martes, 2 de abril de 2013

Evolución hacia un mundo mejor


Familia,

lo prometido es deuda. Con vosotros, la versión completa de texto de Jonathan Levy, que aparece resumido en el último número de Visión Espírita. ¡Qué lo disfgrutéis!

Cariños de la hermana menor

Evolución hacia un mundo mejor

Dr. Levy

Nacemos como seres cósmicos, capaces de resentir el mundo que nos rodea más allá de la comprensión de las palabras y de las formas.  Somos capaces de percibir el mundo a través de su frecuencia vibratoria y de cómo resuena en nosotros, aunque de forma inconsciente.  Éste es el lenguaje de la comunicación con el todo, con la vida y con el cosmos.

El físico alemán W.O. Schumann constató en 1952 que la Tierra está rodeada de un campo electromagnético poderoso que se forma entre el suelo y la parte inferior de la ionosfera situada a unos 100 km por encima de nosotros.  Ese campo posee una resonancia (de ahí el nombre de resonancia Schumann) o pulso vibratorio que se sitúa aproximadamente en los 7,83Hz. Sorprendentemente la Tierra vibra a la misma frecuencia de resonancia que el cerebro humano y el de todos los mamíferos terrestres y marinos, que también vibra a 7,83 Hz. Este espectro radioeléctrico de la Tierra funciona como si fuera un marcapasos, responsable del equilibrio de la biosfera, condición común de todas las formas de vida. Mientras el ritmo Alfa (9,10,11 Hz)  varia de una persona a otra, la frecuencia de 7.8 Hz es exactamente común a todos los mamíferos, siendo una constante normal biológica, que funciona como un marcapasos para nuestro organismo.  Se observó que siempre que los astronautas, en razón de los viajes espaciales, quedaban fuera de la resonancia Schumann, se enfermaban.  Pero sometidos a la acción de un "simulador Schumann" recuperaban el equilibrio y la salud."

Todos nosotros como seres resonantes que somos, formamos parte de una gran estructura vibratoria que enmarca la totalidad de las expresiones de vida.  Poseemos una estructura armónica propia, en búsqueda constante de equilibrio y armonía. Nuestros órganos, nuestras células, nuestros pensamientos, nuestros sentimientos vibran y por tanto emiten en una frecuencia de onda que conforma nuestra estructura vibrante personal, que a su vez se interconecta y resuena con las miles de estructuras armónicas resonantes que existen a nuestro alrededor comunicando y configurando un estado de conciencia individual y colectivo.

La naturaleza, vive en estado permanente de resonancia armónica con el universo, con la Tierra y con todas las manifestaciones de vida, la nuestra incluida.

Cada valle, cada bosque, cada playa, cada río… poseen su propia y peculiar capacidad de relacionarse vibratoriamente con nuestro campo armónico produciendo ajustes y reequilibrio solo por el hecho de entrar en contacto con nuestra estructura vibratoria, bien sea a través de nuestra aproximación física o bien a través de una exposición sonora utilizando grabaciones realizadas en lugares limpios y captadas en estado de resonancia y respeto con el entorno.

Archivo propio
Un amanecer puede aportarnos vitalidad y transformar nuestros momentos de apatía en optimismo.  El canto de un pájaro emitiendo a 8.000Hz puede mejorar nuestra concentración y estimular nuestro aprendizaje.  El sonido residual producido por un oleaje con mar de fondo puede reducir un brote de ira en un plazo de 12 minutos.  El suave sonido de las olas entre las rocas puede movilizar emociones bloqueadas en el plexo solar y hacernos sentir el más amoroso de los abrazos en nuestros momentos de soledad y derrota.  El canto de un grillo puede desbloquear el miedo y reconducirlo a un estado de confianza con el proceso de la vida haciéndote sentir amor por tí y por el todo.

Las frecuencias de luz se producen como pulsaciones, y el ritmo de las mismas condiciona los ciclos.  La Tierra, por ejemplo, es muy vulnerable a las emisiones electromagnéticas de las explosiones solares que recibe cada once años, cuando el sol completa un ciclo y pulsa.  También existen ciclos galácticos, y cuando uno de ellos termina, nuestro centro galáctico pulsa, disparando energías de frecuencias electromagnéticas altísimas, que cambian las matrices de vida en toda la galaxia. Estas frecuencias viajan como ondas, llevando paquetes de información nueva, que provocan un ordenamiento más complejo en todos los niveles, desde el solar y planetario, hasta el molecular. 
Si comprendemos esto, estaremos ubicándonos dentro de la situación planetaria que vivimos actualmente.  Sabemos que desde 1987 se ha incrementado en la Tierra el impacto de fotones de luz de altísima frecuencia, procedentes del centro galáctico. También hay ya confirmación científica de que, tal vez debido a este bombardeo de energía, algunas constantes planetarias, como el magnetismo y la frecuencia Schumann (pulsación de la Tierra), han estado cambiando.  De hecho, antes, la frecuencia de la resonancia de Schumann era de 7,8 Hz, pero desde 1980 no ha dejado de aumentar.  Este fenómeno que fue aumentando lentamente al principio, se ha ido acelerando actualmente hasta el punto de alcanzar los 12,8 Hz.  Esta aceleración no tiene ninguna explicación evidente.  Este aumento importante de la frecuencia (de 8 a 13 Hertz) influye pues considerablemente en nuestras vidas sin que nos demos cuenta, así como obviamente no nos damos cuenta de que el planeta rota, y de que en estos momentos estamos girando aproximadamente a 1.000 kilómetros por hora sobre la superficie de la Tierra.

Este cambio vibracional obliga a nuestros cuerpos  -y a los de todos los seres de los distintos Reinos del planeta- a tener que vibrar más alto, concordantemente con la vibración de la Tierra.

¿Será que la Tierra ha cambiado su frecuencia vibratoria específica para abrirle espacio a una nueva humanidad?  Al parecer es un proceso que se está llevando a cabo ahora y forma parte de un ajuste, y podemos deducir por la información que nos da la Espiritualidad que el aumento de nivel vibratorio de los humanos sea acompañado de un aumento del nivel vibratorio de su entorno, o sea, su planeta.

Hay que tomar estas afirmaciones con prudencia.  Pero sea lo que fuere, todo parece estar unido : cambio en la oscilación de la órbita elíptica de la Tierra alrededor del Sol, cambio en la inclinación de la Tierra, inversión de los polos, movimientos de los polos, disminución del campo magnético terrestre y aceleración de la resonancia de Schumann.  Estos diferentes fenómenos podrían incluso tener el mismo origen y prefigurar grandes cambios planetarios en un futuro muy cercano.

Esta elevación de la frecuencia terrestre se produce progresivamente para que todos se puedan adaptar.  De esta forma es fácil entender que una elevación del nivel vibratorio de la Tierra tendrá repercusiones tanto a nivel físico como psíquico en los seres humanos.

¿Será que el cambio vibratorio actual hace que, poco a  poco, los seres humanos (y todo el planeta) se vayan poniendo en resonancia con un nivel evolutivo superior, es decir, que estén aumentando poco a poco su nivel vibratorio lo que les va a permitir entrar en este nivel evolutivo superior progresivamente?  Este pasaje se está realizando en forma progresiva (es lo que está pasando actualmente) y no brutalmente, lo que sería insoportable para la mayoría de los seres vivos.

Como la elevación de frecuencia es progresiva, el momento exacto del pasaje a un nivel evolutivo superior será seguramente imperceptible.  Nada nos lo va a indicar de manera tangible, el cielo seguirá siendo azul, y los pájaros seguirán cantando en los árboles.  Todo va a ser igual en un nivel evolutivo superior, pero sin embargo, todo va a ser diferente para los seres humanos, porque su visión del mundo, del universo, va a haber cambiado.  La existencia de la Tierra no cesará.  Se transformará en una nueva, como está escrito.  No se dice que la Tierra se destruirá, se dice que habrá un nuevo Cielo y una nueva Tierra; no una nueva Tierra después de la destrucción de la anterior, sino una nueva Tierra hecha de la antigua.

Es posible que estos cambios que sufre la Tierra produzcan acontecimientos planetarios como catástrofes naturales.  El clima, los elementos y la geología de la Tierra también están convulsionados, y paralelamente también experimentamos caos en todos los paradigmas existentes: a nivel de gobierno, economía, de instituciones, de creencias religiosas, sistemas sociales, familiares, de salud, etc., los cuales están resquebrajándose para finalmente sucumbir y dar nacimiento a otros mejores para una humanidad más completa.

Sabemos que es difícil ver este tipo de acontecimientos desastrosos como algo positivo, pero desde una perspectiva más amplia se trata de un bien, de un cambio para mejor.  Pero, la lucidez, la buena voluntad o simplemente el sentido común pueden también predominar en los humanos e impedir evoluciones dramáticas para los pueblos.  Y, en realidad, si los humanos en conjunto cambian y se vuelven más “humanos”, la potencia de sus pensamientos reunidos puede cambiar muchos futuros. Es lo que nos enseñó la física cuántica al demostrar que el pensamiento podía actuar sobre la materia.  Una previsión se puede retardar, se puede atenuar, incluso anular si ocurren elementos favorables.
No hay duda que la frecuencia terrestre está progresando desde hace unos años, lo que induce diferentes disturbios en los seres humanos.  Estos disturbios pueden ser más o menos importantes, según que la persona se esté preparando correctamente o no para ayudar a su organismo y a su espíritu a adaptarse a los cambios vibratorios.

El cambio vibratorio va a tener repercusiones  a todos los niveles en los seres humanos : físico, psicológico y energético.  Y los organismos tienen que adaptarse continuamente a las elevaciones de frecuencias progresivas.

Es importante preservar un alto nivel vibratorio así como el equilibrio de nuestros cuerpos energéticos para poder armonizarnos con la elevación de frecuencia actual.  Es también, probablemente, la falta de armonía entre las vibraciones de nuestro entorno y las vibraciones del cuerpo la que produce los trastornos que muchas personas sienten.

A pesar de las enormes dificultades que nos hemos creado nosotros mismos en la Tierra, una gran parte de la Humanidad ha logrado un importante progreso en su proceso evolutivo en las pasadas décadas.  Muchas personas, en el momento actual, han comenzado ya su proceso de ascensión, elevando sus frecuencias vibratorias.  Como resultado de todo ello, algunos de nosotros hemos podido notar que nos sentimos un poco más "iluminados" en nuestro interior, aunque algunos podamos no ser conscientes mental y físicamente de estos cambios sutiles en nuestra vida diaria.

Aquella parte de la población terrestre que logre ascender formará parte en lo sucesivo de un mundo que será como un escaparate para los demás, un mundo amoroso y cooperador, ejemplo para el resto de los astros del universo de una vida correcta, ganada a través de duras y amargas lecciones.  Habremos forjado un nuevo y elevado orden social por medio de nuestra larga experiencia de intensos conflictos y dificultades.
La Tierra se prepara, después de una larga y dolorosa trayectoria, para moverse hacia un nivel más alto, donde los habitantes de su turbulenta superficie expresarán en el futuro grandes avances como civilización pacífica y amorosa.  La Humanidad mostrará en el futuro el camino, como ejemplo para otros planetas del Universo, el cuál también evoluciona, de una transformación hacia un nuevo nivel más profundo de respeto hacia el medio ambiente planetario y otras formas de vida también en evolución.

El Planeta Tierra ha servido como anfitrión para almas jóvenes, y también para almas agresivas y destructivas, durante 26 millones de años aproximadamente.  Es muy conocida dentro de nuestra Galaxia como lugar de aprendizaje de lecciones particularmente difíciles, así como para resolver las tendencias agresivas y destructivas de aquellos que no han desarrollado las cualidades de caridad y amor.  Y muchos seres procedentes de otras partes del Universo han llegado, también, a la Tierra para trabajar estas tendencias agresivas y destructivas por medio de la Ley del Amor.  La Tierra ha actuado pues hasta ahora como Escuela de Evolución para una gran población de almas humanas "relativamente" jóvenes.  Algunos llegan aquí para aprender lecciones básicas para desarrollarse como seres humanos conscientes y en evolución.  Aquí aprenden a discriminar entre el bien y el mal, y, lo que es más importante, a desarrollar en el tiempo el respeto por todas las formas de vida.

Como resultado de todas estas actividades de aprendizaje de una naturaleza más bien negativa, la acumulación gradual de una "nube negra" de pensamiento negativo ha aparecido en el éter espiritual de la Tierra.  Esta nube negra es perfectamente visible para los Seres de los planos espirituales y visitantes de alta vibración de otros planetas y mundos.

La necesidad de una limpieza en profundidad del planeta Tierra es, en estos momentos, mucho más que un fin-de-ciclo habitual.  La manifestación física de esta gran limpieza se llevará a cabo por medio de estos cambios mencionados anteriormente en la Tierra, lo que resultará en un planeta literalmente "sacudido". 
El momento del renacimiento se está acercando.  El momento exacto y la naturaleza de los cambios solo Dios los conoce.  Aunque la Humanidad pueda ejercer influencia sobre estos cambios, no podrá evitar que ocurran, porque la evolución es imperativa.  La prueba para la Humanidad recae en aceptar los cambios terrestres como acontecimientos naturales y necesarios.

Aquellas formas de vida que muestren aspectos no evolutivos o contrarios al resto que progresa, serán trasladadas amorosamente a otros lugares que retomarán la función de transmutación.  Por tanto, ahora es el momento en que será llevado a cabo un gran trabajo de purificación para limpiar y embellecer la Tierra.
Nuestro mundo avanza dentro de una frecuencia más alta.  Las altas frecuencias implicarán cada vez más luz, de modo que en la transición de la Tierra por esas frecuencias, cada átomo y cada molécula tendrán cada vez más luz.  Esto no solo se refiere a los humanos, sino también a la flora, a la fauna y al planeta entero.  Según cambie la resonancia hacia unas frecuencias más elevadas, éste se volverá más y más brillante.

Los grandes Espíritus que gobiernan nuestro mundo están tratando de acelerar la vibración terrestre para hacer operativa una frecuencia más alta.  Ésto es lo que al hombre le causa confusión y división, pues está aprisionado entre la flaqueza de su propio cuerpo, motivada por su comportamiento pasado, y el intento de los Espíritus Superiores del Planeta para llevarle hacia una consciencia más elevada.

Otro elemento de los preparativos previos es el número considerable de “Trabajadores de la Luz” o “Servidores de la Luz”, que han encarnado específicamente en este tiempo, acordándolo y entrenándose previamente en los Altos Planos, para facilitar el proceso de iluminación y ayudar durante el tiempo de la Tribulación.  Muchos mensajes y profecías de los Espíritus de las Altas Esferas confirman repetidamente que los Cambios Terrestres forman parte del “Plan Superior” y que la Humanidad debe rápidamente resolver y transmutar todas sus pasadas deudas y estar preparada para avanzar dentro del Gran Plan Divino hacia la Ascensión.

El "Día del Juicio" es tradicionalmente un tiempo en que se realiza una evaluación de los avances de cada Alma, al final de una fase particular de evolución planetaria, para determinar aquellas que están capacitadas para elevarse a un plano superior, así como las que deben comenzar en algún otro lugar para intentar aprender nuevamente las lecciones que no han logrado superar.

Hay razones prácticas para esta evaluación.  Aquellas almas cuya tasa vibratoria esté por debajo de un cierto nivel, mostrando una falta de progreso evolutivo, no podrán realizar confortablemente la transición a las altas dimensiones vibratorias.  Encontrarán la intensa luz-energía de las Altas Esferas muy dolorosa.  También se encontrarán privados de la oportunidad de expresar los bajos instintos y emociones que todavía no han superado; simplemente no se sentirán "en casa" en un mundo tan elevado, de una sensibilidad tan refinada.

Guías y Espíritus Superiores que se están comunicando actualmente, resaltan la urgencia de que todos seamos capaces de "aprobar" este examen final tan rápido como nos sea posible, mientras todavía tengamos la oportunidad en este plano físico de densidad terrestre.

Para aquellos cuyo destino fluctúa entre la Ascensión y el comenzar todo de nuevo, un esfuerzo para cambiar y aprender las lecciones necesarias puede ser decisivo para cambiar el resultado final.  Este tiempo de "Tribulación" es una “División de Caminos”, es “separar el trigo de la cizaña”.  Especialmente en este planeta, dotado con la completa expresión del "libre albedrío", cada individuo tiene la oportunidad de hacer sus elecciones momento a momento.  De hecho, en el momento presente, las oportunidades para que cambiemos se verán multiplicadas y se magnificarán debido al incremento de las energías de Luz que son enviadas a la Tierra por la Jerarquía Espiritual.

Las personas que no superen este Ciclo de Resolución y Auto-evaluación, sentirán la necesidad de comenzar todo de nuevo en otro planeta.  Las almas particularmente destructivas y sin corazón pueden sentir que su alma/espíritu debe volver a un nivel incluso inferior, para comenzar en un mundo menos evolucionado.  Esto no es un castigo.  Se debe al hecho de que el Espíritu inferior no es capaz de funcionar bajo las altas frecuencias vibracionales.

Habrá mucho sufrimiento en la Tierra pero no más de lo que la Humanidad puede soportar o entender.
La vibración del campo magnético terrestre es la base tonal de nuestro mundo y el estado vibratorio de la naturaleza tiene como objetivo armonizar la vida a un único estado de conciencia: ¡EL AMOR!


1 comentario:

  1. Gran trabajo, Jona. ¡Gracias! Cuando hablábamos del aumento de la frecuencia vibratoria, aun que sé que estamos hablando de procesos físicos, por ignorancia de laguna manera persistía la idea de que fuera una especia de metáfora. No lo es. Así como no soy consciente de que la Tierra ahora mismo está girando, no soy consciente de la aceleración de la frecuencia vibratoria del planeta y de las criaturas que navegamos en su psicosfera... pero esto no quiere decir que no sea un proceso tangible. ¡Felicidades otra vez!

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