domingo, 21 de junio de 2015

Breve historia del pensamiento

Hola familia,

ayer nuestro compañero David Stany, del Centre Espírita de Tárrega, nos presentó en CEADS una verdadera clase magistral. Quién pensaba que el conferenciante se limitaría a decir que hoy día se ve mayor conciencia espiritual y que la ciencia finalmente empieza a llegar a resultados que apuntan en la dirección de que la materia no lo es todo, se ha llevado una buena sorpresa. En su charla titulada “Crisis del materialismo”, el conferenciante ha hecho un repaso sobre la historia del pensamiento. Sócrates, Sant Agostín, Kant, Marx… Todos estos nombres nos suenan, pero, ¿sabríamos ubicarlos en la evolución de las ideas humanas? O, en otras palabras, ¿seríamos capaces de decir quién les ha influenciado el pensamiento y qué corrientes filosóficas sus ideas han generado? David nos presentó una charla con muchísima información, valiosa para cualquiera que se interese por el conocimiento.

David fue presentando el esquema que vemos a continuación poco a poco, explicando los principales autores y ideas de cada bloque.


Empezó explicándonos que en la Grecia antigua los filósofos clásicos concibian el conocimiento de forma integral. Esto quiere decir que indagaban tanto en las cuestiones sobre la naturaleza del alma humana como sobre el mundo físico y tangible que se manifestaba a su alrededor. Sócrates, cuya historia guarda parecido con la vida de Jesús, es el gran referente del periodo. No cobró por sus clases y, en función de sus ideas de igualdad y justicia, fue perseguido y condenado a la muerte. No escribió nada durante su vida, pero su principal discípulo, Platón, fue quién compartió sus enseñanzas, ampliándolas con sus propias ideas. Aristóteles le seguiría, siendo su discípulo, proponiendo la lógica como la base de la construcción de nuevos conocimientos. La linea que divide este primer bloque de pensadores del segundo está puesta porque hasta aquí el conocimiento no hacía distinciones entre lo que hoy entendemos como ciencia y religión.

En esta segunda etapa del pensamiento humano, encontramos a una clara división entre lo que es el conocimiento que se estructura a partir de la fe - cuyos máximos exponentes son San Agustín  y San Tomás -, del pensamiento filosófico humanista de pensadores como Descartes y Kant. Estas dos corrientes beben de las ideas de los filósofos clásicos, pero los humanistas no se vinculan a los dogmas de fe. Sin embargo, nace una tercera corriente, que se limita exclusivamente a indagar en la naturaleza del mundo tangible y verificable a través de la observación. Para los empiristas, fundadores del pensamiento científico, la verdad no se encuentra dentro de uno mismo, sino en el mundo observable, esperando por ser desvelado por el hombre que utilice los métodos adecuados.


A partir de esta corriente de pensamiento, el empirismo científico, se desarrolla la ciencia tal como la conocemos hoy. Ésta no analiza los problemas de forma integral. Es necesario tener presente, cosa que frecuentemente está mal entendida, que la visión científica materialista no es más que una hipótesis. Muchos científicos y materialistas convictos piden pruebas a los espiritualistas de la existencia del espíritu o de Dios, pero en cambio, deberían darse cuenta que nunca se ha sido capaz de demostrar que Dios o el principio inteligente no existen. El Espiritismo se presenta así, en el siglo XIX, como una propuesta filosófica que indaga en la naturaleza del ser, su origen y su destino, de forma integral. Bebe en las fuentes religiosas, humanistas y empiristas, proponiendo una fe razonada. Entre los espíritus que participaron de la codificación, encontramos a representantes de todas las ramas de la historia del pensamiento, como por ejemplo Pablo de Tarso, Galileu y Fénelon. El Espiritismo lleva a la fe razonada, que puede enfrentar a la razón cara a cara en todas las épocas de la Humanidad; tiene fundamentos científicos que demuestran todos sus postulados, no adoptando ningún tipo de dogma (postulado que no se demuestra) en su Doctrina. Esta doctrina también habla del corazón, porque nos propone el amor como encuentro natural con la ley cósmica. Sólo en el amor estaremos armonizados con la inteligencia universal.

Todo un lujo tener a estudiosos como David Stany en las filas espiritistas. ¡Gran responsabilidad ser conocedores de los postulados de esta doctrina de luz, el Espiritismo! Es sin lugar a dudas un camino de autoconocimiento y aprendizaje sobre las leyes naturales.

Cariños de la hermana menor


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