martes, 30 de junio de 2020

Clases de Mediums

Por Flavia Roggerio




En esta edición, seguiremos explicando el tema de la mediumnidad y su finalidad específica frente a la Humanidad. Anteriormente explicamos qué es un médium y los tipos de mediumnidad que existen. Pues continuemos entonces con la división de las dos grandes categorías de médiums que hay:


I - DE EFECTOS FÍSICOS
Son médiums dotados de facultades capaces de producir efectos materiales ostensivos. Sus trabajos tienen la finalidad de llamar la atención de los incrédulos respecto a la existencia de los Espíritus y del mundo invisible.

II - DE EFECTOS INTELECTUALES
Están dotados de facultades que producen comunicaciones inteligentes, con las cuales es posible aprender conceptos morales y filosóficos. Estas manifestaciones nos ayudan a comprender el mundo invisible y la forma de vida de sus habitantes. Los tipos más comunes son:


1) MEDIUMS OYENTES O AUDITIVOS
Son aquellos capaces de oír la voz de los Espíritus de forma clara. Tales fenómenos ocurren generalmente en las reuniones mediúmnicas. Pueden conversar con los desencarnados, oyendo lo transmitido por sus instrucciones para el plano material. Este tipo de mediumnidad es agradable si el médium sólo oye Espíritus buenos, ya que cuando cae presa de un Espíritu malo, puede caracterizarse en una tenaz obsesión.


2) MEDIUMS PARLANTES O DE PSICOFONÍA
Son los que reciben comunicaciones de los Espíritus a través de la palabra. Pueden tener conciencia de lo que dicen, expresando ideas totalmente contrarias a sus conocimientos. Algunos guardan recuerdos claros de lo que transmiten, otros no. Hay médiums que reciben las ideas de los Espíritus por medio de la intuición, también denominada mediumnidad natural y exponen con sus propias palabras lo que la espiritualidad quiere revelar.


3) MEDIUMS VIDENTES
Son aquellos con capacidad para captar imágenes del mundo espiritual. Algunos poseen esta facultad en estado normal, perfectamente conscientes. Otros la tienen en estado sonambúlico o próximo al sonambulismo. Los médiums videntes no ven con los ojos carnales, pero sí con los del alma. Por esa razón pueden tener los ojos abiertos o cerrados. Para observar a los Espíritus es preciso saber separar la videncia, de las apariciones accidentales y espontáneas. La videncia, aunque varíe de intensidad, consiste en la posibilidad más o menos frecuente de ver a los Espíritus.


4) MEDIUMS SONÁMBULOS
Son los que, durante el trance de desdoblamiento mediúmnico, actúan bajo la influencia de su propio Espíritu. Son ellos mismos que, desprendiéndose de sus cuerpos físicos, se proyectan al mundo espiritual y conversan con los desencarnados, viendo, oyendo y percibiendo lo que va a suceder a su regreso.


5) MEDIUMS PSICÓGRAFOS O ESCRIBIENTES
Son los que tienen la facultad de escribir ellos mismos, bajo la influencia de los Espíritus. Hacia esta mediumnidad deben dirigirse todos los esfuerzos, porque permite establecer con los Espíritus relaciones tan seguidas y tan regulares como las que existen entre nosotros. Deben dedicarse con mayor motivo, porque por ella los Espíritus revelan del mejor modo su naturaleza y el grado de su perfección o de su inferioridad. Por la facilidad que tienen en expresarse nos hacen conocer sus pensamientos íntimos y nos ponen, de este modo, en disposición de juzgarles y apreciarles en su valor. La facultad de escribir por un médium es también la más susceptible de desarrollarse con el ejercicio. La psicografía es la mediumnidad más popularizada porque es, a la vez, la más sencilla, la más cómoda, la que produce resultados más satisfactorios y completos. 


Los médiums psicógrafos se dividen en tres clases:


a) Mecánicos
No tienen conciencia de lo que escriben. La influencia del pensamiento del médium en la comunicación es casi nula. La idea del Espíritu desencarnado se expresa con mayor claridad, pues hay gran dominio de la entidad sobre la facultad mediúmnica. 


b) Semi-mecánicos
La comunicación sufre una influencia un poco mayor del pensamiento del médium. La dominación del Espíritu sobre sus facultades no son tan profundas. 

c) Intuitivos
Son los que reciben las ideas del comunicante y la interpretación de acuerdo con sus conocimientos personales. 


6) MEDIUMS CURADORES
Son los que tienen la facultad de curar las enfermedades orgánicas, aliviar dolores a través de la imposición de manos o por la oración. La fe, aliada al magnetismo del médium y el auxilio de los buenos Espíritus, realiza fenómenos de cura. Generalmente es una facultad espontánea y, aunque se utilice el fluido magnético, algunos sanadores no saben siquiera lo que es el magnetismo. Esta facultad está muy extendida en casi todas partes, no obstante no es el médium el que cura sino los espíritus protectores que trasmiten la energía a través de él. Los médiums curadores también son clasificados como médiums de efectos físicos.


7) MEDIUMS DE EFECTOS FISICOS
Son los aptos a producir los fenómenos materiales, como los movimientos de  cuerpos inertes, o ruidos, etc. Los Espíritus utilizan una sustancia llamada ectoplasma (de origen psíquico que emana del cuerpo humano). Se trata de una sustancia delicada que se sitúa entre el periespíritu y el cuerpo físico. Es extraída por los orificios del cuerpo del médium para que el Espíritu pueda presentarse. Se tornan visibles y generalmente se presentan con la apariencia de su última encarnación. Sin el ectoplasma no habrían mecanismos para entrelazar los planos físico y espiritual. 


Aconsejamos que se estudien también las otras muchas variedades de médiums. En «El Libro de los Médiums» de Allan Kardec hay un capitulo que trata de su clasificación.


FRANCISCO CÁNDIDO XAVIER (Chico Xavier), considerado la mayor antena entre los dos planos de vida (material y espiritual), tuvo la siguiente conversación con Emmanuel, su guía espiritual:

«¿Estás realmente dispuesto a trabajar en la mediumnidad con Jesús? - Sí, si los buenos Espíritus no me abandonan. - No serás desamparado - le dijo Emmanuel - pero para eso, es necesario que trabajes, estudies y te esfuerces en el bien. - ¿Y el Señor cree que yo estoy en condiciones de aceptar el compromiso? - volvió a preguntar Chico. - Perfectamente, siempre que busques respetar los tres puntos básicos para el servicio... Como el protector guardó silencio, el joven preguntó: - ¿Cuál es el primero? - Disciplina. - ¿Y el segundo? - Disciplina - ¿Y el tercero? - Disciplina. 
Otra importante orientación dada a Chico sobre la mediumnidad: «Recuerdo que en uno de los primeros contactos conmigo, él me avisó que pretendía trabajar a mi lado por largo tiempo, pero que debería, primeramente buscar las enseñanzas de Jesús y las lecciones de Allan Kardec y añadió que si un día, él, Emmanuel, me aconsejara algo que no estuviese de acuerdo con las palabras de Jesús y Kardec, que yo debía permanecer con Jesús y Kardec, procurando olvidarlo». 
Tal fue el camino que Chico Xavier adoptó. Una vida dedicada al servicio, renuncia y caridad. Con cientos de libros psicografiados del más allá, se convirtió por su mediumnidad cristiana en el mayor médium del siglo XX.



LA CIENCIA, LA HISTORIA Y LA MEDIUMNIDAD

Transcomunicación Instrumental (TCI) es el término creado por el Prof. Ernest Senkowski, para designar la comunicación con los Espíritus a través del uso de aparatos electrónicos. En 1927 el famoso inventor americano Thomas Edison declaró estar investigando un aparato que le permitiese establecer contacto con el otro mundo. Sólo en 1959 se obtuvieron los primeros resultados cuando Friedrich Jurgenson grabó accidentalmente las primeras voces de Espíritus. Diversos investigadores pasaron a estudiar los fenómenos como el profesor Kostantin Raudive consiguiendo obtener más de 72 mil frases de Espíritus grabadas. La transcomunicación es hoy una realidad, aunque en estado experimental continúa siendo estudiada en diversos países, principalmente en Europa y Brasil.


Sócrates (470 - 399 a.C.), el filósofo griego, tenía un guía espiritual denominado «daemon», el cual lo acompañó desde su infancia conforme narra: «Gracias al favor celestial soy acompañado por un ser casi divino, cuya voz me aconseja a veces a emprender cualquier cosa, pero jamás me obliga a ejecutar tal o cual acción». 


Moisés (siglos XIV - XIII a.C.) fue sin duda un gran médium de la época, prohibió la mediumnidad por el mal uso que de ella hacía el pueblo hebreo. ¿Por qué Moisés prohibió al pueblo judío la comunicación con el plano espiritual? La prohibición hecha por Moisés en «La Biblia Sagrada», Deuteronomio y Levítico, ha servido como argumento de algunas doctrinas para condenar la práctica mediúmnica. Al analizar con profundidad apreciaremos a qué se refería con ello Moisés. En primer lugar, si la comunicación con los Espíritus fue prohibida es porque ésta era posible y si la ley mosaica debe ser tan rigurosa en este punto, forzoso es que lo sea igual en todos los otros. ¿Por qué habría de ser buena en lo relativo a las evocaciones y mala en otras de sus partes? Si se conoce que la ley mosaica ya no está de acuerdo con nuestra época y costumbres en algunos casos como apedrear a la mujer adúltera, la misma razón puede ser aplicada a la prohibición de la que trata. Además, es preciso considerar los motivos que justificaban esa prohibición y que hoy han desaparecido por completo. El legislador hebreo quería que su pueblo abandonase las malas costumbres adquiridas en Egipto, donde las evocaciones estaban en boga y daban lugar a abusos. El intercambio era grosero y perjudicial. En aquella época había un verdadero comercio con los adivinadores, asociado a las prácticas de magia y sortilegio que eran acompañadas hasta de sacrificios humanos. La prohibición tenía, pues, razón de ser. En los días actuales el ser humano ha logrado nuevas conquistas, el progreso se ha hecho debido al predominio de la razón y la práctica de intercambio espiritual defendida por el Espiritismo, que tiene otras finalidades como son la moralizadora, la consoladora y la religiosa. El propio Moisés, quien prohibiera a los hebreos la comunicación con los Espíritus, mil cuatrocientos años después se presentaría a Jesús en el Monte Tabor durante la transfiguración junto con Elías y en esa ocasión conversan ambos con el Maestro. De ello puede deducirse que la prohibición había cesado. (Mateo, cap. 17, v. 3 a 4)



LA MEDIUMNIDAD PARA LA HUMANIDAD

La práctica de la mediumnidad en el Espiritismo no tiene como objetivo solamente la producción de fenómenos físicos destinados a despertar a los incrédulos, el curar enfermedades orgánicas y espirituales. Las actividades curativas, más allá de demostrar la acción de la Misericordia Divina, sirven para alertar al ser humano de que él es algo más que materia. Debe despertarnos para el real sentido de la vida, provocándonos modificaciones de orden moral. Frente al mundo terreno repleto de intereses inmediatos el hombre busca su felicidad perdiéndose en las ilusiones generadas por la materia. Se desgasta en pasiones transitorias atentando contra el noble ideal de la vida, que es el aprendizaje y progreso del Espíritu como ser inmortal. La mediumnidad es un medio por el cual los Espíritus superiores presentan nuevos conceptos y horizontes más amplios a las personas. Eso les renueva el ánimo y las esperanzas con relación al futuro. La mediumnidad esclarece que moriremos, que viviremos, que reencarnaremos en otras ocasiones, en una condición social o en otra, que los principios morales enseñados por Jesús, el Cristo, hacen nacer en la intimidad de los hombres el tan soñado Reino de Dios. El contacto con los «muertos» a través de la mediumnidad nos muestra que, por la acción de la Ley de Causa y Efecto, cosechamos todo aquello que sembramos. Que una vida egoísta y orgullosa sólo conduce al sufrimiento, al paso que una conducta pautada en las orientaciones del Evangelio nos encamina para un estado de equilibrio y verdadera felicidad. 
Todos los hombres son médiums, todos tenemos un Espíritu que nos dirige hacia el bien cuando sabemos escucharle. Que unos nos comuniquemos directamente con él por una mediumnidad particular o que otros no le oigamos sino por la voz del corazón y de la inteligencia poco importa, no por esto deja de ser el Espíritu familiar que nos aconseja. Llamadle Espíritu, razón, inteligencia, siempre es una voz que responde a nuestra alma y nos dicta buenas palabras, aunque nosotros no las comprendamos siempre. Escuchad, pues esta voz interior, a este buen genio que os habla sin cesar, y llegaréis a oír progresivamente a vuestro ángel guardián que os tiende la mano desde lo alto de los cielos. Repito, la voz íntima que habla al corazón es la de los buenos Espíritus y bajo este punto de vista todos los hombres son médiums.


¡Cierra los ojos... escucha!


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