domingo, 16 de julio de 2017

El dinero como herramienta de evolución

Buenas tardes,

Ayer nuestro compañero Marcello Pagnotta nos ha presentado sus reflexiones y estudio sobre el Dinero y la visión espírita de su uso. El tema surgió por una necesidad de nuestro propia centro espírita, pues afrontábamos un dilema filosófico en las cuestiones financieras del propio centro y de los trabajadores que o mantienen abierto.

Es un tema tabú entre todos aquellos que tratamos de poner en práctica las enseñanzas de Jesús y del Espiritismo, que nos orientan a la verdadera felicidad, esa desapegada de la materia y absolutamente espiritual.

Pero, ¿cómo conciliar nuestros momentos encarnados en este cuerpo material, en un mundo aún evolución, donde el dinero tiene poder, con esa verdadera vida en el otro plano de la vida?

Marcello nos invita a una reflexión sobre el dinero y la caridad, el dinero y la felicidad y el dinero y el buen espírita.

Os dejamos un breve resumen de su charla, el material utilizado y, en breve subiremos la conferencia en nuestro canal YOUTUBE.

Haz clic aquí para ver el Power point Dinero


Como muchos sabemos, el lema del Espiritismo es "Fuera de la caridad no hay salvación".

La observancia de esta bandera nos mueve a realizar acciones de bien para con uno mismo y los próximos que se acercan en busca de ayuda. Tarea difícil pues se requiere mucha atención y desapego de nuestros propios dolores, y empeora cuando esa caridad requiere el desapego de la materia y uso del dinero.

ID de ilustración en stock: 222838495


La verdadera caridad no dona solamente el dinero por donar, mueve la energía sentimental de esa donación, poniendo de parte el amor y la solidaridad hacia el otro. Podemos decir que es uno de los usos inteligentes del dinero: dar al otro lo que le falta para poder desarrollarse en la materia, tal como, comida, ropa, morada, etc.

Y buscamos en el bien la verdadera motivación para encontrar la felicidad, motivación esa que impulsa del ser humano, como un motor o la fuente de energía  que hace que mantengamos una consistencia en realizar nuestras acciones para lograr un objetivo o para satisfacer una necesidad.

De allí la reflexión: ¿Dinero trae o no la felicidad?!

La felicidad no se limita en tener cosas y si en practicar la caridad en todos los momentos y en todos los círculos de convivencia, como condición absoluta para la felicidad futura, según Jesus.

Pero nuestro momento evolutivo nos limita solamente a ver una parte de esa condición, nuestra falta de madurez espiritual nos ciega delante de las herramientas que tenemos para evolucionar, ya que el dinero, como cualquier otra herramienta de evolución, es neutra y, su uso está condicionado por el ser humano que hace buen o mal uso de ella.

Emmanuel, en el libro Dinero, nos deja claro que el dinero no es factor absoluto de alegría o felicidad, no es generador de luz ni base de la armonía pero puede ser todo para otra alma que sufre hambre, miseria, frío, saciar la sed, frenar guerras, curar enfermedades, devolver tranquilidad a los corazones desalentados.

Y la ciencia también busca respuestas sobre el mismo tema. En un estudio de la Universidad de Columbia y Harvard se ha detectado que las personas más felices son las que gastan su dinero con los demás y no con uno mismo.




Tener conciencia de la verdadera felicidad aun no es fácil ya que nuestros sentimiento y actitudes todavía están relacionados a nuestra ignorancia, orgullo, arrogancia, envidia, ambición egoísta y olvido de la fe. Esa herramienta neutral que deberíamos usar para nuestra evolución se pone contra nosotros, recordando nuestra niñez espiritual, muchas veces bloqueando el paso para entender la verdadera felicidad.

No es necesario despojar de todo y salir por el mundo sin nada. Tener abundancia de la herramienta es una de las pruebas más difíciles que podemos afrontar en nuestra condición de espíritus imperfectos pero, es a la vez, condición primordial de responsabilidad y de encontrar la verdadera felicidad.

El precioso vídeo "En tus zapatos", ejemplifica las buenas acciones son inherentes a la condición material del ser humano y puede reaccionar con el bien material en premio. 




A igual que la vida, el centro espírita también experimenta la inmadurez de nuestra niñez para hablar de dinero, hay una mezcla de sentimientos y actitudes ya que hablamos y vivimos para valorar la vida espiritual y hacer lo mejor en la vida material. 

¿Cómo abordar ese tema tabú en la casa espírita? 

Primeramente podemos tomar consciencia que necesitamos el dinero para mantener la casa espírita abierta, pagar el alquiler, impuestos, agua, luz, material, mantenimiento,... dejando claro que no es nuestra principal preocupación pero necesario de ser abordado de manera clara y sin prejuicios.

A cada asamblea de socios intentamos hacer nuestro mejor, dejando claro las cuentas y el uso del dinero recaudado de manera voluntario EXCLUSIVAMENTE para el mantenimiento del centro espírita. No es utilizado para pagar sueldos de los trabajadores o para pagar los servicios de asistencia social y espiritual que ofrece nuestra casa.

Para finalizar, Marcello nos ha presentado la "Oración del dinero", del Espíritu Meimei, psicografíada por Chico Xavier, donde el propio Dinero hace una oración al Creador, en busca de su propio camino y verdad.

Os dejamos la versión en portugués de la preciosa oración y una versión al castellano para mejor entendimiento:




"¡Señor! En el concierto de las fuerzas que te desean honrar, yo también soy tu servidor

Por atribuirme el deber de premiar el sudor y sustentar el bien, como recurso neutro de adquisición, camino entre criaturas, frecuentemente, en régimen de cautiverio,

Muchas de ellas me esclavizan para que yo les compre ilusiones y mentiras, placeres y conciencias.

Noto con más nitidez mi propia tarea, cada vez que escucho a alguien llorar en el camino, sin embargo, casi siempre, estoy atado...

Que he hecho, Señor, para vivir preso en el sombrío recinto del cofre, ¿como si yo fuera un cadáver importante encerrado en la inercia?

Enseña a los que me guardan sin provecho que soy la sangre del trabajo y del progreso, de la caridad y de la cultura y ayúdales para que me liberten.

Casi todos buscan estar contigo a través de la oración, en los templos que abrazan.

Diles que soy la esperanza del hogar sin luz

Diles que puedo ser el confort de las madres olvidadas, el arrimo de los compañeros caídos en probación, la leche debida a los pequeños de estómago atormentado, el medicamento del enfermo y la sábana generosa y limpia de los que se acercan a la tumba.

Un día alguien te presentó moneda humilde, empeñada al impuesto público para que algo dijeras y recomendaste que fuera dado a Cesar lo que es de Cesar.

Muchos, sin embargo, no percibieron que te reportabas al tributo y no a mí y, juzgando que tu palabra me condenara, me lanzaron al menosprecio...

No ignoras, aún así, que he nacido para hacer lo mejor y, esté yo vestido de oro o de papel, Señor, que también yo soy de Dios."


¡Feliz semana a tod@s!

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