domingo, 1 de abril de 2012

Mediumnidad: la propuesta pedagógica del espiritismo

Hola familia de mi alma,

Ayer nos reunimos una vez más en nuestro humilde local. Cuando miro aquellas paredes, miro las sillas, las caras de las personas que estamos ahí… me invade un sentimiento de gratitud inmenso por participar en este grupo. También pienso en la tarea tan enorme que se realiza en el plano espiritual mientras estamos reunidos… Es todo tan sencillo, pero a la vez tan maravilloso. Como siempre, la clase de sábado transcurrió en armonía, pero hubo un detalle curioso. Tres estudiantes de bachiller, de 4º de ESO, venían a observar la reunión porque en su trabajo de fin de curso se dispusieron a investigar qué es el espiritismo. El tema no se lo propuso ningún profesor. El grupo podía elegir su tema, como podría haber sido la revolución francesa o el romanticismo, pero eligieron éste. Me quedo imaginando el trabajo de los mentores espirituales de estas chicas, lo que no daría por ver la presentación de su trabajo y poder observar qué sucede a la vez en el plano físico y en el plano espiritual. Lo que sí sé es que la clase de ayer les vino de perlas para entender qué es y qué no es espiritismo, por una parte, y la función de la mediumnidad en el espiritismo, por otra.

Empezamos la clase leyendo y discutiendo el texto de lectura básica de la clase. Cómo es la costumbre entre nosotros, entre todos fuimos intercambiando impresiones y puntos de vista, ampliando el texto y dando ejemplos prácticos de lo que se desprendía de la lectura. Os pongo el resumen de lo discutido:

En primer lugar, hay que reconocer que si Moisés prohibía la mediumnidad, es que la facultad ya existía en épocas remotas. No se puede prohibir algo que no es real. Aquí debemos entender dos cosas:
  • La comunicabilidad de los muertos es un hecho. La mediumnidad no la “crea” el espiritismo. Nuestra filosofía, de la cual la facultad de la mediúmnica es sólo uno de sus aspectos, sí tiene una manera de entender y practicar la mediumnidad.
  • Moisés prohíbe al pueblo hebreo el intercambio mediúmnico, no el espiritismo, que todavía no existía como doctrina. Más específicamente, Moíses prohíbe las consultas a los adivinadores, hechiceros, magos y hacedores de sortilegios. Ninguna de estas prácticas está contemplada en la forma como es espiritismo entiende la mediumnidad.

Entendiendo que la mediumnidad es un hecho y que Moisés tenía pleno conocimiento de ello, debemos entonces indagar porqué la prohibiría. Aquí están algunas de las razones que se nos han ocurrido:
  • El legislador hebreo quería evitar el mal uso de la facultad mediúmnica, toda clase de charlatanismo que sigue persistiendo en la actualidad. Me imagino que si Moisés viera este programa de televisión al que la gente llama para preguntar por su futuro, lanzaría plagas interminables sobre la cadena de televisión que lo emite, sus participantes y a cualquiera que llamara o lo viera.
  • Puede que lo que le motivara a Moisés fuera el sentido de preservación de la jerarquía. Él era el intermediario máximo entre su pueblo y Dios, bajó del Monte Sinaí con los 10 mandamientos, estableció una ley civil para regular la vida en la comunidad… Es probable que pensara que demasiados interlocutores no le ayudarían a gobernar a aquella gente dura de corazón.
  • El contenido de las comunicaciones mediúmnicas no era edificante ni instructivo. Me imagino a la clase de espíritus que los médiuns-magos-hechiceros atraerían, y no me cabe la menor duda de que yo también prohibiría el intercambio mediúmnico en estas circunstancias.
Lo más probable es que fuera una combinación de estas trés cosas y, puesto así, no sorprende que se prohibiera el hablar con los muertos.

Dicho esto, es conveniente aclarar que el espiritismo está de acuerdo con Moisés en el fondo, pero no en la forma. En el fondo, ninguna de las prácticas de intercambio mediumnico prohibidas por Moisés están contempladas por la Doctrina Espírita. En el espiritismo, la mediumnidad es una facultad que debe ser usada para la caridad, jamás para la satisfacción de intereses particulares o económicos. La mayor elevación moral y el único interés en hacer el bien y servir al amor debe motivar todo intercambio medúmico de los médiuns que se denominen espiritistas. En la forma, sin embargo, el espiritismo no puede estar de acuerdo con el legislador hebreo. El espiritismo no condena ni prohíbe la práctica mediúmnica, sea de la clase que sea. A través de la doctrina, las personas pueden conocer los mecanismos que le permiten comunicarse con los desencarnados y las consecuencias de la forma como se establecen dichas comunicaciones. A partir de ahí, el libre albedrío de cada uno es lo que debe orientar las elecciones personales.

Es importante entender que cosas como “conocer el futuro” no son ni útiles ni posibles, sencillamente porque el futuro de cada uno no está escrito. Por esto un adivino no te puede decir qué te sucederá en 10 años sin tomarte el pelo. Sí es verdad que cuando encarnamos traemos una especie de guión con hitos, tareas y experiencias que debemos vivir y que, según el uso que hagamos de nuestro libre albedrío, aprovecharemos para el progreso moral e intelectual del alma o no. Pero de ahí a creer que el futuro está escrito y que alguien te lo pueda contar es rebajar el uso de la razón a niveles potencialmente peligrosos para uno mismo.

Para las generaciones anteriores, muy acostumbradas a lo palpable, concreto y material, la realidad espiritual parece algo quizá demasiado fantasiosa o poco interesante para que pierdan su tiempo. Pero para las nuevas generaciones, educadas en el mundo virtual, la cosa cambia considerablemente. De la comprensión de lo virtual a la de lo espiritual, es un salto menor. Toca educar a esta generación que no aceptará prohibiciones autoritarias como la de la ley mosaica a comprender cómo utilizar sus facultades mediúmnicas para la contrucción de un mundo donde haya más armonía, tolerancia, respeto, sinceridad, alegría, humildad, gratitud… Amor en fin. Desde nuestra opinión, el espiritismo es una buena opción pedagógica.

Para finalizar, os dejo el texto final que nuestro querido monitor Alfredito nos dejó a título de reflexión. Somos muchos los que aspiramos al intercambio más directo con la espiritualidad. Muchos deseamos que el velo que separa los dos lados de la vida se nos pueda entreabrir. Antes, sin embargo, preparémonos para la tarea, si deseamos hacerlo siguiendo la doctrina espiritista como hoja de ruta de esta jornada evolutiva.

Cariños de la hermana menor

La mediumnidad y el servicio al prójimo

Aspiras al desarrollo de la mediumnidad para más fácil intercambio con el Plano Espiritual. Eso es perfectamente posible; sin embargo, es preciso que te entregues a sus manifestaciones comprendiendo que, para transformarse en un apostolado de bendiciones, te demanda amor y dedicación a los semejantes.

Habrás de reconocer que con ella no está a tu disposición un distrito para entretenimiento o para obtener ventajas personales, sino un templo, y a la vez un lugar de trabajo, – a través del cual los benefactores espirituales se aproximan a los hombres tan directamente como les es posible, para señalarles un rumbo seguro o aliviar sus sufrimientos –, así como que utilizarás sus recursos para socorrer a los que están despojados del envoltorio carnal, que esperan ansiosamente a quien haga llegar luz a sus corazones desorientados.

Con ella recibirás no sólo la misión consoladora de devolver la esperanza a los tristes, sino también la espinosa tarea de soportar, con coraje, la incomprensión de aquellos que se complacen en las tinieblas del materialismo, muchas veces interesados en establecer la duda y la negación para obtener, usando el nombre de la filosofía y de la ciencia, libre tránsito dentro de las áreas de la experiencia física, donde la fe opone una barrera a los abusos de orden moral.

Nunca harás ostentación de su poder con actitudes poco dignas que te colocarían en relación de dependencia respecto al mal y aun cuando te propicie medios con los que puedes superar a perseguidores y a adversarios, habrás de tratarlos con el amor que no huye de la verdad y con la verdad que no desdeña el equilibrio, admitiendo que no te asiste el derecho de anteponerte a la justicia de la vida. Considerarás a la mediumnidad como una llama de amor y servicio, para bendecir y auxiliar donde quiera que estés, en nombre de la Excelsa Providencia, que te hizo semejante concesión como préstamo. Y en los días en que ese ministerio de luz pese demasiado sobre tus hombros, piensa en Cristo- el Divino Instrumento de Dios en la Tierra- y percibirás, feliz, que el corazón crucificado por devoción al bien de todos, aunque parezca vencido, guarda triunfante la conciencia tranquila del vencedor.

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