domingo, 29 de noviembre de 2015

La facultad mediúmnica y la elevación moral del medium

Hola familia,

después de dos semanas estudiando la influencia de los mediuns y de su ambiente en las comunicaciones que reciben, en la clase del ESDE de ayer legamos a algunas conclusiones:




  • El médium ejerce influencia sobre las comunicaciones que transmite provenientes de otros Espíritus.
  • Los Espíritus buscan el intérprete que más simpatice con ellos y que transmita con mayor exactitud sus pensamientos.
  • El desarrollo de la mediumnidad no girada relación con el desarrollo moral de los mediums. ¿Qué quiere decir esto? Que no debemos considerar a una persona que tiene la facultad de la mediumnidad un iluminado, un mensajero de Dios o un misionero. No es alguien mejor que los demás ni tampoco tiene un “don”, como se suele pensar.
  • La facultad mediúmnica, como nos enseñan los espíritus, radica en el organismo, es independiente de lo moral. Pero esto no sucede con su aplicación, que puede ser buena o mala según las cualidades del médium. Un médium moralmente elevado, que es humilde y tiene la intención de hacer la caridad, empleará su facultad en el bien del prójimo, sea encarnado o desencarnado. Un médium egoísta, vanidoso y orgulloso intentará sacar provecho de su condición o se considerára superior a los demás.
  • Si bien desde el punto de vista de la ejecución el médium no es más que un instrumento, ejerce sin embargo una influencia muy grande desde el aspecto moral. Puesto que para comunicarse el Espíritu desencarnado se identifica con el Espíritu del médium, esta identificación no se puede producir sino cuando hay simpatía entre uno y otro, y, si es lícito decirlo, afinidad.
  • Si el médium es vicioso, se agruparán en torno de él Espíritus inferiores.
  • Es importante resaltar el trabajo específico de socorro a los Espíritus sufridores en el ejercicio del cual solícitos mediums donan sus recursos mediúmnicos para ayudar a Espíritus que se encuentran en un nivel evolutivo inferior al suyo. Allí no se trata del intercambio con Espíritus simpáticos al médium sino de una tarea de sacrificio por amor, supervisada por los Orientadores Espirituales.
  • Las cualidades que preferentemente atraen a los buenos Espíritus son: la bondad, la benevolencia, la sencillez de corazón, el amor al prójimo, el desprendimiento de las cosas materiales.
  • Los defectos que los apartan son: el orgullo, el egoísmo, la envidia, los celos, el odio, la codicia, la sensualidad y todas las bajas pasiones que esclavizan al hombre a la materia.
  • El médium que comprende su deber atribuye a Dios las buenas cosas que obtiene. Si sus comunicaciones recibieron elogios, no se envanecerá por eso porque sabe que son independientes de su mérito personal; agradece a Dios el haber consentido que por su intermedio se comunicaran buenos Espíritus. Si sus comunicaciones dan lugar a críticas, no se ofende, porque no son obras de su propio Espíritu. Por el contrario, reconoce en su íntimo que no fue un buen instrumento y que no dispone de todas las cualidades necesarias para evitar que Espíritus atrasados se hayan inmiscuido.
  • Sería un error creer que alguien necesita ser médium para atraer hacia sí a los seres del mundo invisible. Ellos pueblan el espacio; los tenemos incesantemente en torno de nosotros (a nuestro lado, nos ven, nos observan), intervienen en nuestras reuniones, nos siguen o nos evitan según los atraigamos o rechacemos. Estamos rodeados por aquellos que tienen afinidad con nuestro Espíritu según sea su elevación o degradación.
  • ¿Debemos pensar que en nuestros momentos más íntimos tenemos a espíritius que nos observan y se disfrutan de ellos con nosotros, como por ejemplo cuando hacemos el amor con nuestra pareja? Vamos a ver, sí y no, según la elevación de nuestros pensamientos, actitudes y lenguaje cotidianos. Si practicamos sexo con diferentes personas, buscando la satisfacción del deseo sexual en primer lugar, es muy probable que atraigamos espíritus que compartan con nosotros el impulso sexual. Lo mismo se puede decir del consumo de drogas, de alcohol, etc. Se suele recordar únicamente las adicciones materiales, pero también están las morales, tales como la crítica, la avaricia o la pereza, por ejemplo, que nos ponen en sintonía directa con espíritus aún muy materializados, moralmente inferiores. Por otra parte, si en lugar de practicar sexo, hacemos el amor con la persona a quién respetamos, no tendremos a nuestro alrededor esta calidad de espíritus, ya que los buenos y moralmente elevados no se interesan por nuestra vida intima. Es más, nos protegen y a nuestros hogares. Los pensamientos, actitudes y las palabras elevadas nos ponen en sintonía directa con la espiritualidad superior, a la vez que crea alrededor nuestro un campo magnético protector.

Como podéis comprobar, fueron dos semanas de intenso aprendizaje. ¡Que continuará!

El día 04/12 a las 19:30, en el Hotel Sylken, conferencia de Divaldo franco “Vida e inmortalidad”.

Recordad que el próximo sábado 05/12 el centro estará cerrado por motivo del XXII Congreso Espírita Nacional. ¡Estáis todos invitados!


Que podamos todos aprovechar las oportunidades de aprendizaje que la vida nos ofrece con el mejor provecho para nuestra trayectoria como espíritus inmortales.


Cariños de la hermana menor

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