domingo, 16 de diciembre de 2012

En los dominios de la Mediumnidad

Hola familia querida, 

Ayer nuestro compañero Wellingthon Bossi nos ofreció La charla titulada "En los dominios de la Mediumnidad”. Fue una tarde de estudio amena, dedicada al intercambio de experiencias e información sobre las interacciones entre el plano físico y el plano espiritual. Nunca está demás explicar cómo los espiritistas entendemos la práctica mediúmnica, una vez que la mediumnidad no es monopolio del espiritismo. Donde hay espíritus, hay mediumnidad. Lo que sí distingue a los espiritistas es su manera de vivirla.

Bossi explicó con simplicidad y cercanía temas básicos de la mediunidad ejercida bajo los principios espíritas:

La mediumnidad es una facultad. Todos la tenemos, una vez que somos espíritus encarnados. Algunos, sin embargo, poseen esta facultad de forma más ostensiva y, a estas personas, se les llama médiums. Así se entiende que la mediunidad no es un don y por esta razón no hay ninguna razón para adorar a los médiums.

La mediunidad se ejerce con más seguridad en la casa espírita. La caridad, la total gratuidad, la ausencia de intereses inferiores y la elevación de propósitos debe caracterizar toda práctica segura de la mediumnidad. En la casa espírita, además, la protección de los equipos espirituales ofrece un ambiente protegido a los grupos que se disponen a colaborar de forma humilde y disciplinada con el bien. En este ambiente, higienizado por la práctica de la oración, el deseo de servir y la unión de propósitos, el médium encuentra un espacio donde su facultad puede ser ejercida sin que las inteligencias ignorantes del bien puedan perjudicarle.

Una reunión mediúmnica se hace en equipo. Participan en ella: a) el coordinador o dirigente de la reunión, responsable de organizar el trabajo; b) por lo menos un médium, por intermedio de quién un desencarnado puede comunicarse; c) un terapeuta, que deberá dialogar con el desencarnado que se manifieste a través del médium; d) el equipo vibratorio, que debe emitir ondas de amor y comprensión, favoreciendo un ambiente de concordia; e) médiums pasistas, para ofrecer tratamiento a los participantes de la reunión en el caso de que sea necesario; d) el equipo espiritual, compuesto por los espíritus que intuyen al coordinador y al terapeuta, y los que ofrecen apoyo vibratorio a toda la sesión. Todos estos participantes son esenciales para que la reunión sea de provecho y deben estar unidos por ideales elevados de auxilio al prójimo y amor incondicional.

Los miembros de los equipos espirituales pueden presentarse con las características de diferentes profesiones. Pese a que la reunión mediúmnica se realice en una casa espírita, los espíritus que orientan los trabajos de la sesión trayendo espíritus para recibir esclarecimientos y fluidos vitales de los encarnados pueden revestirse de diferentes formas, según la necesidad de los espíritus comunicantes. Algunas veces son curas, otras pastores, otras maestros… Todo para que el espíritu que debe recibir la terapia pueda encontrar un ambiente más familiar a sus creencias y abrirse a la información que recibe sobre la vida en el plano espiritual, el perdón o la necesidad de desapegarse de los bienes materiales y de familiares.

El equipo espiritual posee técnicas y herramientas aún desconocidas en el actual plano de la vida en el que habitamos. Una de estas herramientas está descrita en el segundo capítulo del libro "En los dominios de la Mediumnidad”: el psicoscópio. Este minúsculo intrumento, según nos cuenta André Luiz, no pesaría más de algunos gramos en la Tierra. Se trata de un aparato que se destina a la observación del alma y puede definir las vibraciones de ésta, a la vez que permite realizar estudios acerca de la materia. Funciona con electricidad y magnetismo, utilizando elementos radiantes análogos en su esencia a los rayos gamma. Está constituido por lentes de aumento con posibilidades para la microfotografía. Los equipos espirituales lo utilizan en su trabajo de supervisión de los equipos mediúnicos, para con él clasificar sin dificultad las perspectivas de los distintos grupos de servicios psíquicos que existen en el mundo. Analizando la psicoscopia de una persona o de un equipo de trabajadores, la espiritualidad puede deducir sus posibilidades y calificar la categoría de su condición. Según las radiaciones que proyectan, los equipos espirituales planifican la obra que pueden realizar en colaboración con cada equipo medúmnico. El psicoscópio es solamente uno de los objetos de los que dispone la espiritualidad en su labor, en este caso con el objetivo de con mayor facilidad identificar los valores de la individualidad humana por los rayos que ésta emite. Así la moralidad, el sentimiento, la educación y el carácter son conocidos con claridad mediante una breve observación.

Estas y muchas otras aclaraciones nos ofreció Bossi, siempre invitándonos a que leamos el libro y podamos comprobar por nosotros mismos la riqueza de detalles que André Luiz aporta a través de las manos del amigo Chico Xavier.

Gracias compañero por tu dedicación a la divulgación de toda esta información que debe servir únicamente para que podamos orientar nuestras vidas hacia la búsqueda de la plenitud, superando nuestras imperfecciones día tras día, creciendo en serenidad, tolerancia, amor al prójimo y auto-amor.

 Y a toda la familia CEADS, en España y en el mundo, 

Cariños de la hermana menor

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