viernes, 12 de marzo de 2010

La suerte de donde te ha tocado nacer...


Esta semana en la uni hemos tenido la visita de dos profesoras polacas y a una de ellas le tocó hacer su conferencia en mi clase. Maria Kreft, de unos 30 años más o menos, de una serenidad bien humorada que pocas veces se encuentra en la academia, habló a un grupo de aproximadamente 50 estudiantes sobre un estudio de caso que ella realizó en Zambia, más concretamente, la Radio Escuela. La audiencia estaba entregadísima y no era para menos, fue una conferencia muy enriquecedora. Maria nos explicó que la radio se utiliza allí para formar a los niños en aspectos curriculares, pero principalmente para que entiendan qué es el SIDA – que es una enfermedad y no hechizería. Las fotos que nos enseño de los centros educativos nos impactó a todos: en la mayoría no hay sillas tampoco mesas, los profesores no disponen de libros, en algún centro los niños escriben en el suelo por no tener un triste trozo de papel. Las personas están muy delgadas y se enfrentan al hambre, a la sequía, a la malaria, al machismo ancestral… Para leer más sobre la conferencia, visita Tinta Fresca =)

Un vez acabada la conferencia, mis estudiantes empezaron a debatir temas relacionados en un foro virtual y ha salido lo de valorar lo que tenemos, lo de quejarse menos, lo de utilizar los recursos de los que disponemos con más responsabilidad y lo de que nadie elige donde nos TOCA nacer... Bueno, soy su profesora… me siento en la responsabilidad de decir algo respecto a este último tema… entonces aquí dejo unos apuntes, con la esperanza de que a alguien le sea útil la reflección.

Todos experimentamos compasión cuando vemos imágenes de África y alguna vez nos hemos preguntado, ¿permitirá Dios que unas personas vivan así, mientras otras tienen de todo? ¿Quién o qué podrá determinar donde nacemos? Es posible que mucha gente no crea en Dios por no encontrar respuestas razonables a estas preguntas. Como también es posible que muchos de los que creen en Él, y saben que Su ley es perfecta y justa, pero no conocen la reencarnación, silencien sus cuestionamientos.

Os cuento qué nos dice la filosofía que profeso, que es la Espiritista. El que tenga oídos para oír, que oiga…

No vivimos una única vez. Volvemos muchas veces a la carne, siempre adquiriendo nuevas conquistas morales – un corazón más manso, una palabra más generosa, un sentimiento más elevado, una actitud más fraterna… Somos espíritus en evolución, en marcha siempre ascendente rumbo a la iluminación. Durante esta marcha, somos un conjunto de necesidades y conquistas evolutivas. Son estas las características que definirán cómo y dónde nacemos, los cuerpos físicos de los que dispondremos y algunas de las experiencias que viviremos. Sobre todo, sea donde sea, o como sea, siempre estaremos amparados por la misericordia Divina. Pero lo cierto es que no se trata de una lotería, no se trata de la suerte o del azar. Se trata de qué conquistas morales tienes a tu favor y qué necesidades evolutivas tienes.

Nacer en un país como Zambia puede parecer un destino cruel si pensamos que solo vivimos una única vez. Sin embargo, puede ser una oportunidad de crecimiento enorme y la conferencia de Maria Kreft nos lo confirma: estas personas que participan en el proyecto radio Escuela se enfrentan a condiciones de vida muy duras con fe e ilusión. Hemos escuchado su canto y Maria nos ha contado de sus bailes y celebraciones.

Subsistir, buscar el conocimiento, apoyar los demás miembros de la comunidad, solidarizarse… Creo que Madre África tiene lecciones más profundas que el hambre para sus hijos. De hecho, todos somos sus hijos, ya que el continente es la cuna del hombre moderno. Nacer en Zambia no es un castigo, sino una oportunidad de crecimiento determinada por nuestra posición en la marcha ascendente que realizamos rumbo a la evolución. No lo determina un dios a quién le gusta jugar a títeres, sino lo que tenemos que aprender para progresar. Si Jesús mismo dijo: “el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.”

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