jueves, 2 de agosto de 2012

Mens sana in corpore sano

por Andrea Campos



Mens sana in corpore sano es una cita latina que proviene de las Sátiras de Juvenal. La cita completa es "Orandum est ut sit mens sana in corpore sano" (Sátira X, 356).Su sentido original es el de la necesidad de orar para disponer de un espíritu equilibrado en un cuerpo equilibrado



Una de las definiciones más aceptadas del estrés es la de Mc. Grath 1970, que señala que “El estrés es un desequilibrio sustancial (percibido) entre la demanda (exigencias) y la capacidad de respuesta del individuo (control), bajo condiciones en las que el fracaso ante esta demanda posee importantes consecuencias (percibidas)”.

En un planeta intermediario como la Tierra es común que encontremos que las demandas no sean las que nos gustaríamos, causando estrés y angustia al Espíritu que vive en él. Hay que recordar que el MEDIO somos nosotros que hacemos, si queremos un lugar mejor tenemos que hacerlo mejor.
El estrés es una consecuencia lógica de nuestro organismo frente las situaciones de supervivencia, aceptarlo es tener consciencia de algo natural y que PUEDE ser controlado, igual que el frío o el hambre pues es un fenómeno es de orden físico y psicológico. Estar atentos en los primeros señales del  estrés para que las funciones no desequilibren las energías y no nos lleve a un descontrol emocional. 



Cuando la persona no logra encontrar ese ajuste con la realidad, no se adapta al entorno o no tiene control sobre sí mismo es cuando surge el estrés.
Aceptar la vida con resignación, fuerza interior y esperanza en el porvenir previne todas las enfermedades causadas por el estrés. NADIE tiene tendencias suicidas. Venimos con tareas a cumplir para nuestra evolución y saber sobrellevar esta existencia hará que las próximas sean cada vez menos "duras".
Sí, hay que afrontar todas las causas de la manera que sabemos, no hay una formula exacta aunque San Agustín ya nos decía que la ociosidad abre puertas a los vicios, y Juana de Ángeles afirma que las vicisitudes depende del grado de importancia que las da.
Así que evitemos la ociosidad y miremos la vida desde la perspectiva del positivo.
Si algo va mal, pare y piense: ¿Ya me pasó algo parecido antes? ¿Cómo lo afronté? ¿Hubo solución? Medita internamente y respira profundamente, elevando el pensamiento al Padre Creador y preguntando a si mismo, ¿Qué haría Él en este momento? Seguramente haría algo con amor y jamás haría daño a si mismo. Recordemos que tenemos la luz de la creación dentro de nosotros.
La experiencia de la vida es para todos pero lo que aprendemos con ella es cosa de uno. Llevemos todas las experiencias, buenas y malas, como lecciones para el crecimiento de nosotros mismos.
¿Cómo podemos hacerlo? Pues bien, y si salimos a dar un paseo por el parque con una música relajante o hacemos un picnic con amigos o leemos un libro bajo la sombra majestosa de un árbol centenario... A todos nos gusta algo, hay que buscar allí dentro...puede que no sea fácil y rápido pero hay que seguir buscando porqué...


siempre hay una solución!

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