El alma humana

¡Hola compis!!

¡Ayer tuvimos la casa llena! Nos alegra el corazón saber que podemos mantener las puertas abiertas del centro espírita y recibir a todos (igual que nosotros) que buscan conocimiento, respuestas y consuelo.

No hay palabras para agradecer a la Espiritualidad Amiga ese amparo y oportunidad de servir y a aprender. Así que, desde nuestro humilde vocabulario pero lleno de sentimiento os dejamos nuestro ¡Muchas gracias!


Nuestros queridos monitores Jutta y Andrea Firenze nos han preparado la clase de ayer sobre "El alma humana", en continuidad al Estudio Sistematizado de la Doctrina Espírita (en adelante, ESDE), Programa II, Unidad 2, Subunidad 3, Guía 6.


Para los que acaban de llegar, nosotros utilizamos el material gratuito y disponible para todos los interesados, colgado de la web de la Federación Espírita Española. Aunque el curso sea abierto todos los 2º y 4º sábados de mes, los que asisten con compromiso completarán el estudio de todos los módulos en aproximadamente 3 años. Como no tenemos prisa pues somos seres inmortales, podemos acceder al material del estudio pinchando aquí. 

Insistiendo siempre que el estudio en el centro es una pequeña parte del aprendizaje.



En resumen, después de la lectura y coloquio en grupo sobre la temática, podemos concluir:

- Todas las religiones son espiritualista pues creen, de alguna manera, en la existencia de la vida después de la muerte física.

- El Espiritismo amplia la visión sobre la pre-existencia del alma al cuerpo físico, diferente de loa Vitalistas que creen que simplemente es una energía que anima el cuerpo o como los espiritualistas en general, que creen que el alma es creada con el cuerpo, sin una preexistencia anterior.Consideran como un efecto y no como causa.

- La inteligencia no tiene nada que ver con la vida orgánica, tiene carácter diferente de la materia, recordando siempre los tres elementos del Universo: Dios, Espíritu y Materia.

- El alma, o espíritu encarnado, son lo mismo, simplemente se diferencia pedagógicamente, siendo espíritu cuando está en la erraticidad y alma cuando está en la carne.

- Somo seres inmortales, con vivencias carnales para el progreso, somos dueños de nuestro destino, pudiendo moldearlo a cada nivel evolutivo de nuestro ser, según las Leyes Divinas que equilibran el Universo. Cuanto más purificados somos, mas cerca estamos de esas leyes y más podremos decidir nuestro destino.

"El alma humana es, pues, un ser real, individual, independiente y autónomo, de naturaleza puramente espiritual y que tiene por destino grandioso progresar siempre, elevándose cada vez más en conocimientos y en virtudes, realizándolo a través de múltiples existencias corporales, en las cuales se depura y se eleva gradualmente hasta que, por fin, se libera totalmente de la necesidad de encarnar, por haberse transformado en Espíritu puro alcanzando el tono de la Escala Espiritual, pasando a disfrutar una felicidad incomparable e inimaginable por el hombre terreno.
Con Allan Kardec, pues, y la Nueva Era del Espíritu – que él inició – se abrieron perspectivas nuevas para el Espíritu humano. Con el concepto del alma la Doctrina Espirita se transformó en la doctrina de la esperanza, pues descubrió́ ante los ojos de los hombres un futuro verdaderamente feliz y promisorio.
Nacer, Morir, Renacer y progresar siempre, tal es la ley."

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