sábado, 28 de mayo de 2016

El final de un ciclo, una invitación al recomienzo

Hola familia,

ayer en CEADS hicimos un interesante estudio de casos sobre la obsesión. En cada uno de ellos, la conclusión era la misma: sólo el perdón libera, sólo el amor edifica. La obsesión es una enfermedad del alma. Puede ser fruto de relaciones que empezaron en existencias anteriores y nos convocan a quitar deudas con nuestro pasado evolutivo o puede empezar con brechas que abrimos en nuestra manera de vivir, como hábitos poco saludables o los vicios morales del orgullo, el egoísmo y la vanidad. Sea como sea, vencer una obsesión no es vencer al obsesor. La victoria es la rendición de ambos obsesado y obsesor a la realidad cósmica de que, como hemos dicho antes, sólo el perdón libera, sólo el amor edifica.


En cada uno de los casos estudiados vimos como la reestructuración de la vida hacia el bien, la paz, la humildad y la caridad es esencial para superar un proceso obsesivo. Pero evidentemente no se logra la cura de una obsesión poniendo en escena un teatrito para que el obsesor vea que, pese a haberle mucho daño en el pasado, ahora "somos buenos". No, nada de esto. La cura se alcanza cuando el amor impregna de tal forma todos los actos de nuestra vida, que las emanaciones que parten de nosotros se transforman en invitaciones irresistibles hacia el bien. Tal vez por esta razón, la obsesión sea una constante en la vida de la mayoría de seres encarnados en el planeta Tierra. Todavía nos falta mucho para llegar a este estado de armonía con las leyes cósmicas. De camino nos encontramos todos, unos días haciéndolo mejor, otros cayéndonos, pero con el amparo que la Doctrina Espírita nos ofrece, nos volvemos a levantar, sacudimos el polvo y volvemos a emprender el camino. No hay prisa, porque tenemos la eternidad para alcanzar la perfección. No nos queremos demorar más porque no tenemos ni un instante que perder en el sufrimiento. 


Con la clase de ayer cerramos una vez más un ciclo de cinco años del Estudio Sistematizado del Espiritismo. Esta propuesta de estudio de las bases de nuestra doctrina empieza por qué logramos entender sobre Dios a través de las enseñanzas de los espíritus y finaliza con el estudio de la obsesión y su profilaxis. En las próximas clases de ESDE volvemos a empezar nuevo ciclo, desde el comienzo. Es excelente momento para que, si no frecuentas las actividades del sábado en nuestro centro, empieces a venir, aprendas sobre la Doctrina Espírita y puedas crecer con nosotros. Queda así la invitación a quién quiera que desee pasarse otros cinco años con nosotros estudiando el espiritismo y trabajando por ser cada día un poco mejor que ayer.

¡Os esperamos con ilusión!

Cariños

Equipo de Divulgación CEADS   

jueves, 26 de mayo de 2016

Obsesión: las diferentes expresiones del mismo problema - parte final

Buenos días

Este sábado finalizamos el estudio de la Obsesión en CEADS con 4 casos de estudio. Os dejamos los textos para lectura y reflexión de las preguntas planteadas.

Un saludo fraternal


Andrea Firenze y Andrea Campos




Caso 1 – Dolores fantasmas

Una señora tiene síntomas de obsesión y además tiene dolores tremendos en su pierna que la impiden incluso de caminar. La causa los médicos no son capaces de descubrir.

A través de una amiga que frecuenta una casa espírita, su caso es llevado a la sesión de desobsesión. En la reunión se presenta el espíritu de un ex esclavo.

Este explica que la señora lo había maltratado mucho y que una vez le acusó de haber robado comida, lo que no era verdad. Como castigo le había mandado azotar hasta la muerte. En sus últimos instantes, ya al suelo, se agarró a sus pies pidiéndole clemencia pero ella lo ignoró.

Ahora él explica que la persigue, que de ahí viene su dolor en la pierna y que todo lo que quiere es que ella le pida perdón por la injusticia cometida.
Cuando la amiga le explica lo que había ocurrido, su reacción fue contestar que jamás pediría perdón a un esclavo. 

  1. Imaginaos en el lugar de la amiga. ¿Cómo podríais ayudarla? 
  1. Continúe la historia hasta la siguiente reencarnación de esta señora, pasando por el plano espiritual. ¡Tiene que tener un final feliz!




Caso 2 – Lucha constante

Una mujer en una vida anterior, era propietaria de un prostíbulo. Atraía a chicas jóvenes a la prostitución para saciar a sus clientes ricos. Destruía varios matrimonios y familias por su apego al dinero. Una vez se enamoró de un cura y le desvirtuó de sus votos de castidad, se quedó embarazada de él y dio el hijo a su hermana, una religiosa, para cuidar.

En la vida actual sufre continuo proceso obsesivo. Nació con una fuerte mediunidad y ve constantemente sus perseguidores de vidas pasadas llevándola cerca de la locura.

En sus últimos intentos, se acerca a una casa espírita y empezar conocer la doctrina del Cristo.

Hoy trabaja incansablemente en una casa espírita donde recibe varias de sus “empleadas” de la vida anterior.  Ahora las “convierte” en trabajadoras del bien.

En asistencia fraterna le tocan varios matrimonios en crisis y ha sido capaz de unir varios de ellos. El antiguo cura en esta vida ha sido su gran amor y compañero en su obra cristiana.

Sin embargo, a pesar de todos sus esfuerzos en la evolución, sus enemigos de vida anterior le siguen persiguiendo. 

  1. ¿Por qué todavía sufre la persecución de sus enemigos de la vida anterior? 
  1. ¿Cómo podrá reconciliarse con ellos? ¿De quien depende la reconciliación?




Caso 3 – La niña esperanza

Divaldo tenía a un obsesor desde hace 40 años, siempre le perseguía y le vigilaba las actitudes. Aunque Divaldo intentase regenerarse haciendo buenas obras, él observaba incrédulo de su verdadero cambio personal. 

Un día, pican a la puerta de la Mansao do Caminho, Divaldo acude a la puerta de entrada y ve a un bebe recién abandonado.

Era una niña, fea, plagada de hormigas y heridas en la carita.

Divaldo la cogió en brazos con mucha ternura y, en este mismo momento, su obsesor le pregunta:
-          ¿Qué harás con esta niña?
-          La recogerá y la cuidaré, contesta Divaldo
-          ¡Pero es muy fea! Cumplimenta el obsesor
-          Pues tendrá cualidades… contesta Divaldo fraternalmente
-          ¿Y la amas? Sigue el obsesor
-          Acaba de conocerla y todavía no puedo contestar pero aprenderé a amarla. Contesta Divaldo
-          Pues hoy me as convencido de su reforma moral. ¡La niña que tienes en brazos es mi madre!

A partir de este momento, el obsesor de Divaldo pasa a ser una amigo y trabajador en el centro espírita de Divaldo. 

  1. ¿Cómo debemos afrontar una obsesión persistente y de largo camino? 
  1. ¿Las obsesiones siempre tienen resultados negativos? Explique la respuesta.



Caso 4 – Brazo de acero

Por muchos años un obsesor acompañaba uno de los trabajadores de una casa espírita. Hacía de todo para perjudicarlo profesionalmente.

Le fue dado el permiso para expresarse en la reunión de desobsesión de este centro y expuso la deuda que este trabajador tenía con el pues le perjudicó en el pasado haciendo que perdiera su trabajo, y como consecuencia, su familia finalizó por pasar por graves necesidades. Por ese motivo,  el perseguía al trabajador en el ámbito laboral.

Un día, el obsesado fue asaltado, baleado en la garganta y casi desencarna. Poco después el obsesor vuelta a la reunión de desobsesión y dice estar muy feliz por el sufrimiento del obsesado y que saboreaba la venganza.

Pasado unos meses, el trabajador ya curado, tuvo noticias de un amigo de la policía que habían encontrado al asaltante que le disparó. El amigo policía le preguntó si quería que aplicará un castigo especial además de la cárcel, y el obsesado contesto que no era necesario que el pagará más de lo debía según la ley del hombre.

En este momento, el obsesor se da cuenta que el obsesado de verdad se había reformado ya que era un verdugo en la otra vida, y decidió perdonarlo. Desde entonces, este espíritu se hace llamar brazo de acero y colabora en la protección energética de la casa espírita. 

  1. ¿Además de la venganza, que otras emociones motivan la obsesión y porqué? Cite 2 ejemplos que creáis más problemáticas. 

  1. ¿Sería un castigo que el obsesado llevará un tiro y tuviera un obsesor? Explique la respuesta.

domingo, 22 de mayo de 2016

Ley de Causa y efecto: Casos

Querida familia CEADS,

ayer en CEADS tuvimos el placer de escuchar la conferencia de nuestra compañera Dunia Durán. Ella generosamente nos envía el resumen extenso de su texto. ¡Gracias, Dunia!

Y a todoa la familia,

Una semana plena de armonía

Equipo de Divulgación CEADS

Ley de Causa y efecto. Casos
Dunia Durán Juvé
Miembro de CEADS

Según los diccionarios, causa es el agente eficaz que da existencia a lo que no existía; es lo que determina un acontecimiento o fenómeno. Efecto es el resultado o realización de una acción.

Aquí hacemos referencia a la pregunta nº.1 del Libro de los Espíritus, cuando Allan Kardec, el Codificador del Espiritismo, hizo a los espíritus Superiores la pregunta "¿Qué es Dios?", y ellos entonces respondieron: "Dios es la causa primaria o primera de todas las cosas. Por tanto, todo lo que vemos o conocemos, o todo lo que existe en los planos físico y espiritual son "efectos" de la "causa mayor" que es Dios."Causa y Efecto" es una ley Divina y Universal. En la pregunta 4 del libro de los espíritus se formula ¿Dónde podemos hallar la prueba de la existencia de Dios? Respuesta: En un axioma que aplicáis a vuestras ciencias: no hay efecto sin causa. Buscad la causa de todo lo que no sea obra del hombre y vuestra razón os responderá. La Ley de Causa y Efecto es una ley de vida que muchas personas no tomamos en cuenta, y que es realmente importante para poder lograr buenos resultados en todos los aspectos de nuestra vida. Es una ley que funciona perfectamente en todos los planos y trae a la realización todo lo que sembramos, tanto en pensamiento, palabra y acciones. Esto quiere decir que todo lo que hacemos pone en movimiento una causa y ésta trae una consecuencia, positiva o negativa, que dependerá de la causa puesta en movimiento. No existe el azar, la buena suerte o la mala suerte, sólo existen resultados. Todos tenemos responsabilidades que cumplir que no debemos evadir, si las evadimos tendremos que hacer las correcciones pertinentes y mientras más las evadamos, más difícil y penosa será la corrección que debamos hacer, pues las consecuencias son ineludibles. Aún los actos aparentemente “insignificantes” pueden afectar a docenas y aún a cientos de personas y de esas consecuencias seremos directamente responsables, y la propia ley exigirá su pago, que no es otra cosa que el proceso de aprender a obrar bien. Como somos aún seres imperfectos, estamos expuestos a cometer errores. Y si por el contrario pensamos en positivo y luchamos para que cada día seamos mejores, entonces, así, lograremos resultados positivos. Si cambiamos la calidad de nuestro pensamiento, cambiaremos la calidad de nuestra vida. El cambio de nuestra experiencia exterior traerá consigo el cambio de nuestra experiencia interior. Recogeremos lo que hemos sembrado ya sea negativo o positivo. Todo lo que somos o lleguemos a ser será el resultado de nuestro modo de pensar y de nuestra actitud. Tengamos en cuenta que el pensamiento es el arma más importante para lograr nuestros objetivos. Si deseamos a los demás buenas cosas, entonces estamos al mismo tiempo deseándonos buenas cosas para nosotros mismos.


1.- Frases de André Luiz (médium Francisco Cándido Xavier = Xico Xavier) en su libro “Acción y Reacción”. Ed. Kier de Buenos Aires
El bien es expansión de luz y el mal es condensación de sombra, cuando nos desviamos en la crueldad hacia los demás, nuestros pensamientos, por ser ondas de energía sutil, al pasar por los lugares y criaturas, por las situaciones y cosas que afectan a nuestra memoria, actúan y reaccionan sobre si mismos en circuito cerrado, y nos traen así, de vuelta, las sensaciones desagradables, emanantes de nuestras obras infelices”.
 “La luz, aclarando nuestra vista, nos ilumina el camino. Las tinieblas cegándonos, nos encadenan en la cárcel de nuestros errores”.


“El espíritu en armonía con los designios superiores, vislumbra el horizonte próximo y camina, valeroso y sereno, con el fin de superarlo, no obstante, el que abusa de la voluntad y la razón crea la sombra en torno a sí mismo, aislándose en pesadillas aflictivas, incapacitándose para continuar hacia el frente”.

“A veces cuando desencarnamos no nos recordamos de nuestros errores de vidas pasadas, ni de amigos que se puede haber tenido, esto es así porque si en la vida física hemos atendido nuestros deberes con exactitud, entonces volvemos pacíficamente a los dominios de la memoria en cuanto desencarnamos, en cambio si no hemos cumplido, quedamos sujetos a nuestras culpas que son una nube de sombra que eclipsa nuestra vista. Esto es como un lago, cuando está tranquilo la luz queda reflejada, las cosas quedan reflejadas, pero cuando está turbio o revuelto, la luz no logra verse (se torna opaca)”. 

 “La casa de Dios que es todo Universo, no podría subsistir sin estar sometida a un orden (organización). La Administración Divina, dispone de sabios departamentos para relacionar, conservar, comandar y engrandecer la Vida Cósmica, pautado bajo la magnanimidad del amor y la justicia. En las sublimes regiones celestes de cada esfera entregadas a la inteligencia y a la razón, al trabajo y progreso de los hijos de Dios, fulguran los genios angélicos encargados del rendimiento y de la belleza, del perfeccionamiento y la ascensión de la obra Excelsa, con ministerios apropiados a la concesión de préstamos, moratorias, créditos especiales y cursos extraordinarios a todos los espíritus encarnados o desencarnados, que lo merezcan en función de los servicios referentes al bien Eterno y, en las regiones atormentadas, arrasadas por ciclones de dolor regenerador, tenemos los poderes competentes para promover el cobro y la recuperación de todos aquellos que se convierten en deudores complicados ante la Justicia Divina, poderes que tienen la función de purificar los caminos evolutivos y circunscribir las manifestaciones del mal”.

“La acción del mal, puede ser rápida, pero nadie sabe cuánto tiempo exigirá el servicio de la reacción indispensable al restablecimiento de la armonía soberana de la vida quebrantada para nuestras actitudes contrarias al bien”. Por eso recordaba Jesús, “reconcíliate rápidamente con tu adversario, mientras te encuentres en el camino con él”. 
Casos de libro acción y reacción de Xico Xavier

El caso de una mujer que estaba recién desencarnada y cuando todavía no se había dado cuenta de su situación, empezó a reclamar a su padre para que la perdonara, debido a que cuando falleció su padre, había echado de su casa a su madre diciéndole palabras crueles para que se marchara, obligándola a caer en la extrema pobreza y como su madre ante aquellas humillaciones hizo gestos de dolor pero sin ninguna queja y cuando estaba desencarnada explicando esto con mucho dolor y arrepentimiento, notó como una voz le decía “descanse, descanse”. Ella se pensó que era su padre, cuando en realidad era su madre desencarnada. Ella siguió diciendo como si se tratara de su padre “No me dejes encontrarla sin que pague antes mi terrible deuda”” Señor,, compadécete de mi, de esta pecadora que os ofendió humillando e hiriendo a la amorosa madre que me diste”. Mientras tanto, los espíritus desencarnados la estaban auxiliando para hacerla sentir mejor. Un asistente espiritual preguntó a sus compañeros ¿Por qué motivo se habría confesado la enferma, de ese modo?. A lo que un compañero le contestó que eso era un fenómeno común ya que las facultades mentales de un espíritu en sufrimiento, se pueden estancar en el remordimiento, como consecuencia del máximo delito de su última existencia y, desde el momento en que comenzó a sentir intensamente las reflexiones de la muerte, se entregó de ese modo a semejantes reminiscencias.

Otro caso es el de un hombre que, con un carro, persigue a un transeúnte borracho, hasta alcanzarlo y atropellarlo, matándolo sin compasión. Este hombre desencarnado presentaba una tremenda angustia, situada entre el remordimiento y el arrepentimiento. Sin ser consciente, tampoco, de su estado, empezó a decir a los auxiliares del mundo espiritual: “¡No hay testigos! No fui yo quien atropelló a aquel infeliz, no obstante, lo odiase con razón ¿Qué pretenden de mi? ¿Denunciarme? ¡Cobardes! ¿Me estaban espiando en la calle desierta?. A lo que los auxiliares no respondieron porque vieron que aquel hombre estaba enredado en los recuerdos del crimen que cometió, creyendo continuar, después de la muerte, escarneciendo la justicia. (Pág. 38 y 39)

Uno de los auxiliares, dijo: “El problema es de origen mental. Cuando modifique sus propias ideas, logrará modificar su situación”. A lo que otro añadió: “Esto no es fácil, ya que nuestras creaciones mentales son preponderantes, fatalmente, en nuestra vida. Nos liberan cuando se enraizan en el bien que sintetiza las Leyes Divinas, y nos encarcelan, cuando se afirman en el mal que expresa la delincuencia responsable, envolviéndonos por tal razón, en el lodo sutil de la culpa. Hay un dicho en la tierra que “el criminal siempre vuelve al lugar del crimen”. De lo que podemos deducir que, aun disfrutando de la posibilidad de ausentarse del ambiente del crimen, el pensamiento del criminal está prendido en el ambiente y a la propia sustancia de la falta cometida”. 

Por último voy a hacer un resumen del libro de “Eustaquio, 15 siglos de trayectoria”(de Abel Glaser. Espíritu: Cairbar Schutel): Es un libro, que, en su momento, me impactó, porque en él se ve la trayectoria que sigue un espíritu a lo largo de un sinfín de existencias desde una de ellas en la que era un espíritu bastante inferior, hasta llegar a un estado de regeneración importante, concretamente desde el año 445 al año 1971 aproximadamente. La historia comienza con la vida militar de un general del ejército llamado Eustaquio quien sobre el año 445 se dedicaba a matar a personas inocentes sin piedad hasta que en una batalla, él también es asestado con una espada sin piedad, desencarnando. Cuando Eustaquio entra en el estado errático, no siendo consciente de su situación, sigue mandando órdenes y disparando a unos y otros como si su tropa y sus enemigos aún estuvieran allí, de hecho, se encuentra en la erraticidad con  enemigos suyos, vengándose de él, humillándolo, y hiriéndole en su orgullo y vanidad, aunque llega a ser líder de las esferas tenebrosas. En la reencarnación posterior, vuelve a ser un chico rebelde, bastante pillo y holgazán vuelve a cometer un crimen hacia un hombre y es traicionado por su esposa infiel, en otra reencarnación en el que toma forma de mujer, dos delincuentes la violan y se queda embarazada de uno de ellos. Ella da a luz y da su hijo en adopción. La posterior reencarnación vuelve a ser mujer y tiene tres hijos, los cuales dos son los que la violaron y el otro es el que dio en adopción la vez anterior. Ella se resigna, pasando pruebas muy duras con los hijos que en la anterior ocasión la violaron, progresando y dando muestras de verdadera humildad. Eustaquio va pasando reencarnación tras reencarnación por pruebas duras para su regeneración, aunque las expiaciones las tiene que pasar en el ámbito militar y en Francia que es su punto y país donde muestra mayor debilidad puesto que es donde muestra mayor orgullo y tiene más enemigos. En este libro se habla de tres formas básicas de progreso espiritual en lo tocante a las reencarnaciones por las cuales pasa el espíritu:

Reencarnación-clave que se destina a los mayores y más importantes rescates que hay que afrontar. Las grandes deudas acumuladas por el espíritu generalmente se concentran en una determinada región del globo terrestre y se relacionan con personalidades específicas. El reencarnante, en el escenario de sus más graves desmanes, sufre una trayectoria de pruebas y expiaciones. Triunfando en el transcurso, conseguirá elevada depuración espiritual. Fracasando, continuará en el mismo estado evolutivo y deberá progresar, en el futuro, en la trilla expiatoria y regenerativa. Para que ese viaje de retorno tenga un mínimo de probabilidades de éxito, el espíritu deberá pasar, antes, por reencarnaciones alternativas y preparatorias. La reencarnación-alternativa constituye un apoyo al espíritu para que él se desvincule de su anterior pasaje por la materia. Una reencarnación-clave que no trajo progreso a la criatura no será fácilmente olvidada. Así, la reencarnación alternativa, en un lugar distante del escenario de sus arraigados desvíos y con otros seres, posibilita a la entidad en progreso desligarse de sus lazos del pasado, abriendo su campo de actuación para el futuro. No siempre una única reencarnación-alternativa es suficiente para dejar preparado a un espíritu a volver a la costra, en la reencarnación clave. Depende del libre albedrío de cada un y de su fuerza de voluntad en superar los obstáculos con resignación, podrá o no haber varias reencarnaciones alternativas. Reencarnación preparatoria (o estratégica) realizada la estancia de la criatura en una o más reencarnaciones alternativas, el retorno a la vida material que deberá preceder a una reencarnación-clave se denomina preparatoria. El espíritu si utiliza mal su libre albedrío podrá acumular tantos débitos en una reencarnación preparatoria, que no podrá volver, después a una reencarnación clave. Entre tanto, por regla, cuando la entidad alcanza la reencarnación preparatoria significa que ha alcanzado un estado razonable de evolución que lo acredita a un retorno decisivo. No obstante estas reglas no son de tipo absoluto en su encadenamiento, pueden sucederse una y otra en función del tipo de pruebas y expiaciones. La reencarnación-clave tiene un elevado número de pruebas y menor número de expiaciones. Las preparatorias tienen un mayor número de expiaciones que de pruebas (aunque sabemos que la expiación también incorpora una prueba)). Podríamos decir que la reencarnación-clave procede de una situación en donde mostramos una mayor flaquedad. Por ejemplo, el caso de Eustaquio la clave estaba en el campo militar. Era en este campo donde se mostraba más orgulloso, altivo, egoísta, ambicioso, déspota, etc., por tanto tuvo que pasar por bastantes reencarnaciones-alternativas para poder volverse a reencarnar en una reencarnación clave en el campo militar y demostrar su grado de evolución.

Absolutamente todo lo que estamos viviendo en el presente ha sido generado en algún momento, lo hemos creado ya sea consciente o inconscientemente en esta o en otra vida. Cuando decimos que algo nos sucede "por casualidad", sólo estamos refiriéndonos a una ley que desconocemos, pero en realidad era un evento que nos tocaba vivir porque lo habíamos generado de alguna manera.


Cada estudiante de espiritismo debe analizar el conjunto de información que ha recibido a lo largo de su vida; conscientemente debe seleccionar aquello que desea mantener en su mente y lo que debe desechar, es decir, debe saber discernir. En este proceso se debe reconocer lo que pensaba... nuestro padre, nuestra madre, nuestros abuelos, y qué es lo que elegimos pensar nosotros. También es conveniente recordar lo que uno acostumbraba pensar tiempo atrás y lo que elige pensar ahora. Siempre tenemos la libertad de poder elegir en el presente, que es el único momento que existe. Tenemos que recordar que lo que llamamos "libre albedrío" no es más que la oportunidad que se nos da de elegir nuestros pensamientos. En esto radica nuestro verdadero poder y es así como tomamos las riendas de nuestra vida. Las aparentes injusticias que vemos en la vida diaria encuentran su fundamento en el principio de causa y efecto. A lo largo de numerosas vidas anteriores hemos ido generando causas, que determinan nuestra situación presente. Hay personas que han hecho mucho bien en el pasado y ahora les toca vivir su recompensa. A estas personas las percibimos como "afortunadas". Por otra parte, hay otros que han cometido muchos errores, han quebrado ciertas leyes universales y ahora se encuentran atrapados en problemas y dificultades. Por eso es que nace gente pobre o enferma, mientras que otros nacen saludables, en un hogar confortable y con buenas oportunidades. Si alguna vez hemos perjudicado a alguien, tarde o temprano alguien nos va a perjudicar. Esto es lo que la Biblia explica como la "Ley del Talión", que dice textualmente: "Ojo por ojo, diente por diente". Esta ley ha sido mal interpretada y muchos la entienden como la ley de la venganza; sin embargo, lo que afirma no es más que la ley de causa y efecto: si le quitas un ojo a alguien, te tocará perder un ojo tuyo, ni uno más ni uno menos.


Podemos entender una deuda y una recompensa como actividades de dos bancos diferentes. Al primero le debemos dinero y nos perseguirá hasta que le paguemos. Por el contrario, el segundo nos paga intereses por lo que hemos depositado. Estos bancos no tienen conexión entre sí; es decir que por más buenas obras que hagamos en el presente, igual tendremos que saldar nuestras deudas con el destino. La cadena de la deuda puede llegar a ser eterna: una persona quizá sea víctima de alguien en una vida y luego se vuelva vengadora en la siguiente, para luego volver a ser la víctima y así sucesivamente.. La cadena se corta cuando una de las partes involucradas decide perdonar. La deuda se disuelve por completo gracias a la práctica del perdón. Cada estudiante de espiritismo debe saber que la Justicia Divina opera a través de la Ley de Causa y Efecto. En consecuencia, debemos aprender a ser conscientes de nuestros actos. Cada pensamiento o acción que iniciamos es una causa que, indefectiblemente, tendrá su efecto. Si peleamos y discutimos con la gente a nuestro alrededor (causa), el resultado será un gran conflicto (efecto). Sin embargo, si hacemos favores y ayudamos a otros (causa), también recibiremos lo mismo en algún momento (efecto) aunque quizá los favores nunca provengan de las personas a quienes hemos ayudado. Por eso es que todas las creencias morales del mundo enseñan a hacer el bien. La única manera de vivir bien es generando buenas acciones.

jueves, 19 de mayo de 2016

Sábado de conferencia

El próximo sábado, en CEADS

21 de mayo

Conferencia: Ley de causa y efecto


de 17:30 a 19 horas

a cargo de Dunia Durán

Entrada libre y gratuita

domingo, 15 de mayo de 2016

La cura es siempre el amor

Hola familia,

en la clase del ESDE de ayer seguimos estudiando el tema de la desobsesión, esta vez para profundizar en su tratamiento y profilaxis.

La Doctrina Espírita nos enseña que la obsesión es una enfermedad del alma, pero nos convoca a ver en todos los implicados, sean encarnados o desencarandos, estén en el papel de supuestos verdugos o de pretendas víctimas, como hermanos de aflicción que necesitan despertar para un nuevo amanecer de sus existencias. Una relación en la que exista odio, rencor, celos, envidia, resentimiento es una relación enferma.

¿Cómo prevenir o curar una relación obsesiva? La cura es siempre el amor.

Podemos explicar las herramientas que la Doctrina Espírita nos ofrece para vivir en armonía o para buscarla si no la sentimos, pero sin comprender que el trasfondo de cada una de ellas es el amor, de nada nos sirve. Estas herramientas no son fórmulas que repetidas llevarán a la desobsesión; no son rituales que sembrarán el perdón entre obsesores y obsesados; no son la pastilla que solucionará el problema que experimentamos. Tampoco son soluciones instantáneas. Así como la paz no se pierde de un momento a otro, si no que la vamos perdiendo en pequeños gestos y opciones poco afortunadas del uso de nuestro libre albedrío, su reconquista exige perseverancia y disciplina. El amor es la cura. Comprendamos que amar es un proceso, no un estado. Esto quiere decir que es en el ejercicio del amor que aprendemos a amar. Si no estamos dispuestos a ampliar la capacidad de amor que tenemos, incluyendo entre las personas que a mamos también a nuestros enemigos, no podemos liberarnos en un proceso obsesivo. La disposición para el aprendizaje del amor no supone “ser capaz de amar”, pero sí la disposición para vivir procesos de crecimiento espiritual enriquecedores, que amplían nuestra vivencia amorosa.

Dicho esto, podemos hacer un repaso de las herramientas ofrecidas por nuestra doctrina para la prevención cura de la obsesión:



HACER EL BIEN

¿Cómo no? Por una cuestión de sintonía, vivimos en simbiosis con los encarnados y desencarnados que se solidarizan con nuestros sentimientos y aspiraciones más profundas. Haciendo el bien atraemos a los espíritus interesados en progresar juntamente con nosotros y repelimos a los ignorantes. ¿Cómo hacer el bien? Tratando a los demás como nos gustaría que nos trataran a nosotros. 

LA PRÁCTICA DE LA ORACIÓN

La oración pone en marcha facultades extra-ordinarias del alma. A través de la oración abrimos espacio mental para que nuestros mentores, amigos espirituales, espíritus superiores, y todos los maestros del amor penetren en nuestra onda mental. La oración sincera nos conecta con el bien y nos acerca a la paz.



EL EVANGELIO EN EL HOGAR

Los espíritas reservamos un día a la semana, siempre a la misma hora, para hacer una pequeña lectura y comentario del Evangelio según el Espiritismo. Se inicia y se finaliza con una oración y se disponen vasos con agua para que ésta absorba las buenas energías que los mentores espirituales traen a los encarnados. El evangelio en el hogar es un encuentro de luz para corazones en los dos planos de la vida.

OCIO DEL BIEN

Lectura edificante, música relajante, películas con mensajes positivos, conversas de contenido elevado, cuidar al cuerpo con deporte y comida sana...  Todo lo que nos pueda ayudar a elevar el patrón vibratorio colabora en la prevención y cura de la obsesión.



Las herramientas son sencillas, pero exigen disciplina. Muchos tenemos una disciplina impresionante para buscar experiencias que nos hunden, en lugar de elevarnos… Si somos así, vamos a necesitar más fuerza de voluntad para, antes de cultivar buenos hábitos, dejar los malos… Con fuerza de voluntad todo es posible. Pero sin amor, nada sirve. 

¡Ánimo, amor y paz a todos los corazones!


Equipo de divulgación CEADS

jueves, 12 de mayo de 2016

Desobsesión: profilaxis y terapéutica

Muy Buenas Tardes!!
Este sábado tenemos el Estudio Sistematizado de la Doctrina Espírita (ESDE) en CEADS con el tema Desobsesión. Os invitamos estudiar las clases anteriores con mucho detenimiento para recordar conceptos ya estudiados, y avanzar en el estudio con menos dudas.

Os dejo el texto para previo estudio.
Un abrazo fraternal
Marcello Pagnotta y Andrea Campos


Desobsesión: profilaxis y terapéutica

Algunas personas lamentan que haya Espíritus malos. De hecho, no es sino con un cierto desencanto que encontramos la perversidad en este mundo, donde solamente nos gustaría encontrar seres perfectos. Pero, desde el momento que las cosas son así, nada podemos hacer: es necesario aceptarlas como son. Es por nuestra propia inferioridad que los Espíritus imperfectos pululan a nuestro al rededor. Las cosas cambiarán cuando seamos mejores, como ya sucedió en los mundos más adelantados. Ver y comprender el mal es una manera de preservarnos contra él.  Todos tenemos desafectos de nuestras existencias pasadas, y en el período de evolución en el que aún nos encontramos, atraemos la presencia de entidades poco evolucionadas que se armonizan con el carácter de nuestro pensamiento, y que perjudica, por lo general, involuntariamente, nuestras disposiciones y posibilidades en el aprovechamiento de la vida y del tiempo. De ese modo, la desobsesión actúa como remedio moral específico, renueva los caminos mentales por donde nos corresponde transitar, nos inmuniza contra los peligros de la alienación y establece ventajas ignoradas en nosotros, para nosotros y en torno de nosotros, dentro de una dimensión que, por el momento, no somos capaces de val orar. A través de ella desaparecen las enfermedades fantasmas, los obstáculos tenebrosos, los fracasos; además, con su apoyo espiritual, permite obtener horizontes más amplios para la comprensión de la vida, y excelentes recursos moral es para obrar ante el prójimo con desapego y comprensión.



Prevención de las obsesiones (profilaxis)

Hay diversas terapias que merecen ser estudiadas para eliminar males que flagelan a la Humanidad. Los antibióticos atacan los procesos infecciosos; hay establecimientos especializados que estudian la patología del cáncer; la cirugía ha llegado al corazón para sanar defectos cardíacos, y la vacuna es una defensa para millones de personas. Pero, junto con las enfermedades que torturan el cuerpo físico, encontramos, en este plano y en el otro, las calamidades de la obsesión, que desequilibran la mente. (...) Están instaladas en todos los niveles, desde aquellos en los que hay personas que tienen los elevados recursos de la inteligencia, hasta aquellos otros donde viven compañeros que carecen de las mínimas nociones del alfabeto. Muchas veces, esas calamidades desbordan en tragedias pasionales que llaman la atención de la prensa, o en la demencia, que debe ser conducida a un manicomio. Todo esto, sin mencionar los problemas de la depresión, los desvaríos sexuales, los síndromes de la angustia y las desarmonías familiares. De esta manera, es necesario tener en cuenta que en todo proceso patológico, sea del cuerpo físico o del alma, la prevención o la profilaxis, es la base de una vida sana.
La profilaxis es el conjunto de medidas preventivas que evitan la aparición de enfermedades. En el caso de la obsesión – ya que ésta es una enfermedad del alma – la profilaxis es de vital importancia. Como ya hemos visto, la obsesión existe porque existe imperfección en nosotros.  La prevención de la obsesión consiste en la práctica del bien y en la confianza en Dios. Por esa razón, los Espíritus de la Codificación nos orientan: (...) guardaos de prestar atención a las sugerencias de los Espíritus que os dictan malos pensamientos, que estimulan la discordia entre vosotros y que os insinúan las malas pasiones. Desconfiad especialmente de aquellos que os exaltan el orgullo, porque esos os asaltarán por el lado débil. Esa es la razón por la cual, en la oración dominical, Jesús os enseñó a decir: “¡Señor! No nos dejes caer en tentación, pero líbranos de todo mal”. (...) la única profilaxis eficaz contra la obsesión es la del Evangelio. Es practicar el bien y ser bueno.


El proceso de desobsesión (terapéutica)

En las inmediaciones de Gadara, cuando Jesús se ocupaba del trabajo de desobsesión, lo encontramos conversando fraternalmente con el obsesado que se presentó ante él, al mismo tiempo que era escuchado por desdichados desencarnados. Es importante verificar, que cuando el Maestro le preguntó su nombre, el médium, consciente de la presión que sufría porque estaba sometido a inteligencias perturbadas y errantes, respondió que se llamaba “Legión”, y el evangelista agrega que el obsesado procedía así, “porque tenía dentro de él muchos demonios.” Hoy con Kardec, según las palabras textuales del Codificador de la Doctrina Espírita en el ítem 6 del capítulo XII: “Amarás a vuestros enemigos” de “El Evangelio según el Espiritismo”, sabemos que “esos demonios no eran más que las almas de hombres perversos que no se habían despojado aún de los instintos materiales.” En ese episodio, vemos que Cristo se ocupa simultáneamente del médium y de las entidades que se comunicaban por su intermedio, en la benemérita empresa del esclarecimiento colectivo. De esta manera, nos enseñaba que la desobsesión no es ir en busca del fenómeno, sino un trabajo de amor unido al conocimiento, y del raciocinio asociado a la fe.  
Al analizar el problema de la obsesión – en un mayor grado de gravedad – Kardec expone lo siguiente:
En los casos de obsesión grave, el obsesado queda como envuelto e impregnado de un fluido pernicioso que neutraliza la acción de los fluidos saludables, y los repele. Y es de ese fluido pernicioso que es necesario liberarlo. Ahora bien, un fluido malo no puede ser eliminado por otro también malo. Mediante una acción idéntica a la del médium curativo en los casos de enfermedad, es necesario expulsar un fluido malo con la ayuda de un fluido mejor. Pero, no siempre basta con esta acción mecánica. Es necesario, sobre todo, actuar sobre el ser inteligente para lo cual es preciso poseer el derecho de hablarle con autoridad, de la que carecerá quien no tenga superioridad moral. Cuanto mayor sea ésta, mayor será también aquella. Pero, esto no es todo aún: para asegurar la liberación de la víctima, es indispensable que se conduzca al Espíritu perverso a renunciar a sus malos propósitos, y que, mediante instrucciones suministradas con habilidad a través de evocaciones hechas especialmente con el objeto de brindarle una educación moral, se logre que comience a surgir en él el arrepentimiento, así como el deseo del bien. El trabajo se torna más fácil cuando el obsesado, al comprender su situación, colabora con su voluntad y con la oración. Pero se produce una situación contraria cuando, deslumbrado por el Espíritu que lo domina, se engaña respecto de las cualidades de éste, y se complace en el error al que es inducido; entonces, en vez de colaborar, el obsesado rechaza toda asistencia.
Es el caso de la fascinación, que es siempre mucho más rebelde que la más violenta subyugación. En todos los casos de obsesión, la oración es el medio más poderoso que se dispone para disuadir al obsesor de sus propósitos maléficos.  
El obsesado, además de ser un enfermo que representa a los otros enfermos, es, casi siempre, una criatura colmada de torturadores problemas espirituales. Si le falta una voluntad firme para la auto-educación, para la disciplina de sí misma, es casi seguro que su dolorosa situación se prolongará más allá de la muerte.



Sólo el enfermo convertido voluntariamente en médico de sí mismo logra la cura positiva. En el doloroso cuadro de las obsesiones, el principio es análogo. Si la víctima se rinde incondicional mente ante el adversario, se entrega a él y se torna en posesa después de haberse transformado en un autómata a merced del perseguidor. Si posee voluntad frágil e indecisa, se habitúa a la persistente acción de los verdugos, y queda enviciada en un círculo de irregularidades de muy difícil corrección, porque en poco tiempo, se convertirá en polo de vigorosa atracción mental que atraerá a los mismos verdugos. En esos casos, nuestras actividades de ayuda están casi circunscriptas a meros trabajos de socorro, para posibles resultados lejanos. Pero, cuando encontramos a un enfermo interesado en su propia cura, y que utiliza nuestros recursos para aplicarlos en su moralización interior, entonces podemos prever triunfos inmediatos.  
Es fundamental comprender, que en la terapia de la desobsesión, el Espiritismo posee valiosos recursos que ayudan a combatir las influencias negativas. Entre tanto, a aquel que se hace acreedor de los beneficios de esos recursos, Emmanuel le recomienda: “es natural que esperes ayuda, pero es también necesario que te ayudes. Restablece tus energías físicas bajo la inspiración de la ciencia curativa que la Providencia Divina te asegura en la Tierra, pero satisface también la medicación del alma a través de lecturas moralizadoras en cuyos textos la Doctrina Espírita te ayude a retomar el control del espíritu y promueva la conducción de la casa íntima. Cultiva la oración sin olvidar el trabajo saludable que valorice tu tiempo y tu presencia, y, sobre todo, trata de obtener alguna actividad benéfica a través de la cual puedas ser más útil en el logro de la felicidad del prójimo quien, tal vez, tenga más necesidades que las que tú tienes. Reacciona contra cualquier impacto de amargura o de resentimiento; cuanto te sea posible, evita las circunstancias que, debido a tu condición de convaleciente, te puedan conducir a la caída, y protégete en la convivencia con hermanos cuyos lazos de comprensión y de afinidad te garanticen el equilibrio que aún no pudiste recuperar completamente.”

Meditemos sobre el esfuerzo generoso de aquellos que nos amparan, y sepamos colaborar con ellos en nuestro propio beneficio. El enfermo asistido con excelentes recursos, debe cooperar con el médico que lo atiende para poder curarse.