domingo, 27 de enero de 2013

Hacia Dios, por el amor y la ciencia



Hola familia,
En la clase de ayer nuestros monitores Rafa y Marcello condujeron una tarde de armonía y crecimiento en CEADS. Leímos el texto sobre la ley divina o natural y pasamos a un rico intercambio de impresiones.

En primer lugar estaría bien reconsiderar el sentido de la palabra ‘ley’. Muchas veces, cuando pensamos en esta palabra sólo recordamos su sentido jurídico, las leyes que los hombres hemos elaborado para facilitar la convivencia social. La ley divina, sin embargo, tiene otra acepción, porque no es la expresión de lo que debe ser, sino de lo que es, independientemente de la voluntad humana. La ley divina o natura es la expresión misma del funcionamiento del universo: nos guste o no nos guste, lo entendamos o no lo entendamos, lo creamos o no, la inteligencia cósmica universal expresa en la ley natural una serie de principios físicos y morales que rigen la existencia de toda la creación. Dichas leyes son perfectas e inmutables, como perfecta e inmutable es la fuente cósmica de donde proceden.


 Las leyes humanas reflejan el nivel de desarrollo moral en el que nos encontramos. A medida que progresemos, más cerca estarán nuestras leyes de la ley moral divina. La religión, entendida en su sentido espiritual y no institucional, tiene la función de guiar la humanidad en este camino. La ciencia, a su vez, explora las leyes físicas, también manifestación de la ley divina. La separación entre la esfera espiritual y la intelectual del hombre es un reflejo de la adolescencia humana. El hombre cree saber mucho y con esto piensa que ya no necesita explicar la vida a la luz de un orden divino. Esta actitud de orgullo e ignorancia está ausente en la mente que encuentra en cada pequeño hallazgo científico, un nuevo e inexplorado universo de posibilidades por explorar. Científicos como Pasteur e Einstein sintetizaron esta actitud de reverencia ante la inmensidad cósmica de la siguiente forma:   

Louis Pasteur:"Un poco de ciencia te aleja de Dios, pero mucha ciencia te devuelve a Él."
 Albert Einstein: "El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir."

En las palabras de nuestra querida Amalia, encontramos la expresión de la reconciliación entre el progreso moral e intelectual:

Amalia Domingo Soler: “hacia Dios, por el amor y la ciencia.”

La ciencia goza actualmente de gran prestigio en nuestra sociedad y la gente cree en las leyes que la ciencia describe y en los hallazgos científicos. Pero hay que entender que no siempre ha estado así. Mucho camino hemos tenido que recoger para que los dogmas que entorpecen nuestra comprensión de la ley natural no condenaran a misioneros como Galileo a la hoguera de la ignorancia. Si logramos seguir ampliando nuestro entendimiento de la expresión de la inteligencia cósmica universal a través de sus leyes morales y físicas, la ciencia no será dogmática y se abrirá paulatinamente a la comprensión holística de la creación y del ser humano.

Hemos contado siempre con la ayuda de la espiritualidad superior, que desde la noche de los tiempos se esfuerza por iluminar el camino para nuestras conciencias. El caminar es trabajo de cada uno, por esto Jesús dijo “Conoceréis la verdad y ella os libertará”. No dijo ‘os enseñaré la verdad’, no dijo ‘os salvaré’… Dijo “Conoceréis”. Esforcémonos por comprender las leyes morales y físicas, para que la verdad pueda libertanos de la ignorancia que todavía encadena nuestras conciencias.

Cariños de la hermana menor

3 comentarios:

  1. Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa¡¡¡¡

    Jana, la frase que dijiste ayer y que ahora repites en tu comentario de que "Un poco de ciencia nos aleja de Dios, pero que mucha ciencia nos acerca a Él" me ha encantado y la encuentro realmente acertada.

    Yo no tengo la más mínima duda de que en el conocimiento de todas la leyes físicas, podemos encontrar la esencia de todo el amor de Dios.

    Alfredito

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  2. Para mi, la naturaleza es la manifestación que evidencia la existencia de Dios. Lo que es evidente no necesita comprobación, mucho menos fe.Las leyes humanas y jurídicas son creaciones humanas, las primeras son explicativas, las segundas son imputativas. Dios se manifiesta en la naturaleza a travrés de encadenamientos perfectos de hechos qu e el hombre al explicarlos los convierte en las llamadas leyes naturales.

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  3. Si Alfredito, esta frase es muy cierta. Cuando la escuché, se me quedó grabada.

    Memo, si por "convierte" quieres decir "describe", estoy de acuerdo al 100%. Si no es así, muy cerquita de esto =) A mí siempre me da un poco de reparo hablar de Dios. Esto que no entiendo, que no conozco, que no sé... Me quedo tan pequeñita... Por esto cultivo una relación de amistad con Jesús. Está más cerca, conoció la carne. Con Él, aun que soy ligeramente consciente de lo lejos que estoy de desatarle las sandalias... pues con Jesús me entiendo mejor. Dios es demasiado todo para mi pequeñez.

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