domingo, 12 de octubre de 2014

¿Tienen sensaciones los espíritus?

Hola familia,

ayer en CEADS nos dedicamos a intentar comprender las sensaciones y percepciones que tienen los espíritus, así como las razones por las que las experimentan.

Dos cosas, creo, hay que aclarar de entrada. Tal vez a mucha gente se le ocurran estas dudas:

¿Tienen sensaciones los espíritus? Y de ser así, ¿qué nos puede interesar saber qué sensaciones son estas a los que todavía estamos encarnados?

La respuesta a la primera pregunta es sí, los espíritus tienen sensaciones. Para los que disponer de la información que nos traen nuestros amigos desencarnados es algo novedoso o poco creíble, la vida después de la muerte tiene todavía un sentido muy nebuloso. Hay muchas personas que creen en que “hay algo” después de la muerte, pero, por las razones que sean, ignoran qué tipo de vida nos espera después que el cuerpo físico ha desaparecido. Gracias a que Kardec, en la doctrina Espírita, promovió un dialogo sistematizado y de contenido moral e intelectualmente relevante para la humanidad, hoy disponemos informaciones muy interesantes sobre la vida en el plano espiritual.

La segunda pregunta es igualmente importante y normal que sea planteada: ¿Qué nos puede interesar saber, por ejemplo, que el espíritu escucha, no a través de sus oídos, si no a través de todo su ser? ¿Qué nos puede importar saber que, a falta del cuerpo físico, el espíritu siente de forma generalizada? ¿Que según las pasiones que haya alimentado, puede seguir deseando fumar o beber incluso después de desencarnado? Pues, todas las clases de estudio de la filosofía espírita que realizamos, las hacemos con el mismo fin: instruirnos sobre diferentes aspectos de la inmortalidad del ser, para intentar mejorar ahora mismo. Solemos decir “prepararnos para la muerte”, que es la única certeza que todos tenemos, pero no nos referimos a dejar la herencia ordenada o nada por el estilo. El espírita se prepara para la muerte buscando desprenderse de las adicciones que tenga; luchando por vivir con más desapego; intentando cultivar virtudes y dominar el ego. Al final, lo que deseamos es ser felices. Comprendemos, porque así nos han aclarado los espíritus en nuestra doctrina, que todas nuestras acciones están encadenadas en una relación de causa y efecto.

En la Revista Espírita, publicada en 1858, Allan Kardec nos ofrece un interesante ensayo basado en la información que recibió de los espíritus y sus observaciones empíricas al trabajar con mediuns. Nos dice, por ejemplo, que el periespíritu, nuestro cuerpo espiritual, es el que trasmite al espíritu las sensaciones del cuerpo físico cuando estamos encarnados. Estando desencarnados, sigue teniendo la función de registrar percepciones y trasmitirlas al espíritu. A medida que evolucionamos, el periespíritu se vuelve más etéreo y menos denso. Progresivamente, el espíritu pasa a experimentar las sensaciones con menor intensidad. Para comprender esta situación planteamos una analogía con el desarrollo moral de forma más general: cuando un espíritu moralmente muy evolucionado vive una situación problemática que a cualquiera de nosotros nos parecería una tragédia, la encaja con más entereza y fe. Nosotros, en cambio, solemos vivir con gran intensidad situaciones que suceden todos los días en todas partes, situaciones que probablemente deben ocurrir a todos en algún momento de nuestras existencias físicas, como puede ser la pérdida de un ser querido o una ruptura conyugal. Se puede decir que a mayor madurez moral, menos situaciones pueden afectar el equilibrio del ser; a menor madurez moral, se vive todo con más pasión, en una auténtica rueda vida de sentimientos. La base de esta reacción emocional puede que sea la propia densidad del periespíritu. Como ya hemos dicho, a medida que evolucionamos, nuestro cuerpo espiritual se vuelve más etéreo y el ser ya no sufre o goza con la misma pasión de los que todavía estamos ensayando para el amor y la caridad.
Bueno familia, que no tenemos ni de lejos la intención de agotar el tema. esto sí, se han planteado algunas preguntas sobre el periespíritu. Por esto os dejo aquí algunos enlaces apra el que quiera hacer repaso del tema:

Paz y bien. Cariños de la hermana menor

No hay comentarios:

Publicar un comentario