domingo, 11 de marzo de 2012

¿Qué es el alma?

Hola familia, 

ayer nos reunimos en CEADS para nuestra habitual clase de estudio de la doctrina espiritista. El tema de la clase fue el alma. ¿Qué es el alma? 

Los materialistas consideran que los fenómenos psicológicos dependen únicamente de la biología humana, es decir, consideran que lo que se podría llamar la conciencia humana es el resultado, y no la causa de funciones como el pensamiento y las emociones. Los animistas a su vez, consideran que el alma es la chispa de la vida. La doctrina de los espíritus, sin embargo, nos aclara que el alma tiene que ser algo distinto, ya que las plantas y los animales inferiores no tienen un alma, pero sí tienen vida. En estos niveles iniciales de la existencia, tal y como estudiando en clases anteriores, los seres son aun principios inteligentes, sin conciencia de sí mismos. No son aun conciencias individualizadas y por esta razón, no están sometidas a las consecuencias del libre albedrío.

En la doctrina espiritista encontramos una definición del alma que brilla por su sencillez.

Esa definición, a pesar de ser extremadamente simples puede considerarse magistral. Vamos a apreciarla en las propias palabras del Codificador, citando el texto correspondiente de «El Libro de los Espíritus»:

134. ¿Qué es el alma?
- Un Espíritu encarnado.
134 a. ¿Qué era el alma antes de unirse al cuerpo?
- Espíritu.
134 b. En consecuencia, ¿las almas y los Espíritus son la misma cosa?
- En efecto, las almas no son sino los Espíritus. Antes de unirse al cuerpo, el alma es uno de los Seres inteligentes que pueblan el Mundo Invisible y que se revisten temporariamente de una envoltura carnal, para purificarse y esclarecerse.

136 b) ¿Qué sería nuestro cuerpo si no tuviese alma?
«Simplemente masa de carne sin inteligencia, todo lo que quisierais, excepto un hombre».

Después de la lectura de esta parte del texto, hicimos algunas consideraciones:

1. La definición de alma que nos ofrece la doctrina espírita nos la han dado los propios espíritus desencarnados. No es pues una conjetura, una hipótesis de los hombres. Los espíritus mismos, en comunicaciones que buscaban instruir a los hombres en la naturaleza y destino de la humanidad, explicaron qué es el alma.

2. El alma es un espíritu encarnado. Un espíritu es un ser inteligente desprovisto de su cuerpo físico – pese a que posee un cuerpo semi-material, llamado periespítitu en la doctrina de los espíritus. Así que es una equivocación decir “mi alma” o “mi espíritu” ha hecho o ha dejado de hacer esto o lo otro. Quién hace o deja de hacer lo que sea soy yo misma. Cuando decimos, “cuando desencarne, mi espíritu irá…”, nos equivocamos, aun que sea un vicio de lenguaje. Cuando desencarne YO iré. No tengo un alma, SOY un alma.


3. A través de la doctrina espiritista, sabemos que el espíritu es un ser individualizado, que progresa moral e intelectualmente a través de sucesivas reencarnaciones, siempre en una espiral ascendiente de progreso. Una vez el ser alcanza la humanidad, no da marcha atrás y, por tanto, no puede ya encarnar en cuerpos de animales. En cada encarnación, el alma evoluciona, liberándose del egoísmo y del orgullo, creciendo intelectualmente, liberándose poco a poco de sus imperfecciones. Así es como el espíritu puede llegar, después de incontables ciclos encarnatorios, a liberarse de la necesidad de volver a encarnar en mundos tan materializados como la Tierra.

4. Es importante entender que un espíritu no es más que un hombre desprovisto de su cuerpo físico. Con esto queremos aclarar que las personas que tienen una fe ciega en lo que diga un espíritu o que busque a un médium y piense que lo que este médium le diga “va a misa”, no acaba de comprender algo muy importante. Los espíritus no lo saben todo. Nadie alcanza la omnisciencia solo porque esté desencarnado. Cuando morimos preservamos todo nuestro patrimonio intelectual y moral. A los dos lados de la vida, hay que esforzarse mucho para evolucionar, superar nuestra ignorancia y liberarnos de nuestra inferioridad. Todo cuanto diga un desencarnado debe ser analizado a la luz de la lógica. La fe espiritista es, por tanto, una fe razonada, puesto que no aceptamos lo que los espíritus nos cuentan sin más, sino que analizamos con sentido común toda la información que llega del plan espiritual.

Con el concepto del alma la Doctrina Espírita se transformó en la doctrina de la esperanza, pues descubrió ante los ojos de los hombres un futuro verdaderamente feliz y promisorio.

La búsqueda de la evolución está en nuestras manos. La capacidad de progresar está en el corazón de cada hombre y de cada mujer. No hay intermediarios que valgan, es inútil entregarse al culto exterior, es irrelevante pronunciar palabras sin acompañarlas de los pensamientos y las actitudes que les den coherencia. Somos seres inmortales, destinados a la perfección, pero responsables de todo cuanto sucederá entre el momento presente y este momento glorioso en el que nos habremos librado de todas nuestra inferioridad. Agradezcamos la luminosa orientación de los espíritus que nos amparan la caminada, trayéndonos consuelo, esclarecimiento y reforzándonos la fe en Dios a través de la doctrina de los espíritus. Agradezcamos a nuestro Maestro Mayor todo el amor que dispensa a la humanidad, su paciencia y tolerancia con nuestros tropiezos. Agradezcamos el existir y humildemente rindamos culto en el altar de la mente y del corazón a la Inteligencia Cósmica Universal.

Una semana de fe, trabajo y amor a toda la familia CEADS.

¡Cariños de la hermana menor!

2 comentarios:

  1. ¡Hola!

    A la luz de lo que se habló en la reunión del último sábado y teniendo en cuenta lo que se añade en este post del blog, he estado reflexionando sobre la importancia que tienen todos y cada uno de los pequeños actos positivos que podemos realizar en nuestro dia a dia.

    Es muy posible que la verdadera fuerza y belleza de la vida esté en esos pequeños impulsos del alma.

    Muchas gracias a todos por el agradable recibimiento que tuve en mi primera visita al centro.

    Un abrazo.

    David.

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  2. Tienes toda la razón, David. Cada pensamiento, cada palabra, cada sentimiento que experimentamos libera energía que sale de nosotros y alcanza los demás. En nutras manos está educar los pensamientos, actos y plabras para vivir en coherencia con el sabernos espíritus inmortales. Nos alegramos mucho de tenerte con nosotros!

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