domingo, 20 de noviembre de 2016

La sublime delicadeza

Hola familia,

Ayer celebramos el día internacional de los sobrevivientes del suicidio bajo el lema “Su recuerdo vive en el corazón”. Fue un día muy emotivo, lleno de la sublime delicadeza de las almas tocadas por el dolor, que con esperanza buscan caminos para seguir adelante.

Nos acompañó en esta jornada Aurora Calvo, de AVES. En un un conmovedor testimonio, nos contó como ella misma se venció a sí misma, pese a muchas adversidades. Aurora nos ha dicho que la paz interior es algo que debemos conquistar en ejercicios de auto-conocimiento y aceptación, además de una voluntad activa de transformar la realidad para mejor. Ella nos contó que en AVES tienen círculos de ayuda a personas que pasan por momentos de duelo. Muchas veces lo que hace falta es alinear el amor que sentimos por nuestros seres queridos que ya no están aquí con un amor puro, libre del apego. A menudo queremos de forma egoísta, sin aceptar que cada uno tiene un camino, unas tareas que realizar aquí y un momento de volver a la patria espiritual. Cuando amamos con desapego, el dolor por la ausencia de nuestros seres amados existe, pero no ahoga. Este tipo de amor es el que debemos esforzarnos por conquistar.


Después del testimonio de Aurora, nos dividimos en dos grupos más pequeños, donde los que quisimos compartimos historias de personas que habían marchado por el suicidio. Queríamos recordarles tal y como eran, sin juicio sobre sus razones, sin curiosidad sobre cómo marcharon. Sólo recordarles con amor y, tal vez, hacerles a ellos también recordar como eran. El hecho de estar hablando de ellos era una especie de evocación. Es posible que más de uno estuviera allí con nosotros, acompañando cada palabra de lo que decíamos y recibiendo, sin lugar a dudas, el auxilio del equipo espiritual. El amor que empanábamos producía el tipo de vibración necesaria para su tratamiento. De hecho, la psicosfera de CEADS ayer era casi tangible, intensamente amorosa.

Finalmente acabamos el acto con un momento arte. Cada persona recibió un corazón con el nombre de una persona que se había marchado por el suicidio y escribió allí un mensaje de amor y esperanza. En realidad, los corazones fueron parar a unos globos que teníamos preparados en un mural. Nuestras palabras de ánimo, estímulo y afecto viajaron en el fluido cósmico universal hasta estos espíritus. Que nuestros deseos de pronta recuperación y la luz del Maestro amado les puedan envolver por intermedio de la ayuda de la espiritualidad amiga.


Finalizamos el acto con una oración. Un año más acompañamos a los sobrevivientes del suicidio, un año más les entregamos a los afectados por este grave problema social en los dos lados de la vida nuestro amor.

Cariños

Equipo de Divulgación

CEADS

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