No se llega a una posición social trascendental en las artes, o en la industria sin haber pasado por una serie de posiciones inferiores que son otras tantas pruebas. La vida humana es una copia de la vida espiritual, donde encontramos, aunque en pequeño, las mismas peripecias que en esta. Luego, si en esta vida elegimos las pruebas más duras para lograr un objetivo más elevado, ¿por qué el Espíritu, que ve más lejos que el cuerpo y para el cual la vida del cuerpo no es más que un incidente fugitivo, no escogería una existencia penosa y laboriosa, si debe conducirle a una felicidad eterna? Los que dicen que si los hombres eligen la existencia pedirán ser príncipes o millonarios, son como los miopes que solo ven lo que tocan, o como niños glotones que, al ser preguntados acerca de la profesión que más les gusta, responden: pastelero o confitero. 
Así le ocurre al viajero que se encuentra en medio de un valle obscurecido por la bruma, no ve ni la anchura, ni los extremos del camino, pero llega a la cumbre del monte, descubre lo que ha recorrido y lo que le falta por recorrer, distingue el fin y los obstáculos que todavía le restan por vencer, y puede entonces planear con mayor seguridad los medios de llegar al final. El Espíritu encarnado está como el viajero que se encuentra al pie de la montaña: pero desprendido de los lazos físicos, domina el escenario como el que está en la cima de la montaña. Para el viajero, el objetivo es el descanso después de la fatiga, pero, para el Espíritu, es la felicidad suprema después de las tribulaciones y las pruebas. Todos los Espíritus dicen que en estado errante, buscan, estudian y observan para hacer su elección. ¿No tenemos un ejemplo de este hecho en la vida corporal? ¿No buscamos con frecuencia durante años, la carrera que libremente elegimos, porque la creemos la más apropiada para los objetivos de nuestro camino? Si fracasamos en una, buscamos otra. Cada carrera que abrazamos es una fase, un período de la vida. ¿No empleamos el día en planear lo que haremos al día siguiente? Pues bien, ¿qué son las diferentes existencias para el Espíritu, sino fases, períodos y días de su vida espírita, que, como ya sabemos, es la normal, puesto que la vida corporal no es más que transitoria y pasajera?

Cariños de la hermana menor

martes, 24 de febrero de 2015

Actividades de la semana

Hola familia,

otra semana llena de actividad en CEADS. Lo apunto todo para recordar. ¡Haced lo mismo para no perder nada! =)

Cariños,

La hermana menor

Jueves, 26/02 a las 20:30. GELE
Los compañeros siguen con la interesante discusión del libro Volví, del Hermano Jacobo.

Sábado, 28/02 a las 15:30. Seminario de Promoción Humana
Es necesario hacer inscripción a través del mail socialceads@gmail.com



Sábado, 28/03 a las 17:30. Clase de ESDE. El tema de la clase será la elección de las pruebas. Reflexionaremos sobre como las escogemos y porqué algunas (o muchas veces) no las conseguimos superar.

domingo, 22 de febrero de 2015

El reto de Eva

Hola familia,

ayer en CEADS, en lugar de tener la conferencia de Andrea Campos sobre los desafíos de la convivencia familiar, vimos un documental. Andrea no pudo venir por un fuerte constipado. ¡Todo el mundo parece estar constipado! Optamos por ver “El Reto de Eva”. ¿Por qué? Eva es la madre de Nacho, el chico para quién recogemos tapones en el centro. Alguna vez nos preguntaron si conocíamos a la familia. Hay gente que se aprovecha de la solidaridad ajena… ¡Sí! Los conocíamos. Son amigos de compañeros del centro y por esto empezamos a recoger tapones, pero realmente no sabíamos la dimensión de la lucha de esta familia.


Nacho tiene la enfermedad de Dent, una mutación cromosómica que hace con que pierda por la orina iones de todo tipo, como calcio, topacio y magnesio. Es una enfermedad rara que puede ser que afecte a un en un millón de personas. En España había no más de 14 casos diagnosticados cuando los médicos le dijeron a Eva y David que su hijo tenía esta enfermedad, sin cura, sin tratamiento paliativo claro, sin ayudas de ninguna parte para la investigación o el desarrollo de medicinas. A la industria farmacéutica le cuesta un mínimo de 10 años de investigación para poner un medicamento en el mercado y tiene 8 años de patente, ¿quién se atreverá a recaudar fondos para la cura de una enfermedad que tal vez afecte a 200 personas en todo el mundo? ¡Eva lo está haciendo!

En lugar de permitir que su minusvalía de un 49% por esclerosis múltiple la inmovilice, en lugar de permitir que la depresión la hunda, Eva fundó Asdent, la primera asociación dedicada a recaudar fondos para la investigación de la enfermedad de Dent. Entre las actividades de la asociación para  sensibilizar a la gente, esta familia ha hecho flash mobs, galas benéficas, Eva hizo la Titan Desert - ¡sí, la Títan, compañero! ¿Nos podemos imaginar qué es esto? Y se han dejado acompañar por un equipo de cine que les ha hecho el documental El Reto de Eva. El mensaje final es que mirando hacia nuestro interior podemos encontrar nuestro propio reto, un reto verdadero, uno por lo que nos iríamos a la China en patinete si hiciera falta, y lograrlo.

¡Hay tanto para meditar en el ejemplo de esta familia! Hay tanta luz, tantas ganas de superación, tanto amor en lo que hacen y cómo viven. Tendrán momentos de bajón, se pelearán entre ellos como personas normales y humanas, llorarán por las noches y sentirán miedo. Pero no desistirán de su lucha porque sea difícil. Mientras sacan la mejor versión de ellos mismos, dan oportunidades a tantísima gente a mejorar como personas también: a través de las donaciones a la asociación, con los tapones solidarios para Nacho, incluso en la prisión Nacho se convierte en una razón se vivir y ser mejor ser humano.

¿Cómo se explica esto? Yo no me atrevo. Simplemente confío en que a la luz de la reencarnación y de la ley de causa y efecto, la ley de amor hace nuevas todas la cosas de maneras admirables para los que estamos en transito. Ojalá podamos todos despertar hoy con la fuerza de Eva, el compañerismo de David, la inocencia de Nacho, la dulzura de sus dos hermanas, la solidaridad de los socios de Asdent, la renovación de los presos de Cuatre Camís, el empuje de Santi Villan… Ojalá no nos durmamos en la realización de nuestros propios retos, porque, obreros de la última hora, sabemos que cada encarnación es una oportunidad de crecimiento que hay que aprovechar al máximo. 

Que yo sepa, Eva no es espírita, ¡ni falta que le hace! =) Parece que que la pregunta 642 de El Libro de los Espíritius retumba en todo lo que hace y dice, en cada acción que emprende: 
642 – ¿Bastará no hacer el mal para ser agradable a Dios y asegurar su posición futura?– No, es preciso hacer el bien en el límite de las fuerzas, porque cada uno responderá por todo el mal que resulte del bien que no haya hecho.
Un vez me preguntaron, ¿cómo saber el límite de cada uno? Yo dije, y sigo creyendo, que nadie te puede decir cuál es tu límite. Cada uno debe mirar hacia su interior, buscarlo con sinceridad y actuar en consecuencia. Sea el ejemplo de Eva, David y Nacho inspiración para jamás aceptar menos de lo que espíritus inmortales en evolución hacia la luz son capaces de hacer.


Cariños de la hermana menor

PS. Si queréis conocer a Eva y David en persona y ver el documental, el martes 25/02 estarán en el Cine Girona . El precio de la entrada es una donación voluntaria y toda la recaudación va a la Asdent. Hay que reservar plaza a través del mail nuria@asdent.es. 

viernes, 20 de febrero de 2015

¡Cambio de planes! Mañana en el centro, EL RETO DE EVA

Familia, ¡cambio de planes!

Mañana no tendremos conferencia de Andrea Campos. Veremos el documental EL RETO DE EVA. Eva es la madre de Nacho, el chico para quién recogemos tamos en el centro. Algunas veces nos han preguntado, ¿El chico realmente existe? ¡Hay tanta gente que se inventa estas cosas para ganar dinero gracias a la solidaridad ajena...! Sí, sabíamos que la familia es un ejemplo de lucha y superación porque son amigos personales de compañeros del centro. Lo que no podíamos imaginar es la dimensión del amor que los mueve, la fuerza que hace falta tener para tirar a delante un proyecto como el suyo, la belleza de todas las historias que se entrecruzan en su trayectoria... El sábado lo descubriréis. ¡Venid y os aseguramos que jamás volveréis a ver tapones en la vida sin emocionaos! Después de la pelo, charla, catering, confraternización. 

Os dejo el teaser del documental. ¡Hasta mañana, compañeros!



Cariños de la hermana menor

miércoles, 18 de febrero de 2015

Actividades de la semana

Hola familia,

atención para las actividades de la semana =)

Hoy, mirecóles 18/02 a las 18:30, Cine con los compañeros del Amig@ CEADS
Veremos la película "La Sal de la Tierra" en el cine Marda (C/ Pi, 05, Barcelona)

Mañana, jueves, 19/02 a las 20:00, conferencia con el médico Andrei Moreira sobre la acción del pensamiento en la salud y en la enfermedad.


Sábado, 21/02 a las 17:30, conferencia con Andrea Campos, titulada "Los desafíos de la convivencia familiar".

Acabaremos la semana disfrutando del catering organizado por manos operosas y corazones generosos. No digo nada, sólo que he escuchado decir que tendremos pan de queso ;)

Cariños de la hermana menor

domingo, 15 de febrero de 2015

ÁNGELES GUARDIANES, ESPÍRITUS PROTECTORES, FAMILIARES O SIMPÁTICOS

Hola familia,
ayer en CEADS nos dedicamos al estudio de un tema tan dulce como interesante, el de los llamados ángeles guardianes o espíritus protectores. También hablamos de los espíritius simpáticos y familiares.

Lo primero fue aclarar que ángeles guardianes o espíritus protectores son en realidad lo mismo. Hay dos características de esta clase de espíritus que los diferencian de los demás: la primera, que son de un nivel intelectual y moral notablemente superior al de sus protegidos; la segunda, que han recibido como misión orientarnos hacia el progreso, pudiendo acompañarnos durante diversas existencias. Los espíritus familiares son aquellos que tienen lazos afectivos con nuestra familia encarnada o desencarnada y se interesan por nuestra suerte, inmiscuyéndose en nuestros asuntos movidos por el afecto que nos dedican. Como su nivel intelectual y moral no es necesariamente superior al nuestro mismo, pese a que su intención siempre sea buena, su influencia no es siempre la más acertada para que alcancemos los objetivos a los que nos proponemos antes de encarnar. Los espíritus simpáticos son aquellos con los que tenemos sintonía por la afinidad de tendencias y proyectos. Pueden ser espíritus interesados en el bien, el amor y la paz, si los pensamientos que irradiamos son de este tenor vibratorio, pero también pueden ser espíritus inferiores, si nuestros sentimientos son de clase más bien negativa, como la rabia, el rencor, la depresión o la desesperanza. En definitiva, nos dicen los espíritius, es igual el nombre que les demos a los espíritus que están a nuestro alrededor. Lo importante es que comprendamos que para sintonizar con espíritus elevados, e incluso para “escuchar la voz de nuestro mentor espiritual”, lo más importante es buscar armonizarse a través de pensamientos, emociones y actitudes en línea con la Ley de Amor. La oración es el método más seguro para entrar en comunicación con nuestros mentores. Nos escuchan siempre y buscan la mejor manera de responder a nuestras dudas y orientarnos en la senda del bien.


Os dejo a continuación un lindo mensaje de Sant Agustín en el Libro de los Espíritus. Hagamos lo posible por abrir nuestros canales psíquicos a las buenas orientaciones de estos seres que, con extrema caridad, nos orientan y amparan. ¡Cuánto trabajo damos algunos! Gracias a todos estos mentores que se dedican a nosotros, y al Maestro Mayor, mentor y guía espiritual de toda la humanidad terrestre.

Cariños de la hermana menor

Hay una doctrina que por su encanto y su dulzura, debería convertir hasta los más incrédulos: la de los ángeles guardianes. ¿No es acaso una idea muy consoladora la de pensar que se tiene siempre cerca de sí a seres que os son superiores, que están siempre allí para aconsejaros, sustentaros y ayudaros a escalar la áspera montaña del bien, que son amigos más seguros y más consagrados que las más íntimas uniones que se puedan contraer en la Tierra? Esos seres están allí por orden de Dios que los ha puesto a vuestro lado, y lo están por amor suyo, cumpliendo una bella pero penosa misión. Sí, donde quiera que estéis, él estará con vosotros: en las cárceles, los hospitales, los lugares de depravación, la soledad, nada os separa de ese amigo a
quien no podéis ver, pero cuyos más dulces impulsos siente vuestra alma y cuyos sabios consejos oye.
¡Deberíais conocer mejor esta verdad! ¡Cuántas veces os ayudaría en vuestros momentos de crisis y cuántas os libraría de los Espíritus malos! Pero en el día supremo este ángel de bondad os habrá de decir con frecuencia: “¿No te dije tal cosa y no la hiciste? ¿No te enseñé el abismo y te precipitaste en él? ¿No deje oír en tu conciencia la voz de la verdad y tú seguiste los consejos de la mentira?”. ¡Ah!, Interrogad a vuestros ángeles guardianes, estableced entre ellos y vosotros esa ternura íntima que reina entre los mejores amigos. No penséis en ocultarles nada, porque tienen la mirada de Dios, y no podéis engañarlos. Soñad con el futuro; procurad avanzar en esta vida y vuestras pruebas serán más cortas y más felices vuestras existencias. ¡Adelante! Hombres valerosos; desechad de una vez por todas, prejuicios y segundas intenciones; entrad en la nueva senda que se abre ante vosotros. ¡Adelante! ¡Adelante! Tenéis orientadores, seguidlos: el objetivo no os puede fallar, porque ese objetivo es Dios.
A los que piensan que es imposible que Espíritus verdaderamente elevados se entreguen a tan laboriosa y tan incesante tarea, les diremos que influimos en vuestras almas aun estando a varios millones de leguas de vosotros. Nada es para nosotros el espacio y aunque vivamos en otro mundo nuestros Espíritus conservan sus vínculos con el vuestro. Gozamos de cualidades que no podéis comprender, pero, tan cierto es que Dios no nos impuso una tarea superior a nuestras fuerzas como tampoco que os abandonó a solas sobre la Tierra, sin amigos y sin apoyo. Cada ángel guardián tiene su protegido sobre el cual vela, como un padre vela por su hijo y es feliz cuando lo ve en el buen camino y sufre cuando sus consejos son menospreciados. No temáis cansarnos con preguntas, sino que debéis estar, por el contrario, en continua relación con nosotros y así seréis más fuertes y felices. Son estas comunicaciones de cada hombre con su Espíritu familiar las que hacen a todos los hombres médiums, médiums ignorados hoy, pero que se manifestarán más tarde y se esparcirán como un océano sin límites para repeler la incredulidad y la ignorancia. Hombres instruidos: instruid; hombres de talento: elevad a vuestros hermanos. ¿No sabéis que obra cumpliréis así? La de Cristo, la que Dios os impuso. ¿Para qué os ha dado Dios la inteligencia y la ciencia, sino para que la compartáis con vuestros hermanos, para que progresen en el camino de la alegría y de la felicidad eterna?
SAN LUIS, SAN AGUSTÍN