viernes, 23 de octubre de 2015

Entrevista a Dr. Sergio Lopes

Entrevista al Dr. Sérgio Luis da Silva Lopes

El Dr. Sérgio es médico psiquiatra y psicoterapeuta; escritor y conferenciante espírita. Fundador y presidente de AME-PELOTAS (Associação Médico-Espírita de Pelotas, Brasil). Colaborador en el “Hogar Espírita Asistencial Hermano Fabiano de Cristo” y autor de los libros “Leis morais e saúde mental” (Leyes morales y salud mental) y “Código do Monte” (El sermón de la montaña).



VE1: ¿Es el suicidio una enfermedad?

Técnicamente no. Aunque la mayoría de las veces, se debe a trastornos mentales, principalmente por trastornos depresivos. Nueve de cada diez suicidios están basados en causas psiquiátricas, alcanzando la depresión un 70% de estos casos. Sin embargo, diría que en el 100% de los casos, el suicida está enfermo del alma.

VE2: ¿Puede tener el suicidio causas espirituales? ¿Es posible su tratamiento?

Las causas del suicidio están fijadas en el periespíritu. Lo más habitual es que el suicida de hoy sea reincidente. El suicida, por lo general, viene de un pasado espiritual cargado de culpas, habiendo abandonado sistemáticamente, habiendo evitado enfrentarse a sus dificultades. Se suma a ello la relevante cuestión espiritual de las influencia de obsesores desencarnados que están siempre presentes, alentando el impulso suicida.

VE3: ¿Cómo puede ayudar la familia, los médicos y la sociedad a una persona que ha intentado suicidarse?

La sociedad puede ayudar, volviendo a vivir bajo el modelo espiritualista. La cultura materialista en que vivimos favorece el suicidio, principalmente porque induce a pensar que con la muerte sobreviene el fin de la vida. Este es un error fundamental porque la muerte no acaba con la vida, o sea, el suicida no consigue su objetivo, que es acabar con su propia conciencia.
La familia, además de cultivar los valores espirituales, necesita vivir con más armonía. Los principales dramas familiares están relacionados con el empobrecimiento afectivo en las relaciones parentales, el vacío existencial y la falta de amor.
Se debe recurrir a la medicina, a través de la psiquiatría, siempre que una persona tenga un sufrimiento psíquico tal, como para pensar en el suicidio en un momento de desesperación.

VE4: ¿Cómo deberíamos abordar la prevención del suicidio en las escuelas, principalmente entre los adolescentes?

Existe un silencio peligroso en torno al tema del suicidio. A nivel educativo no se aborda este tema en las escuelas y esto ocurre en todo el mundo. Existe un modo apropiado para que los conocimientos sobre el suicidio puedan conocerse y la escuela debe ser el primer lugar donde deben iniciarse estas enseñanzas.

VE5: Desde una perspectiva medico-espírita ¿qué es lo más importante a la hora de hablar con una persona que está buscando ayuda?


La primera actitud es el amparo. Ser capaces de escuchar sin prejuicios, pues este gesto en sí mismo, ya es terapéutico. Posteriormente se debe establecer un tratamiento medico-espírita que comprende cuidados biológicos, psicológicos y espirituales.

VE6: Brasil es pionero en la prevención del suicidio a través de la ONG CVV (Centro de Valoración de la Vida) ¿Sería posible implantar este sistema a escala mundial? ¿Conoce alguna iniciativa de la OMS u otra institución médica?

El CVV es una noble iniciativa que en Brasil y desde hace muchos años, ha resultado eficaz en el auxilio al individuo que está pensando en el suicidio. Se trata de una atención anónima vía telefónica, no está basado en una escucha interesada sino en el anonimato, habiendo salvado así miles de vidas a lo largo de los años. La OMS ha lanzado campañas sistemáticas de conocimiento sobre el suicidio. También se han presentado a los profesionales varios folletos sobre el tema y en colaboración con asociaciones médicas

VE7: ¿Quiere dejarnos un mensaje en exclusiva para los lectores?

La vida es una bendición divina. Incluso cuando ésta se presenta muy difícil, es digna de ser vivida. Los momentos de dolor y sufrimiento pasarán, igual que pasa todo en nuestras existencias. Los recursos existen, pero las personas necesitan salir del aislamiento y buscar ayuda. Siempre hay un bondadoso equipo espiritual listo y preparado para actuar en auxilio de los que sufren. Sin embargo, para que esto ocurra, es necesario abrir las ventanas del alma, para que la luz de la bondad divina pueda colarse en los corazones. A veces el peor momento de nuestras vidas es el momento en que nos toca mejorar.


Si quieres hablar puedes llamar al Teléfono de la Esperanza al 902 500 002 o contactar con nosotros a través del teléfono móvil 665 312 687.

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