domingo, 15 de marzo de 2015

Cualidades de los fluidos

Hola familia,

ayer en CEADS nos dedicamos al Estudio Sistematizado de la Doctrina Espírita. El tema de la clase fue “Cualidades de los fluidos”. Se notaba que nuestro monitor Andrea disfrutaba de ayudarnos a conocer el asunto. De hecho lo confesó, es su favorito. Yutta y los demás no lo encontramos nada sencillo, pero todos reconocemos que es extremadamente interesante. Esta pareja de monitores se complementa a perfección.

Para introducir el tema debemos comprender algo dos cosas: 
  • En primer lugar, en el universo existen dos cosas: espíritu y materia. No nos referimos a energía y materia, puesto que éstos son en el fondo lo mismo. La energía es un estado más sutil de la materia; la materia es un estado más denso de la energía. Así, volvemos a repetir para que quede claro: en el universo hay dos cosas: espíritu y materia. Los espíritus somos nosotros, los seres infinitos, criaturas del creador, que es eterno. Evolucionamos de la ignorancia hacia la perfección, desarrollando todas las capacidades que en potencia tenemos desde el momento de nuestra creación. La materia es todo lo demás y ocupa todo el espacio.
  • En segundo lugar, nos explican los espíritus que la materia primitiva, antes de que sufra cualquier naturaleza de alteración, es el fluido cósmico universal. De forma poética lo podríamos llamar el aliento de Dios o el pensamiento de Dios. Cuando es modificado, el fluido cósmico se transforma en los diferentes estados y tipos de materia conocidos y por conocer por los seres humanos. Ahora comprendamos que el vacío absoluto no existe. Estamos todos sumergidos el el fluido cósmico universal, que ocupa todo el espacio infinito.


Con estas informaciones ya podemos comprender la clase de ayer, que nos sitúa como co-creadores del universo. Cuando pensamos, emanamos ondas mentales. Éstas actúan sobre el ambiente alrededor nuestro, transformándolo según la naturaleza e intensidad de nuestros pensamientos. Lo mismo sucede con los desencarnados, que pueden rodear a los encarnados con la calidad de los fluidos que sus pensamientos producen. 
“La acción de los espíritus sobre los fluidos espirituales produce consecuencias de importancia directa y capital en los encarnados. Siendo que esos fluidos son el vehículo del pensamiento y que éste puede modificar sus propiedades, es evidente que deben encontrarse impregnados de las cualidades buenas o malas de los pensamientos que los ponen en vibración, modificados por la pureza o impureza de los sentimientos. Los malos pensamientos corrompen a los fluidos espirituales, como los miasmas deletéreos corrompen el aire. 

Los fluidos que rodean o proyectan los malos espíritus son viciados, mientras que aquellos que irradian los buenos espíritus son tan puros como corresponde al grado de perfección moral que ellos posean. Sería imposible enumerar o clasificar a los buenos o a los malos fluidos o especificar sus cualidades respectivas, visto que su diversidad es tan grande como son variados los pensamientos. Los fluidos poseen las cualidades que adquieren en el medio en que se elaboran. Según las circunstancias esas cualidades son temporarias o permanentes."
En definitiva, hay que buscar la elevación de principios, pensamientos y actitudes para producir fluidos de naturaleza superior alrededor nuestro, de nuestro ambiente familiar y profesional. Los buenos pensamientos no solo sanean nuestro hogar, si no que los transforman en puertos de luz donde ancoran todo tipo de colaboradores del bien, dedicados al socorro y esclarecimiento de los hombres.


La semana que viene Andrea Firense nos brindará con una conferencia en la que profundizará en todos estos temas. ¡Qué bella doctrina nos invita al análisis de temas tan profundos, a la vez que nos invita a la renovación moral¡

Hagamos caso a la orientación del espíritu de Verdad, que nos dice, “amos e intruíos”. sea nuestra Doctrina un sendero de luz para que podamos crear ambientes más llenos de amor y fraternidad en todas partes por donde pasemos.


Cariños de la hermana menor

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