miércoles, 18 de mayo de 2011

La Obsesión

Hola hermanitos y hermanitas,

¡Uf! Después de un pequeño respiro en el estudio del ESDE, dando paso a nuestra IX Jornada y a las clases del Evangelio (tan querido y sabio libro), volvemos con la Unidad 8 del Programa V-B con el estudio de la Obsesión. Es la última parte del estudio del ESDE. Nuestro grupo está cada día más animado con las clases, leyendo, estudiando, participando, vivenciando el Espiritismo.

Pues os dejo una pequeña introducción de estudio para la clase del sábado. Para complementar los estudios también os indico la lectura de los ítems 45 a 49 del capítulo 14 de "La Génesis" y los ítems 237 y 252 del capítulo 23 de los Libros de los Mediums.

Un abrazo fraternal,

Andrea Campos

CONCEPTOS, CAUSAS Y GRADOS DE OBSESIÓN

Como consecuencia de la inferioridad moral de la población de nuestro planeta, son muy numerosos los Espíritus inferiores que habitan el plano de los encarnados. La acción de estos Espíritus, capaces de influir en nuestros pensamientos y actos, constituye una parte integrante de las dificultades enfrentadas por la Humanidad. Uno de los resultados de esa acción negativa es la obsesión, que puede definirse como el dominio que algunos Espíritus logran adquirir sobre ciertas personas. En la Génesis, Kardec define a la obsesión como la acción persistente que un espíritu malo ejerce sobre un individuo. Esa acción puede variar desde una simple influencia moral hasta una perturbación completa del organismo bastante perjudicada por la obsesión.

Los Espíritus obsesores obran, al principio, de manera sutil, interfiriendo gradual y progresivamente en la mente del Espíritu encarnado, pudiendo alcanzar situaciones extremas de completo dominio. Esa acción puede ser reconocida, al comienzo, como una fuerza psíquica que interfiere en los procesos mentales, una voluntad dominada por otra voluntad o una inquietud creciente sin motivo aparente.

De la misma forma que las enfermedades orgánicas se instalan donde existe carencia en los mecanismos de defensa, la obsesión se manifiesta en las mentes cuyas imperfecciones morales del pretérito y del presente dejan marcas profundas en el Espíritu.

No obstante ello, algunos vicios deben ser incluidos entre los factores que favorecen la obsesión, por constituir un daño para el cuerpo y para la mente:

El alcoholismo, por las consecuencias orgánicas, morales y sociales que acarrea, es el vehículo de obsesiones crueles, que permite a alcoholatras no encarnados, el parasitismo, con serias lesiones en la organización fisio-psíquica.

Las drogas, que actúan sobre el sistema nervioso, permitiendo que afloren impresiones del pasado, que mezcladas a las frustraciones del presente, desequilibran la emotividad, ofreciendo un amplio campo de acción para los no encarnados con desesperación emocional.

La sexualidad desequilibrada, permite la sintonía de conciencias no encarnadas, que viven en una indescriptible aflicción y que se hospedan en las mentes encarnadas, absorbiendo energías vitales y generando obsesiones degradantes.

La glotonería, la maledicencia, la ira, los celos, la envidia, la avaricia, y el egoísmo son igualmente carreteras de acceso para Espíritus de naturaleza inferior que, en un proceso de sintonía, se deleitan con nuestras imperfecciones, influyendo en nuestros pensamientos y en nuestros actos. Esa influencia, en tanto no sea combatida o neutralizada, se torna cada vez más persistente, transformándose en un proceso obsesivo.

2 comentarios:

  1. Este tema puede parecer difícil al principio, pero me gusta mucho porque llama la atención para la resposabilidad que todos tenemos por la una SINTONÍA CONCIENTE!

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  2. Jana, pues así es. Cada día aprendemos más de la importancia de las buenas síntonias y de los buenos pensamientos, todo eso, por supuesto, sumado a las nuestras acciones...

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