domingo, 15 de enero de 2012

La Providencia Divina

Hola familia,

Ayer, como siempre, nos volvimos a reunir en el Centro Espírita Amalia Domingo Soler. El tema de la clase, “la providencia divina”. ¿Qué es? ¿Cómo opera? Alfredo y Rafa, monitores de la clase, nos separaron en dos grupos: uno que estudió el tema des del punto de vista moral y otro des de una perspectiva más pragmática. Luego nos volvimos a reunir para compartir lo debatido en los grupos. Yo solo soy el mensajero, las ideas son de todos. Os presento un resumen de las principales ideas.

Des de un punto de vista más bien moral y filosófico, la Providencia se puede entender como todas las personas, cosas o situaciones que aparecen en nuestro camino para darnos ocasión de buscar la perfección a la que todos estamos destinados. Algunas de estas personas nos testan la paciencia, otras nos aplastan el orgullo, muchas nos rasguñan la vanidad; pero también hay personas que nos amparan en nuestras necesidades materiales o nos fortalecen en los momentos de dolor. Algunas cosas las tenemos, otras nos faltan; algunas cosas las deseamos, otras deseamos hacer desaparecer. Hay situaciones en la vida que nos frustran los sueños y nos ponen a prueba la esperanza; pero también hay situaciones que nos renuevan las fuerzas y nos impulsan a seguir luchando contra las dificultades. A través de todas estas personas, cosas y situaciones, opera la Providencia en nuestras vidas. Pero también podemos buscar ser instrumento de la Providencia, como, por ejemplo, nos dedicamos a la caridad, tratamos a los demás con paciencia y tolerancia, reaccionamos con mansedumbre ante la agresividad... La espiritualidad superior busca todo el tiempo manos bien dispuestas para salir en socorro a los necesitados de todo tipo. Dios siempre socorre al hombre a través del hombre.

Dios imprimió en la conciencia de todas las criaturas las leyes morales. En esencia, somos todos perfectos, creados a Su semejanza. Cuando experimentamos el convivio con las personas, cosas y situaciones que nos trae la Providencia para la búsqueda de la perfección, hacemos buen o mal uso de nuestro libre albedrío. Y cada una de las elecciones que hacemos deja huellas. Las aflicciones de la vida presente son huellas del pasado, instrumento de la Providencia para enseñarnos las lecciones que reprobamos antes. Las dificultades son, por tanto, una nueva oportunidad de aprendizaje. A través de la oración y del buen uso del libre albedrío nos armonizamos con los seres de luz que no quitaran las dificultades de nuestro camino, pero nos amparan para que no sucumbamos y nos proveen de lo necesario para superar la prueba.

Des de un punto de vista más práctico, uno se podría preguntar: ¿pero cómo es que Dios todo lo ve? ¿Cómo puede atender a todas las necesidades de los seres, estar en todas las cosas, ser consciente de todo cuanto ocurre en todos los rincones del universo? La respuesta a estas cuestiones la encontramos en la explicación de la naturaleza de Dios, que nos ofrecen los espíritus en El Génesis. Los espíritus llaman fluido cósmico universal a la materia en estado primitivo, que se transforma en todas las formas de energía y materia. El fluido cósmico universal está impregnado de las leyes que rigen la materia. No es inteligente, pero en potencia contiene todas las cualidades que afectan el mundo material. El Fluido cósmico universal, se podría decir, es el pensamiento de Dios, está en todas partes. A través del fluido cósmico universal Dios tiene presencia en todo cuanto existe, ya que toda la creación está sumergida en el fluido divino. El fluido cósmico universal es el vehículo del pensamiento de Dios. Por esto, cuando pensamos y especialmente cuando oramos, enviamos a través del fluido cósmico universal nuestras solicitudes a Dios. Los espíritus que se encuentren en nuestra franja vibratoria vendrán en nuestro socorro, y así es como algunas veces pedimos ayuda y esta nos aparece de la forma más inusitada. Ninguna oración cae en el vacío, porque éste no existe. Todo el universo está sumergido en el pensamiento de Dios.


Con esta explicación sobre el mecanismo de la Providencia, entendemos que es efectivamente físico y material lo que algunos creen ser solo una metáfora, un efecto psicológico o una manera de decir. La comunicación que existe entre los espíritus a través de la fuerza del pensamiento es algo físico y material, pese a que no dispongamos de los instrumentos, de momento, para captar dichas ondas. Cuando pensamos, ponemos fuerzas psíquicas en movimiento, producimos ondas, que vibran y se propagan a través del fluido cósmico universal. Estas ondas nos ponen en sintonía con otras que les son afines, producidas por espíritus que utilizan su fuerza psíquica en la misma dirección que nosotros. Estas son leyes físicas, es decir, funcionan para bien y para mal. Así, si oramos, elevamos el pensamiento a Nuestro Padre celestial, hacemos buen uso del libre albedrío y nos dedicamos a la caridad… entramos en sintonía con los espíritus que trabajan por el amor y la paz en nuestro planeta. Si, por otra parte, nos entregamos a los pensamientos de sensualidad, codicia, orgullo, avaricia, envidia, rencor, sintonizamos con los espíritus que se oponen a la concretización de las conquistas superiores en la Tierra.

No es demasiado recordar que esta es solo una forma de entender la Providencia divina. No tengamos la pretensión, los espiritistas, de ser superiores a las personas o religiones que necesitan pensar en Dios como un Padre, humanizándolo para comprender su forma de actuar. También la explicación espiritista es parcial e incompleta, reflejo del esfuerzo que unos seres tan lejos de la perfección hacen para comprender su Creador.

La reunión del sábado estuvo una vez más marcada por la armonía, con algunas caritas nuevas que la Providencia trajo a CEADS y esperamos que puedan seguir caminando con nosotros. Des de este punto del fluido cósmico universal, os envío a todos mi amor deseando que tengáis una semana llena de serenidad, alegría y armonía.

Cariños de la hermana menor!

3 comentarios:

  1. La verdad es que la clase de sabado fue una de las más harmoniosas que he presenciado, el ambiente estaba inmejorable...gracies a tothom

    ResponderEliminar
  2. Hola! Gracias por el texto, así me entero de lo que pasa en la clase de los "mayores" ;-)

    saludos a todos, Marcello

    ResponderEliminar
  3. ¡Gracias por compartir también las cosas tan lindas que hacéis con los jóvenes, Marcelo!

    ResponderEliminar