domingo, 31 de julio de 2016

¡Calendario especial de vacaciones!

¡Buenas tardes!

Ayer hemos finalizado el ESDE de este semestre con el estudio de ejemplos de sonambulismo, éxtasis y doble vista. Cerramos el día con una oración musicada por nuestro querido amigo Pedro Javier Cabrera, titulada "La llave".

Agradecidos por la oportunidad que tenemos de compartir esos momentos de estudio y de convivió fraterno.

Para agosto tenemos un calendario especial de actividades:
Sábados, a las 17.30 horas, con Evangelio en el centro




A continuación os dejamos los ejemplos y los comentarios de los asistentes:


Sonambulismo

"Como ejemplo, he aquí el relato de uno de ellos realizado por Allan Kardec, según consta en la Revista Espírita. Son sus palabras: Cuando vivía en Bercy, en la calle Chareton, 43, el Sr. Marillon había desaparecido desde el día 13 de enero último. Todas las investigaciones para descubrir su paradero fueron infructuosas; ninguna de las personas de las casas donde iba habitualmente lo habían visto; no había ningún motivo que justificara su prolongada ausencia. Por otra parte, su carácter, su posición y su estado mental lo apartaban de toda idea de suicidio. Quedaba la posibilidad de que hubiera sido víctima de un crimen o de un accidente, pero, de haber sido así, hubiera sido fácilmente reconocido y llevado a su casa o, por lo menos, enviado al cementerio. De ese modo, todas las posibilidades apuntaban a un crimen y en él se concentraban los pensamientos, acrecentados por el hecho de que el Sr. Marillon había salido para efectuar un pago. Pero, ¿dónde y cómo se había producido el crimen? Nadie lo sabía. Entonces, su hija recurrió a una sonámbula, la Sra. Roger, que en muchas otras circunstancias parecidas a esta había dado pruebas de una notable lucidez, que nosotros mismos constatamos. La Sra. Roger siguió al Sr. Marillon desde la salida de su casa a las tres de la tarde, hasta cerca de las siete de la noche, cuando se disponía a regresar. Lo vio descender las márgenes del Sena para satisfacer una urgente necesidad fisiológica, y allí lo acometió un ataque de apoplejía. Ella describió que lo vio caer sobre una piedra que le abrió una herida en la frente, y después, rodar dentro del agua. No se trataba pues de un suicidio, ni de un crimen. Aún tenía el dinero y una llave en el bolsillo de su paletó. La sonámbula indicó el lugar del accidente, pero agregó que el cuerpo ya no se encontraba en ese sitio debido a que había sido fácilmente arrastrado por la corriente. En efecto, lo encontraron en el lugar que ella informara. Tenía la herida en la frente; la llave y el dinero estaban en el bolsillo; sus ropas indicaban claramente que la sonámbula no se había equivocado en cuanto al motivo que lo había llevado a orillas del río. Ante tantos detalles preguntamos dónde podría haberse producido la transmisión de algún pensamiento."

Según el ejemplo estudiado se clasifico el caso como mediumnidad sonambúlica y la transmisión de los pensamientos debido a la capacidad de la Sra. Roger de percibir los fluidos del desencarnado y poder transmitir lo ocurrido.


Éxtasis

"A modo de ilustración, hemos extraído de la Revista Espírita de Allan Kardec el siguiente caso de éxtasis, que según la tradición tuvo el famoso compositor italiano de música religiosa Giovanni Battista Pergolesi, quien vivió en el siglo XVIII. El fenómeno fue relatado por el Sr. Ernest Le Nordez: Sabéis con qué piedad celebramos aquí aún en nuestros días, a despecho del debilitamiento de la fe, el aniversario de la muerte de Cristo. La semana en la que la Iglesia recuerda este hecho a sus hijos, es realmente para nosotros, una semana santa. Así, transportándoos a la época de fe en la que vivía Pergolesi, podéis imaginar con qué fervor acudía el pueblo en masa a las iglesias para meditar sobre las enternecedoras escenas del sangriento drama del Calvario. El viernes santo, Pergolesi acompañó a la multitud. Cuando se aproximaba al templo, una calma desconocida para él desde hacía mucho tiempo se produjo en su alma, y cuando transpuso el portal, se sintió como envuelto por una nube espesa y luminosa al mismo tiempo. Después, no vio nada más; un profundo silencio se produjo en su entorno. Luego, ante sus ojos asombrados y en medio de la nube en la cual le parecía que había sido transportado hasta ese momento, vio que se delineaban los rasgos puros y divinos de una virgen totalmente vestida de blanco. Vio que ella posaba sus dedos sobre las teclas de un órgano, y escuchó como un concierto lejano de voces melodiosas que se iban aproximando a él. El canto que esas voces repetían lo henchían de encanto, pero no le resultaba desconocido; le parecía que ese canto era aquel del cual sólo había podido percibir vagos ecos. Esas voces eran aquellas que durante largos meses habían perturbado su alma y ahora le producían una felicidad sin límite. Sí, ese canto y esas voces eran realmente el sueño que había perseguido, el pensamiento, la inspiración que inútilmente había buscado durante tanto tiempo. Pero, mientras su alma arrebatada por el éxtasis bebía a grandes sorbos las sencillas y celestes armonías de ese concierto angelical, su mano, movido por una fuerza misteriosa, se agitaba en el espacio y trazaba, sin la intervención su voluntad, notas que traducían los sonidos que escuchaba. Poco a poco las voces se alejaron, la visión desapareció, la nube se desvaneció, y al abrir los ojos, Pergolesi vio escrito por su mano en el mármol del templo, ese canto de sublime sencillez que lo inmortalizaría: el Stab Mater, que desde ese día todo el mundo cristiano repite y admira. El artista se levantó, salió del templo sereno, feliz, y no se sintió más inquieto ni agitado. Pero, desde ese día, una nueva aspiración se apoderó de esa alma de artista: oía el canto de los ángeles, el concierto de los cielos. Ya no le bastaban las voces humanas y los conciertos terrestres. Esa sed ardiente, impulso de un gran genio, terminó por agotar el soplo de vida que le quedaba, y fue así que a los treinta y tres años, en la exaltación, en la fiebre, o mejor dicho, en el amor sobrenatural de su arte, Pergolesi encontró la muerte."

¿Qué diferencia hay entre el éxtasis y el sonambulismo?
El éxtasis es la percepción de los planos más elevados con la necesidad de un transe más completo.
El grupo de estudio nos ha presentado también la producción que Pergolesi compuso bajo su estado de éxtasis.





Doble Vista

La Doble Vista es el resultado de la liberación del alma aunque no es necesario que el cuerpo esté adormecido como en el sueño o sonambulismo.
Es la facultad mediante la cual quien la posee, ve, oye y siente más allá de los límites de los sentidos humanos.
Percibe lo que existe hasta donde el alma extiende su acción, es decir, según su grado de elevación y permiso. Recordando siempre que las facultades no están limitadas, como roles concretos, se yuxtaponen, quedando poco marcado los límites donde empiezan una y finalizan otra. Además, existen varios grados de desarrollo de la misma facultad, desde la intuición hasta el completo desarrollo ostensivo.


"A título de ejemplo, citamos el siguiente que está inserto en el libro La Muerte y su Misterio de Camille Flammarion: Una noche, el profesor Boehm, que enseñaba matemáticas en Marburg, estaba reunido con amigos, y de repente, tuvo el convencimiento de que debía regresar a su casa. Pero, como estaba tomando tranquilamente su té, no atendió esta primera impresión a la cual volvió a sentir con tanta fuerza, que se vio obligado a obedecer. Cuando llegó a su morada, vio que allí todo estaba como lo había dejado, pero se sentía impulsado a cambiar de lugar su lecho. Aunque le pareció muy absurda esta imposición mental, entendió que debía hacer ese cambio, y llamó a la criada con cuya ayuda colocó la cama en el otro extremo del cuarto. Después que hizo esto quedó satisfecho y regresó donde estaban sus amigos hasta que terminó la reunión. A las diez se despidió de ellos, regresó a su casa, se acostó y se durmió. Durante la noche un gran estrépito lo despertó, y vio que una gruesa viga se había desmoronado arrastrando una parte del techo, y que habían caído en el lugar donde antes estaba su lecho."

Es un caso de doble vista intuitiva anímica, donde la persona ha percibido un mensaje e hizo caso de el. Vale a pena recordar que la intuición puede ser influenciada por espíritus, sean de los buenos, de familiares o para perjudicar; o bien anímica, experiencia vivenciadas o consejos recibidos en estado de emancipación del alma con el sueño, que queda grabado en nuestro cuerpo mental y se despierta en el momento oportuno.

Muchas gracias a todos que nos siguen y participan de nuestros estudios.

¡Os deseamos felices vacaciones y hasta septiembre!


De todo el equipo CEADS

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