miércoles, 30 de agosto de 2017

¡Estamos de vuelta!

¡Muy buenas noches!

Aunque no hicimos nuestro diario de bordo el mes de agosto no significa que no hemos estudiado y aprendido mucho. Agosto fue un mes de mucha energía en CEADS.

Tuvimos el Estudio del Evangelio sobre los lazos de familia, evangelio en el centro y una conferencia especial, muy especial, "Una visión espiritual de la discapacidad", presentada por nuestro querido educador de niños especiales, poeta, cantautor espírita, payaso y amigo Pedro Cabrera.

Podéis asistir a la conferencia en nuestro canal youtube.

Pero ya es septiembre, así que volvemos a las actividades normales de CEADS.

Los primeros lunes de mes tenemos ESDE, a las 20.30 horas;  todos los Jueves tenemos el GELE, a las 20.30 horas; y los sábados volvemos con ESE, ESDE, Conferencias y Educación Espírita Infanto-Juvenil a las 17:30 horas.

Más información en la Agenda de nuestra web.


Para empezar el mes, este sábado, 2 de septiembre, estudiaremos los items del 1 al 5, del Capítulo V - Bienaventurados los afligidos, de El Evangelio según el Espiritismo.

Os dejo el texto para previa lectura y os esperamos en CEADS para un nuevo año de mucho estudio, aprendizaje, convivencia y paz.

Justicia de las aflicciones
1. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. - Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán hartos. - Bienaventurados los que padecen persecuciones por la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. (San Mateo, cap. V, v. 5, 6 y 10).

2. Y El, alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. - Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque hartos seréis. - Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis (San Lucas, cap. VI, v. 20 y 21). Mas ¡ay de vosotros los ricos, porque tenéis vuestro consuelo! - ¡Ay de vosotros los que éstáis hartos, porque tendréis hambre! - ¡Ay de vosotros los que ahora reís, porque gemiréis y lloraréis! (San Lucas, cap. VI, v. 24 y 25).

3. La compensación que Jesús promete a los afligidos de la tierra, no puede tener lugar sino en la vida futura; sin la seguridad del porvenir, esas máximas no tendrían sentido, o serían, mejor dicho, un enganño. Aun con esta certeza difícilmente se comprende la utilidad de sufrir para ser feliz. Se dice que se hace para tener más mérito; pero entonces se pregunta uno: ¿por qué los unos sufren más que los otros?, ¿por qué los unos nacen en la miseria y los otros en la opulencia, sin haber hecho nada para justificar esta posesión?, ¿por qué a los unos nada les sabe bien, mientras a los otros todo parece sonreirles? Pero lo que aún se comprende menos es el ver los bienes y los males tan desigualmente distribuídos entre el vicio y la virtud, y ver a los hombres virtuosos sufrir al lado de los malos que prosperan. La fe en el porvenir puede consolar y hacer que se tenga paciencia; pero no explica esas anomalías que parecen desmentir la justicia de Dios. Sin embargo, desde que se admite a Dios no se le pue de concebir sin que sea infinito en perfecciones; debe ser todo poder, todo justicia, todo bondad, sin lo cual no seria Dios. Si Dios es soberanamente bueno y justo, no puede obrar por capricho ni con parcialidad. "Las vicisitudes de la vida tienen, pues, una causa, y puesto que Dios es justo, esta causa debe ser justa". Todos deben penetrarse de esto. Dios ha puesto a los hombres en el camino que conduce a esta causa por medio de la enseñanza de Jesús, y juzgándoles hoy en buena disposición para comprenderla, se la revela completa por medio del Espiritismo, es decir, por la "voz de los espíritus". Causas actuales de las aflicciones

4. Las vicisitudes de la vida son de dos clases, o si se quiere, tienen dos origenes muy diferentes que conviene distinguir: las unas tienen la causa en la vida presente, y las otras fuera de esta vida.
Remontándonos al origen de los males terrestres, se reconocerá que muchos son consecuencia natural del carácter y de la conducta de aquellos que los sufren. ¡Cuántos hombres caen por su propia falta! - Cuántos son victimas de su imprevisión, de su orgullo y de su ambición! - ¡Cuántas personas arruinadas por falta de orden, de perseverancia, por no tener conducta o por no haber sabido limitar sus deseos! - ¡Cuántas uniones desgraciadas, porque sólo son cálculo del interés o de la vanidad, y en las que para nada entra el corazón! - ¡Cuántas disenciones y querellas funestas se hubieran podido evitar con más moderación y menos susceptibilidad! - ¡Cuántas enfermedades y dolencias son consecuencia de la intemperancia y de los excesos de todas clases! - ¡Cuántos padres son desgraciados por sus hijos porque no combatieron las malas tendencias de éstos en su principio! Por debilidad o indiferencia han dejado desarrollar en ellos los gérmenes del orgullo, del egoísmo y de la torpe vanidad que secan el corazón, y más tarde, recogiendo lo que sembraron, se admiran y se afligen de su falta de deferencia y de su ingratitud. Pregunten fríamente a conciencia todos aquéllos que tienen herido el corazón por las vicisitudes y desengaños de la vida; remóntense paso a paso al origen de los males que les afligen, y verán si casi siempre podrán decirse: "Si yo hubiese o no hubiese hecho tal cosa, no me encontraría en tal posición". ¿A quién debe, pues, culparse de todas estas aflicciones, sino a sí mismo? Así es como el hombre, en un gran número de casos, es hacedor de sus propios infortunios, pero en vez de reconocerlo, encuentra más sencillo y menos humillante para su vanidad, acusar a la suerte, a la Providencia, al mal éxito, a su mala estrella, siendo así que su mala estrella es su incuria o su ambición. Los males de esta clase seguramente forman un contingente muy notable en las vicisitudes de la vida; pero el hombre los evitará cuando trabaje para su mejora miento moral tanto como para su mejoramiento intelectual.


5. La ley humana alcanza a ciertas faltas y las castiga; el condenado puede, pues, decir que sufre la consecuencia de lo que ha hecho; pero la ley no alcanza ni puede alcanzar a todas las faltas; castiga más especialmente aquellas que causan perjuicio a la sociedad y no aquellas que dañan a los que las cometen. Sin embargo, Dios quiere el progreso de todas las criaturas; por esto no deja impune ningún desvío del camino recto; no hay una sola falta, por ligera que sea, una sola infracción a su ley, que no tenga consecuencias forzosas e inevitables, más o menos desagradables; de donde se sigue que, tanto en las cosas pequeñas como en las grandes, el hombre es siempre castigado por donde ha pecado. Los sufrimientos, que son su consecuencia, le advierten de que ha obrado mal, le sirven de experiencia, le hacen sentir la diferencia del bien y del mal y la necesidad de mejorarse para evitar en lo sucesivo lo que ha sido para él origen de pesares; sin esto no hubiera tenido ningún motivo de corregirse; confiando en la impunidad, retardaría su adelanto, y por consiguiente su felicidad futura. Pero la experiencia viene algunas veces un poco tarde, cuando la vida está gastada y turbada, cuando las fuerzas están debilitadas y cuando el mal no tiene remedio. Exclama el hombre: Si al principio de la vida hubiese sabido lo que sé ahora, ¡cuántos pasos falsos hubiera evitado! ¡"Si tuviera que empezar ahora", me conduciría de muy distinto modo, pero ya no es tiempo! Así como el operario perezoso dice: He perdido mi jornal, él también dice: He perdido mi vida; pero así como para el jornalero el sol sale al día siguiente y empieza un nuevo día que le permite reparar el tiempo perdido, también para él, después de la noche de la tumba, resplandecerá el sol de una nueva vida en la que podrá valerle la experiencia del pasado y sus buenas resoluciones para el porvenir.


Un abrazo fraterno,


Comunicación CEADS

sábado, 12 de agosto de 2017

10 de septiembre, un recordatorio para la vida


El 10 de septiembre se celebra el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Según el Instituto Nacional de Estadística Español, el suicidio es la principal causa de muerte externa, entre los 20 y 39 años, igualando con los accidentes de tráfico pero es casi inexistente campañas de prevención del suicidio mientras que para evitar los accidentes de tráfico los medios de comunicación, sociedad y gobierno dedican especial atención en campañas eficaces y necesarias.

¿Por qué no se dedica la misma atención a la primera causa?
Para esa pregunta solamente hay una respuesta: tabú.
Además de la falta de preparo de nuestra sociedad en la educación en temas psico-sociales y, por parte del gobierno, en preparar a personal del área de la salud para este tema tan específico.


Ver infografía "causas de muerte España", del INE

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha publicado la "Estrategia en Salud Mental 2009-2013" con mucho análisis de datos y un pobre plan de prevención del suicidio. Donde podemos identificar la falta de un verdadero interés y preparado de los profesionales de la salud.

El 2011, el Plan de Salud de Cataluña 2011-2015, pionero en España para temas psico-sociales, publicó algunas pautas para la prevención del suicidio, con el objetivo puesto en en los perfiles más frágiles, trastornos mentales o depresivos, o la "prevención" en los casos de intentos frustrados.

Ya el 2015, en el Plan de Salud de Cataluña 2015-2020, avanza algo más, proponiendo la reducción de la tasa de mortalidad por suicidio y la implantación de un código de riesgo por suicidio algo más tangible, con acciones algo más preventivas que paliativas.

Clica aquí para ver el Pla de Salut 2016-2020 (en catalán)

Para la OMS, la prevención del suicidio es de igual importancia que cualquier otra causa de muerte externa, pues la salud mental y emocional es tan importante cuanto la salud física.

El "Plan de Acción de Salud Mental", de la OMS, tiene como objetivo disminuir un 10% los indices mundiales de muerte por suicidio hasta el 2020.

Ver la información de la OMS  

Algunas instituciones y organizaciones sin ánimo de lucro están más al pie de cañón, con varias campañas e iniciativas reales en el ámbito de la prevención del suicidio.

La "Fundación Salud  Mental España para la Prevención de los Trastornos Mentales y el Suicidio" posee información útil para la comunidad, como la app Prevensuic, una excelente herramienta, principalmente para los jóvenes, con sugerencias, pautas y consejos rápidos para las personas que piensan en el suicidio.

Otra ONG, el "Teléfono de la Esperanza", está preparada para los momentos de atención directa, vía telefónica, además de información en su web.

Accede a la Guía de Auto-Ayuda Prevención del Suicidio


Desde hace 7 años, el Área Social de CEADS viene promoviendo campañas, charlas y manifestaciones para llamar a la atención y orientar sobre este problema de salud pública que asola a nuestra sociedad.
Sabemos de las consecuencias físicas y morales que pueda causar este tipo de desencarnación, tanto para la persona que la sufre como para los familiares y amigos que aquí se quedan.
Es nuestro deber seguir adelante con la comunicación e información, de manera amplia, más allá del ámbito de salud pública.

Contamos con vuestra asistencia y participación en los eventos que promovemos en Barcelona.

¡El Suicidio se puede prevenir! ¡Dedica un minuto y cambia una vida!!