miércoles, 31 de diciembre de 2014

Lo que no es Espiritismo

LO QUE NO ES ESPIRITISMO
(Andrea Campos)

El Espiritismo nació como doctrina filosófica a partir de la compilación de las informaciones recibidas desde el plano espiritual por médiums de todo el mundo. Después  de haber sido pasadas por una criba rigurosa por el pedagogo Allan Kardec, que las seleccionó, comparó sus contenidos, sus significados comunes y las ordenó; fueron publicadas formando el El Libro de los Espíritus. De eso no hace mucho, solamente 157 años. Ocurrió en un momento clave de la humanidad, de avances del conocimiento y de búsqueda de respuestas profundas sobre la vida y su verdadero sentido.

Desde hace varias ediciones de la revista venimos escribiendo sobre la historia y atributos del Espiritismo, que podéis encontrar en este enlace. Pero antes de seguir desarrollando más los conocimientos de la Doctrina Espírita, queremos aclarar lo que no es Espiritismo, ejerciendo un pensamiento analítico para desmitificar sus creencias y acciones.

Allan Kardec, el codificador de la Doctrina Espírita

Ya sabemos que el Espiritismo no inventó el contacto con los espíritus, pues es algo tan natural como el nacimiento de una nueva estrella cada día. El plano espiritual y el plano material siempre han estado directamente vinculados, en un proceso espiral de adquisición de conocimiento y evolución.  Lo que la doctrina espírita hizo, bueno, en realidad lo hizo Kardec con la ayuda de médiums y espíritus sabios, fue reunir la información en un libro, excluyendo los mensajes que no encajaban en las enseñanzas morales de Jesús.

Hace mucho que la humanidad se comunica con los espíritus. Estos seres no son especiales por el hecho de no disponer de la “ropa de carne”. Son espíritus como nosotros pero en otro estado material, ya que muchas veces el estado moral y psicológico es exactamente igual, sin influencia del cambio de ropa. Por eso hay espíritus de toda clase de evolución moral e intelectual.

Estas comunicaciones ya existían en los estados más primitivos del hombre. Ellos tenían intrínsecamente el sentimiento de Algo Superior y respeto por toda la naturaleza que les rodeaban.

A lo largo de toda la evolución humana, el contacto con los espíritus jamás ha dejado de existir en todos los rincones del planeta. Han surgido filosofías, religiones y sectas que lo interpretaron cada una a su manera, según sus costumbres y momentos de conciencia evolutiva.

El chamanismo. Es la medicina más antigua de nuestra historia.  Nació en el Neolítico y se expandió de maneras muy diferentes por todas las partes del planeta. Si bien, comúnmente, los distintos chamanes, a modo general, hablaban con los espíritus para que les ayudasen a curar las enfermedades de las personas.

Podemos encontrar el contacto con los espíritus en todas las religiones, sin excepción, aunque bajo otros nombres. Siempre están presentes en sus culturas filosóficas.

No es Espiritismo pero sí espiritualismo todas las filosofías o religiones que creen de alguna manera en la comunicación con los espíritus, y que lo llevan a cabo según sus convicciones y conocimientos. Teniendo contacto con los espíritus, sin pautas muy bien establecidas.  Como por ejemplo: haciéndolo en cualquier parte y a cualquier hora.

La santería, umbanda, candomblé, babaçue, cabula, quimbanda, regla de Ochoa, Abakwá, entre otras, son filosofías espiritualistas que llegaron a varios puntos del continente europeo y americano a través de los esclavos procedentes del continente Africano. Tienen como base la comunicación con los espíritus utilizando sacrificios o rituales.

También tenemos en Asia varias corrientes espiritualistas como, por ejemplo, el Taoísmo o Shintoismo que tienen sus rituales de comunicación con los muertos. Indígenas y politeístas de todas las partes del globo también creían en los dioses. Pero éstos, eran espíritus que se comunicaban a través de los jefes u oráculos. Utilizaban ofrendas o sacrificios, para que pudieran estar bien o dejar bien a los que aquí estaban en el plano material.

Las religiones más conocidas como el catolicismo, islamismo, judaísmo, hinduismo, budismo, entre otras. También creen en la vida después de la muerte y que hay muchas maneras de entender y comunicarse con los que están en el más allá.

El Espiritismo utiliza la práctica mediúmnica sobretodo como obra de caridad, no practica rituales o sacrificios con animales. Su fin siempre es ayudar al prójimo y nunca se cobra por ello o se pide favores en cambio. La Doctrina Espírita promueve el estudio serio de la mediumnidad, para que se desarrolle de manera serena y consciente, siempre en locales protegidos por mentores espirituales elevados, como el centro espírita. Nunca se practica la mediumnidad con fines frívolos y mundanos, ni mucho menos con la intención de perjudicar a cualquier ser. No se invoca a los espíritus. Son ellos los que vienen a comunicar lo que necesitan, en el lugar y momento adecuados.

Aunque encontramos filosofías espiritualistas que utilizan los libros de Allan Kardec y obras psicografiadas por médiums serios, no significa que éstos sean  espíritas (o espiritistas) ni que practican la filosofía según las bases del amor y respecto de la Doctrina Espírita.

La Doctrina Espírita no es la que tiene la verdad absoluta. Solamente el Creador la conoce. La verdad es la vida espiritual, es el amor y la felicidad a que estamos todos destinados. Pero la alcanzaremos según nuestros pasos, según las leyes cósmicas de respeto y fraternidad.

El Espiritismo viene a dar a conocer que es posible caminar de manera segura, respetando a toda la creación, espíritus encarnados o desencarnados, la naturaleza y el cosmos. La mediumnidad es cosa seria. Debe ser consciente y amparada por los guías espirituales superiores, para que ninguno de los planos de la vida se vean perjudicados.

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