miércoles, 19 de enero de 2011

CONTRADICCIONES ESPÍRITA

Querida familia CEADS,

Este sábado volveremos con las clases del ESDE con el Mandato Mediúmnico a fin de citar las fuentes conocidas de contradicciones sobre las enseñanzas espíritas y estudiar las tres categorías de adversarios del Espiritismo.

En el capítulo XXVII del Libro de los Mediuns podremos encontrar más información respecto al tema. A los más dedicados al estudio del Espiritismo, os invitamos a leer los ítems del 297 al 301.

También os dejamos a continuación un texto para un estudio más dinámico.

Y nos preguntamos, ¿Ya hemos vivido una contradicción? ¿Sabemos reaccionar correctamente cuando esto ocurre?

¡Nos vemos el sábado! Que el Señor nos acompañe.

Andrea

(…)


CONTRADICCIONES ESPÍRITA

Las contradicciones sobre las enseñanzas espiritas son, en efecto, más aparentes que reales; casi siempre existen más en la superficie que en el fondo de las cosas y, en consecuencia, carecen de importancia. Provienen de dos fuentes: de los hombres y de los Espíritus.

Cuando comenzaron a producirse los extraños fenómenos del Espiritismo sucedió que cada uno los interpreto a su modo, de acuerdo con sus ideas personales, sus creencias y sus prejuicios. De ahí los muchos sistemas.

Los sistemas nacieron, por lo tanto, debido a las contradicciones de origen humano.

Los adversarios del Espiritismo pueden ser clasificados en tres categorías:
1ª - La de los que niegan sistemáticamente todo lo que es nuevo o no provenga de ellos, que hablan sin conocimiento de causa. Para ellos, el Espiritismo es una quimera, una locura, una utopía. Son los incrédulos con premeditación.
2ª - La de los que sabiendo muy bien qué pensar de la realidad de los hechos, los combaten, a pesar de ello, por motivos de interés personal. Para estos el Espiritismo existe, pero temen sus consecuencias.
3ª - La de los que hallan en la moral espírita una censura por demás severa a sus actos o a sus tendencias. (…) Los primeros son movidos por el orgullo y la presunción; los segundos, por la ambición; los terceros, por el egoísmo.

Los fenómenos espiritas son de dos clases: efectos físicos y efectos inteligentes. Si no se admite la existencia de los Espíritus, es concebible que sean negados los efectos inteligentes.

En cuanto a los efectos físicos, sus argumentos se pueden resumir en los cuatro sistemas siguientes:
a) Charlatanismo – Todos los espíritas serian individuos embaucados* y todos los médiums serian embaucadores**, no valiendo de nada la posición, el carácter, el saber y la honradez de las personas.
b) Locura – lgunos, por condescendencia están de acuerdo en dejar a un lado la sospecha de embuste. Pretenden entonces que los que no engañan son engañados, o que equivale a calificarlos de imbéciles (…) Declaran, pura y implemente, que los que creen están locos.
c) Alucinación – El observador obraría de muy buena fe; solo que creería ver lo que no ve. Ve por efecto de una especie de espejismo.
d) Músculo crujiente – La causa reside en las contracciones voluntarias o involuntarias del tendón del músculo peroneo lateral corto.

En cuanto a los adversarios que admitan la existencia de una acción inteligente en los fenómenos espíritas, fue presentada una teoría: el Sistema del Reflejo.

Se consideró que (esa inteligencia) bien podía ser la del médium o la de los asistentes.

Cesar Lombroso comenta, al respecto: «Se buscan otras explicaciones, para evitar la de la influencia de los muertos: por ejemplo la de que el médium extrae del cerebro de los presentes las respuestas a las cuestiones, (…) y después las proyecta al exterior. (…)» No obstante, no se comprende cómo el médium podría realizar tal prodigio.

Otra tentativa de explicación de los fenómenos espíritas es la del Sistema Diabólico, también llamado pesimista o demoníaco. Consiste en la creencia de que sólo el diablo o los demonios pueden comunicarse.

(…) Los Espíritus enseñan la fraternidad, el perdón de las injurias, la mansedumbre (…). Nos dicen que el único camino a la felicidad es el del bien y que los sacrificios agradables al Señor son los que obramos en nosotros mismos. Nos exhortan a vigilar cuidadosamente nuestros actos, a fin de evitar la injusticia; nos recomiendan el estudio (…) y el amor a los semejantes Si estos son los procesos empleados por Satanás para pervertirnos, es preciso declarar que guardan una asombrosa semejanza con los que Jesús empleaba para reformar a los hombres y el ángel de las tinieblas está conduciendo mal sus negocios, al inducirnos a la virtud, con la austeridad que recomienda en sus comunicaciones. (…)

El Espiritismo tiene, en realidad, muchos enemigos interesados en su perjuicio; por un lado los materialistas, por el otro, los sacerdotes de todas las religiones, de tal suerte que sus (…) partidarios están entre la espada y la pared, recibiendo rudos golpes de todos lados.

Los materialistas tienen argumentos extraordinarios; no conciben la buena fe en sus adversarios y declaran que los fenómenos espiritistas son todos debidos a la mistificación o a la prestidigitación. Para esos Espíritus solo existen dos clases en el mundo: la de los que engañan y la de los engañados. Ahora bien, como no compartimos esa opinión, seremos necesariamente embaucadores y los médiums unos vulgares charlatanes.

Para comprender la causa y el valor de las contradicciones de origen espírita, es preciso estar identificado con la naturaleza del mundo invisible y haberlo estudiado en todos sus aspectos. A primera vista, tal vez pueda parecer extraño que los espíritus no piensen todos de la misma manera. Suponer que tuvieran la misma apreciación de las cosas seria imaginarlos a todos en el mismo nivel; pensar que todos deben ver con exactitud seria admitir que todos han llegado ya a la perfección, lo que no es exacto ni puede serlo en tanto se considere que no son más que la Humanidad despojada del envoltorio corporal. Como pueden manifestarse Espíritus de todas las categorías, resulta que sus comunicaciones tienen el cuño de la ignorancia o del saber que les es peculiar en ese momento, o de la inferioridad o la superioridad moral que han alcanzado.

Los Espíritus realmente superiores jamás se contradicen y el lenguaje que usan es siempre el mismo, con las mismas personas. Sin embargo puede diferir, de acuerdo con las personas y los lugares. Aunque corresponde tener en cuenta que la contradicción, a veces, es solo aparente; está más en las palabras que en las ideas; porque quien reflexione verificará que la idea fundamental es la misma. Con el agregado que el mismo Espíritu puede responder de diversas formas acerca de la misma cuestión, según el grado de adelanto de los que lo evocan, pues no siempre conviene que todos reciban la misma respuesta, porque no todos están igualmente adelantados. Es exactamente como si un niño y un sabio os formularán una misma pregunta. Por supuesto, responderéis a uno y a otro de modo que os comprendiesen y quedasen satisfechos. Las respuestas, en tal caso, a pesar de ser diferentes, serian esencialmente idénticas.

(*) EMBAUCAR – Engañar, ilusionar.
(**) EMBAUCADOR – Impostor, engañador, embustero

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