domingo, 29 de enero de 2017

Con luces y sombras, pero siempre adelante

Querida familia CEADS,

ayer en la clase hablamos de un largo período de la historia. Empezando con la llegada de Jesús y su mensaje de amor, vimos como sus enseñanzas fueron primero perseguidas, luego distorsionadas hasta ser transformadas en objeto de poder y dominación en la Edad Media. La reacción fue una serie de movimientos filosóficos, con el materialismo dialéctico y el anarquismo y el comunismo, científicos, artísticos e incluso religiosos, co el protestantismo, que rechazaban la manera como la Iglesia Católica presentaba a Dios y la religiosidad. Aquí os dejo los textos de lectura básica estudiados en clase.

 La revolución Francesa y sus consecuencias
Al apagarse las luces del siglo XVIII, Francia, una monarquía gobernada por Luis XVI, era todavía un país agrario con una industria incipiente. La sociedad francesa estaba formada por tres grupos sociales básicos: el clero, la nobleza y la burguesía. El clero, también denominado Primer Estado, representaba el 2% de la población total y estaba exento de impuestos. Había un gran desnivel entre el alto clero, de origen noble, que disponía de importantes ingresos provenientes de las rentas eclesiásticas, y el bajo clero, de origen plebeyo, reducido a su propia subsistencia. La nobleza, conocida como Segundo Estado, constituía el 2,5 % de una población de 23 millones de habitantes. No pagaba impuestos y tenía acceso a los cargos públicos. Estaba subdividida en: alta nobleza, cuyos ingresos provenían de los tributos señoriales y la nobleza rural, que poseía derechos de señorío y de explotación agrícola, y nobleza burocrática, de origen burgués, que ocupaba los altos puestos administrativos. Aproximadamente el 95 % de la población – que incluye desde los ricos comerciantes hasta los campesinos – formaba el Tercer Estado, que englobaba la burguesía (fabricantes, banqueros, comerciantes, abogados, médicos), los artesanos, el proletariado industrial y los campesinos. Los burgueses tenían poder económico debido, principalmente, a sus actividades industriales y financieras. No obstante, equiparada al pueblo, la burguesía no tenía derecho a participar en la política ni al ascenso social. Fue esa situación la que desencadenó una serie de conflictos que culminaron en la Revolución Francesa el 14 de julio de 1789.

Pese a los innegables beneficios sociales y políticos producidos por la Revolución Francesa, entre ellos la célebre Declaración e los Derechos del Hombre y del Ciudadano, se sucedieron años de terror que favorecieron el golpe de estado concretado por Napoleón Bonaparte hacia fines del siglo dieciocho. Los sublimes ideales de la Revolución Francesa fueron desvirtuados por el abuso de poder ejercido por quienes asumieron el gobierno el país. 
A fines del siglo dieciocho y comienzos del diecinueve (desde 1799 hasta 1815), la política europea se centra en la figura carismática de Napoleón Bonaparte, uno de los grandes jefes militares promulga una nueva Constitución, restaura el aparato burocrático, crea la enseñanza controlada por el Estado (enseñanza pública), declara el Estado laico desvinculado de la religión, promulga el Código Napoleónico - que garantiza la libertad individual, la igualdad ante la ley, el derecho a la propiedad privada, el divorcio, – y adopta el primer código comercial. 
En lo referente al desempeño de este emperador francés, Emmanuel nos recuerda que “(...) las actividades de Napoleón poco se aproximaron a las generosas ideas que habían conducido al pueblo francés a la revolución. Su historia, repleta por igual de aspectos brillantes y oscuros, da evidencia de que su personalidad de general oscilaba entre las fuerzas del mal y las del bien. 
Después de Napoleón, Francia pasa por un nuevo período de transformaciones históricas, debido a que “(...) se adoptaron algunos de los principios liberales de la Revolución, tales como el de la igualdad de los ciudadanos ante la ley y el de la libertad de cultos, estableciéndose a la par de las conquistas 
El movimiento democrático en Francia mezcla la política con la literatura. Así es que numerosos escritores se enrolan en la lucha política y social, tanto mediante sus obras como por sus acciones. De ese modo, Lamartine y Víctor Hugo son elegidos diputa-dos y Lamartine fue jefe del gobierno provisorio. 
La revolución Industrial y sus repercusiones 
Otra revolución iniciada en Inglaterra a mediados del siglo XVIII, la Revolución Industrial, causó profundas transformaciones en la sociedad al modificar el aspecto de las relaciones humanas dentro y fuera de los países. Sirvió de palanca para el progreso tecnológico que presenciamos actualmente, a través de la invención de máquinas y equipos cada vez más sofisticados. Propició el desarrollo de las relaciones internacionales, especialmente en las áreas económicas, comerciales y políticas, con lo que convirtió al mundo en una aldea global. Condujo a la urbanización de conglomerados humanos y a la construcción de modernos conjuntos rurales. Desarrolló las redes de comunicaciones de corta y larga distancia, sobre todo mediante el empleo inteligente de la energía eléctrica y de la electrónica. Amplió los medios de transporte, en especial el marítimo y el aéreo. Favoreció las investigaciones médico-sanitarias tendientes al control de las enfermedades epidémicas, lo que dio por resultado el incremento de los niveles de supervivencia humana. 
La Revolución Industrial ocasionó también algunas distorsiones y ciertos perjuicios, de algún modo esperados, si se tiene en cuenta el atraso moral de nuestra humanidad. En esencia, los principales daños producidos por la Revolución Industrial provinieron de las relaciones laborales, que lamentablemente estuvieron caracterizadas por la explotación del trabajo y por las deficientes condiciones de seguridad e higiene, puestas de manifiesto en diferentes escalas. 

Es oportuno destacar que los ideales de la Revolución Francesa al igual que los principios de la Revolución Industrial se difundirán por el continente incitando la burguesía y trabajadores contra el poder estableciendo cuestionando pensamientos religiosos, filosóficos y políticos.
Manifestaciones artísticas y culturales del siglo XIX 
Las actividades artísticas y culturales del siglo XIX revelan una predominante preferencia romántica. El Romanticismo influye en las ideas políticas y sociales abrazadas por la burguesía revolucionaria de la primera mitad del siglo, que asocian sus manifestaciones a los ideales de libertad, igualdad y fraternidad. El artista romántico tomaba su inspiración de las personas sencillas, con franca manifestación en contra del elitismo y la aristocracia. Se investigaba la cultura popular y el folclore para la producción de pinturas, esculturas y piezas musicales. Las obras románticas de carácter épico resaltan el heroísmo. Como ejemplo citamos Goethe (1749 – 1832), Víctor Hugo, Jacques-Louis David (1746– 1828), Eugene Delacroix (1798 – 1863). 
Se sustituye el virtuosismo del siglo anterior por interpretaciones musicales de intenso colorido emocional. Para los románticos la música no era solamente una obra de arte, sino un medio de comunicación con los estados del alma. Beethoven (1770 – 1827) rinde homenaje a Napoleón Bonaparte en su Novena Sinfonía. La Rapsodia Húngara de Liszt (1811 – 1886) y las Polonesas de Chopin (1810 – 1849), son manifestaciones nacionalistas. 
Al idealismo romántico se contrapone el Realismo, que profesa el respeto por los hechos materiales y estudia al hombre según su comportamiento y en su medio, a la luz de teorías sociales o fisiológicas. Escritores realistas como Stendhal, Balzac, Flaubert, y naturalistas como Zola, escribieron novelas con pretensiones científicas. 
En la segunda mitad del siglo XIX la pintura europea surge el Impresionismo. Los pintores impresionistas se proponen captar la cotidianeidad de la vida urbana y rural, al igual que tratan de registrar en las telas las impresiones de los efectos de la luz sobre la escena que les interesa. Los exponentes más importantes de ese movimiento fueron: Edouard Manet (1832-1883), Claude Monet (1840-1926), Renoir (1841-1920), Cézanne (1839-1906), Degas (1834-1917).
Impresionismo. Nenúfares y puente japonés, Monet
Cada uno de estos movimientos o reacciones a las ideas y desigualdades sociales que predominaron en la Edad Media tuvieron sus luces y sombras, aportaron mucho a la humanidad, pese a que también tuvieron a sus ideales inspiradores distorsionados. De forma cíclica la humanidad avanza. En el esquema que podemos ver a continuación, nuestros queridos monitores procuraban resumir el contexto histórico de que hablábamos en clase. Las reflexiones compartidas fueron muy interesantes. La Doctrina nos invita constantemente a la ampliación de nuestra cultura, al ejercicio del razonamiento y sobretodo a la renovación de nuestras posturas hacia el bien, el amor y la paz.

Una semana de paz y bien para todos.

Equipo de Divulgación
CEADS

domingo, 22 de enero de 2017

¿Qué es Dios?

Hola Amigos CEADS, 
Hoy tuvimos conferencia, David Cueto nos habló sobre la Visión Espírita de la Creación, un interesante tema que hace parte de las bases de la Doctrina Espírita y de todos los credos religiosos en general; esto es debido a que la explicación de la creación del universo por parte de las doctrinas teístas se fundamenta en Dios, y al ser un punto de estudio detallado de las ramas del conocimiento, exactamente de la ciencia y la filosofía, es precisamente en este aspecto que se unen estas ramas con la religión.

Por ello es importante explorar los puntos que ha desarrollado la ciencia con relación a la creación del universo, la ciencia ha logrado describir muy bien el universo desde un punto de vista macroscópico y microscópico, las teorías desarrolladas demuestran bien cómo se dio la explosión del big bang y se han descubierto las partículas elementales que forman la materia tal como la conocemos. Sin embargo la ciencia no ha logrado demostrar matemáticamente el instante de la explosión del big bang, lo que quiere decir que no se conoce del todo el origen del universo; aun así, muchos científicos consideran que todos los desarrollos aportados por la ciencia son pie para refutar la creencia en un Dios. ¿Es esto válido? ¿Es posible deducir de los avances de la ciencia la no existencia de Dios? Pues bien, es posible derrumbar la creencia en un Dios antropomórfico y la creación del universo en 6 días, estos postulados no tienen validez bajo ningún aspecto científico y razonamiento lógico. 
Allan Kardec en la primera pregunta de El libro de los Espíritus indaga ¿Qué es Dios? A lo que los Espíritus responden que “es la inteligencia suprema causa primera de todas las cosas”. Esta respuesta es la verdadera representación de lo que se puede entender por Dios, no sabiendo su naturaleza por ser de una esencia desconocida para nosotros y por estar a un nivel de entendimiento que escapa a nuestras facultades, aplicando el principio esencial de que todo efecto inteligente debe tener una causa inteligente, encontramos en la respuesta de los Espíritus a Kardec una clara descripción de la existencia de Dios.

Se debe entender que Dios es el creador del universo, y que el universo está constituido por un principio material y uno espiritual; el material en sus diversas formas genera todas las expresiones que conocemos, materia, energía y el principio vital esencial para que haya vida orgánica. El principio espiritual o inteligente se desarrolla en los diversos reinos naturales hasta individualizarse en la fase humana en donde expresa su raciocinio. 
La esencia del principio inteligente escapa al lente o foco de estudio de la ciencia, y las leyes divinas están constituidas de esa forma en leyes materiales y leyes morales, estas últimas establecidas en el Libro de los Espíritus. 
Los principios materialistas quedan si base al someterlos al análisis de la razón, ocurriendo lo mismo con la visión antropomórfica de Dios. Sin embargo, el conocimiento espírita que es tan solo una parte de la realidad divina, es la base para educar al ser de su posición en la tierra y de su misión, es por ello que Allan Kardec estableció que la fuerza del Espiritismo radica en su filosofía, el llamado que hace al correcto uso de la razón y que el verdadero espírita se reconoce por su transformación moral y por los esfuerzos que hace en superar sus malas inclinaciones. 

¡Hasta pronto amigos!
Equipo de Divulgación
CEADS

viernes, 20 de enero de 2017

Visión espírita de la creación

Hola familia,

mañana tenemos conferencia.

Visión espírita de la creación


A cargo de David Camilo Cueto



17:30 a 19:00

Entrada libre y gratuita

jueves, 19 de enero de 2017

“LOS MENSAJEROS ESPIRITUALES”

ACTIVIDAD DE “GELE”: Grupo de Estudio de Libros Espíritas  (Jueves 20´30)
LOS MENSAJEROS ESPIRITUALES
Este libro está explicado por el espíritu de André Luiz y escrito (psicografiado) por el médium Francisco Cándido Xavier (Chico Xavier). Se puede descargar de forma gratuita.
En el apartado Biblioteca de la web de la Federación Espírita Española (http://www.espiritismo.cc) también podrás descargar los 5 principales libros de la codificación espírita, realizada por Allan Kardec. Son ellos: El libro de los Espíritus; El libro de los Médiums; El evangelio según el Espiritismo; El cielo y el Infierno; La Génesis.
INTRODUCCIÓN  AL ESTUDIO ACTUAL 
Este libro es la segunda parte de otro anterior llamado “Nuestro Hogar”. En este primer libro el espíritu André Luiz, que en la Tierra fue un médico que cuidó poco su parte moral, nos explica cómo fue su paso al plano espiritual (muerte o desencarnación). Después de un periodo corto en el umbral fue recogido en la colonia espiritual llamada “Nuestro Hogar”. Nos narra de forma muy clara y natural el funcionamiento de esta colonia espiritual y todo el proceso que necesitó hasta conseguir encontrar su “fe” y “paz espiritual” para ir avanzando en su mejoramiento moral. 
A continuación empieza el libro que actualmente estamos trabajando “Los Mensajeros”:
En él podemos ver la experiencia de André Luiz cuando, una vez empieza a trabajar en su reforma íntima y considerándolo preparado, se le ofrece la oportunidad de  venir a la Tierra para ayudar en los trabajos de un centro espírita. Junto con otros compañeros espirituales descienden al plano terrenal donde nos irá explicando las experiencias y vivencias de compañeros que se va a ir encontrando.
Después de cada clase los compañeros que participamos en el estudio del libro vamos haciendo una síntesis de lo que hemos leído ese día. Nuestra intención es facilitar la incorporación de toda persona interesada a incorporarse en este bonito estudio.
LIBRO: LOS MENSAJEROS

FECHA
CAPÍTULO
ARGUMENTO

1
André Luiz  reflexiona sobre su transformación íntima desde que llegó a la colonia Nuestro Hogar. Es consciente que ha encontrado paz y fe. Se siente dispuesto a ayudar a los demás y lo comenta con sus compañeros.

2
Los compañeros que también aprecian su mejoramiento le animan y lo llevan a conocer a  Aniceto, un buen instructor en Comunicaciones del ministerio de Auxilio donde cooperan con la Tierra en socorros urgentes.

3
André Luiz visita el Centro de Mensajeros del Ministerio de Comunicaciones. Allí le presentan a un compañero llamado Vicente que compartía su oficio de médico y que tenia las mismas intenciones que él sobre ayudar en la Tierra.

4
Vicente explica a André Luiz su última encarnación en la Tierra donde había sido engañado por su mujer y su hermano. Ellos habían mantenido un romance y lo habían acabado asesinando.

5
André, Vicente y Aniceto escuchan una preciosa disertación sobre el trabajo que les espera y la necesidad de empatizar con los compañeros que sufren en la Tierra. Recordándoles la necesidad de mostrar amor y ayudarlos sin juzgar. 

6
Reciben una advertencia muy seria sobe la necesidad de tomar precaución. Les explican que son muchos los casos de compañeros que, tenían muy buenas intenciones, pero que cuando llegan al plano terrenal se dejan vencer por las pasiones que allí existen. 

7
Escuchan el caso del compañero Octavio. El cual llegó al plano terrenal con una madre espírita que le dio una correcta educación. Sin embargo, él se dejó llevar por el materialismo de su padre. Acabó casándose con una mujer de poca moral y abandonando a sus seis hijos.

8
Otro compañero llamado Acelino también quiere compartir su historia. Llegó a la Tierra con la preparación suficiente para ser responsable de un grupo doctrinario del espiritismo. Se dejó llevar por el orgullo y el interés llegando a cobrar por sus trabajos mediúmnicos.

9
Aquí André escucha el caso de una compañera que encarnó con buena preparación para dedicarse a la ayuda pero se dejó llevar por las pasiones terrenales. Desconfió de todo y todos. Únicamente discutía y peleaba continuamente con su marido ignorando continuamente los amigos espirituales que la intentaban orientar.

10
Joel explica que encarnó en la Tierra con fuertes capacidades mediúmnicas porque tenía la misión de ayudar. Una vez aquí, aunque estaba bien ayudado por sus espíritus guía, no supo aprovechar esa gran oportunidad y sólo las utilizó para satisfacer su propio egoísmo. Todavía estaba alterado por desequilibrios mentales ocasionados por el remordimiento de no haber cumplido con su responsabilidad.

11
Explica su caso Belarmino. En la Tierra fue un adoctrinador que se dejó llevar por su orgullo y dudó de la doctrina al mismo tiempo que de su fe. Consiguió mucha riqueza material y una gran pobreza espiritual.

12
El compañero Monteiro explica cómo encarnó muy preparado para enseñar la doctrina espirita pero que al llegar a la Tierra olvidó lo más importante. La enseñanza tiene que ir unida al ejemplo. Él enseñaba la teoría pero no lo acompañaba de la práctica así que el resultado fue triste y poco edificante.

13
Vicente explica a André el camino que siguen los compañeros que no son capaces de cumplir con su misión en la Tierra.  Varía en cada caso, desde pasar por estaciones de aprendizaje en zonas bajas hasta ser socorridos en ministerios. Uno de los cuales es el  “Ministerio de Esclarecimiento”.

14
Realizan los preparativos previos al descenso a la Tierra. Vicente, André y Aniceto comienzan su viaje. Van narrando su experiencia y van viendo como el buen Aniceto humildemente les explica todo lo que van encontrando y se pone a su nivel sin aprovechar sus capacidades dadas por su mayor preparación.

15
Aniceto narra los paisajes y diferentes sensaciones que van encontrando a medida que descienden. Van viendo y notando los cambios de vibración más densos a medida que se acercan a la Tierra. Finalmente llegan a uno de los Puestos de Socorro del Campo de la Paz.

16
En este puesto los reciben Alfredo e Ismalia que son los responsables y amigos de Aniceto. Ellos les dan explicaciones de arte y ciencia sobre lo que ven en ese lugar.

17
Alfredo explica  a sus nuevos amigos el motivo de por qué Ismalia sólo lo puede visitar de forma puntual ya que está más elevada que él. En su experiencia terrenal él la acusó injustamente de infidelidad y llegó casi a la violencia.

18
Llegan señales de batallas sangrientas en la Tierra (estamos en 1944), lo que provoca gran tormenta magnética. Grandes masas de desencarnados llenan los Puestos de Socorro de varias colonias espirituales. Son muchos los esfuerzos para recibir y ayudar a todos ellos.

19
Se habla de sistemas espirituales de transporte, basados en el electromagnetismo. Se explica sobre el “soplo curativo”, cuyos pasistas se han “ejercitado durante largo tiempo, adquiriendo experiencias a precio alto”. Depende de la “pureza de la boca y santidad de intenciones”. 

20
El Puesto de Socorro tiene múltiples defensas, manteniendo a distancia “hermanos consagrados al mal, perversos y criminales, entidades verdaderamente diabólicas”. Se utilizan armas que no exterminan, solo defienden, disparando proyectiles eléctricos que causan impresión de muerte, ya que en la esfera espiritual la materia mental puede modificar el cuerpo denso todos los días.

Continuará...

domingo, 15 de enero de 2017

Si me amáis, guardad mis mandamientos

Ayer en CEADS tuvimos una sesión más de Estudio Sistematizado del Espiritismo. El tema de la clase, “El consolador prometido”, fue una rica oportunidad de aprendizaje e intercambio de puntos de vista.

En la Doctrina Espírita se considera al Espiritismo como la tercera gran revelación a los hombres. La primera la trajo Moisés, en la forma del decálogo; la segunda, la personificó Jesús. sus enseñanzas morales y su legado a través de los evangelios; la tercera no tuvo un protagonista encarnado, sino que llegó por las voces de todos los espíritus que participaron en la codificación. La tercera revelación es para nosotros el consolador prometido por Jesús, cuando durante la última cena con los apóstoles, les dice estas palabras:
Si me amáis, guardad mis mandamientos. - Yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que more siempre con vosotros. - El espíritu de la verdad a quien no puede recibir el mundo, porque ni lo ve, ni lo conoce; mas vosotros lo conoceréis; porque morará con vosotros, y estará en vosotros. - Y el Consolador, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mí nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo aquello que yo os hubiese dicho. (San Juan. cap. XIV, v. 15, 16, 17 y 26).
Jesús ya sabía que íbamos a necesitar un consolador… Pero, ¿quién necesita un consolador? El que sufre necesidades materiales o afectivas; el que necesita una palabra de amparo en las horas de expiación o pruebas; el que busca serenidad y ánimo nuevo en las palabras de alguien que le quiera bien. Sí, Jesús sabía que necesitaríamos un consolador porque veía nuestro nivel evolutivo así como la elevación de sus mandamientos. El Maestro sabía que íbamos a caer más de una vez mientras perseguíamos el perfeccionamiento moral. Si sufrimos, lo sabemos, es que necesitamos corregir equivocaciones del pasado, aprendiendo a vivir y convivir con todos como hermanos. 


Para consolarnos nos ha enviado el Maestro la Doctrina Espírita. Ella nos habla a la razón a la vez que nos ampara y fortalece mientras experimentamos las pruebas más dolorosas. Nos habla el codificado de tres fases en la difusión de el espiritismo: la primera es la de la curiosidad, cuando las mentes se sienten provocadas por fenómenos o ideas que no comprenden y así se interesan por el espiritismo. La segura es la del conocimiento, estudio y asimilación del contenido de nuestra filosofía. La tercera fase es aquella en que, habiendo ya satisfecho la curiosidad y conocido los principios de la doctrina, las personas transforman sus vidas, poniendo en la práctica los consejos de los espíritus. Pese a que Kardec hablaba de las fases de la difusión del Espiritismo cmi Doctrina entre los pueblos, también es posible pensar que individualmente pasamos por estas tres fases.

Ojalá podamos todos alcanzar la tercera fase pronto, viviendo como nos recomiendan las voces que el Maestro envió para educar a nuestros corazones. Por nuestro propio bien y de toda la humanidad.

Cariños

Equipo de Divulgación

CEADS

miércoles, 11 de enero de 2017

¡Jueves y Sábado en CEADS!

Buenas noches,

Mañana, Jueves, toca el Grupo de Estudio de Libros Espíritas (GELE),  a las 20.30 horas. Actualmente el grupo está en el Capítulo 20 del libro "Los mensajeros espirituales", segundo libro de la colección "En el mundo espiritual", del Espíritu André Luiz.

Ya para el Sábado, a las 17.30 horas, nuestra cita es con la Educación Espírita Infanto-Juvenil y con el Estudio Sistematizado de la Doctrina Espírita (ESDE) para los adultos.

Os recordamos que las clases empiezan 30 minutos después de la apertura. Antes de las clases atendemos a aquellas personas que, por algún motivo, quieran hablar con nosotros. No abrimos en días festivos nacionales y municipales.
En la mayoría de nuestras actividades ofrecemos tratamiento fluido-energético individual con agua magnetizada y pases espíritas.
Nuestras actividades empiezan y finalizan con una oración de agradecimiento a la Espiritualidad, dando las gracias por las enseñanzas recibidas. Rogamos a todos los asistentes, que lleguen cinco minutos antes del inicio de las actividades, manteniéndose en silencio para facilitar la armonía, sintonía y tranquilidad en el inicio de los eventos o estudios.

Más información sobre las actividades y horarios en nuestra web:



Y, para los más aplicados, os dejamos el texto de estudio para la clase del Sábado:

El Espiritismo: el Consolador prometido por Jesús

1. El Espiritismo: el Consolado prometido por Jesús.

En la última cena, al despedirse de los discípulos que componían su colegio apostólico, Jesús les prometió que vendría otro consolador. ¿Será el Espiritismo ese consolador? Tratemos de interpretar esa promesa de acuerdo con las enseñanzas de la Doctrina Espírita. Dijo Jesús; Si me amáis, cumpliréis mis mandamientos, y yo pediré al Padre, y Él os dará otro Paráclito (Consolador), para que permanezca entre vosotros para siempre, el Espíritu de la Verdad, que el mundo no puede recibir porque no lo ve ni lo conoce. Pero vosotros lo conocéis porque mora en vosotros y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos (....) Pero el Paráclito, el Espíritu Santo que el Padre enviará en mi nombre, os enseñará todo y os recordará todo lo que os dije. 
Juan, 14: 15 a 17 y 26.7 

De acuerdo con lo que nos enseña Allan Kardec, Jesús promete otro Consolador: el Espíritu de Verdad, que el mundo aún no conoce porque no está maduro para comprenderlo, Consolador que el Padre enviará para enseñar todas las cosas y para recordar lo que Cristo ha dicho. Por lo tanto, si el Espíritu de Verdad debe venir más tarde para enseñar todas las cosas, significa que Cristo no lo dijo todo; si viene a recordar lo que Cristo ha dicho, es que lo que éste dijo fue olvidado o erróneamente comprendido. 

El Espiritismo llega en la época predicha para cumplir con la promesa de Cristo: el Espíritu de Verdad preside su advenimiento. Convoca a los hombres a observar la ley; enseña todas las cosas y favorece la comprensión de lo que Jesús dijo por medio de parábolas. Cristo advirtió: “Aquellos que tengan oídos para oír, oigan.” El Espiritismo vino para abrir los ojos y los oídos, porque habla sin alegorías; levanta el velo arrojado intencionalmente sobre ciertos misterios. Viene, finalmente, a traer el supremo consuelo a los desheredados de la Tierra y a todos los que sufren al atribuirles una causa justa y una finalidad útil a todos los dolores. Dijo Cristo: “Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados.” 

Pero, ¿cómo se puede ser dichoso al sufrir si no se sabe por qué se sufre? 



El Espiritismo muestra la causa de los sufrimientos en las existencias anteriores y en el destino de la Tierra donde el hombre expía su pasado. Da a conocer el objetivo de los sufrimientos enseñando que son como crisis saludables que producen la cura, medios de depuración que garantizan la felicidad en existencias futuras. De esta manera, el hombre comprende que mereció sufrir, y considera justo ese sufrimiento. Sabe que éste lo ayuda a progresar y lo acepta sin murmurar, como el obrero acepta el trabajo que le asegurará un salario. 

El Espiritismo le brinda una fe inquebrantable en el porvenir, y la duda dolorosa ya no se apodera de su alma. Al ofrecerle una visión de las cosas desde lo Alto, la importancia de las vicisitudes terrenas se pierde en el vasto y espléndido horizonte que le permite descubrir, y la perspectiva de la felicidad que le espera le da la paciencia, la resignación y el valor que necesita para llegar hasta el final del camino. De ese modo, el Espiritismo efectúa lo que Jesús dijo del Consolador prometido: ofrece el conocimiento de las cosas que le permite al hombre saber de dónde viene, a dónde va y por qué está en la Tierra; encauza por los verdaderos principios de la ley de Dios y consuela a través de la fe y de la esperanza.

En una comunicación insertada por Allan Kardec en El Evangelio según el Espiritismo, el Espíritu de Verdad, en nombre de Cristo, ratifica esa opinión cuando afirma: Vengo, como otrora a los extraviados hijos de Israel, a traeros la verdad y a disipar las tinieblas. Escuchadme. Así como lo hizo antiguamente mi palabra, el Espiritismo va a recordar a los incrédulos que por encima de ellos reina una verdad inmutable: el Dios bueno, el Dios grande, que hace germinar las plantas y eleva las olas. Revelé la doctrina divina. 

Como un segador reuní en haces el bien esparcido en el seno de la Humanidad y dije: “Venid a mí, todos vosotros que sufrís.” Pero los hombres, ingratos, se apartaron del camino recto y amplio que conduce al reino de mi Padre y se encaminaron por las escabrosas sendas de la impiedad. Mi Padre no quiere aniquilar a la raza humana; quiere que, ayudándoos los unos a los otros, muertos y vivos, es decir, muertos según la carne, porque la muerte no existe, os socorráis mutuamente, y que no se oiga más la voz de los profetas ni la de los apóstoles, sino la de aquellos que ya no viven más en la Tierra, clamando: ¡Orad y creed! Porque la muerte es la resurrección, y la vida es la prueba que habéis elegido, durante la cual las virtudes que hubiereis cultivado crecerán y se desarrollarán como el cedro. (...) 

¡Espíritas! Amáos, ésta es la primera enseñanza; instruíos, ésta es la segunda. 



En el Cristianismo están todas las verdades; los errores que se enraizaron en él son de origen humano. He aquí que desde el más allá de la tumba que considerabais la nada, surgen voces que os suplican: “¡Hermanos! Nada perece. Jesucristo es el vencedor del mal, sed vosotros los vencedores de la impiedad.” En otra comunicación insertada por Kardec como Prefacio de la obra citada, también el Espíritu de Verdad nos dice: Los Espíritus del Señor, que son las virtudes del Cielo, se ponen en marcha como inmenso ejército que al recibir las órdenes de su autoridad, se esparcen por toda la superficie de la Tierra, y, a semejanza de estrellas fugaces, vienen a iluminar los caminos y a abrir los ojos a los ciegos. Yo os digo, en verdad, que son llegados los tiempos en que todas las cosas han de ser restablecidas en su verdadero sentido para disipar las tinieblas, confundir a los orgullosos y glorificar a los justos. Las grandes voces del Cielo resuenan como sonido de trompetas, y se unen a ellas los cánticos de los ángeles. 

Os invitamos a vosotros, hombres, al divino concierto. Tomad la lira; que vuestras voces vibren al unísono, y que en himno sagrado se extiendan y repercutan de un extremo al otro del Universo. Hombres, hermanos a quienes amamos, aquí estamos junto a vosotros. Amáos también los unos a los otros, y decid, desde lo profundo del corazón, cumpliendo con los mandatos del Padre que está en el Cielo: ¡Señor! ¡Señor! ... y podréis entrar en el reino de los Cielos. Al ser así, y en consonancia con lo que manifiesta Emmanuel, el (...) Espiritismo evangélico es el Consolador prometido por Jesús, que a través de las voces de los seres redimidos esparce las luces divinas sobre toda la Tierra restableciendo la verdad en su aspecto de Cristianismo redivivo y levantando el velo que cubre las enseñanzas, con el fin de que los hombres despierten para la grandiosa era de la comprensión espiritual con Cristo. A pesar de esto, el Espiritismo, (...) no puede tener la pretensión de exterminar las otras creencias, parcelas de la verdad que su doctrina representa, pero sí puede trabajar para transformarlas mediante la elevación de sus antiguas concepciones hacia la claridad de la verdad imperecedera La misión del Consolador debe producirse junto a las almas, no al lado de las efímeras glorias de los triunfos materiales. Al esclarecer el error religioso donde quiera que éste se encuentre, y al revelar la verdadera luz a través de las acciones y de las enseñanzas, el espiritista sincero enriquece los valores de la fe y representa al operario de la restauración del Templo del Señor, en el que los hombres se agrupan en variados sectores ante diversos altares, pero donde existe un solo Maestro, que es Jesucristo.


2. La trascendencia del Espiritismo 

En el ítem 5 de la Conclusión de El Libro de los Espíritus, Allan Kardec presenta una argumentación que muestra claramente la trascendencia del Espiritismo. Aunque reflejan la realidad de su época, sus palabras, superan el transcurso del tiempo por la fuerza de la lógica: 

Aquellos que dicen que las creencias espíritas amenazan con invadir al mundo, proclaman “ipso facto” la fuerza del Espiritismo, porque nunca podría llegar a la categoría de universal una idea sin fundamentos y carente de lógica. De modo que, si el Espiritismo se implanta en todas partes, si principalmente en las clases cultas atrae adeptos, es porque, como todos reconocerán fácilmente, tiene un fondo de verdad. Todos los esfuerzos de los detractores en contra de esa tendencia se verán frustrados, y la prueba de esto es que, el mismo ridículo con el que pretenden cubrirlo, en vez de disminuir su ímpetu, le da renovado vigor, y este resultado justifica plenamente lo que muchas veces han repetido los Espíritus: “No os inquietéis por la oposición; todo lo que hicieren en contra de vosotros, se volverá en vuestro favor , y así, sin quererlo, vuestros mayores adversarios servirán a vuestra causa. La mala voluntad de los hombres no puede prevalecer contra la voluntad de Dios. 

A través del Espiritismo, la Humanidad va a entrar en una nueva fase: la del progreso moral, que es su consecuencia inevitable. Por eso, no os asombréis más por la rapidez con que se propagan las ideas espíritas. La causa de esa velocidad reside en la satisfacción que brinda a todos aquellos que las profundizan y que ven en ellas algo más que un pasatiempo trivial. Ahora bien, como cada uno desea por sobre todas las cosas, su propia felicidad, no debe sorprender que cada uno adhiera a una idea que hace dichosos a aquellos que la adoptan. 



El desarrollo de esas ideas presenta tres períodos distintos: primero, el de la curiosidad que despierta la característica particular de los fenómenos producidos; segundo, el del razonamiento y el de la filosofía; tercero, el de la aplicación y de las consecuencias. El período de la curiosidad ya pasó; la curiosidad dura poco. Cuando está satisfecha, cambia de objetivo. Pero no sucede lo mismo con lo que desafía a la meditación seria y al razonamiento. El segundo período comenzó; el tercero, se producirá inevitablemente. 

El Espiritismo progresó principalmente, después de haber sido comprendido en su íntima esencia, después de que se percibió su alcance, porque hace vibrar la fibra más sensible del hombre: la de la felicidad, aún en este mundo. Esa es la causa de su propagación, el secreto de la fuerza que lo hará triunfar. Mientras su influencia no llega a las masas, hace felices a aquellos que lo comprenden. Aún quienes no hayan presenciado ningún fenómeno dicen: “Además de los fenómenos, está la filosofía que me explica aquello que ninguna otra me había explicado. En ella encuentro, únicamente por medio del razonamiento, una solución racional para los problemas que conciernen a mi porvenir en su más alto grado. Me da serenidad, entereza, confianza; me libera del tormento de la inseguridad. Comparado con todo esto, el problema de las cosas materiales pasa a un plano secundario.” 

Todos vosotros, los que lo atacáis, ¿queréis un medio para combatirlo con éxito? Aquí lo tenéis: sustituidlo por alguna otra cosa mejor; aconsejad una solución más filosófica para todas las cuestiones que él resolvió; dadle al hombre otra certeza que lo haga más feliz, pero comprended bien el significado de esta palabra “certeza”, porque el hombre no acepta como “cierto” sino aquello que le parece “lógico.” No os contentéis con decir: esto no es así. Esa afirmación es demasiado fácil. Probad, no por la negación sino mediante los hechos que esto no es real, que nunca lo fue y que no puede ser. Si no es así, decid qué se podría poner en su lugar. Probad, finalmente, que las consecuencias del Espiritismo no es lograr que el hombre sea mejor, y, por lo tanto, que sea más feliz mediante la práctica de la más pura moral evangélica, en entorno de la cual se entretejen muchos loores, pero poco se la practica. Cuando hubiereis hecho esto, tendréis el derecho de atacarlo. 

El Espiritismo es fuerte porque se fundamenta sobre las bases mismas de la religión: Dios, el alma, las penas y recompensas futuras; sobre todo, porque pone en evidencia que esas penas y recompensas son las consecuencias naturales de la vida terrestre, y, además, porque, en el panorama que presenta del porvenir, no hay nada que la razón más exigente pueda rechazar. ¿Qué compensación ofrecéis a los sufrimientos de este mundo, vosotros cuya doctrina consiste únicamente en negar el futuro? Mientras os apoyáis en la incredulidad, el Espiritismo se apoya en la confianza en Dios; invita a los hombres a la felicidad, a la esperanza, a la verdadera fraternidad, y vosotros les ofrecéis la “nada” como perspectiva, y el “egoísmo” como consuelo; explica todo, mientras que vosotros no explicáis nada; prueba mediante hechos, y vosotros nada probáis. ¿Cómo queréis que se dude en el momento de optar entre las dos doctrinas?



Esas palabras de Kardec dejan entrever la gran trascendencia social de la Doctrina Espírita. Pero, creer que (...) el Espiritismo pueda influir en la vida de los pueblos y facilitar la solución de los problemas sociales está aún muy distante de la comprensión de las ideas de la época. Con todo, por poco que se reflexione, nos vemos obligados a reconocer que las creencias tienen una considerable influencia sobre la formación de las sociedades. En la Edad Media, la sociedad era la imagen fiel de las concepciones católicas. La sociedad moderna, bajo la inspiración del materialismo, sólo ve en el Universo la competición vital, la lucha entre los seres, lucha ardiente en la que todos los apetitos están liberados. Tiende a hacer del mundo actual una máquina formidable y ciega que tritura las existencias, donde el individuo no es más que una ínfima y transitoria partícula que salió de la nada, para volver a la nada en breve tiempo. Pero, ¡cuántos cambios se han producido en este punto de vista desde que el nuevo ideal esclarece nuestro ser y regula nuestra conducta! Con la convicción de que esta vida es un medio de depuración y de progreso, que no está aislada de otras existencias, ricos y pobres le darán menos importancia a los intereses del presente. Debido a que está establecido que cada ser humano debe renacer muchas veces sobre este mundo y pasar por todas las condiciones sociales; que las existencias oscuras y dolorosas son las más numerosas y que la existencia en la que la riqueza haya sido mal empleada ocasiona graves responsabilidades, el hombre comprenderá, que al trabajar en beneficio de los humildes, de los pequeños, de los desheredados, trabajará a favor de sí mismo. (...) Gracias a esa revelación, se implantan la fraternidad y la solidaridad; los privilegios, los favores, los títulos pierden su razón de ser. La nobleza de las acciones y de los pensamientos sustituye a la de los pergaminos. Concebida de esta manera, la cuestión social cambiaría de aspecto: el derecho de expresar sus respectivos puntos de vista entre las diversas clases se tornaría fácil, y veríamos cesar todo antagonismo entre el capital y el trabajo. Al conocerse la verdad, se comprendería que los intereses de unos son los intereses de todos, y que nadie debe estar bajo la coacción de otros. Surgiría así la justicia distributiva bajo cuya acción no habrá más odios ni salvajes rivalidades, sino una confianza mutua, la estima, el afecto recíprocos, en una palabra, se pondrá en práctica la ley de la fraternidad, que se convertirá en el único precepto entre los hombres. Éste es el remedio que la enseñanza de los Espíritus trae a la sociedad.

De ese modo, es exacto decir, que al brindarnos (...) la prueba material de la existencia y de la inmortalidad del alma, al iniciarnos en los misterios del nacimiento, de la muerte, de la vida futura, de la vida universal; al mostrarnos en forma palpable las inevitables consecuencias del bien y del mal, la Doctrina Espírita pone en evidencia, mejor que ninguna otra, la necesidad del perfeccionamiento individual. Por medio de ella, el hombre sabe de dónde viene, a dónde va, por qué está en la Tierra; el bien tiene un objetivo, una finalidad práctica. No se limita a preparar al hombre para el futuro, sino que también lo educa para el presente, para la sociedad. Con el perfeccionamiento moral, los hombres prepararán el reinado de la paz y de la fraternidad en la Tierra. De este modo, la Doctrina Espírita es el más poderoso elemento moralizador, porque se dirige simultáneamente al corazón, a la inteligencia y al interés personal bien entendido. Por su misma esencia, el Espiritismo se relaciona con todas las ramas de los conocimientos físicos, metafísicos y morales.

domingo, 8 de enero de 2017

Punto de vista

¡Hola a tod@s!


¡Ayer empezamos el año con mucha luz!

Estuvimos estudiando los items 5 a 7, del Capítulo II - Mi Reino no es de este mundo, de "El Evangelio según es Espiritismo", sobre el Punto de vista de la vida espiritual.

Mirar hacía el futuro espiritual, desde el punto de vista actual de estar encarnado, es recordar nuestra verdadera esencia, nuestra verdadera misión individual en la carne: aprender y evolucionar.

Cuando Jesús dijo que su reino no era de este mundo, no quería ignorar la humanidad que estaba encarnada, pero dejar claro que nuestra verdadera esencia no es la material; esa es transitoria y necesaria para aprender. Hay que recordar que todas las moradas circunscritas en el planeta Tierra son el reino de Jesús, por consiguiente, nuestro reino también.

Así que, desde un punto de vista de la Ley del Trabajo concluimos que es inherente al Espíritu trabajar para mejorarse, buscar medios para sentirse útil, tener bienestar, equilibrio; y lo más importante, desarrollar nuestra capacidad intelectual. Cuando buscamos mejorar nuestro medio, desarrollamos técnicas, herramientas, objetivos para que nos sea más fácil la vida, lo que nos lleva a desarrollar nuestras capacidades intelectuales.

Una vez desarrollamos nuestra capacidad intelectual buscamos el equilibrio con el todo, con los demás, con la sociedad; en este momento desarrollamos nuestras virtudes morales. Creamos leyes, normas, aprendemos a amar, respetar, cuidar nuestro entorno.



De allí, saltamos a otro punto de vista, para la Ley de Conservación. El hombre cuando empieza a desarrollar esas potencialidades intelectuales y morales, empieza a buscar el sentido de estar aquí, como estar bien en este entorno, cuidándolo. Y cuando hablamos de entorno, ampliamos nuestra mirada a todo lo que es materia conocida: cuidar el cuerpo, la salud física y mental; la naturaleza, todo lo que en ella habita; y los demás humanos.

Tener la vista en el porvenir espiritual no nos hace vago tampoco desmotivados para el trabajo o conservación ya que nos amplia la mirada a la necesidad de este mundo material, donde retornaremos varias veces, en varias generaciones consecutivas para aprender y desarrollarse cada vez más.

Otro punto de vista que podemos tener en cuenta es el miedo a la muerte. El miedo como mecanismo de supervivencia es esencial para nuestra conservación, por lo que no es malo sentir miedo a la "muerte" física, pues sea de manera consciente o inconsciente sabemos de la necesidad de esta vida en el cuerpo denso, encarnado para nuestra evolución.

También hay el factor miedo a lo desconocido. Las personas que todavía no se han concienciado de la vida eterna, esa que alterna entre la existencia material y la vida espiritual, teme mucha a la muerte por que no sabe que esperar o cree que todo se acaba allí. 

¡Sería un gran desperdicio de energía y tiempo que todo lo que aprendemos y desarrollamos se pierda en una sola existencia! 
¿Quienes serian los afortunados de la fortuna y los desgraciados de la miseria? 
¿Quién o qué decidiría las personas malas y buenas?

Os dejamos esas reflexiones sobre el miedo a la "muerte" y el pensamiento de la verdadera vida... en la próxima aula sobre el Evangelio según es Espiritismo, desarrollaremos ese punto de vista con más profundidad, para que podamos entender el verdadero significado que nos dejo Jesús que su reino no era de este mundo.

Y si queréis ampliar más el estudio de este tema, os invitamos las siguientes lecturas:
  • Kardec, Allan. El punto de vista. El Evangelio según el Espiritismo. Cap. II, Ítems 5 y 6.
  • Kardec, Allan. De la Ley de Trabajo. El Libro de los Espíritus. Parte 3ª, Cap. III, Preg. 674 a 685.
  • Kardec, Allan. De la Ley de Conservación. El Libro de los Espíritus. Parte 3ª, Cap. V, Preg. 702 a 727.
  • Kardec, Allan. Causas del temos a la muerte. El Cielo y el Infierno según el Espiritismo. Parte 1ª, Cap. II, Ítems 1 a 9.
  • Xavier, Francisco. El gran futuro. Pan Nuestro. Por el Espíritu Emmanuel.


Un abrazo fraterno

CEADS

domingo, 1 de enero de 2017

¡Año Nuevo!!

Muy buenas noches

¡Empezamos un nuevo año!!

Antes de nada, nos gustaría invitaros a conocer la nueva web de la Federación Espírita Española.
Una página llena de vida, material para descargas gratuitas, material de consulta e información.


Sobre nuestras actividades en CEADS, mañana, lunes, 2 de enero, tenemos el ESDE del primer lunes sobre "Jesús: Guía y modelo de la Humanidad". Ya el jueves, 5 de enero no tenemos GELE y el Sábado volvemos con la clase de Educación Espírita Infanto-Juvenil para los niñ@s y jóvenes, y el Estudio Sistematizado de El Evangelio según el Espiritismo para los adultos.

¡Nos vemos en CEADS!