domingo, 24 de mayo de 2015

La fuente de los voluntarios al trabajo con la espiritualidad superior

Hola familia,

en la clase de ayer, nos dedicamos al tema del magnetismo y los magnetizadores en la clase del ESDE. El estudio es profundo y complejo, pero quedémonos con lo básico, siempre comprendiendo que la comprensión de la Doctrina de los Espíritus no es algo que se logre sin esfuerzo, dedicación y perseverancia. Siempre quedarán aspectos por comprender y profundizar, lo cual se traduce en la invitación de esta luminosa Doctrina para que, a través de nuestro interés en vencer nuestra propia ignorancia, sigamos estudiando las obras básicas codificadas por Allan Kardec.

Como decía, quedémonos con lo básico:

¿Qué es el magnetismo? Una transformación del fluido cósmico universal, una forma de energía radiante. Según Emmanuel, el magnetismo es un fenómeno de la vida y constituye una manifestación natural en todos los seres.


¿Qué se entiende por magnetizador? Todas las personas disponen de magnetismo, pero es posible que en función de facultades más ostensibles, educación de su voluntad o estudios de las leyes naturales, algunas personas logren producir efectos más evidentes, como el transporte de objetos o el control sobre otras personas, induciéndoles al sueño o a actuar de determinadas maneras.

¿Qué es el mediun curativo? alguién que, poseyendo ciertas características de magnetizador, recibe el concuso de espíritus elevados y emplea sus facultades de forma desinteresada, en beneficio del prójimo. 

¿Qué diferencia hay entre el magnetizador y el médium curativo? El magnetizador utiliza de sus propios recursos fluídicos y facultades de manipulación magnética para lograr la producción de efectos visibles. El médium curativo, en cambio, ofrece muy poco de sí mismo, más allá de un ferviente deseo de ser útil al prójimo: lo que produce la cura del paciente es una combinación, por un lado, del interés que la espiritualidad superior tenga en la producción de la cura y, por otro lado, el cambio de actitud que el paciente evidencie en su comportamiento moral. No hay que olvidar que las enfermedades del cuerpo tienen su origen en el alma. Con esto se quiere decir que no son una casualidad o una fatalidad del destino. Las enfermedades son pruebas o expiaciones que necesitamos vencer para el recate de deudas del pasado o para prepararnos adecuadamente para el futuro. Si el paciente no presenta una predisposición evidente para la espiritualidad superior de que ha superado ya la prueba que le era necesaria con la enfermedad, es decir, si se mantiene en el patrón vibratorio que le ha generado a sí mismo la necesidad de la dolencia, difícilmente habrá una cura real.

¿Hay que formarse para ser un médium curativo? La mejor manera de educarse a sí mismo para la labor de ser un vehículo de los fluidos sutiles de la espiritualidad superior en beneficio del prójimo es la propia elevación moral. Ésta consiste en vencer a las imperfecciones, dominar el orgullo, silenciar al egoísmo, superar la vanidad… El que vive según estos principios, en los abrazos y palabras de consuelo que pueda ofrecer al prójimo, dona más de sí que mil magnetizadores juntos.


¿El médium curativo puede cobrar por su labor? Como hemos dicho, poco más que su deseo de ser útil sale de él mismo. El “servicio” que ofrece viene de los espíritus superiores que se acercan a cualquier persona que desinteresadamente pretenda colaborar con el bien, el amor y la paz. El que cobre o acepte pagos indirectos “a voluntad”, como se suele decir, no podrá, por la lógica, atraer hacia sí el interés de espíritus elevados, que buscan colaboradores entre las personas altruistas, humildes, generosas y benevolentes.

El amor es, sin lugar a dudas, la fuente de la que deben beber todos los voluntarios al trabajo con la espiritualidad superior. ¡Qué podamos acercarnos a esta fuente, beber de ella, para no volver a tener sed jamás.


Cariños de la hermana menor 

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