domingo, 27 de marzo de 2011

Dormir para el bien

Querida familia CEADS,

Ayer, como de costumbre, nos reunimos en nuestro querido centro para aprender de la doctrina de los espíritus. El grupo de los sábados crece, pero el clima de fraternidad y armonía continúa siendo el mismo. En la clase de ayer hablamos de los sueños. Nos separamos en dos grupos para estudiar el texto base y compartir experiencias. ¿Qué son los sueños? ¿Por qué no recordamos todo lo que sucede al espíritu durante el sueño? ¿Se pueden interpretar?¿Cómo puede uno dormir para el bien? Vayamos por partes…

¿Qué son los sueños?

Los sueños son recuerdos, algunas veces fragmentarios, otras veces muy vívidos, de las experiencias vividas por el espíritu mientras su cuerpo físico reposa. Pueden referirse a vidas pasadas, a sucesos futuros o simplemente a situaciones experimentadas por el espíritu durante su reposo físico. El cuerpo necesita rehacimiento, pero el espíritu no. Cuando dormimos, se afloja el lazo que une el espíritu a su cuerpo, permaneciendo entre ambos un lazo que llamamos el cordón de plata. Éste es tan flexible que le permite al espíritu ir lejos, a través del espacio y del tiempo, en búsqueda de las experiencias y las compañías espirituales que se le son afines. Los espíritus más apegados a la materia tienen más dificultad para desprenderse del cuerpo durante el sueño que los que ya tienen una conciencia espiritual. Además, la capacidad de desprendimiento de un espíritu durante el sueño es similar a su capacidad para desembarazarse de la materia en el momento de la muerte.

¿Por qué no recordamos todo lo que sucede al espíritu durante el sueño?

Porque las experiencias no se vivieron a través del contacto con los sentidos de la materia, sino a través del cuerpo espiritual. También sucede que nuestros amigos espirituales, cuando son superiores a nosotros, nos bloqueen parte de los recuerdos, dejándonos, sin embargo, información que será útil para nuestras vidas; para que, por nuestros propios méritos, utilicemos el libre albedrío para el bien.

¿Se puede interpretar los sueños?

Claro que sí, pero no de la manera que algunos desearían. Hay personas que creen que soñar con algo, como una serpiente, es un presagio de que se le traicionará, etc. No funciona así. Cada sueño nos trae un menaje sobre el que uno debe meditar. ¿Qué sensaciones nos trasmite? ¿Qué tipo de experiencias vivimos en las horas de reposo? Lo mejor es usar esta información para saber si estamos utilizando bien las horas que nuestro cuerpo físico descansa o si nos dejamos arrastrar por nuestras inclinaciones inferiores. Esto nos lleva a la próxima pregunta…

¿Cómo puede uno dormir para el bien?

Dormir para el bien debería ser un objetivo cotidiano para todos nosotros. A nadie le gustaría dormir en una cama llena de estierco, pero ¿Cuántos nos preparamos mentalmente para dejar el cuerpo durante las horas de sueño en dirección a los parajes de luz? La telebasura, con sus mensajes de vanidad y orgullo, los programas plagados por la violencia, el trabajo hasta el agotamiento de las fuerzas físicas… todo esto nos lleva a una actividad mental que enraíza al cuerpo físico, cuando no nos trasporta a mundos donde impera el sufrimiento y la maldad. Dormir para el bien requiere higiene mental. Requiere que el hombre penetre, a través de la oración, en el campo mental de los espíritus superiores, que exprese su deseo de utilizar sus horas de descanso físico para su aprendizaje espiritual o para la caridad. Procediendo de esta manera, entrena cada noche para un desenlace más feliz en el momento de su muerte física.

En las próximas reuniones de sábado, hablaremos de los fenómenos de desprendimiento parcial del alma: catalepsia, letargía, sonambulismo y doble vista.  El estudio promete, como os podéis podéis imaginar. De momento os invito a durmáis todos para el bien, aprovechando en las horas de descanso y de vigilia, cada minuto de la vida, para crecer y progresar siempre.

Felices sueños,

Janaina

3 comentarios:

  1. Ups, la imagenes se me resisten... hoy solo queda el texto... sniff

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  2. Jana, es verdad que antes de dormir debemos preparar nuestro Espíritu para el desdoblamiento útil, es decir, para que posamos ir a lugares donde instruirnos, aprendamos, trabajamos y siempre que posible hacer la caridad. Antes de dormir podemos leer un buen libro, con mensajes tranquilos, con frases consoladoras, yo tengo a mi lado el Libro de los Espíritus para consulta...y nada como una oración, mismo que pequeña, pero de corazón. Yo pido cada día que mientras mi cuerpo descansa para las pruebas diarias en este planeta que mi Espíritu pueda continuar ayudando en las zonas más necesitadas...pido para seguir trabajando y aprendiendo. La próxima semana tenemos el estudio del Evangelio con Patricia y día 9 de abril volvemos con los sueños...
    ¡Qué durmamos con los ángeles! Siempre

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