Espiritualismo y Espiritismo

Álvaro Vélez Pareja, Cartagena, Colombia.


Usualmente los espíritas nos hemos habituado a definir el espiritualismo de una manera muy simplificada, basándonos casi siempre en aquella frase de Allan Kardec que aparece en el primer párrafo de la Introducción al Estudio de la Doctrina Espírita de El Libro de los Espíritus que dice: “El espiritualismo es el opuesto del materialismo. Cualquiera que crea tener en sí algo más que la materia es un espiritualista”; pero es conveniente ampliar nuestra información y visión respecto de este término, entendiendo que se refiere y es aplicable a un ámbito conceptual y cultural mucho más amplio y diverso de lo que creemos. 

Veamos las principales definiciones de “espiritualismo” que normalmente se encuentran en los diccionarios: 

1 - “Doctrina filosófica que admite la existencia del espíritu como realidad sustancial” (Diccionario Larousse). 

2 - “Doctrina que reconoce la existencia de otros seres, además de los materiales”. “Sistema filosófico que defiende la esencia espiritual y la inmortalidad del alma y se contrapone al materialismo” (Diccionario de la Real Academia Española). 

3 - “Doctrina que admite la existencia de seres espirituales. Doctrina filosófica que defiende la esencia espiritual y se opone a la interpretación materialista del alma” (Diccionario Anaya de la Lengua.). 

4 - “Doctrina filosófica que reconoce la existencia de otros seres, además de los materiales”. (Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano, Montaner y Simón Editores) 

5 - “Sistema filosófico que defiende la esencia espiritual y la inmortalidad del alma, y se contrapone al materialismo”. (Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano, Montaner y Simón Editores). 

6 - “El espiritualismo es la doctrina que afirma ante todo y sobre todo, como primera realidad, la del espíritu, y como primera y fundamental cualidad del espíritu, el pensamiento o el intelecto”. (Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano, Montaner y Simón Editores). 

7 - “Corriente filosófica, directamente opuesta al materialismo, que no sólo afirma la presencia en el universo de elementos no materiales, sino también que el universo se interpreta mejor desde una perspectiva no materialista, dando primacía al espíritu y no a la materia o a lo empírico” (Enciclopedia Herder). 

8 - “Predisposición o inclinación hacia lo que se considera propio del espíritu” (Google). 

9 - “Doctrina filosófica que defiende que la sustancia última de lo que existe es de carácter espiritual” (Google). 

10 - “El espiritualismo filosófico hace referencia a un sistema de filosofía que defiende la esencia espiritual y la inmortalidad del alma, surgiendo como respuesta al positivismo” (Wikipedia).

Partiendo de todas estas definiciones y concepciones, podríamos intentar una clasificación de las distintas expresiones del espiritualismo, sujeta por supuesto a redefiniciones y ampliaciones, de la siguiente manera: 


Espiritualismo general
Creencia general, popular e indefinida, en la existencia de algo más que materia. 

Espiritualismo religioso
Incluye todas las religiones que por principio admiten la existencia de Dios, del alma o espíritu y su supervivencia después de la muerte. Comprende las religiones animistas, politeístas y monoteístas. 

Espiritualismo filosófico
Incluye todas las múltiples formas, concepciones, expresiones y escuelas del espiritualismo filosófico, por cierto muy extenso, diverso, ecléctico y complejo. Solamente a título informativo podríamos mencionar: la metafísica antigua, el neoplatonismo,  la metafísica contemporánea, el tradicionalismo y eclecticismo francés, el espiritualismo italiano, el idealismo alemán, el personalismo, el antipositivismo, el neoidealismo, la neoescolástica y muchos otros sistemas filosóficos complejos que surgieron en Europa, en el marco de la denominada filosofía contemporánea del siglo XIX y primera mitad del siglo XX. Igualmente surgieron otras clasificaciones y expresiones como el espiritualismo monista, espiritualismo dualista, el espiritualismo psicológico, el espiritualismo ético-sociológico y el espiritualismo estético-literario. 

Espiritualismo mistico-esotérico
Incluye todas las múltiples concepciones, creencias, escuelas místicas, esotéricas y ocultistas del pasado y de la actualidad que creen en la existencia de Dios, del alma, su trascendencia, así como en los poderes, dones y facultades metafísicas del alma, y/o de la mente.  Por ejemplo: la Gnosis, la Teosofía, el Rosacrucismo, la Masonería, así como la creencia en seres extrahumanos como la Angelología, la doctrina de las Hadas, la Elfologia, etc. 

Espiritualismo paranormal
Incluye todas las doctrinas, escuelas y pràcticas que consideran la existencia y comunicabilidad de los espíritus como el antiguo Espiritualismo Moderno, La Metapsíquica,  la Psicobiofísica y la Transcomunicación Instrumental TCI, así como los que creen en naturaleza metafísica, paranormal y extrasensorial del ser humano, como la Parapsicología Espiritualista (pues hubo una parapsicología materialista) y la Psicotrónica. A algunas de estas disciplinas se les puede denominar “espiritualismos” no porque crean en la existencia del espíritu, sino por creer e investigar en la existencia de “algo más allá de la materia” propiamente dicha. 

Espiritualismo espírita
Doctrina científica, filosófica y moral que considera la existencia de Dios, del espíritu o alma, su supervivencia después de la muertes física, la existencia del mundo espiritual, la comunicabilidad, acción e influencia de los espíritus, la reencarnación, la ley de causa y efecto, la evolución espiritual, la pluralidad de mundos habitados y la fraternidad universal. Allan Kardec consideró que, como generalidad, la Doctrina Espírita se incluye dentro las doctrinas espiritualistas, una de cuyas fases representa, lo cual resulta para nosotros más que claro y evidente. 

Como podemos constatar, el término “espiritualismo” resulta ser muy amplio, heterogéneo, a veces ambiguo y hasta contradictorio, aplicado a muy diversas formas de creencias, pensamiento, escuelas y prácticas de la antigüedad y de la actualidad, y que desde un punto de vista muy general la Doctrina Espírita, como bien lo expresó Kardec, “es una filosofía espiritualista”, pero en definitiva resulta insuficiente para definir y explicar al Espiritismo tal como es y lo conocemos. De esta manera, los espíritas entendemos y respetamos todas las expresiones espiritualistas que han surgido a través de los tiempos, comprendiendo que cada una de estas corresponde a los muy diversos estados intelectivos y morales de quienes las postularon y las profesan.

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