viernes, 30 de marzo de 2018

Cerrado por festivo...

¡Buenos días!

Este Sábado, 31 de marzo y, el Lunes, 2 de abril, CEADS permanecerá cerrado.

¡Además de las clases habituales, nos preparan eventos especiales este mes de abril!

Los jueves: El Grupo de Estudios de Libros Espíritas (GELE) estarán a toda máquina (¡sin descanso!) el mes de abril con el estudio del libro "Misioneros de la luz", de la colección "En el mundo espiritual", del espíritu André Luiz, con las monitoras Nathalia y María Jesús.

9 de abril: Estudio Sistematizado de la Doctrina Espírita, con el tema "Pruebas de la existencia de Dios", con los monitores Rafael y Arnaldo.

7 de abril: Asamblea Ordinaria Anual 2018
CEADS está inscrito en la Gencat como Asociación sin ánimo de lucro, legalmente amparada por las leyes vigentes y con el compromiso de prestar cuentas y publicar sus proyectos a los socios y socias que hacen que el centro espírita pueda seguir funcionando.
La Asamblea Ordinaria Anual está abierto al público general, decisión de la junta directiva de transmitir transparencia de todo que hacemos por CEADS.



14 de abril: Estudio Sistematizado del Evangelio según el Espiritismo, con el tema "Si fuese un hombre de bien!, del Cap. V - Bienaventurados los afligidos, Ítem 22, con las monitores Theyla y María Augusta.

21 de abril: Estudio Sistematizado de la Doctrina Espírita, con la continuación del estudio anterior sobre "Perdón y Arrepentimiento", sobre la Justicia Divina, con los monitores Patricia y Marcello.
Pincha aquí para ver el post resumen de la clase anterior.

23 de abril: Feria del libro de Sant Jordi. Un año más estaremos en las calles de Barcelona divulgando la Doctrina Espírita. En breve organizaremos este día.
¡ Estén atentos pues necesitaremos de voluntarios!

28 de abril: 16ª Jornada Espiritista de Barcelona, con el lema "Evolución Espiritual del Ser". Finalizamos el mes de abril en celebración de los 161 años de El Libro de los Espíritus (1857).
Pincha aquí para ver el programa del día.


Más información sobre nuestro calendario de actividades en nuestra web.


Saludos fraternales.


domingo, 25 de marzo de 2018

¿Por que cuesta tanto?

Ayer en CEADS la clase de Estudio Sistematizado de la Doctrina Espírita nos invitó a reflexionar sobre el el perdón... Esta virtud que todos sabemos que debemos cultivar, que reconocemos ser de almas nobles, pero que cuesta tanto dar a quién nos hace daño. ¿Por que cuesta tanto?

Cuesta porque, pese a que sintamos una necesidad intima de perdonar para liberarnos de la situación dolorosa que nos uno a quién nos ha decepciono, traicionado o perjudicado de alguna manera, todavía sentimos muy intensamente dos presiones. Una es exterior, la presión de la sociedad, todavía nos preocupa lo que van a decir y pensar de nosotros y es posible que nos vean como cobardes o idiotas si perdonamos. Otra presión, igual o más intensa, es interior, es la presión del ego. El orgullo dañado nos sitúa en la posición de "víctimas" y este es un lugar muy atractivo. 

La Doctrina Espírita nos invita a superar la postura de víctimas, comprendiendo que el que hoy es víctima, habrá sido el verdugo en otras existencias. Además nos enseña que el perdón no es algo que das a los demás, sino un reglado que te haces a ti mismo, liberandote de la conexión enfermiza, negativa que se establece por ofensor y ofendido.  La moral evangélica nos orienta a perdonar incansablemente y la conciencia nos acusa, ¿no necesitamos nosotros mismos el perdón para tantas faltas que cometimos y cometemos cada día?


El perdón es un proceso, algo para lo que no hay fórmulas. Cada uno debe encontrar su propio camino para esta tierra de paz y recorrerlo a su paso, sin pausa pero sin prisa. Es importante para la felicidad, es imprescindible para una vida armoniosa. El mérito del perdón es proporcional a la gravedad de la falta recibida, por esto las situaciones más dolorosas son precisamente aquellas que convocan lo sagrado que ya existe en nosotros a manifestarse, comprendiendo y aceptando que el otro vive su propio momento evolutivo.

El perdón es ejercicio de humildad, porque doblega el orgullo, limando el ego para que quede solamente humildad, belleza, amor... Cuando ya no haya nada que limar en nuestras almas, ya no habrá nada que perdonar, porque nada nos podrá ofender. Cuando lleguemos ahí, la paz intima será un edificio sólido y el amor al prójimo incondicional. De momento, vamos haciendo pequeños ejercicios de humildad, abriendo poco a poco nuestros corazones al perdón. Algunos, necesitamos empezar por reconocer su importancia en nuestras propias vidas. Otros, ya podemos trabajar en el perdón de las personas que nos hicieron daño. Todos, antes o después, llegaremos a la capacidad de amor tan extraordinaria que ni siquiera nos sentiremos ofendidos por nada que se nos pueda hacer. Mientras, estudiamos la Doctrina de los Espíritus y juntos caminamos hacia días de más luz.

¡Paz y bien!   

miércoles, 21 de marzo de 2018

Visión Espírita - año 9 - nº 35


¡Ya es primavera, y mejor con nuestra 
revista Visión Espírita!

Pincha aquí para leerla

h

Invitación a la transformación


Por Ana Elisa Oliveira
Revista Ser: Año 4, edición 21 (37-39)


Peleas entre marido y mujer. Discusiones entre padres e hijos. Un familiar enfermo. Problemas económicos. Falta de amor, cariño... Las crisis familiares son muy habituales en muchas las familias. Pero todas esas crisis tienen una razón de ser: el progreso espiritual.


En el capítulo IV del Evangelio Según el Espiritismo, se puede comprender por qué muchas personas tienen que afrontar tantos obstáculos en el seno familiar. "Dios permite en las familias estas encarnaciones de espíritus antipáticos o extraños con el doble objeto de servir de prueba para los unos y de medio de adelanto para los otros".

El psicólogo Rodrigo Flores afirma que en su experiencia en el trabajo clínico, ha visto muchos conflictos de parejas. "La figura masculina, por un lado, suele ser poco participativa y actuante en la familia y en la relación de pareja. Por otro lado, he observado que las quejas de las mujeres, esposas y madres, revelan dificultad para afrontar esa crisis". Rodrigo apunta hacia un desafío en el que se debe dejar de lado el orgullo, el egoísmo y la intolerancia. Emmanuel, en el libro "Vida y Sexo", psicografiado por Chico Xavier, aconseja la reflexión y la resignación para mantener la armonía en el hogar. "Sobreviniendo semejantes crisis, si el compañero abandonó su comportamiento, verá hasta que punto habrá provocado agresión moral y así se reconocerá culpable o no y deberá rendirse antes que nada a la disculpa incondicional ante el ofendido..."

Es lo que ha considerado una empresaria de la Tecnología de la Información de Belo Horizonte (Minas Gerais, Brasil), Claudia Lima al vivir una crisis familiar. "Aprender a entender al otro, sentir compasión ante su sufrimiento, aún cuando nosotros mismos también nos encontramos sumergidos en él, ha sido muy relevante", cuenta. Durante la difícil situación que ha tenido que vivir durante casi cuatro años, Claudia cree que lo más importante ha sido darse cuenta de la presencia de Jesús a su lado. Ella ha buscado leer El Evangelio según el Espiritismo y otras obras de la codificación y participar en los estudios sobre evangelización, pidiendo todos los días a Jesús y a otros buenos espíritus que la orientaran.


Relaciones

Las crisis que surgen en las relaciones son analizadas y estudiadas a menudo dentro de la Doctrina Espirita. Para el expositor de la Fundación Espírita Cárita, Antonio Neto, que ofrece atención fraterna desde hace muchos años, las crisis familiares son las mismas de siempre, lo que cambia es la forma de gestionarlas. "Suelo hacer una asociación entre nuestra conducta en relación a las dificultades que aparecen en las relaciones , como si la relación sufriera alguna avería y cómo el mundo moderno actúa con los aparatos electrodomésticos. En nuestros días, si algún aparato o máquina se estropea, es mejor comprar otro que invertir dinero en arreglarlo. Del mismo modo, en las relaciones afectivas no hay una disposición para arreglarlas cuando presentan algún "desperfecto", compara. Neto explica que las crisis apuntan a la necesidad de una revisión de actitudes de ambas partes. Así, es inútil "cambiar" relaciones cuando hay algún problema, pues las actitudes, cuando no son modificadas, se repiten y de la misma manera, los problemas también podrán volver a repetirse.

Muchos padres atribuyen sus crisis familiares a los hijos. "Las drogas, los comportamientos violentos en el colegio y la depresión en el adolescente son ejemplos que he observado y tiene repercusiones en la familia", dice el psicólogo Rodrigo Flores. Explica que esas dificultades encontradas específicamente en los hijos, no pueden ser comprendidas como un hecho aislado del contexto familiar. Benedita Fernandes, en el libro "SOS Familia", psicografiado por Divaldo Franco, confirma ese hecho cuando dice que la indiferencia de los padres y responsables, entre otras cosas, es un factor relevante para los problemas que los niños y adolescentes vienen demostrando. Lo fundamental, entretanto, es que la familia entienda que unidos se puede superar cualquier desafío que aparezca.

Infelizmente, lo que está pasando es justo al revés. Antonio Neto cuenta que lo que más se ve en la atención fraterna son quejas relativas a la soledad. "Creo que de alguna forma, estamos un poco más individualistas, lo que estimula el aislamiento, la desconexión entre personas que conviven a diario, sin darse cuenta de que están juntas con el propósito de ayudarse mutuamente a superar las dificultades y los límites que encontramos en nuestras vidas", dice.

La abogada Carla Resende, de Belo Horizonte, pudo comprender esa lección al pasar por una dificultad en la familia. Según ella, junto a su marido y su hija, trató de buscar, a través del Evangelio en el hogar, aprovisionamiento y sustentación para poder reaccionar mejor a los estímulos que la misma vida les estaba enviando para las transformaciones íntimas. "Cuando ya estaba implantada la práctica, aunque el problema ya había sido resuelto, hemos continuado ejercitando nuestra sintonía a cada semana", dice. La unión entre los miembros de la familia, tras la crisis, les ha llevado a tener una mejor percepción del otro, de sus necesidades y de cómo serle útil.


Superación

"Intento ayudar a las personas a mirar sus conflictos con los ojos de quien busca encontrar algo de familiar, algo suyo, en sus crisis", dice el psicólogo Rodrigo Flores. Él explica que busca identificar en los conflictos lo más esencial que hay de la propia persona que lo vive. "De esa forma, el conflicto deja de ser un monstruo que amenaza o causa sufrimiento. Así, la persona pasa a ver el conflicto como un camino que puede llevarle a encontrarse con su parte más profunda".

La empresaria Claudia Lima considera que lo ocurrido ha sido positivo para su familia. "Sin duda, hoy estamos mucho más unidos, con un amor más profundo y sólido. Nuestra vida diaria es una consecuencia de esa transformación en la relación familiar. Nos gusta estar juntos, hablar y aprender los unos de los otros y las dificultades que surgen son afrontadas con más tranquilidad y con la seguridad de que lograremos encontrar una solución". Claudia sigue pidiendo auxilio a los espíritus superiores para que siempre pueda caminar y aprender como espíritu, aprovechando al máximo las oportunidades que le son concedidas.

"Creo que las crisis y dificultades que la vida nos presentan no son más que una invitación a que revisemos nuestra actitud hacia el otro, hacia nosotros mismos y hacia los objetivos existenciales que nos señalan un camino a seguir", afirma Antonio Neto. El expositor afirma que una mejor definición de los propósitos de la vida nos lleva a gestionar con más tranquilidad esas crisis, mirándolas desde otro punto de vista, como oportunidades de conocernos mejor. "Eso porque, a final de cuentas, nunca se trata de  un conflicto entre nosotros y el otro, sino entre nosotros y nosotros mismos", explica.

Al reflexionar sobre el tema, la abogada Carla Resende afirma que las crisis son, en esencia, siempre más positivas que negativas. "Comprendamos el carácter pedagógico del dolor y mantengámonos abiertos y dispuestos a fin de que las crisis puedan proporcionarnos inmensas oportunidades de amar".

Nociones espíritas en la filosofía griega


Por Álvaro Vélez Pareja

Así como Sócrates y Platón son considerados precursores de la idea cristiana y del Espiritismo, en muchos otros filósofos de la antigüedad podemos encontrar igualmente nociones espíritas embrionarias. Nos referimos en esta ocasión a algunos pensadores representantes de la Filosofía Preática (600-450 a.C.), denominada así en referencia a la península Ática o Grecia peninsular, donde posteriormente se desarrollaría la Filosofía Griega Clásica (ática en su edad de oro). La Filosofía Preática se desarrolló en Asia Menor (Mileto y Éfeso), así como en el sur de Italia, Sicilia y Abdera.


Entre estos filósofos podemos señalar, por ejemplo, a Pitágoras de  Samos (570-496 a.C.), quien desarrolló una filosofía basada en la doctrina órfica de la transmigración de las almas o metempsicosis, donde promulgaba que el alma procedía del otro mundo, que se había contaminado con el mundo material en el que debía llevar una vida de expiación y purificación hasta liberarse del cuerpo y recuperar su pureza espiritual original. Para purificarse el hombre debía llevar una vida ascética estricta mediante el trabajo intelectual, el cultivo de la música y de la gimnasia, además de la dedicación a la filosofía y a las matemáticas. Los pitagóricos tenían un notable sentido de amistad y estimulaban la idea de la fraternidad universal.



Heráclito de Éfeso (536-470 a.C.) también afirmaba que el hombre estaba constituido de cuerpo y alma. El cuerpo se forma del elemento tierra mientras el alma procede del elemento aire por una especie de sublimación. Al estar encarnada, el alma vive en una tensión permanente entre el cuerpo que la oprime y la liberación a la que aspira. Heráclito opinaba que el alma más perfecta era la del sabio porque vivía acercándose al Logos, razón universal de carácter divino, causa de la armonía general.




Jenófanes de Colofón (570-475 a.C.) defendió la unidad de Dios, a diferencia del politeísmo reinante en su tiempo. Decía que Dios era único, inmóvil y que estaba muy por encima de cualquier representación antropomórfica. Criticaba la inclinación de los hombres por el lujo, los placeres y la fuerza bruta, por ser estos contrarios a la virtud y a la sabiduría. Jenófanes dijo “Un único Dios, el mayor entre los dioses y los hombres, ni en su figura ni en su pensamiento es semejante a los mortales”.





Empédocles de Agrigento (492-432 a.C.) decía que el principio de todos los seres eran cuatro sustancias fundamentales: tierra, agua, aire y fuego; estos elementos se relacionaban debido a la existencia de dos fuerzas antagónicas, el odio y el amor. El primero era causa de la diversidad y de la disgregación mientras que el amor era causa de la unidad y de la armonía universal. Así mismo defendía la concepción pitagórica de la existencia del alma y de la reencarnación.





Anaxágoras de Clazomene (500-428 a.C.) decía que el orden del Universo no era casual sino obra de una inteligencia superior al mundo material: el  Nous, ser espiritual, principio del orden y del movimiento universal. El Nous es infinito, todopoderoso, omnisciente y autosuficiente. Anaxágoras es considerado el primer filósofo dualista de occidente.



Leucipo de Mileto
Leucipo de Mileto y Demócrito de Abdera  (460-370 a.C.), son los fundadores y más destacados representantes de la escuela atomista. Toda la realidad está constituida por partículas muy pequeñas e indivisibles, los átomos. Concebían el alma, como el cuerpo, constituida por un conjunto de átomos. Consideraban que de los cuerpos se desprendían constantemente pequeñísimas imágenes que penetraban por los poros de los órganos sensoriales y al encontrarse con los átomos del alma, producían el conocimiento sensible. 




Demócrito de Abdera
El pensamiento para ellos consistía en un movimiento sutil y veloz de determinado tipo de átomos. De estos pensadores y de muchos de sus discípulos, podemos rescatar las siguientes nociones pre-espíritas:
  • existencia de un principio o un ser superior, creador y todopoderoso, causa primera de todo lo existente.
  • existencia, diferencia y contraposición entre el cuerpo material y al alma procedente de un mundo inmaterial.
  • reencarnación y transmigración de las almas. 
  • necesidad de una vida virtuosa y ascética, para lograr la purificación y liberación del alma de las ataduras materiales.
  • cultivo de las ciencias y las artes como medios de elevación del hombre.
  • necesidad y utilidad de la amistad, la fraternidad y el amor.


Algunas de estas ideas, como la metempsicosis, la oposición entre el cuerpo y el espíritu y la visión pesimista de la vida en el mundo material, no se corresponden exactamente con los actuales principios o fundamentos de la Doctrina Espírita, son más bien nociones embrionarias que se fueron enriqueciendo y desarrollando gradualmente. Debemos comprender que las ideas sufren un proceso de evolución, depuración y acercamiento a la verdad a través del tiempo, hasta constituirse en sólidos y cristalinos fundamentos de una determinada doctrina y en este caso, como dijo una vez el codificador Allan Kardec en sus Obras Póstumas, en el capítulo “Credo espírita”, en el apartado “Principios fundamentales de la Doctrina Espírita reconocidos como verdades adquiridas”.

Nota: no hay unanimidad en cuanto a las fechas anteriormente señaladas.

Deficiencia física, espiritualidad y religiosidad

Por Dr. Marcelo Saad
www.msaad.org



Deficiencia física e interpretaciones religiosas
Las personas con deficiencias incluyen aquellas que, en la interacción con varias barreras, pueden evitar su participación plena y eficaz en la sociedad en una base igualitaria. La rehabilitación es el uso de todos los medios necesarios para reducir el impacto de la deficiencia y ayudar a las personas con limitaciones a alcanzar y mantener sus niveles funcionales ideales físicos, sensoriales, intelectuales, psicológicos y sociales. El objetivo de la rehabilitación es la restauración al máximo grado posible cuando no sea posible revertir el daño causado por la dolencia o el trauma.
Las dolencias que se presentan como deficiencias son quizá las que traigan la mayor carga de desazón y disconformidad porque vienen acompañadas de incomprensión y falta de preparación de la sociedad. Se suman a este cuadro las barreras arquitectónicas encontradas casi como regla en la mayoría de los templos, para complicar la búsqueda de una experiencia de respuestas a preguntas espiritualistas por parte del portador de la deficiencia.
Algunas citas bíblicas podrían confundir aún más este cuadro, como esta: “El Señor habló a Moisés [… que nadie de tus descendientes que fuera defectuoso se acerque para presentar el alimento de su Dios; todo aquel que tenga un defecto no debe acercarse]” (Levítico, 21:16-18).
La pregunta “por qué está sucediendo esto conmigo” asume una connotación de castigo, ya que la deficiencia figura en las religiones (salvo en poquísimas excepciones) con infortunios enviados por divinidades, destino o karma, frecuentemente asociados con pecados personales o familiares. A pesar de todo ello, la espiritualidad y la religiosidad pueden ser grandes aliados en la calidad de vida de estos individuos.
Las diversas religiones tienen explicaciones diferentes para la razón y el propósito de la deficiencia. Desde la antigüedad, diversas civilizaciones trataron de explicar el origen de las dolencias recurriendo a lo sobrenatural. Preguntas espirituales que incluyen: ¿Qué significa esta deficiencia física en mi vida? ¿Por qué conmigo (o con un miembro de mi familia)? ¿Qué hice para merecer esto? ¿Cómo puede un Dios bueno permitir que esto ocurra? ¿Por qué Dios no quiere curarme (o al miembro de mi familia)?
Algunas posibles explicaciones de las deficiencias, a la luz de diversas interpretaciones religiosas se citan en la figura 1. Particularmente, el Espiritismo ofrece interpretaciones satisfactorias, asociadas a expiaciones o pruebas. Las expiaciones están relacionadas con la Ley de Causa y Efecto, por acciones pasadas (en la encarnación actual o anteriores). Las pruebas son situaciones solicitadas por el Espíritu antes de encarnar, como forma de traer la oportunidad de trabajo a algunos encarnados específicos, por ejemplo.
Figura 1: algunas posibles explicaciones de las deficiencias a la luz de diversas interpretaciones religiosas

Sin embargo, es importante recordar que el Espiritismo tiene una función consoladora y una función redentora, no una función adivinatoria. La función consoladora viene de la noción de que todo proviene de la sabiduría, del amor y de la justicia de Dios. La función redentora es por el camino fijado, que puede aproximarnos a la perfección y consecuentemente, a la verdadera felicidad.
La función adivinatoria, que no tiene el Espiritismo, sería tratar de adivinar el mecanismo espiritual de cada situación individual. La persistencia de querer explicar un caso imaginando cual es el “karma” de esa persona es inútil, ya que la posibilidad de acierto preciso es ínfimo. Pero es más, las interpretaciones livianas pueden llevar a la culpa y estigmatización, que no ayudan en absoluto.

El papel de la espiritualidad y de la religiosidad
Los pacientes en proceso de rehabilitación están muchas veces en una crisis física, emocional y espiritual. Las cuestiones de dolor, de luto por la pérdida de una parte del cuerpo o del nivel de función y cuestiones sobre el valor de la vida en una nueva circunstancia difícil son situaciones comúnmente encontradas por personas en este escenario.
Los individuos con un bienestar espiritual tienden a afrontar situaciones adversas con más éxito. Las creencias espirituales son una fuerza estabilizadora para personas con deficiencias y para sus familias.
El enfrentamiento religioso (“religious coping”) es el uso de creencias o prácticas religiosas para reducir o hacer más soportable el sufrimiento emocional causado por pérdidas o por cambios en la vida. Las creencias y prácticas religiosas son utilizadas para regular la emoción en circunstancias que están fuera del control de los pacientes. El enfrentamiento religioso afecta a la reacción de la persona con los eventos estresantes trayendo significado, control, confort o trascendencia.
La religión no impide el sufrimiento causado por la dolencia, sin embargo atribuye significado a él y trae elementos que ayudan en la aceptación y en la adaptación a una nueva condición física, emocional y social. La religión abarca instancias profundas y emotivas del ser humano y representa un factor poderoso que influencia la adaptación de las dolencias, decisiones médicas, creencias de salud y comportamientos. La estrategia del enfrentamiento puede determinar qué impacto puede tener esto sobre la calidad de vida.
El uso de creencias espirituales puede ser todavía más importante en dolencias incapacitantes. La religión y la espiritualidad son importantes estrategias de enfrentamiento para personas con deficiencias. El sistema de creencias espirituales puede desempeñar un papel directo en los resultados de la rehabilitación. El bienestar espiritual puede colaborar con ajustes en los cambios de vida y salud emocional, con potencial para apoyar el proceso de rehabilitación. Al contrario, el sufrimiento espiritual puede interferir con la adhesión al tratamiento y la adaptación a la deficiencia.
La religiosidad y espiritualidad pueden ser fuentes infrautilizadas en el proceso de rehabilitación y en el seguimiento de la vida de las personas con deficiencias. Existen evidencias del papel positivo de la espiritualidad y de la religiosidad en el proceso de rehabilitación y en la vida de las personas con deficiencias. Los aspectos específicos del sistema de creencias religiosas y espirituales (como la conexión individual a un poder superior) desempeñan papeles directos y únicos en el pronóstico de resultados en rehabilitación, como un firme predictor de resultados.
Las visiones de dolencias e incapacidad están entrelazadas con las creencias religiosas o espirituales. En este sentido, la religión puede traer al paciente una estructura para dar un sentido a su dolencia, recursos prácticos y esperanza. La creencia puede movilizar recursos internos e iniciativas positivas, con potencial para mejorar la calidad de vida, lo que tiene repercusiones significativas sobre el proceso de rehabilitación. Las emociones, creencias y acciones asociadas con la espiritualidad tienen una influencia positiva sobre la salud física y el bienestar psicológico.
Las creencias espirituales pueden ayudar en la creación de un sentido de control para la comprensión, el enfrentamiento y la interpretación de eventos de la vida. Para muchas familias de hijos con deficiencias, la espiritualidad y la religión desempeñan un papel importante en sus vidas. Ellos se inclinarán hacia su espiritualidad y fe para encontrar significado y propósito en la vida y se unirán a comunidades religiosas como un modo de compartir y desarrollar su espiritualidad con los otros.
Los sistemas de creencias religiosas pueden promover la aceptación y ayudar a las familias a dar sentido a la deficiencia. Mientras tanto, los familiares pueden experimentar la percepción del fracaso religioso o castigo por alguna mala conducta. En los cuidadores de pacientes con deficiencias, hay una relación inversa entre bienestar espiritual y sobrecarga del profesional. Los cuidadores también relatan el uso frecuente de actitudes o prácticas como rezar e ir a la iglesia. Esto apoya la espiritualidad del proceso de cuidar e impacta en los resultados del cuidado.
La comunidad religiosa puede proveer apoyo de diversas formas, como: protección de las personas contra el aislamiento social; garantizar y fortalecer redes familiares y sociales; proveer al individuo un sentido de autoestima y de pertenecer a algo; ofrecer apoyo espiritual en momentos de adversidad.

Una nueva área para el proceso de rehabilitación
La interface entre espiritualidad y deficiencia es un área de investigación relativamente nueva, aunque en crecimiento. Finalmente, se está rompiendo el último tabú, tras debates en asuntos como la sexualidad y el abuso de sustancias entre portadores de deficiencias. La espiritualidad es un elemento frecuentemente olvidado en la validez y en los cuidados al paciente. Abordar y apoyar la espiritualidad de los pacientes puede promover la salud, disminuir la depresión, ayudar al paciente a lidiar con una dolencia difícil e incluso a mejorar algunos resultados. La Medicina de la Rehabilitación, que fue pionera en el abordaje multidisciplinario centrada en el paciente, es bien adecuada para integrar la mente, el cuerpo y el espíritu en la asistencia al paciente.
El primer paso sería una amplia discusión sobre el sufrimiento, que englobe no sólo los aspectos psicológicos y socioculturales implicados, sino también los aspectos espirituales. Para el paciente incapacitado, el sufrimiento espiritual puede ser el problema que más demanda soporte, interfiriendo sobre el resultado de las intervenciones. El sufrimiento espiritual no identificado frecuentemente es el culpable de un plan de rehabilitación mal desarrollado. Pacientes con deficiencias acaecidas en la infancia o en la fase adulta perciben y experimentan de manera diferente la espiritualidad. Por ello y para cada grupo, se necesitan diferentes abordajes de la espiritualidad.
Es el momento de expandir la filosofía de la rehabilitación e investigar las intervenciones más allá de la cura del cuerpo para la cura del espíritu. Siempre se debe intentar la congruencia entre las creencias del paciente y el cuidado ofrecido por el servicio de salud. La institución de rehabilitación debe conocer y proteger los valores culturales y las creencias del paciente, preparar a los profesionales para respetarlos y dirigir sus procedimientos considerando esta dimensión.
Concluyendo, las personas con una deficiencia son individuos integrales que tienen el derecho de explorar y expresar la espiritualidad al potencial humano más pleno. Las ciencias de la rehabilitación deben evolucionar para incluir un abordaje religioso-espiritualista.

No se turbe vuestro corazón


Por Janaina de Oliveira

No se turbe vuestro corazón. - Creéis en Dios, creed también en mí. - "En la casa de mi padre hay muchas moradas". Si así no fuera, yo os lo hubiera dicho: Pues voy a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere, y os prepare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que en donde yo estoy estéis también vosotros. (San Juan, cap. XIV, v. 1, 2, 3).

¿Qué niño, qué niña no ha contemplado las estrellas en una noche clara, preguntándose qué es todo esto ahí arriba? El misterio no se achica a medida que crecemos. Más bien todo lo contrario. Cada día la ciencia avanza un poco más, encuentra un nuevo planeta, una nueva estrella, describe el paso de un meteorito… Todo contribuye a hacer al cielo todavía más infinito ya que, a cada nuevo hallazgo, se multiplican las preguntas que sabemos formular.

No sabemos si era de día o de noche cuando Jesús pronunció las palabras que abren el tercer capítulo de El Evangelio según el Espiritismo, pero uno intuitivamente procura el cielo y piensa en todas las galaxias, los soles, los agujeros negros. No podemos más que bajar la frente aceptando la verdad enunciada por el Maestro. Sí, la casa del Padre tiene muchas moradas. Incluso sin la ciencia que tenemos hoy día y todos sus hallazgos, cualquier contemporáneo de Jesús aceptaría lo que el divino rabí decía sólo con mirar al cielo en una noche clara.

Los espíritus, sin embargo, nos dirigen la mirada hacia dentro de nosotros mismos. No solemos formular tantas preguntas sobre quiénes somos, qué sentimos, qué es lo que tiene valor en nuestras vidas, qué queremos hacer. Para algunos, todo parece estar muy claro. Para otros, el indagarse a uno mismo es algo tan inusual, que ni siquiera parece posible obtener alguna forma de respuesta. Sea como fuera, los espíritus aprovechan las palabras del Maestro para hacernos reflexionar sobre los estados del alma después de la desencarnación. Según lo que le vaya por dentro, en lo más íntimo de la conciencia, habitará mundos completamente diversos.

¿Qué es lo que marca la diferencia entre estar apegado al núcleo familiar que nos perteneció en la última encarnación, presos a los despojos carnales, imantados a nuestros asesinos o a nuestras víctimas, transportados a colonias de recuperación o incluso acompañados a nuevos ambientes de trabajo en el bien? La respuesta es sencilla: así como vivimos, morimos. La desencarnación no nos hace hombres nuevos, sino que nos devuelve a nuestra esencia. A quién verdaderamente somos, lejos de las máscaras y los juegos sociales. El interés legítimo, altruista y sostenido en bien eleva el ser a mundos felices. El orgullo y la vanidad, lo arrojan a mundos inferiores.

Ahora miro dentro de mí y contemplo las posibilidades, los mundos que hay. Los momentos del “hombre de bien” y aquellos momentos de gran egoísmo. Como si también dentro mío hubiese galaxias, agujeros negros y soles sin fin. ¿Qué mundo será aquel adonde viviré en el momento de mi desencarnación? ¿Qué estado mental será el de mi mente al abandonar el cuerpo físico? Aquí también hay muchas moradas, aunque no estén circunscritas o localizadas.

La Pluralidad de las Existencias

Por Flávia Roggerio


La palabra reencarnación podría ser definida como la resurrección en la carne, es decir, el renacimiento del Espíritu en el plano físico. En el “Libro de los Espíritus”, Allan Kardec (el codificador del Espiritismo) utiliza el término reencarnación cuando se refiere a la pluralidad de las existencias. Según sus estudios, para acabar de purificarse, el alma que no alcanzo la perfección durante la vida corporal debería sufrir la prueba de una nueva existencia, y, por lo tanto, el alma tiene muchas “vidas”.

Kardec explica que todos los Espíritus, creados simples e ignorantes, tienden a la perfección. Para eso Dios les proporciona los medios de conseguirla a través de las diversas pruebas de la vida terrena, permitiéndoles que cumplan en nuevas oportunidades corporales aquello que no pudieron realizar o concluir en una existencia anterior. El Espíritu da un paso hacia el progreso en cada “nueva vida” y, cuando se “cura” de todas sus imperfecciones ya no necesita de la vida corporal. La cantidad de veces que un Espíritu puede encarnar es ilimitada. Serán cuantas veces sean necesarias, siendo inferiores en aquellos que progresen antes.

En un resumen práctico de la finalidad de las reencarnaciones, podríamos decir que sirven para la Reparación, para el Aprendizaje y para la Elevación del Espíritu.
Reparación ya que, si practicamos el mal tendremos que cargar con las consecuencias de ello y la reencarnación funciona como un rescate y una corrección del Espíritu culpable.
Aprendizaje ya que, con las innúmeras experiencias que una encarnación nos proporciona, educamos nuestros sentimientos y aprendemos a “amar sobre todas las cosas”. El aprendizaje en la Tierra también nos da la oportunidad de instruir nuestro Espíritu, enriqueciéndolo con la sabiduría.

Elevación ya que, en la medida que vamos educando nuestro amor y adquiriendo sabiduría, nos vamos capacitando para habitar mundos superiores a la Tierra.
“Un buen padre deja siempre una puerta abierta al arrepentimiento de sus hijos”. La reencarnación se fundamenta en esta Justicia Divina. La razón nos dice que sería injusto privar de la dicha eterna a todos aquellos cuyo mejoramiento no ha estado en Sus manos. 

La doctrina de la reencarnación es la única que, conforme la justicia de Dios, puede explicarnos el porvenir o justificar nuestras esperanzas pues, nos proporciona los medios necesarios para corregir nuestras faltas por medio de nuevas pruebas. El hombre consciente de su inferioridad encuentra en la doctrina de la rencarnación una esperanza consoladora. Si él cree en la justicia de Dios, sabe que no permanecerá eternamente igual a los que han obrado mejor que él.

En la pregunta 172 de los “Libros de los Espíritus”, ellos nos explican que nuestras diferentes existencias corporales se realizan en mundos diversos. Las terrestres no son las primeras, ni las últimas; pero sí son las más materiales y lejanas de la perfección.
La duración de la vida en los diferentes mundos va en paralelo con el grado de superioridad física y moral de cada uno, lo cual es completamente racional. Cuanto menos material es el cuerpo, menos expuesto está a los dilemas que lo desorganizan y, cuanto más puro es el Espíritu, menos son las pasiones que lo debilitan. Es un favor de la Providencia, que acorta así el sufrimiento.

Si nos dijesen que tenemos una nueva oportunidad de hacer algo otra vez… si nos diesen la oportunidad de arreglar algo…¿qué haríamos?

La certeza de por lo menos intentar hacerlo bien en esta encarnación y la de tener una nueva oportunidad para aquello que podríamos haber hecho mejor, debería ser razón suficiente para aprovechar cada segundo de esta vida, para amarnos a nosotros mismos y a nuestro prójimo. Dios nos da a todas las mismas oportunidades, depende de cada uno saber qué hacemos con ellas.

sábado, 17 de marzo de 2018

De nuestra naturaleza, procedencia y destino.

Ayer en CEADS, nuestro amigo David Stany, la Associació Espírita Otus i Neram, de Tàrrega, nos presentó la conferencia “El Libro de los Espíritus”. Como ya nos tiene acostumbrados, David volvió a compartir un estudio profundo y meditado, esta vez sobre sobre la historia y la importancia de este libro para la filosofía espírita.

David remarcó que, según Kardec, el título del “Libro de los Espíritus” se puede leer de dos maneras, una más superficial y directa, otra más profunda. La primera lectura nos lleva a interpretar el libro como procedente de los espíritus, como obra suya. Y así es, como afirma Kardec en diferentes puntos de la codificación. Si el espiritismo fuera obra de los hombres, sería cuestionable, pero procede de aquellos que, habiendo cruzado las franjas vibratorias que conducen al otro lado de la vida, volvieron y nos explicaron su experiencia, compartieron su conocimiento, se interesaron por que tuviésemos en el “Libro de los Espíritus” una guía segura para el autoconocimiento que conduce al perfeccionamiento moral. Existe, sin embargo, una segunda manera de interpretar el título de este libro tan profundo. Es el libro que trata “de los espíritus”, de su naturaleza, procedencia y destino. En este sentido, no se debe celebrar únicamente como fruto de la generosidad de los espíritus que participaron en la codificación, si no también como la obra maestra que es por la importancia de las revelaciones que presenta para la humanidad. Huelga decir que la lectura del libro de los espíritus, en primer lugar, y de todos los demás libros que componen la codificación es capital para todo espírita serio, para todo aquel que se acerca a esta filosofía con el deseo de conocer y conocerse a sí mismo. 



En la ronda de preguntas, se le preguntó a David por su opinión sobre iniciativas que desean reeditar el libro de los espíritus adaptándolo a un lenguaje más acorde al actual, o tal vez haciendo más notas explicativas de aspectos que se hayan transformado des de su publicación. Remarcando con prudencia que se trata únicamente de su opinión, y que, en este sentido, es tan buena y válida como la de cualquiera, David afirmó que cree que el original no se debe tocar. A partir de aquí, si una persona, centro espírita o federación sintiera el deseo de reescribir el contenido, su libro se debería entender, como es evidente, como un libro nuevo, hasta cierto punto independiente de “El Libro de los Espíritus” y de responsabilidad de sus autores. "El Libro de los Espíritus", es, en palabras de David, la base, los fundamentos del espiritismo. El movimiento espírita actualmente tiene ramificaciones en todo el mundo. Acaso cuando estamos construyendo una casa, si por lo que sea hay que hacer mejoras en las paredes o en la tubería, ¿vuelves a arrancar la fundación de la construcción? La conferencia de nuestro amigo y compañero David nos dio mucho que meditar. 

Os dejamos estas breves pinceladas, pero pronto el vídeo de la conferencia estará disponible en nuestro canal de You Tube. ¡Gracias equipo de divulgación CEADS! ¡Gracias David! ¡Gracias al espiritismo que nos da tantas y tan ricas oportunidades de crecimiento.

jueves, 15 de marzo de 2018

¡Tercer sábado, sábado de conferencia!

¡Muy buenas noches!

Este sábado es día de conferencia mensual en CEADS.

Nuestro compañero David Estany, de la Associació Espírita Otus i Neram, de Tàrrega, nos presentará una interesante conferencia sobre "El Libro de los Espíritus", este sábado, 17 de marzo, a las 17:30 horas, en CEADS.

Nos hablará del régimen político existente en Francia en 1804 cuando nació Hipolitte Leon Denizard Rivail; explicando brevemente la historia y vida de Napoleón I, así como de Napoleón III que será el emperador en la época del lanzamiento del Libro de los Espíritus. Hablará de Mesmer y los magnetistas; así como de la existencia de médiums previos a Allan Kardec y al Espiritismo. Centrará la conferencia en la aparición del Libro de los Esíritus, cómo se realizó y las motivaciones de Rivail para su publicación bajo su autoría. 

Como siempre la entrada es libre y gratuita.

¡Estáis todos super invitados!

jueves, 8 de marzo de 2018

Sábado especial de conferencia

¡Buenas noches!

Este sábado tenemos conferencia especial a cargo de un gran amigo, Humberto Werdine, que viene de Suiza para hablarlos de la misión de los espíritas.

Humberto Werdine Viotti es Ingeniero Nuclear. Actualmente es Consultor senior del Organismo de las  Naciones Unidas (ONU)  en Viena. Trabajó en Iberdrola en España por 8 años hasta Nov 2016. Antes trabajó por 7 años en el ONU como diplomático y especialista  en seguridad nuclear. En Brasil fue el Director General de las Plantas Nucleares Brasileñas.

Trabaja en el Espiritismo hace más de 40 años. En Brasil fue el Director Doctrinario de la Fundación Bezerra de Menezes en la ciudad de Angra dos Reis. Durante 20 años trabajó como médium. Es colaborador de la Revista Eletronica O Consolador y para la Revista Internacional do Espiritismo. Colabora con artículos para la Revista Espírita de la FEE. Ha viajado por casi toda Europa divulgando el Espiritismo, como Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca Eslovaquia, España, Holanda, Inglaterra, Irlanda,  Suecia, Suiza, Francia. Habló en Congresos Nacionales de España, Alemania y Holanda.


La entrada es libre y gratuita.



domingo, 4 de marzo de 2018

La cuna y el túmulo

¡Buenas tardes!

Ayer hemos compartido una maravillosa tarde de estudio sobre el Evangelio según el Espiritismo, con uno de los temas más delicados que podemos afrontar como seres humanos: Muertes prematuras.

El Capitulo V - Bienaventurados los afligidos, quizás sea el capítulo más largo del Evangelio según el Espiritismo, podría ser porque trata de temas de nos toca el alma desde el más profundo de la esencia. Trata de temas difíciles de entender sin la perspectiva de la vida inmortal, de la esperanza en el porvenir, del consuelo de las comunicaciones mediúmnicas, de amor infinito del Padre Creador hacía nosotros.

Desde hace unos meses venimos estudiando cada una de los temas de este capítulo, reflexionando respecto la necesidad de su entendimiento y como ponerlo en práctica en la existencia actual. En ningún momento nos habla los espíritus codificadores que seria tarea fácil, pero en todo momento nos esclarecen, nos encorajan a seguir adelante, nos orientan que nada es imposible, que la clave principal es desapegarse de las ideas materialistas e inmediatas.

Lo primero que nos viene a nuestro pensamiento cuando de la muerte prematura de un ser querido es que Dios es injusto, que se lleva a los más jóvenes antes de los mayores, a los buenos antes de los malos, etc. Aqui podemos detectar nuestra falta de perspectiva hacía el porvenir, la falta de fe, nuestra egoismo y juicio hacía las cosas que no comprendemos. Todos estamos susceptibles a este pensamiento, sea espíritas o no, los que creen el algo o no.



Pero, ¿cómo entender el por qué de esta pérdida? ¿Cómo vivir en ella?

Hay una gran diferencia entre entender y comprender. Ya hemos estudiado anteriormente que aún no podemos comprender todo lo que pasa en nuestra vida inmortal, simplemente por la falta de madurez debido a la nuestra niñez espiritual, pero tenemos aceptar este dolor de la perdida, esa separación momentánea entre los dos lados de la vida, con amor y respeto hacia uno mismo y al otro que se encuentra del otro lado.

Comprender que estar en la carne es la vez una dádiva para aprender y una cárcel para el espíritu, podría ayudarnos a aceptar el cambio de plano (muerte física) de manera más activa. Que el dolor pueda ser sustituido por la añoranza y doses de oración, beneficiando el ser que se encuentra del otro lado, y a nosotros con los dulces bálsamos del amor del Padre.

Tenemos total consciencia que no es tarea fácil pero tantos testimonios, ayer mismo en nuestra clase, de madres y padres que tuvieron de afrontar la pérdida de un hijo o de una hija prematuramente, nos consuelo, nos hace creer que si es posible, transformar el dolor en más amor, en los dos lados de la vida.

Los pequeninos que han partido hacia la vida espiritual están amparados, nos cumplido con su existencia en el momento, han podido depurar faltas y aprender más que nadie que es ser amado... el amor no tiene tamaño ni dosis, nunca se acaba, traspasará las fronteras del conocido y del desconocido, sin formulas o comprensión racional, simplemente viajan con el pensamiento a través del Fluido Cósmico Universal, hacia aquellos que lo esperan; y nosotros recibiremos en cambio el mismo amor o más si estamos conscientes y de brazos abiertos.

Tomamos con pinzas para decir que la muerte prematura es un designio divino pero el Evangelio de Jesús es el camino donde encontramos la preparación y el fortalecimiento para soportarla.

La cuna el túmulo son puertas de entrada y salida de la escuela de la vida física, en la caminata evolutiva rumbo a la felicidad definitiva del espíritu inmortal.


"Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados."


¡Os deseamos una maravillosa semana!