domingo, 8 de julio de 2012

Amar sin pensar

Ayer en CEADS fue día de escuchar las palabras del Maestro a través de su Evangelio. Desde hace unos meses nos dedicamos a estudiar el Capitulo XIII - Que no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha y este sábado nos tocaba el ítem 17 sobre la Piedad
Para empezar hicimos un pequeño resumen de los items anteriores puesto que estudiar este capítulo es aprender el verdadero destino de la humanidad: caridad, amor y fraternidad.
Después leemos entre todos el texto de El Evangelio según el Espiritismo que os hemos dejado para lectura antes de la clase. Antes de nada es necesario distribuir el material para los asistentes y de este momento ya empezamos a practicar uno de las enseñanzas ya aprendidas: compartiendo tenemos mucho más. Os preguntáis de que estamos hablando. Es que hicimos pocas copias del texto con la intensión de demostrar que podemos compartir todo en la vida y cuando lo hacemos nos sobra mucho más de lo que si hubiera entregue una copia del texto a cada. Resultado: ¡¡nos sobrarán dos copias del texto!! Es decir, que si hubiera cuatro personas más en la clase de ayer estas serian capaces de seguir el texto cómodamente...Compartir es donar, es iniciar en el proceso de hermandad, es ecológico, es amar sin pensar!!



A continuación nos dividimos en tres grupos de estudio, cada uno de ellos con un par de preguntas para responder. Por supuesto todos creían poseer preguntas diferentes de los demás grupos pero ¡¡si han equivocado!! La primera pregunta a todos los grupos era bien sencilla: ¿Qué es la piedad?

¿ Sencilla?! ¡Pues va a ser que no!!

Cada uno de los asistentes hablaba de lo que sentían, entendían o sabían sobre la piedad, y de allí es estudio se transformó en un gran taller de crecimiento personal con mucha emoción, lágrimas y risas.
Es muy normal que confundamos la piedad con la pena. La pena es una emoción pasajera que sentimos en un momento exacto sin acción o conciencia de ayuda. La piedad es mucho más. Es una reflexión de cómo debemos mirar los infortunios del prójimo, mirar con los ojos del amor, de la compasión entendernos su sufrimiento más profundo, sin juzgar.
Este sentimiento divino propulsa la caridad. Es el amor en su estado puro, que nos viene del corazón sin esfuerzo, que se hace sin pensar y visando solamente menear el dolor del prójimo.
Puede que no podemos hacer la piedad con todos como hacía el Maestro pero podemos empezar en nuestra casa, nuestra casa mental y con los que nos rodean. Llegará el día que podamos hacerla a todos los seres del planeta, este día llegará y podemos empezar el camino por el primer paso.



Muchas veces ayudar al prójimo puede llevarnos por el camino de la solución de muchos de nuestros problemas. Nos hace progresar y despojar del egoísmo y del orgullo. 
¿ Entendemos mejor la piedad cuando la sentimos el dolor igualmente? Es verdad que no pasamos por la misma prueba o sentimos el dolor de la misma manera que los demás, tampoco es necesario pasar por el mismo pues puede que YA tengamos vivido o viviremos para poder entenderlo.

Cuando el sufrimiento ajeno no nos sensibiliza, la Orientación Divina estatuye que vengamos a experimentarlo igualmente, para evaluar el dolor del prójimo y nos predispone a ampararlo.(Cairbar Schutel – El Espíritu de la Verdad nº 26).

La reencarnación nos liberta de nuestros dolores, nos enseña cómo afrontarlos. Todos traemos en el corazón esta centella de amor que precisa de nuestro esfuerzo fraterno para
expandirse.
Puede que pensemos, ¿vale a pena nuestra pequeña dedicación, nuestros pequeños esfuerzos? Pues vale mucho!! Es una gota en el océano y él está hecho de pequeñas gotas.

Un abrazo de la aprendiz del amor,

Andrea

2 comentarios:

  1. Cada Evangelio en CEADS es una experiencia única...tengo el corazón lleno de amor y paz... gracias, familia!!

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  2. Gracias a ti por organizar tan bella clase ;-)

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