domingo, 23 de diciembre de 2012

Feliz navidad

Querida familia CEADS, 

Es navidad. Más allá del comercio o del atavismo, la fecha inspira introspección. ¿Quién es el ser que en la Tierra conocemos por el nombre de Jesús? ¿Quién es este ser cuyo nacimiento se celebra en todo el mundo? En la pregunta 625 de El Libro de los Espíritus, Kardec pregunta:

625. ¿Cuál ha sido el arquetipo más perfecto que Dios haya otorgado al hombre para servirle de guía y modelo?

La respuesta de los espíritus es categórica:

- Ved a Jesús.

El codificador aclara:
Es Jesús para el hombre el arquetipo de la perfección moral a que puede aspirar la humanidad en la Tierra. Dios nos lo ofrece como el modelo más perfecto, y la doctrina que ha enseñado es la más pura expresión de su ley, porque estaba animado del Espíritu divino y fue el Ser más puro que haya aparecido en la Tierra. Si algunos de los que pretendieron instruir al hombre en la ley de Dios han hecho que en ocasiones aquél se extraviara con falsos principios, esto ha sido porque se dejaron dominar ellos mismos por sentimientos demasiado terrenales y por haber confundido las leyes que rigen las condiciones de la vida del alma con aquellas otras que regulan la existencia del cuerpo. Muchos han presentado como leyes divinas lo que no era otra cosa que leyes humanas, creadas para servir a las pasiones y dominar a los hombres. El espiritismo es el cristianismo redivido.
Existe una continuidad entre el viejo testamento, el mensaje evangélico y el espiritismo. Como expone Herculano Pires en el prefacio de El Libro de los Espíritus,
La Biblia es la primera codificación de la primera revelación cristiana, el código hebraico en el que se fundieron los principios sagrados y las grandes leyendas religiosas de los pueblos antiguos. La gran síntesis de los esfuerzos de la antigüedad en dirección al Espíritu. No hay que asombrarse de que se presente ella muchas veces contradictoria e inspirando temor al hombre moderno. El evangelio constituye la codificación de la segunda revelación cristiana, la que brilla en el centro de la tríada de esas revelaciones, teniendo en la imagen de Cristo el sol que ilumina a la otras dos y que arroja luz sobre el pasado y el futuro, estableciendo entre ambas la necesaria conexión. Pero, así como en la Biblia se anunciaba ya el Evangelio, también en éste aparecía la predicción de un nuevo código: el del Espíritu de Verdad, según puede comprobarse en el Capítulo 14 del Evangelio según San Juan. Y ese nuevo código nació de las manos de Allan Kardec, bajo la orientación del Espíritu de Verdad, en el momento exacto en que el mundo se preparaba para entrar en una fase superior de su desarrollo.
Aprovechemos las fiestas para reflexionar sobre nuestras actitudes y encontrar maneras de permitir que este sol, luz de amor, perdón y humildad, pueda penetrar nuestras conciencias.

 Feliz navidad y cariños de la hermana menor 

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