domingo, 23 de marzo de 2014

El bebe en formación es más que una masa de carne: es una persona

Hola familia,

en nuestra reunión de ayer nos dedicamos al estudio de un tema muy delicado: el aborto. Nos enseña la doctrina que el único caso en que el aborto no vulnera la ley sagrada de respeto al amor es aquel en el que la vida de la madre corre peligro. En esto caso, enseñan los espíritus, es necesario preservar la vida del ser que ya está encarnado. A partir de aquí lo que hay que entender es que el espiritismo no prohibe nada, no condena a nadie y nos orienta en todo momento a no juzgar a quién quiera que sea. Lo que la doctrina espírita sí hace es esclarecer que el aborto es un mal uso del libre albedrío, porque:
  • El espíritu se une al cuerpo en formación en el momento de la fecundación. A partir del mismísimo momento en que ocurre la fecundación ya existe un espíritu unido a las células que rápidamente se multiplicarán para formar todo el cuerpo del individuo reencarnante.
  • El espíritu que reencarna no se crea en el momento de la fecundación. En este momento empieza una nueva jornada en la carne, pero es un ser individualizado, con una historia evolutiva, un patrimonio intelectual y moral… en palabras llanas y claras: ES UNA PERSONA. Decir no al aborto es por tanto una cuestión de humanidad.
  • Todos y cada uno de nuestros actos quedan registrados en nuestro cuerpo espiritual. En el caso de la mujer, el aborto desorganiza su centro de fuerza genésico; en el caso del hombre que impulsa una mujer al aborto o de un médico que se dedique a su práctica, por ejemplo, en encarnaciones futuras sufrirán el efecto del hecho de atentar contra la vida.

En clase, los monitores nos propusieron diferentes casos, muy duros… Nuestra tarea era intentar ofrecer consuelo a las personas des de nuestro conocimiento espírita.  Os pongo los casos para que veáis lo difícil que era la tarea:
Una joven de 17 años ha quedado embarazada y quiere abortar. Tiene miedo de lo que van a pensar sus padres, tiene miedo de lo que hablarán de ella en el instituto. El padre igualmente es un joven, que tampoco quiere tener el hijo. Lleva días sin ir a casa, está durmiendo en la casa de una amiga, que es tu sobrina Ella te ha contado lo que está ocurriendo, porque no sabe cómo ayudar la amiga. 
Una pareja de amigos tuyos, de unos 30 años de edad, está pasando por un momento de desacuerdos y cierta depresión. Eso porque la mujer ha quedado embarazada sin que estuviera en sus planes. No pasan por una situación económica favorable y creen que el hijo puede complicar aún más la situación. Están planteando el aborto como alternativa más razonable. 
Una compañera del trabajo ha sido desgraciadamente víctima de violencia sexual y ha quedado embarazada. Está al límite de sus fuerzas, pese el apoyo que tiene de sus familiares y amigos. Pero ha entrado en depresión profunda y ve al aborto como única solución a todo este drama.
Sobre este caso en particular, también se nos ofreció leer palabras de la amiga espiritual Joanna de Angelis en “Después de la Tempestad”:

… Aún en el caso de fecundación resultante de la violencia sexual, la expulsión del feto por el proceso abortivo, de manera ninguna repara los daños ya ocurridos… Frecuentemente, el Espíritu que llega al dolorido regazo materno, a través de circunstancia tan ingrata, se transforma en floración de bendición sobre la cruz de agonías en que el corazón femenino se estraga…Sucede, pues, que el sufridor inocente de ahora está resarciendo deuda, ascendiendo por la ruta de la abnegación y del sacrificio a los páramos de la felicidad.
Han diagnosticado un caso de enfermedad grave en el feto que lleva en el vientre una amiga vuestra. Con esta enfermedad el bebé, después del nacimiento, no vivirá mucho más que unos días. La madre está angustiada, siempre ha deseado tener un hijo, pero en este caso no está seguro que deba llevar adelante el embarazo.
Aquí también se nos ofreció leer un pequeño texto complementar, resumen de Conferencia Divaldo Franco, en el 3er Congreso Espírita Brasileño. 


“El anencefálico es un ser con vida. No tiene el cerebro, pero el espíritu está en el proceso doloroso de reencarnación. Tratase, invariablemente, de alguien que se suicido dolorosamente, tirando de puentes, peñascos, que se destrozaron el cráneo.  No destruyeron solamente la masa encefálica, sino que también, perturbaron la harmonía del periespíritu; reencarnándose, entonces, para una vida breve. No nos es lícito matar, en ninguna circunstancia. El anencefálico tiene derecho a vivir. Existen ejemplos de alguno de ellos que han conseguido alargar sus días de vida, amados por sus padres, hasta el momento en que cumplieron la tarea que le había sido reservada: concluir la etapa que interrumpieron con el suicidio, desencarnando naturalmente y recomponiéndose en la vida espiritual. Muchas veces, incluso, vuelven a renacer en la misma familia, para poder proporcionar la felicidad.”


En todos y cada uno de estos casos quedó patente lo imposible que resulta decir a nadie lo que debe hacer… Ser fuerte, aceptar la prueba, buscar valor de donde pueda y seguir adelante para que el buen uso del libre albedrío re-equilibre la báscula donde se pesan nuestras deudas y nuestros méritos, en lugar de añadir peso que luego nos costará todavía más rescatar… ¿Cómo hacerlo con respeto, compasión y sabiduría?

La conclusión final es que todo depende de la FE. Los espíritas tenemos la fe razonada que nos dice que existe una fuerza cósmica, perfecta en sus leyes, que nos impulsa al progreso… Sabemos que el bebe en el vientre materno, aún cuando ni siquiera tiene un cerebro, aun si es el fruto de una violación, aun cuando trastoca todos los planes y sueños de la madre, el bebe en formación es más que una masa de carne, es una persona: un espíritu individualizado, con una historia evolutiva y necesidad de   seguir evolucionando. Cuando sabes todo esto el aborto no puede ser una opción. Pero nunca hay que olvidar que la responsabilidad va en proporción al conocimiento. Los que sí sabemos todo esto tenemos gran responsabilidad sobre nuestros actos. Por esto, des de aquí y de todos los medios que los espíritas dispongamos, compartiremos las enseñanzas de los espíritus: el aborto es un grave error que le quita a un espíritu la oportunidad se seguir evolucionando y causa graves consecuencias a quién lo practica o lo impulsa.



El maestro dijo que tirara la primera piedra el que estuviera libre de pecado… Conscientes de que no somos nada para juzgar las opciones de nadie, nos queda sólo elevar el pensamiento a la fuente cósmica de amor y perfección, rogando que fortalezca a todas personas que estén planteando el aborto ahora mismo, para que amparados por sus mentores y sintonizando con las potencias del bien, digan “sí” a los espíritus en formación en los vientres maternos, incondicional y humildemente firmando una declaración de amor por la vida.


Cariños de la hermana menor

1 comentario:

  1. Gracias por publicar el resumen! Espero que haya quedado claro que en el Espiritismo no se juzga, no se condena, no se acusa. Lo único que intenta es transmitir a nosotros, seres todavía en evolución, un poco de conocimiento y luz, siempre con un razonamiento lógico. Bien dijo Alfredo en la clase, que para el progreso son necesarios el amor y el conocimiento. Saludos, Marcello

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