domingo, 22 de mayo de 2011

Estudio de la obsesión

Querida familia CEADS,

Ayer en nuestra humilde escuela de amor nos reunimos para entender qué es la obsesión. El tema no es de los más fáciles y a algunas personas les puede asustar. ¿Es verdad que los espíritus desencarnados pueden hacernos daño? ¿Qué hacer para protegerse de la acción intencionalmente malévola o de sintonía con las vibraciones inferiores de los espíritus ignorantes del bien?

Aun somos muchos los que ponemos el piloto automático y vivimos sin pensar en la transcendencia de nuestras actitudes, sin preocuparnos por la educación de nuestros sentimientos o por vigilar nuestros pensamientos. El resultado de dar rienda suelta a nuestras imperfecciones es siempre lamentable, pero el más inmediato es que, a través de las leyes de sintonía, nos ligamos a espíritus inferiores.

Os resumo a continuación las principales ideas que los compañeros de CEADS expusieron durante el estudio del tema de la obsesión:

La obsesión es la acción persistente que un espíritu moralmente inferior ejerce sobre un individuo.

En esta definición,
  • la palabra PERSISTENTE indica que para que se caracterice como una obsesión, esta influencia negativa debe ocurrir de forma continuada y no ocasional. En algunos casos, la obsesión se produce por la sintonía existente entre dos espíritus, como por ejemplo, cuando ambos tienen debilidades morales en común, como las adicciones en general, emociones inferiores, como la ira, o hábitos poco elevados como la maledicencia. En estos casos, la acción del obsesor sobre el obsesado no es necesariamente planificada. El lazo entre ambos se robustece a consecuencia de las vibraciones poco elevadas que les caracteriza. En casos más graves, sin embargo, en los que el obsesor actúa, por ejemplo, para llevar a cabo una venganza, su acción persistente es planificada e intencional. En este caso, el espíritu utiliza los recursos de los que dispone para desequilibrar al obsesado tanto física como espiritualmente.
  • Las palabras ESPÍRITU y INDIVIDUO pueden referirse a encarnados o desencarnados, es decir, encontramos casos en que un desencarnado es el obsesor de un encarnado, pero también encontramos casos en los que un encarnado es el obsesor de un desencarnado. Lo que convierte a un espíritu en obsesor es la influencia negativa que ejerce de forma persistente sobre otro espíritu, sin importar si él mismo o el obsesado se encuentran en la carne o fuera de ella.
  • Las palabras MORALMENTE INFERIORES tienen profunda significación. Por una parte, debe quedar claro que hablar de “espíritus malos” es una equivocación. El mal es en realidad la ignorancia del bien. Por otra parte, también es necesario entender que por “ignorancia del bien” nos referimos a la imperfección moral del espíritu, no a su inteligencia. Un espíritu obsesor puede estar dotado de una inteligencia impar, pero, sin embargo, encontrarse cegado por emociones inferiores como el rencor, el orgullo y el odio.
La causa de la obsesión está en la inferioridad moral que caracteriza tanto al obsesor como obsesados. Cuando cultivamos hábitos poco elevados abrimos puertas, a través de las ondas mentales que emitimos, para la influencia de espíritus inferiores. Así es como el alcoholismo, las adicciones en general y el sexo desequilibrado nos hacen más vulnerables a la influencia de espíritus que se caracterizan por el interés por estas cosas. Está claro que debemos evitar las drogas y el sexo desequilibrado, pero existen otros hábitos característicos de nuestra inferioridad moral que abren puertas y ventanas a la influencia negativa. La compra compulsiva, la vanidad, la envidia o el ofenderse profundamente con cualquier cosa que se nos diga, por ejemplo, también son imperfecciones que debemos combatir en el cotidiano para evitar entrar en sintonía con mentes desequilibradas, que solo nos harían profundizar en la ignorancia del amor, la paciencia, la tolerancia y la humildad.

¿Y qué debemos hacer para evitar la sintonía con la ignorancia del bien?

Pues sintonizar con el amor. La oración es la primera y más poderosa herramienta de renovación de nuestras tendencias. A través de la oración, penetramos en el campo mental de Jesús y de todos los espíritus benefactores y mejoramos nuestra atmosfera psíquica. Así es como sintonizamos con los espíritus levados y repelemos a los inferiores.

En el tema de la obsesión no hay verdugos ni víctimas, solo causa y efecto. Todos somos responsables por nuestras actitudes y respondemos, antes o más tarde, por nuestras acciones.

Esta fue la primera de una serie de clases en las que estudiaremos el tema. Seguro que me he dejado cosas porque fue una clase muy rica, pero cómo seguiremos con el estudio, confío que futuramente os podré ampliar este resumen inicial.

Una buena semana de trabajo para toda la familia CEADS, pero sobretodo, de trabajo intimo, en la educación de las emociones, pensamientos y tendencias del espíritu.
Cariños de la hermana menor,
Janaina

3 comentarios:

  1. pena, no he podido estar....pero muchas gracias por el resumen!!!!

    Saludos, Marcello

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  2. muy buena explicación como siempre... como sabemos tenemos la oración como nuestra aliada para estar lejos de malos pensamientos, e siempre agradecer por todo que nuestro padre nos ten ofrecido...
    un abrazo a todos kèdima :`)

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